miércoles, 12 de diciembre de 2012

O PT ao ritmo de samba


En 2002, el líder sindicalista Luiz Inácio Lula da Silva, su Partido dos Trabalhadores (PT) y sus aliados ganaban las elecciones presidenciales en Brasil. Con un nuevo programa de centro izquierda, ganaron con tres banderas: hacer un país más igual, convertir a Brasil en potencia emergente (ambas siguiendo y mejorando políticas de su antecesor Fernando Henrique Cardoso) y la honestidad.

Sin embargo, este triunfo era pírrico sino tenían apoyo en el Congreso, donde eran minoría. Y así empezó el mayor esquema de corrupción política en Brasil: el mensalão, la compra de votos de legisladores opositores para apoyo del Gobierno. El dinero, según las investigaciones, salió de contratos fantasmas entre una empresa estatal y agencias de publicidad de Marcos Valério de Souza, importante consultor político cercano al PT; la operación rondó (hasta ahora) la cifra de 143 millones de reales entre 2003 y 2005.

Las condenas dictadas por el Supremo Tribunal Federal (STF) han sido ejemplares: el ex ministro de Gobierno y brazo derecho de Lula Da Silva, José Dirceu, fue condenado a casi 11 años de prisión y multa de R$ 676 mil; el ex presidente del PT José Genoino, a casi 7 años y R$ 468 mil; el ex tesorero del PT Delubio Soares a casi 9 años y R$ 325 mil, y Marcos Valério recibió más de 41 años y R$ 2,72 millones; también sus socios Ramon Hollerbach y Cristiano Paz y su ex funcionaria Simone Vasconcelos recibieron penas entre 29 y 12 años y fuertes multas. El resto de los 25 juzgados tuvieron penas diversas.
Hasta el momento, Lula quedó fuera de este esquema pero el pedido de Marcos Valério al STF de acogerse en régimen de protección de testigos para ofrecer nuevas declaraciones puede variar esa situación.

Por lo pronto, la presidenta Dilma Rousseff instruyó a su gabinete que no dejen de trabajar por seguir el proceso. Con mucho, ella es una gran beneficiada en imagen.

Referencias


No hay comentarios:

Publicar un comentario