sábado, 21 de marzo de 2026

Un comentario irreverente para un Manifiesto incorrecto

 

Esta semana, Daniela Murialdo López presentó en Santa Cruz de la Sierra su Manifiesto incorrecto, la agrupación de cincuenta de sus columnas de opinión en diversos medios nacionales (a las que Daniela no quiso fechar para que no calcularan cuántos años llevaba en el oficio de enfrentar desde la Verdad).

Los comentarios enjundiosos de Paula Peña Hasbún y de Óscar Ortíz Antelo esa noche sobre el libro y el comentario de Carlos Hugo Molina luego en redes debieron inhibirme de esta reseña pero como la irreverencia es tan propia del acervo de la Hispanidad, me haré como el de Tormes.

Antes de entrar en la substancia de los ensayos —que eso son, en pequeñas dosis, los que forman un gran Manifiesto—, hablaré de la autora.

Daniela Murialdo López es mexicanabolivianachilena (entiendo que ése es el orden de sus coorígenes aunque me disculpará si me lo “dislexo”), dedicada a las artes innombrables del Derecho (no del torcido sino del recto ejercicio) y, a la vez que ejerce de crítica social, cultiva una hermosa familia junto con otro legalista y opinador —Gonzalo Mendieta Romero, un mi amigo de años— con el que comparte graves infracciones del Pensamiento Conformista a través de integrarse en una peligrosa Banda de Pensamiento Atrevido.

A Daniela la conocí —digitalmente en mi pantalla— a través de sus colaboraciones mediáticas en Brújula Digital, primero, y en Publico.bo poco después. Pasó mucho tiempo para que la conociera en persona.

Daniela la he descrito como un cóctel New Age porque, cuando se lee, fomenta nuestra conciencia personal y, sin los misticismos sincréticos, nos condice en una comunidad de conocimiento propositivo —no digo positivo porque no peca de comtiana— para la que nos practica la alteralidad cuando escribe porque es MUCHAS sin dejar de ser ELLA.

Suincorreccióncolumnista se centra en destripar el wokismo. Para los neófitos en los neolenguajes ideológicos, woke es un término inglés equivalente a “estar despierto” que la comunidad afroamericana de los EE.UU. tomó como lema identificativo de quienes se enfrentaban o se mantienen alerta frente al racismo; con los años, la inicial acepción de esta denominación cobró más relevancia con el movimiento Black Lives Matter y la muerte de George Floyd en 2020 y,  luego, fue ampliándose a cobijar otras formas de desigualdad social, muchas reales pero otras, incluso, presuntas a partir de que la denominada progresía —muchas veces parametrizador ideológico de la neoizquierda— comúnmente arropara ideas orientadas a la revolución sexual (en la idea del falansterio comunal de Fourier en el sentido más amplio), el feminismo, el ecologismo, el veganismo, la sexodiversidad, el laicismo y el vanguardismo, entre otras posiciones protestatarias, incluidas (sobre todo) sus opciones radicales y extremas; en resumen: una visión contestaria de la sociedad establecida.

Murialdo —feminista no-wokefeminista— tomó como Misión destripar las narrativas del wokismo (incluido el wokefeminismo), muchas veces como el marxismo y su tripa sigloveintiunera, alertándonos —tal Orwell— sobre el peligro de la Imposición y el enfoque "slow" (o conformista) para regularnos mediante una autorregulación inducida. En fin, prevenirnos que no seamos como la rana hervida.

En ese empeño de Daniela de llevarnos a que nos contestemos cada uno la vieja pregunta dicotómica de ¿Qué es lo correcto? ¿Qué es lo incorrecto?, me atreveré a copiar un párrafo de su columna/ensayo “Un ropero para tantos pañuelos”:

Esto días lamento lo difícil que se ha vuelto la clasificación personal ideológica. Antes, la categorización era muy sencilla: uno era de izquierda o de derecha. Si te alistabas en lo primero, lo normal es que fueras anticapitalista, ateo, feminista, y encajaras en otras tipologías idiosincráticas. Lo mismo sucedía si pertenecías al otro bando. El de derecha era, de por sí, conservador, religioso, pro libre mercado y varios etcéteras. […] En cambio, ahora (¡ay!) las cosas se ponen complicadas. Mercadeamos en ferias de tendencias y movimientos ofreciendo marcas que incluso compiten entre sí, lo que hace más difícil su promoción. La fe dejó de ser unívoca. Los paradigmas se han tornado borrosos y poco consistentes

¿Se han preguntado por qué, para la prensa seria de adentro y de afuera, desapareció el concepto de derecha y sólo nos hablan de izquierda y ultraderecha (de la ultraizquierda chitón, porque el terrorista puede ser zurdo o diestro)? Santo Wokismo.

(Me encantó el Manifiesto…, Daniela. Pero no te gloríes mucho al agradecer mis elogios de ahora, amiga querida: Sinceros siempre lo son pero hoy —silencio electoral— me apuré a ello porque no se puede escribir de la zambumbia de nuestra política).

 

sábado, 14 de marzo de 2026

¿Hay democracia sin partidos políticos?

Esta semana estuve compartiendo animada y fructíferamente con políticos, activistas democráticos, miembros de think tanks y fundaciones internacionales, académicos, autoridades electas, parlamentarios, historiadores de cerca de una treintena de países —incluido el nuestro— sobre democracia y todo lo que ésta lleva aparejado de libertad, prosperidad, consenso, respeto, dignidad y tantos valores más que urge fomentar y refomentar. Y en medio de la discusión me surgió una duda que compartimos muchísimos: ¿Hay democracia sin partidos políticos? Y, para Bolivia, la consecuente: ¿Tenemos, hoy en Bolivia, realmente partidos políticos?

Bolivia se anunció para su redemocratización anterior —1982— con partidos estructurados, independiente de si mantenían un liderazgo cacical o no: la ADN a la derecha (recientemente cancelada); el MIR en socialdemocracia de centro-centroizquierda; el MNR de la revolución nacionalista-popular que de izquierda iba pronto a convertirse en neoliberal; el fugaz Movimiento Nacionalista Revolucionario de Izquierda; el democristiano PDC; la desaparecida Falange; el pequeño pero ruidoso FRI maoísta; las versiones del Partido Comunista (diluidas o adsorbidas por el MAS después); la Unión Cívica Solidaridad (partido-propiedad también cancelado recién), y CONDEPA (Conciencia de Patria) que, sobre todo en Occidente, canalizó las inquietudes y reclamos de sectores urbanos y periubanos (mestizos e indígenas) desfavorecidos y marginados (al margen de los movimientos proindígenas indianistas y otros violentos kataristas indianistas). Así, entre 1980 y 1995 coexistieron entre 18 y 14 partidos políticos, la mayoría de ellos con representación parlamentaria (fuente: Mayorga, 2005 en Los tres tiempos del sistema de partidos políticos de Bolivia [1982 a 2009] de Giletta & Liendo, 2010), lo que conllevaba una rica actividad en el Congreso y la necesidad de debates, consensos y acuerdos, los tres ejes de una democracia parlamentaria —refuerzo esta etiqueta: liberal, aunque no fuera común aceptada la etiqueta.

Éste fue el panorama, con altas y muchas bajas que llegó a su crisis a finales de los 90 del siglo pasado y que, con el intermedio apaciguado (calma antes de la tormenta) de 2001-2002 con Quiroga tras la salida para morir del presidente líder de ADN (el Dictador Elegido, como lo denominó Sivak en una biografía no autorizada), “explotó” en 2003 con la manipulada Guerra del Gas y… El resto lo sabemos: El dicenio del partido hegemónico que ganaba dos tercios parlamentarios y disminuía el debate político a resquicios por donde los opositores pudieran perforar ese Poder casi monolítico del evismo.

Un comentario: En 2002, año de la casi victoria del Movimiento Al Socialismo —sigla comprada poco antes a la Falange para participar en elecciones— (la “colita de IPSP” se la robó Morales a Véliz antes de botarlo de la alianza), el sociólogo y especialista en partidos Jorge Lazarte denominó al MAS en un artículo extenso en La Razón como “una asociación interesada de movimientos y grupos diversos sólo agrupados por el objetivo de alcanzar el Poder”. No fue la única vez que oí esa versión, incluso sotto voce de figuras incorporadas luego en la nomenklatura evista.

Para no seguir contando historias conocidas, el 2016 el 21F demostró el inicio del fin de un MAS que empezaba a empobrecerse, las “primarias partidarias” de enero del 2019 desnudaron los inflados números de los “principales” partidos y, de colofón, la chapuza del fraude en las írritas elecciones de octubre de ese mismo año.

La implosión anunciada del MAS en 2025, la cancelación de ADN y UCS, el PDC agarrado de los pelos (de los de Paz y, por qué no decirlo, de los de campaña de Lara —la presidencial de Paz, no la autodestructora de sí después), la intrascendencia de otros (como MNR y MTS y otros taxipartidos), entre otros, nos ha llevado hoy a que no existan partidos nacionales constituidos. (La inscripción legal de LIBRE recién como tal lo convierte, en este momento, en la primera posible de ser partido nacional a partir de la alianza homónima; le falta aún institucionalizarse y estructurarse vertical y horizontalmente pero estas elecciones pueden ser un motor para ello —y para otros, como PATRIA).

Después del experimento onanista y sigloveintiunero de democracia directa de Dieterich Steffan en Nuestra América, en Bolivia urge construir (y no reconstruir porque el anterior fracasó para siempre) un sistema de partidos que sean verdadera representación de la sociedad civil, no meras agencias de empleo y vehículos de contratos beneficiosos.

Sólo me queda una reflexión, más necesaria de tomar luego de las próximas subnacionales: La despartidización y la falta de entusiasmo con los partidos políticos que conocimos (a los tradicionales alguien me lo comparó estos días con “la mayoría clubes masculinos de fútbol”), indiferencia de la población en general pero mayor entre los jóvenes —sobre todo, pero no sólo, Latinobarómetro lo demuestra— más allá de ciclos y de Redes y de IA ¿podría ser falta de creatividad política, de entender capacidad de reinventarse como confiables transmisores sociales tras la ola de populismos fallidos, sobre todo los sigloveintiuneros de izquierda, pero no los únicos?

Espero al 23.

 

Información consultada

https://cdsa.aacademica.org/000-036/636.pdf.

https://eldeber.com.bo/opinion/recta-final-nueva-cita-democratica_1773364575.

https://eldeber.com.bo/yo-elijo/debate-juan-pablo-velasco-candidato-ofensiva-grupo-muerte_1773288856.

https://eldeber.com.bo/yo-elijo/elecciones-subnacionales-tse-confirma-asip-sol-estan-inhabilitados-este-22-marzo_1773357320.

https://es.scribd.com/document/773297109/Martin-Sivak-El-dictador-elegido.

https://es.wikipedia.org/wiki/Heinz_Dieterich_Steffan.

https://repositorio.umsa.bo/handle/123456789/11913.

 

sábado, 7 de marzo de 2026

Lo que El Alto desnudó hace una semana

 

La caída del Hércules C130 hace una semana en El Alto hubiera sido una muy triste adición a la historia —me atrevo recordar no tan profusa— de dolorosos accidentes aéreos en Bolivia si no hubiera tenido tres componentes graves: el primero, la magnitud del suceso; el segundo, la reacción inhumana de un numeroso grupo de pobladores; y, tercero, la desnudez de mecanismos de control y reparación de la crisis. Empezaré por éste.

Un aeropuerto dentro (céntrico, a 12 minutos caminando desde la Ceja) de la segunda ciudad más poblada del país, bordeado (protegido) por una malla (¿olímpica?) y pista que termina adyacente a una concurrida avenida: factores potenciales para una tragedia de grandes proporciones —mayores incluso que la que sucedió. Calamidad anunciada que, a Dios gracias, no había sucedido… hasta ahora.

El Aeropuerto Internacional de El Alto es el aeropuerto principal del área metropolitana de La Paz y uno de los dos más importantes y transitados de Bolivia. (Como complemento, está a 4.061 msnm, lo que lo convierte en el segundo aeropuerto internacional más alto del mundo después del de Daocheng Yading (4.411 msnm), en el Tibet).

Estos datos nos dan, en cualquier momento, la suposición de que pudo —y puede, sin paliativos menores— haber una tragedia de grandes proporciones. Y el viernes pasado en la noche lo hubo: Un avión de carga —transporte militar, donación de EEUU a nuestra Fuerza Aérea en inicio de los años 90— se salió del final de la pista, atravesó la malla y atropelló a decenas de vehículos que transitaban por la carretera adyacente. El saldo fatal: 24 fallecidos, 37 heridos y cerca de una veintena de vehículos convertidos en destrozadas cajas de muerte.

Entre las no-explicaciones que se han dado —y así las denomino porque las versiones han sido variadas y aún no oficiales— están una tormenta en el cielo que transitaba el vuelo y la pista helada que impidió frenar a la aeronave al aterrizar. (También se dijo, sin corroborar, que los frenos fallaron per se). ¿De qué autoridad era la responsabilidad de prevenir sobre el mal tiempo y la dificultad de aterrizar? El pimponeo de pasar responsabilidades entre potenciales responsabilizados (NAABOL et alius) ha sido profuso y, aún al menos, indeterminado e incide directamente, también, sobre la magnitud de la crisis.

¿Cuánto dinero transportaba el avión? Si nos guiamos por el presidente actual del BCB, sólo se conocerá cuando el impresor de los billetes (un contrato del anterior gobierno con, supongo que la alemana Giesecke & Devrient según la página del BCB, contrato que Jaime Dunn denunció en 2024 como «medida para paliar déficit») deje de guardar el dato en su sancta sanctorum y, tras una larga semana, lo exponga. Si lo hace.

Tanta falta de definición en declaraciones (y comunicados) de cuánto volumen de dinero viajaba en el avión, se magnificó con la idas y venidas de si “los billetes estaban aptos para circulación”, si “los billetes no iban a circular” o si “sólo no circularían ese fin de semana y el lunes ya sí” o si “habría que revisar, billete a billete, si estaba autorizado en una web de dicha institución” (menudo trabajo en un país con inmensa mayoría de informalidad en el comercio).

Dejé para el final “la reacción inhumana de un numeroso grupo de pobladores” —vecinos alteños del aeropuerto— que en un número de ¿miles? ¿miles? (registrados por los medios de comunicación presentes) se lanzaron a recoger billetes atropellando a rescatistas, bomberos y policías, violentando heridos y muertos, en una muestra de la peor rapiña inhumana. Coincido con Robert Brockmann (“El dilema moral de El Alto” (Brújula Digital 01/03) y con Azucena Fuertes Mamani (“A propósito del accidente aéreo: deshumanización al descubierto”, El Deber 02/03) que es una muestra de deshumanización de una horda —llamaré tribal— sin principios ni moral. Coincido, además, con Pablo Mendieta (“Crimen y castigo a la tragedia monetaria”, El Deber, 05/03) cuando afirmó: «En un escenario caótico, con dinero visible y sin claridad inmediata sobre sanciones, la probabilidad percibida de castigo pudo parecer baja, mientras el beneficio era concreto y urgente. Se produjo lo que los economistas llaman un “shock de oportunidad”: […] El costo de delinquir fue casi nulo. [Y] la multitud diluyó la responsabilidad individual y generó un efecto contagio: cuando algunos actúan sin castigo inmediato, otros perciben menor riesgo y se suman»

Estos sucesos me recordaron anécdotas similares (en menor dimensión de rapiñadores) en desbarrancamiento de vehículos en carreteras peligrosas de nuestro país. O las hordas que, al grito de “¡Guerra civil ya!” llegaban a El Alto e intentaban agredir La Paz en los conflictivos días de noviembre 2019.

¿Es deficiencia de nuestra educación? ¿Es falta de inculcar valores? ¿Es economía? O ¿es todo ello y más? No se puede estigmatizar El Alto que trabaja y crece por este suceso o por Senkata en 2019 pero sí es urgente buscar las causas y prevenir nuevas consecuencias.

Información consultada

https://brujuladigital.net/opinion/el-avion-hercules-y-los-saqueadores.

https://brujuladigital.net/politica/2026/03/01/opinionel-dilema-moral-de-el-altorobert-brockmann--57785.

https://eldeber.com.bo/autor/azucena-fuertes-mamani.

https://eldeber.com.bo/opinion/crimen-castigo-tragedia-monetaria_1772678714.

https://erbol.com.bo/economía/economista-sospecha-que-gobierno-puso-en-marcha-la-máquina-de-hacer-billetes-para-cubrir.

https://es.wikipedia.org/wiki/Aeropuerto_Internacional_El_Alto.

https://www.bcb.gob.bo/?q=museo-virtual/billetes-0.

https://www.reduno.com.bo/noticias/a-una-semana-del-accidente-aereo-en-el-alto-24-personas-siguen-hospitalizadas-2026361576.

https://www.swissinfo.ch/spa/el-alto-cumple-41-años-en-medio-de-luto-por-accidente-aéreo-que-dejó-24-muertos-en-bolivia/91053623.

sábado, 28 de febrero de 2026

Fukuyama se equivocó

 

En 1992, el politólogo estadounidense Yoshihiro Francis Fukuyama —como tantos otros de sus compatriotas, descendiste de inmigrantes: japonés de tercera generación como Trump es tercera generación de inmigrante alemán— publicó su controvertido libro El fin de la Historia y el último hombre en el que postuló que la historia humana, como lucha entre ideologías, había concluido y se iniciaba entonces un mundo basado en la política y la economía de libre mercado, concluyendo las utopías que habían dominado los dos siglos que finalizaban con el final de la Guerra Fría.

La polémica tesis de Fukuyama —que rescataba un ensayo anterior suyo “¿El fin de la historia?” (de 1989)— postulaba que la caída del comunismo con el consecuente triunfo (aparente entonces con la caída del Muro de Berlín y el bloque soviético) de las democracias liberales conllevaba lo que Fukuyama denominó «el final de la Historia»: las ideologías ya no serían necesarias porque habían sido sustituidas por la economía, en consecuencia de que el liberalismo democrático capitalista se convertía en el pensamiento único y la democracia liberal —representada por los Estados Unidos— sería así la única realización posible del fracasado sueño marxista de una sociedad sin clases. En palabras del propio Fukuyama: «El fin de la historia significaría el fin de las guerras y las revoluciones sangrientas [sic], los hombres satisfacen sus necesidades a través de la actividad económica sin tener que arriesgar sus vidas en ese tipo de batallas».

Y aunque Fukuyama palía su afirmación otorgándole a la ciencia y la búsqueda de sus límites la característica privativa de motor de la historia, basta mirar en derredor o en retrospectiva desde entonces para entender el error de esa tesis: El periodo posterior a 1989 —que Fukuyama erradamente postuló como el paso de un mundo bipolar a otro unipolar— se ha caracterizado por una permanente inestabilidad y numerosos conflictos violentos. La herencia del final de la Guerra Fría ha sido —muchas veces y en muchos lugares— más “caliente” que en ella: cientos de conflictos armados, guerras civiles e internacionales, configurando un periodo de inestabilidad con guerras más complejas y la reconfiguración de las tensiones geopolíticas. 

Días atrás leí el artículo "La Conferencia de Múnich y el mundo de hoy" de Mateo Rosales Leygue (BrújulaDigital, 26/02) y su lectura, que aconsejo, fue un reencuentro muy interesante con la complejidad geopolítica de la Conferencia de Seguridad de Múnich que desde hace 63 años debate los temas más actuales de la política exterior, de la seguridad y de la defensa del mundo bajo su lema «Paz a través del Diálogo», importancia del artículo sobre todo porque aquende no es tema prioritario el que trataba. Sin embargo, tengo algunas discrepancias con Rosales Leygue: Rusia, fuera de su disuasión nuclear, es más débil que Europa militar y económicamente y China es mucho más potencia económica y militar que Rusia, pero su némesis (para ambos) es EEUU, no Europa; la India cada vez tiene más importancia, pero la India es esencialmente... proIndia. EEUU no puede exportar MAGA —onanismo ideológico que es una consigna desde la crisis del 29— como tampoco American First lo pudo en los años entre las dos guerras mundiales. Es cierto que el mundo hoy ha cambiado y los reacomodos que empezaron en 1989 no han acabado; tampoco creo que EEUU pueda resistir una política MAGA endogámica mucho tiempo porque ya tiene quebraderos de cabeza: el abandonar a Europa a sí misma desequilibrando el esquema de seguridad surgido en 1949 es un reflejo.

Sin embargo ameritan tres puntualizaciones: el primero es que Estado de Bienestar europeo fue posible porque los aliados europeos descargaron sobre los EEUU sus gastos de defensa frente al Bloque Soviético y Rusia después. El segundo: el marginamiento de la potencia rusa postsoviética de su pretendida integración al bloque occidental cuando Yeltsin: criticado por el padre de la realpolitik contemporánea, Kissinger, ese aislamiento trajo las consecuencias de hoy —Ucrania, Georgia antes— del revanchismo putinesco, el mismo expansionismo ruso que se ha cumplido desde el siglo xvi. Por último, Nuestra América, que ha estado inmersa las últimas décadas en el endogenismo del neomarxista socialismo 21 y antes en la Doctrina de la Seguridad Nacional con el intermedio de los neoliberalismos locales, recién empieza a entender el sentido de la multilateralidad y la (tan maltratada) globalización.

Porque vivimos en un mundo multipolar que hay que ver sin miopía.

Información consultada

https://brujuladigital.net/opinion/la-conferencia-de-munich-y-el-mundo-de-hoy.

https://es.wikipedia.org/wiki/America_First.

https://es.wikipedia.org/wiki/Conferencia_de_Seguridad_de_Múnich.

https://es.wikipedia.org/wiki/El_fin_de_la_historia_y_el_último_hombre.

https://es.wikipedia.org/wiki/Elecciones_presidenciales_de_Estados_Unidos_de_1932.

https://es.wikipedia.org/wiki/Francis_Fukuyama.

https://es.wikipedia.org/wiki/Historia_territorial_de_Rusia.       

https://es.wikipedia.org/wiki/Paleoconservadurismo.

https://es.wikipedia.org/wiki/RAND.

https://nuso.org/articulo/318-make-america-blanca-otra-vez/.

https://securityconference.org/en/msc/.

https://www.bbc.com/mundo/articles/cgrzyn5wv8po.

sábado, 21 de febrero de 2026

Todos… para Todos… contra todos

 

El 22 de marzo, en toda Bolivia 18.341 candidatos se prepararán para ocupar 2.716 posiciones elegibles en todo el país, disputándose la preferencia de 7.429.516 ciudadanos habilitados para votar, lo que equivale a que cada candidato necesitará el voto —en gruesos números promedio— de 405 electores para obtener uno de los puestos elegibles (algo factible para los pequeños municipios de muy escasa población, tema al que seguro volveremos antes de la elección) y para los que —por puro número— tendrá el 15 % de probabilidades de ser elegidos.

¡Vaya que “suena” fácil! Pero ni tanto. Veamos el panorama en el Eje: En los departamentos de Cochabamba, La Paz y Santa Cruz se disputan la Gobernación diez organizaciones, ¡diecisiete! y once, respectivamente, mientras que en sus respectivas ciudades principales pugnan para sus Alcaldías en Cochabamba las mismas diez que para su Gobernación, en La Paz las diecisiete ídem, en El Alto dieciocho y en Santa Cruz de la Sierra lo son quince.

En estos días se ha hablado mucho de la profusión de candidaturas, como un mal signo democrático. Yo no lo veo así, por dos razones: al no haber ya un partido u organización hegemónicos que copó el poder —y el espacio político— durante mucho tiempo, un dicenio en este caso del MAS, hay muchos intereses (incluso divergentes, por supuesto) que optan por manifestarse y tratar de conseguir una parte de ése como “su” espacio político; que lo consigan es otra cosa, como nos arriesgaremos a comentar poco adelante con MORI-UNITEL. La otra razón, muy importante y que las nacionales no lograron —exceptuando el arco masista y afines—, es el de redefinir liderazgos (lo que, hasta el momento, se ve más en Alcaldías): promoviendo unos —como a Saavedra en Santa Cruz de la Sierra y Velasco en el departamento—, reforzando otros —Reyes Villa en Cochabamba— y descartando otros —Fernández en Santa Cruz, Arias en La Paz y Copa en El Alto, con desaprobaciones del 92 %, 66 % y 96 % respectivamente (y Quispe con el 69 % de negativos), lo que los convierte en desechos políticos. (Camacho es un caso que dará estudio, incluso considerando que las encuestas —a pesar de la amplitud y focalización de ésta— no son más que fotografías de un momento: Alcanzó la “punta” del 29,3 % de intenciones para Gobernador de Santa Cruz en la encuesta UNITEL-MORI pero está distante del más del 40 % que el mismo estudio le da favorable a la gestión de CREEMOS en la Gobernación y que (supuestamente) debería beneficiarle, lo que deja una duda: ¿esa “punta” le permitirá crecer hasta superar el baremos del 40 % e ir a segunda vuelta, o LFC —con toda la solidaridad que despertó su secuestro y encarcelamiento— llegó a su cénit electoral, hoy al menos, y quedará como guerrillero contra el prorroguismo y defensor de la democracia en barricadas?

Quiero aún hacer mención de tres aspectos que se me quedaron significativamente destacados en la encuesta UNITEL-MORI y que, sin incurrir en el error de considerarlos definitivos, son, por el momento al menos, significativos.

El primero es el 66,3 % de intenciones atribuidas a Saavedra para la Alcaldía de Santa Cruz de la Sierra, un pronóstico que, de mantenerse o mejorarse, sería único en elecciones municipales en Santa Cruz y el país y al que ni Morales en las nacionales de 2009 —pleno en el Poder y las que más le benefició— tampoco llegó.

Otro aspecto es el escaso apoyo a las candidaturas promovidas por PATRIA (con el tácito apoyo del presidente Paz) y la virtual inexistencia de adhesiones para las apoyadas por el vicepresidente. Los resultados del 22 de mayo permitirán analizar varios panoramas a futuro: la capacidad de negociación del 50/50 con las nuevas autoridades; un instrumento político propio en pro del Presidente (considerando que el PDC fue un paraguas de cobijo electoral), y la pervivencia política —o descarte— del actual vicepresidente Lara.

Sólo me queda una puntualización: Las candidaturas evistas cobijadas bajo la sigla Alianza Unidos Por Los Pueblos (A-UPP), sólo alcanzan un resultado expectaticio para la Gobernación de Cochabamba, con el 16,8 % que la encuesta UNITEL-MORI le dio al exsenador Loza pero escaso para pasar a ballotage y muy distante del 40 % de votos con diferencia del 10 % sobre su próximo contendiente que le permitiría ganar en primera vuelta. De todas formas, valga la prevención (desconozco cuán profundamente la encuesta se internó para investigar en el bastión chapareño, de donde se debe nutrir).

Queda cuatro semanas hasta la votación, la primera subnacional sin el MAS hegemónico pero con camuflaje. Mucho se pueden mover los resultados y las posiciones pero me atrevería augurar que están ya definidos los Alcaldes para Santa Cruz de la Sierra y Cochabamba; las demás posiciones son albures urgidos de trabajo.

En fin: Alea iacta est. Dios así lo quiera.

Información consultada

https://cochabamba.oep.org.bo/procesos-electorales-y-consultas/democracia-representativa/elecciones-subnacionales/elecciones-subnacionales-2026/.

https://cochabamba.oep.org.bo/wp-content/uploads/2026/02/Reporte-General-Candidatos-Habilitados-15-02-2026-103101.pdf.

https://eldeber.com.bo/pais/lara-anuncia-candidatos-propios-subnacionales_1763418866.

https://es.wikipedia.org/wiki/Elecciones_generales_de_Bolivia_de_2020.

https://es.wikipedia.org/wiki/Elecciones_generales_de_Bolivia_de_2009.

https://es.wikipedia.org/wiki/Elecciones_generales_de_Bolivia_de_2014.

https://es.wikipedia.org/wiki/Elecciones_subnacionales_de_Bolivia_de_2026.

https://fuentedirecta.oep.org.bo/etiqueta/encuestas-elecciones-subnacionales-2026/.

https://lapaz.oep.org.bo/democracia-representativa/elecciones-subnacionales/elecciones-subnacionales-2026/.

https://lapaz.oep.org.bo/wp-content/uploads/2026/02/Reporte-General-Candidatos-Habilitados-15-02-2026-072647_compressed.pdf.

https://santacruz.oep.org.bo/elecciones-subnacionales-2026/.

https://santacruz.oep.org.bo/wp-content/uploads/2026/02/a_Reporte-General-Candidatos-Habilitados-15-02-2026-101636_compressed.pdf.

https://unitel.bo/noticias/asi-decidimos/cochabamba-loza-logra-ventaja-sobre-rodriguez-en-primera-encuesta-con-un-alto-nivel-de-indecisos-DK19318795.

https://unitel.bo/noticias/asi-decidimos/eleccion-abierta-en-la-paz-dockweiller-encabeza-intencion-de-voto-pero-aun-hay-un-21-de-voto-residual-GJ19320143.

https://unitel.bo/noticias/asi-decidimos/encuesta-ningun-candidato-supera-el-67-en-el-alto-y-mas-del-56-esta-indeciso-votara-nulo-o-blanco-AK19318899.

https://unitel.bo/noticias/asi-decidimos/encuesta-refleja-que-jhonny-fernandez-tiene-una-desaprobacion-del-92-AJ19320473.

https://unitel.bo/noticias/asi-decidimos/mamen-saavedra-lidera-carrera-electoral-en-santa-cruz-de-la-sierra-con-el-663-de-la-intencion-de-voto-OJ19320349.

https://unitel.bo/noticias/asi-decidimos/manfred-reyes-villa-alcanza-un-461-de-la-intencion-de-voto-en-cochabamba-KK19319506.

https://unitel.bo/noticias/asi-decidimos/para-analistas-la-desaprobacion-a-la-gestion-municipal-altena-se-debe-a-la-desilusion-de-la-ciudadania-BJ19321734.

https://unitel.bo/tag/-/meta/el-alto.

https://unitel.bo/tag/-/meta/elecciones-subnacionales.

https://web.oep.org.bo/elecciones-subnacionales-2026-2/act_49_listas_candidaturas/.

https://web.oep.org.bo/wp-content/uploads/2026/02/10-02-2026-Separata-informativa-Ajustada.pdf.

https://web.oep.org.bo/wp-content/uploads/2026/02/HABILITADOS-VER-3.0.pdf.

https://www.facebook.com/bolivisionaldiascz/posts/cómo-está-conformada-la-lista-de-candidatos-de-patriasu-candidato-a-la-alcaldía-/801387302986394/.

https://www.facebook.com/reel/1216212759929741.

https://www.facebook.com/watch/?v=749796824607768.

https://www.facebook.com/watch/?v=948309220958454.

https://www.oep.org.bo/elecciones-subnacionales-2026/.

https://www.opinion.com.bo/articulo/pais/mas-74-millones-bolivianos-estan-habilitados-votar-22-marzo/20260215155747988685.html.

https://www.reduno.com.bo/noticias/mas-de-3-400-postulantes-quedan-habilitados-para-las-subnacionales-en-santa-cruz-202621884932.

https://www.vision360.bo/noticias/2026/02/10/39776-respaldo-y-rupturas-a-cuantos-candidatos-apoya-lara-en-las-subnacionales-2026.

sábado, 14 de febrero de 2026

Una yunta… pero disyunta

 Monseñor Cristóbal Bialasik, obispo de la Diócesis de Oruro, pidió —como voz de muchos en Bolivia— al Presidente Paz y a su vice Lara: «Sean como hermanos, como una buena yunta de nuestros campos» junto con la bendición solemne acompañada con la imagen de la Virgen del Socavón durante el Te Deum por el 245avo aniversario del Grito de Independencia de Oruro de 1781. Un pedido que, en palabras del mismo prelado, «no fue un acto planificado»: fue un momento guiado por la Virgen que «reafirma el llamado de la Iglesia a la unidad entre las autoridades y al diálogo, siempre [la Iglesia] dispuesta para ayudar a resolver los problemas del país».

Falta urgente hacía decirlo, tanto como desear se cumpliera. El distanciamiento entre Lara y Paz —con Lara como continuado agente disruptor— se inició la misma noche del 17 de agosto pasado, cuando el expolicía (a pesar de su uso de uniforme en la toma de posesión no encontré ninguna referencia a sobreseimiento de su expulsión de las fuerzas policiales) empezó a venderse como el causante (facilitador) de los resultados electorales para Paz y PDC en esa primera vuelta y, desde entonces Lara —con algunas “bajadas de tono” y muchas “subidas”—, ha sido constante en mensajes (tiktoks eminentemente) contra el Presidente y contra diversos miembros de su gabinete, oficio de tiktokero que, si bien le ha permitido intentar encubrir sus incapacidades e inestabilidades emocionales, también le ha hecho perder progresivamente el ejercer cabalmente las funciones de su cargo electo y “ganar” el descrédito de muchos con sus dislates. Si hoy sobrevive como noticias es gracias a la generosa contribución de algunos medios.

En mi columna “Una de cal y una de arena”, reconocí triunfos significativos de la Gestión Paz y, acompañándolos, algunos de sus yerros también: baja comunicación institucional de propia generación (entendida quizás como anoticiar más que posicionar estratégicamente); incierta coordinación comunicacional intragubernamental en lo horizontal (ministros que se desdicen); manejo descuidado de la imagen gubernamental (“rendición” televisada cuál supuso la derogación del 5503 y la “indicación” de “nuevos” puntos por la COB para Lupo); el mantener a antiguas autoridades masistas (como Margot Ayala) o —aun peor— incorporar incluso hoy otras abiertamente coludidas con el masismo; promesas de campaña ya no aplicadas ni recordadas (liberación de exportaciones, reducción impositiva)…

De éxitos sobre todo destacaré el eliminar sin violencias el subsidio a la mayoría de los hidrocarburos (mayor éxito aun si lo comparamos con la urgentísima abrogación —en dos días— de la anterior eliminación decretada el 26 de diciembre de 2010 por el vicepresidente Linera en un momento que, a diferencia del actual, fue en plena Jauja de los ingresos extraordinarios por gas); la reapertura del país en el mundo; la cada vez mayor inserción en una América no-marxista; iniciar el cambio en la educación; hablar de Federalismo y Pacto Fiscal 50/50… Realmente serían muchos más pero su aplauso y número no hace ocioso recapitular lo necesarios de corregir.

(Para otra entrega me quedarán pendientes coalición de gobierno, necesidad de un sistema de partidos; mayor y más eficiente trabajo parlamentario; autonomización verdadera del país: federalización (eso me recuerda las críticas —algunas pacatas, otras bienintencionadas previendo despertares de fantasmas— cuando yo hablaba de Las Bolivias); reconocimiento de un País Diverso sin discriminación positiva ni negativa; Constitución… Pero eso será luego de las subnacionales y el mosaico en el panorama que salga)

Por ahora, católicos y no católicos deberíamos llevar nuestros corazones y mentes blindados con Fe y Empeño, sin culipandeos, con Bolivia como escapularios.

Dios así lo quiera.

 

Información consultada

https://eldeber.com.bo/pais/presidente-senado-hemos-tenido-90-dias-cambios-importantes-pais_1770774172.      

https://larazon.bo/nacional/2026/02/13/lara-denuncia-campana-de-desprestigio-y-desafia-al-presidente-paz/.

https://larazon.bo/politico/2026/02/07/a-tres-meses-luces-y-sombras-del-gobierno-de-rodrigo-paz/.

https://www.bbc.com/mundo/noticias/2011/01/110103_bolivia_gasolinazo_costo_politico_fp.

https://www.facebook.com/watch/?v=1855459491839579.

https://www.facebook.com/watch/?v=2581063315622432.

https://www.facebook.com/watch/?v=820773164316542.

https://www.opinion.com.bo/articulo/pais/paz-lara-coinciden-misa-obispo-pide-unidad/20260211000001988467.html.

sábado, 7 de febrero de 2026

Una de cal y… media de arena

 

Una de cal y una de arena es una de esas expresiones muy repetidas en nuestro castellano. Y aunque la Real Academia Española la menciona como “alternativa de cosas positivas y negativas", no hay nada más lejos de la cotidiana realidad: la mezcla de marras es el mortero, la argamasa, que mezclando arena, cal y agua se ha utilizado desde antiguo en la albañilería para la construcción de viviendas y muros, como mezcla básica utilizada para unir ladrillos, bloques y otros materiales de construcción y para revestir superficies y es, a la vez, fundamental para la solidez y la durabilidad de las estructuras en albañilería; su preparación adecuada es clave para el éxito de cualquier proyecto de construcción porque la cal como la arena son imprescindibles para un buen mortero: "una de cal y otra de arena" equilibran el mortero.

Y acá vamos a nuestra realidad hoy. La transición del masismo —llámese evismo o arcismo— a un nuevo modelo de país ha sido más rápida de lo pensado: se inició en 2014 con la caída de los ingresos extraordinarios por commodities; en febrero 2016 se vislumbró con el NO violado pero en octubre 2019 hizo su propia crisis; tras el interregno de crisis endógena de la Transición pareció que en octubre 2020 llegaba su versión “reciclada” y light (con “el Mago de la Economía” al frente) pero dos meses después —en diciembre durante una reunión del MAS en Lauca Ñ, Cochabamba, bastión del masismo heavy militantes descontentos lanzaron sillas contra Evo Morales; en 2022 empieza la escasez de dólares (que, en la práctica, degeneró en “corralito” a la boliviana) que acompaña a la quiebra del Banco Fassil y que va degenerando en continuados bicicleteos financieros del Banco Central para no declarar en quiebra el país pero las continuas escaseces de hidrocarburantes, el insignificante crecimiento económico —“maquillado” para evitar decirle recesión— y la inflación, junto con las pugnas internas del masismo —implosionado más que explosionado en varios residuales: el evismo (ya no-masismo), el arcismo, el androquinismo, el copismo de MORENA y hasta Fernández el Menor queriendo pescar vendiéndose en esa zambumbia— llevaron a que, en las elecciones que se avecinaban en agosto 2025 la duda no era cambiar el modelo sino quién ganaría para cambiarlo.

Y, más sorpresa que cantado, en primera vuelta gana —y lo refrenda en ballotage— la tercera generación de una dinastía que ha estado navegando en la política boliviana (con éxito y, a veces, sin él) desde antes de mediados del siglo pasado: Rodrigo Paz Pereira, sobrino-nieto de Víctor Paz Estenssoro (tres veces presidente) y el hijo del expresidente Jaime Paz Zamora, como ellos tarijeño (lo que lo convirtió en el quinto presidente boliviano llegado de la chura tierra, con Narciso Campero y Aniceto Arce más).

Y empieza el camino augurado de su período: Soluciona la escasez de combustibles (vía eliminar o reducir la mayoría de las subvenciones a los hidrocarburos) y lo logra manteniendo la paz social (las protestas contra el 5503 y su forzada derogación las atribuyo a debilidades del propio Gobierno, junto con mala comunicación, más que a potenciamiento de la COB y aliados oportunistas, que aprovecharon sobre todo las debilidades mencionadas). También abre Bolivia al mundo —con signos anunciantes de apertura del mundo a Bolivia—, realinea el país geopolítica e ideológicamente, inicia un proceso de reconducción de la justicia y de combate a la corrupción —con éxitos y algunas trancadas—, defiende el federalismo y el compartir los ingresos nacionales.

Pero ese mortero no siempre fragua porque la arena no es toda la que necesita.

Primero, es un gobierno sin partido. Por mucho que pueda parecer el PDC victorioso en 2025, desde hace muchos años su importancia estribaba en que podía prestar —prefiero no decir “alquilar”— su sigla; por ello su bancada no es homogénea ni alineada en conjunto y la Administración Paz es conjunción de independientes (empresarios, algunos tecnócratas) y funcionarios provistos por su aliado silencioso: UNIDAD encabezada por Doria Medina. (Por adición, las recomendaciones y reflexiones continuadas del líder socialdemócrata —bien intencionadas no dudo— dejan al Gobierno en una posición de… minusvalía). De partido u organización a Paz el quinquenio le daría para formar uno suyo.

Segundo: En paralelo con los éxitos con el exterior y en temas como los hidrocarburos (y la morigeración inflacionaria), en política interna —económica, normativa— la decisión ejecutiva queda a veces con señales de indecisión, cual timidez de gestión: la imagen del ministro Lupo con la COB no fue de rubricar acuerdos sino de acatamiento. Lo peor es si tal, asaz, se confundiera con mera discursividad.

Tercero: A veces los vasos comunicantes del Gobierno fallan, cuando un ministro dice algo ante medios y otra autoridad dice otra cosa ante otros (o similares) periodistas. A ello le toca el sambenito a la gestión de la comunicación oficialista.

Cuarto: Confiar no es sinónimo de gestionar; precaver sí. El tema de la gasolina adulterada es buen ejemplo y mejor Ilustración.

Quinto: Casado con el anterior mensaje, mantener o nombrar autoridades ejecutivas vinculadas con el dicenio anterior, más que muestra de amplitud y benevolencia lo es de impericia en el mejor de los casos.

Para el final, más allá de la cal y arena, dejé el zascandileo persistente del vicepresidente constitucional. Más allá del mérito o no que tuviera para el éxito del binomio como candidato acompañante; del complejo de inferioridad (que confundió con revancha) en el uso de su uniforme en la toma de posición (ni los generales gobernantes del siglo xx boliviano así se invistieron); de sus tiktoks permanentes contra el gobierno y el presidente en particular (y contra su propia familia, aunque ésta no se diera por aludida), la pena es que el antes presumible como representante de una generación joven y nueva en la política —clase media urbana emergente—, no trascienda ni la represente y pierda cada vez más apoyo (además del que tenga de sus empleados).

Mi voto es porque este gobierno logre cal y mucha arena. Que perdure y triunfemos todos y que logre ser como el hormigón romano, el opus caementicium que es la base aún de grandes monumentos gracias a su extraordinaria durabilidad y capacidad de autorreparación: mezcla cal viva, ceniza volcánica (cual arena puzolana), áridos y agua. Mejor si es con agua de mar, sin tambores ni fanfarrias

Dios así lo quiera.