martes, 19 de diciembre de 2017

Elogio al Padre Mateo y otros temas

En estas últimas semanas, la criminalización del servicio médico ha estado en primer lugar de la discusión pública y eso también cuestiona el conjunto de los servicios de salud porque la mala praxis sanitaria —que no es sólo del personal profesional— está muy ligada a las condiciones de ejercicio.

Obviando la campaña malintencionada de “que los médicos se roban insumos” —un sinsentido cuando es permanente denuncia la falta, no ya de equipos, sino de suministros básicos además de ítems— y las repudiables expresiones sobre presunto analfabetismo de los movimientos sociales, el debate me retrotrae a la campaña del sacerdote Mateo Bautista García en 2015 para que el Estado destinara 10% del PIB a la salud como una forma de equilibrar las falencias acumuladas durante décadas. La respuesta oficial fue —amén de los denuestos habituales y del desprestigio de la capacidad del P. Mateo por “decir datos falsos”, obviando que él había sido Delegado del Consejo Episcopal Latinoamericano para la Pastoral de la Salud en el Cono Sudamericano, Secretario Ejecutivo de la Comisión Episcopal para la Pastoral de la Salud en Argentina y Delegado para la Pastoral de la Salud de la Arquidiócesis de Santa Cruz de la Sierra, entre otras, por lo que conocía con causa del tema— que el Estado destinaba mucho más de esa cantidad. Las cifras oficiales ayudarán entender los argumentos: las cifras redondeadas de Presupuesto General del Estado (PGE) —gastos consolidados, corrientes y sectoriales— son del MEF y las del PIB a precios actuales, PIB PPA, que convertí de dólares a bolivianos, son del Banco Mundial.

En 2006, primer año de la Administración Morales pero con un PGE aprobado en la anterior, el PIB PPA fue de Bs. 79.706 millones (M), el PGE en gastos consolidados fue de 46.332 M, el gasto corriente de 26.966 M y el gasto sectorial en salud “y deportes” —en ningún año se diferencia cuánto a cada cuál— de 3.052 M, lo que hace que para el sector salud “y deportes” el porcentaje de gasto sectorial respecto al gasto consolidado fue de 6,59% y al corriente de 11,32% pero su correspondencia con el PIB PPA sólo fue de 3,83%. Al año siguiente, ya con PGE aprobado bajo la actual administración pero aún con recursos reducidos, el gasto consolidado fue de 58.918 M, el corriente de 33.092 M y el sectorial “más deportes” fue de 3.421 M para un PIB PPA de 91.315, lo que da porcentajes de gasto sectorial de 5,81% (consolidado), 10,34% (corriente) pero 3,75% (PIB PPA).

Para no abrumar con cifras (el cuadro 2005-2016 completo está a continuación), en 2016 el gasto sectorial “incluido deportes” fue de 15.955 M, lo que es 7,35% de los 217.140 M del PGE de gastos consolidados, 13,56% para los 117.631 M del de gastos corrientes pero sólo 6,78% para los 235.290 M del PIB PPA de ese año, el porcentaje más alto del docenio del MAS. Por eso se comprende que el presidente y los ministros Arce y Ferreira se atiendan en el exterior porque las condiciones determinan la praxis de salud y no sólo el ejercicio profesional hoy satanizado.


PGE
gasto consoli-dado
PGE gasto corriente
P SALUD
% SALUD vs. gasto consoli-dado
% SALUD vs. gasto corriente
PIB PPA
% SALUD vs. PIB PPA
2006
46.332
26.966
3.052
6,59%
11,32%
79.706
3,83%
2007
58.918
33.092
3.421
5,81%
10,34%
91.315
3,75%
2008
82.554
54.551
4.273
5,18%
7,83%
116.051
3,68%
2009
123.138
67.826
4.295
3,49%
6,33%
120.686
3,56%
2010
125.964
59.971
5.543
4,40%
9,24%
136.764
4,05%
2011
119.471
69.453
6.278
5,25%
9,04%
166.782
3,76%
2012
145.943
83.610
7.491
5,13%
8,96%
188.505
3,97%
2013
172.223
96.246
10.063
5,84%
10,46%
213.387
4,72%
2014
195.430
108.604
12.007
6,14%
11,06%
229.652
5,23%
2015
221.181
126.626
15.464
6,99%
12,21%
229.680
6,73%
2016
217.140
117.631
15.955
7,35%
13,56%
235.290
6,78%
2017
210.347
119.224
18.304
8,70%
15,35%





Para terminar, tres hechos inmediatos: En Paraguay —donde el gobierno no pudo imponer la reelección—, el continuismo light perdió la candidatura de su propio partido. En Chile, la alternabilidad volvió con la elección de Sebastián Piñera, un golpe para el “legado Bachelet” y para el revisionismo del Frente Amplio. Por el contrario, el continuismo en Honduras —reelección forzada por su Tribunal Supremo— se da en fuerte confrontación y repudio.

Información consultada


sábado, 16 de diciembre de 2017

Samba para derecha e izquierda


El 21 de diciembre de 2016 fue, sin dudas, el peor diciembre posible para muchísimos de los gobiernos latinoamericanos: ese día se conoció la lista negra de los países a cuyos gobiernos y partidos —de izquierda y de derecha— Marcelo Odebrecht y ejecutivos de su Organização habían repartido cientos de millones de dólares —y ganado miles de millones.

En Perú, las denuncias del magnate brasileño —“delaciones premiadas”— involucraron desde el inicio a los expresidentes Toledo —con orden internacional de captura—, García —en sus dos gestiones— y Humala. Ahora involucran al actual mandatario, Kuczynski, contra quien la oposición —sobre todo Fuerza Popular, dominante del Congreso pero ensombrecido por la corrupción del período fujimorista— ha pedido renuncia, algo que han intentado desde FP desde que perdieron las elecciones bloqueando permanentemente al gobierno y que, ahora, suponen es el momento que han esperado tanto.

Aunque Kuczynski renuncie o no, la gobernabilidad quedará aun más afectada, tanto por la presunción de corrupción —cuya lucha fue bandera de PPK— como por su creciente debilidad parlamentaria, dejando la posibilidad de comicios adelantados. Incluyendo que Keiko Fujimori, la líder de Fuerza Popular, también está denunciada en las coimas Odebrecht.

Información consultada

https://www.odebrecht.com/

viernes, 8 de diciembre de 2017

Nisman y la AMIA, los poltergeistes de CFK


El esperado avance en el proceso que el juez Claudio Bonadío lleva por el atentado de la AMIA en 1994 llegó en un momento preciso: el amplio bloque peronista no-K en el Senado había excluido a la expresidente y este lunes empezarán los nuevos legisladores con la reforma previsional oficialista aprobada en Senado. ¿Le conviene al gobierno el escándalo? Quizás no —sin unanimidad interna de criterios— porque el kirchnerismo va hacia su desgaste definitivo; a quienes más les conviene es a los demás peronistas porque la política K los divide y perjudica.

Para la imputación de traición a la patria a CFK y colaboradores —entre otros delitos—, Bonadío definió el atentado como acto de agresión y de guerra según el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional y el memorándum de entendimiento argentino-iraní como conspiración para favorecer la impunidad; tal como el fiscal Alberto Nisman denunció y fue asesinado.

¿El peronismo se librará de ella o, a regañadientes, la apoyará?  Aparentemente, no apoyará el desafuero pero con la seguridad de que ésa será una gran deuda a cobrarle.

Habrá más historias.

Información consultada


https://es.wikipedia.org/wiki/Atentado_a_la_AMIA

martes, 5 de diciembre de 2017

Gobiernos y reelecciones en Nuestra América


Los últimos 3 años —a flor de la elección presidencial de octubre de 2014— en el debate social y político —cual campaña permanente— en Bolivia se ha posicionado como eje, alrededor del cual gira la inmensa mayoría de los demás temas, el de una nueva postulación del actual presidente, la que —en números ordinales— sería su cuarta postulación —o, siguiendo la moda a usanza, la rerererepostulación— tras 2005, 2009, 2014 —“interpretada” por el Tribunal Constitucional Plurinominal de que la NCPE de 2009 era “originaria” y empezaba el cálculo en fojas cero— y la discutida para 2019, con fallo del mismo TCP —ya de salida y, por ende, apurado— interpretando libérrimamente la Convención Americana sobre Derechos Humanos —o Pacto de San José de Costa Rica— de 1978. 

Pero no voy a escribir sobre la posible postulación y lo imprescindible —para el MAS— de una rerereelección de Morales Ayma. Lo que quiero hacer es contextualizar las formas de ejercer la democracia —o deshacerla— en Nuestra América y, en rumbo de ello, aclarar unos cuantos conceptos de ese ejercicio que han dado confusión en las discusiones y en los medios. Porque esas confusiones, a veces, originan las fake news que tanto menciona Mr. Trump.

En Nuestra América hoy hay 56 países y territorios, de ellos 35 independientes y 21 que no lo son —administrados de diferentes formas por Dinamarca (1), EEUU (3), Francia (3), Holanda (6) y Reino Unido (8), los que no analizaré. De los otros 35, todos forman parte de la OEA, aunque Cuba no le ha interesado regresar después de su expulsión en 1962, ya levantada; no me ocuparé de analizar Cuba porque su forma de gobierno —su presidente del Consejo de Estado es elegido por la Asamblea Nacional del único candidato propuesto por el Comité Central del Partido Comunista— fluctúa entre el aparentemente parlamentario —quien lo elige— y el presidencialista-centralizado —férreo control partidario desde el Ejecutivo—, diferente con los otros 34.

Salvada esta aclaración, de los otros 34 —19 latinoamericanos (hispano, portugués o francés), 14 anglófonos y 1 neerlandófono (algunos plurilingües)—, 22 se gobiernan por sistemas presidencialistas (aunque Guyana es semipresidencialista, mezcla de ambos) y 12 son parlamentaristas; de los parlamentaristas, en 10 su jefe de Estado es la reina británica y ninguno es de origen latinoamericano. Vale recordar que los gobiernos parlamentaristas se rigen por la duración de sus legislativos y que sus ejecutivos pueden gobernar tantas veces como la agrupación que lideran tenga mayoritaria en ese parlamento, por lo que el Jefe de Gobierno no es elegido por voto directo para ello. (Y como aclaración del error del presidente Morales Ayma cuando mencionó a Angela Merkel como ejemplo de reelección, siendo que Merkel sólo fue reelegida como diputada al Bundestag pero como su partido tuvo la primera mayoría, ella —su líder— tenía la opción inicial de intentar volver a formar gobierno, algo que en dos meses aún no ha logrado.)

En presidencialistas, dos países eligen presidente por 6 años, ocho por 5 y nueve por 4. Cuatro no aceptan ninguna relección, cinco inmediata —de ellos, Honduras recién se aplicó con el antecedente que un presidente fue destituido abruptamente por sólo proponerlo, y en Bolivia se fuerza otro intento—, siete no inmediata y tres sin límite —todos éstos bolivarianos, aunque la consulta popular de 2018 en Ecuador buscará eliminarla.

Ésos son los datos. Las conclusiones serán suyas.

Información consultada


domingo, 3 de diciembre de 2017

ARA San Juan: Muchas preguntas sin respuestas|


Este 30 de noviembre, la Armada de la República Argentina dio por finalizada la búsqueda de su desaparecido submarino ARA San Juan, del que se terminaron los contactos desde el 15 de noviembre pasado frente a la costa de la Patagonia argentina con 44 personas a bordo.
Esperanzas, expectativas y solidaridad internacional representada por 18 países apoyando en la búsqueda del ARA San Juan S-42, el más “nuevo” —a pesar de haber sido botado hace 24 años, en 1983— de los tres que estaban activos en la Armada, que terminaron el jueves al final de la tarde cuando el vocero naval, capitán de navío Enrique Balbi —también submarinista—, anunció que “se declaró finalizado [la] búsqueda y rescate”. Dolor y desgarros de familiares, amigos y colegas y la consolidación de muchas preguntas —aún sin respuestas— en la opinión pública.

Preguntas que cuestionan, primero, por qué los mandos de la Armada demoraron dos días en iniciar la búsqueda del San Juan y cinco, en total, en brindar información —la explosión hidroacústica en la zona de última comunicación— que estaba en su poder desde el primer momento. Preguntas que incluyen por qué iban 44 personas a bordo del submarino aunque 37 marinos —8 oficiales y 29 suboficiales— era su tripulación oficial —y hubieran sido más si dos tripulantes no hubieran quedado en tierra; los demás a bordo fueron identificados como buzos tácticos, aunque —oficialmente, al menos— el S-42 no estaba en misión especial.  Preguntas que indagan cómo fue que la Reparación de Media Vida —un upgrade a fondo que le hubiera permitido extender su vida útil por 30 años más— que debía durar dos años se extendió en astilleros locales por siete —2007 a 2014—, bajo tres ministros de Defensa kirchneristas: Nilda Garré —2005-2010, hoy diputada—, Arturo Puricelli —2010-2013— y Agustín Rossi —2010-2015, hoy parlamentario— y costó treinta millones de pesos más que los setenta presupuestados y, a pesar de eso, arrastrar las denuncias de que las reparaciones fueron significativamente menores que las programadas —entre ellas, el cambio completo de las baterías, presunta causa del accidente por incendiarse, que en realidad no fue más que el de su carcaza.

Aunque la corrupción en mandos militares no es excepcional en la región —con casos recientes en Chile, Perú, Bolivia y Uruguay, éste que involucró a tres diferentes cabezas de su Armada—, el actual en la Argentina se une a la multiplicidad de procesos actuales y denuncias de corrupción en la era K y arrastra los escándalos similares en sus fuerzas armadas desde los gobiernos de Carlos Ménem, el más mediatizado el de los cohetes desviados a Croacia y Ecuador.

En enero de 201, Macri declaró que “la corrupción se instaló en la sociedad argentina”. En los tribunales se debatirá la de la Armada, que le costará el cargo a la cúpula de las FFAA y, posible, al ministro actual.

Información consultada

https://www.youtube.com/watch?v=eZRjypPBt5A