domingo, 6 de mayo de 2012


ALBA y crepúsculo

La Alianza (originalmente Alternativa) Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América - Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP) fue creada en 2004 por Venezuela y Cuba como “plataforma de integración de Latinoamérica y el Caribe”, a la vez que “alianza política, económica, y social en defensa de la independencia, la autodeterminación y la identidad de los pueblos que la integran” (http://www.alba-tcp.org/content/alba-tcp). A estos dos países, se sucedieron las incorporaciones de Bolivia [2006], Nicaragua [2007], Honduras [2008 y retirada en 2010], Dominica [2008], San Vicente y las Granadinas, Ecuador y Antigua y Barbuda [2009]. Otros países de la Región (Haití, Surinam y Santa Lucia) han solicitado este año su incorporación a la Organización. Es significativo que el proceso de expansión de la Revolución Bolivariana fuera de las fronteras de Venezuela se diera ya recuperada la economía del país después de la fuerte caída de los precios del petróleo de 1998 y 1999 y afianzado el presidente Chávez Frías en el poder recuperado después del Golpe de Estado de 2002.

A la ALBA-TCP se une Petrocaribe en 2005, como un Acuerdo de Cooperación Energética orientado a “construir la soberanía y seguridad energética de los países miembros del Acuerdo” (http://www.petrocaribe.org/). Los países originalmente firmantes fueron Venezuela, Cuba, República Dominicana, Antigua y Barbuda, Bahamas, Belice, Dominica, Grenada, Guyana, Honduras, Jamaica, Surinam, Santa Lucia, Guatemala, San Cristóbal y Nieves y San Vicente y las Granadinas, incorporándose posteriormente Haití y Nicaragua [2007] y la importancia de esta organización descansa en que Venezuela asume el financiamiento de una parte muy importante de los costos de consumo de petróleo de esos países: Según datos de Petrocaribe, hasta 2009 Venezuela (a través de su empresa estatal PDVSA) asumió USD 1,4MMM de los USD 3MMM comprados por los 17 países restantes (47% de la factura energética de esos países hasta ese momento), sin duda fundamental para muchos de ellos y del que algunos (Cuba en primer lugar) dependen para su sobrevivencia económica (es muy probable, teniendo en cuenta la recuperación en costo de los precios del petróleo, que ese financiamiento a larguísimo plazo e intereses simbólicos esté cercano o superior a USD 3MMM); en general, la escala de financiamiento es entre 5% y 50% de la factura petrolera, con período de gracia para el financiamiento de uno a dos años y previendo extensión del período de pago de 17 a 25 años e interés a 1% si el precio del petróleo supera los 40 dólares por barril, además de permitir el pago mediante trueque de productos y la posibilidad de hacerlo mediante la moneda de acuerdo sucre, en el caso de los países de la ALBA-TCP. A este Acuerdo, de carácter financiero, se han sumado otros como Petrosur (entre las empresas estatales de hidrocarburos de Brasil, Argentina, Uruguay y Venezuela para desarrollar todo el clúster) y Petroandina (firmado entre Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia y del que Ecuador ha sido el beneficiado por la refinación de su petróleo), integrándose los 3 en Petroamérica como un habilitador geopolítico.

Todo este preámbulo circunstancial era necesario para analizar la permanencia de estas plataformas integradoras después de la salida del poder del Presidente Chávez Frías.

(Y hago un preámbulo importante: Para nadie es un secreto el deteriorado estado de la salud del Presidente Chávez Frías y la manifiesta imposibilidad de ejercer efectivamente el poder, reflejado en su cada vez mayores períodos en tratamiento en La Habana. Consecuencia de ello, con o sin elecciones y que el actual Presidente siga vivo o no, antes de fin de año habrá un sucesor en el Gobierno venezolano, ya sea prochavista u opositor. Claro que si hay elecciones y el ganador es opositor, los cambios serán mucho mayores.)

Ya hemos analizado la significación para la economía venezolana del crédito petrolero a los países pertenecientes a Petrocaribe (alrededor de USD 3MMM). Al revisar los rubros de exportación de los países del ALBA-TCP, la alícuota de exportación de “Combustibles minerales, lubricantes y materiales relacionados” es de 66%, correspondiendo la parte principal a Venezuela, país al que también le corresponde gran parte de las alícuotas de los rubros de importación, al tener una economía básicamente monoproductora y extractora.
Si bien los cerca de USD 3MMM petroleros financiados por Venezuela pueden diluirse en un PIB estimado para 2011 de más de USD 315MMM con exportaciones superiores a USD 94MMM (aunque hay variación entre los datos del BCV y los del INE) pero la perspectiva de análisis cambia cuando conocemos que sus importaciones fueron de más de USD 62MMM (una balanza comercial favorable en USD 32MMM) pero con una deuda pública estimada de más de 36% del PIB y una deuda externa de más de USD 89MMM (he empleado en mis conversiones la tasa oficial de cambio de BsF 4,30= USD 1). (Todos los datos fueron tomados de http://www.bcv.org.ve/blanksite/c2/indicadores.asp, http://www.ocei.gov.ve/index.php?option=com_content&view=category&id=100&Itemid=59 y https://www.cia.gov/library/publications/the-world-factbook/geos/ve.html#Econ.)

Estos datos, unido a los gastos que representa la traslación del modelo bolivariano (vehiculado a través de la ALBA-TCP) mediante donaciones de recursos ampliamente a segundos países (miembros o no de la Alianza) y no sólo a la población local (a través, principalmente, de las Misiones), inversiones públicas en esos países (Casas de la ALBA, por ejemplo) y créditos blandos, significa una erogación muy fuerte de recursos (tan no renovables como los del petróleo extraído) para la economía venezolana, más ahora que los precios no se han recuperado a los niveles pico de julio de 2008.

Retomando la posibilidad (muy probable) de una disminución de los recursos destinados tanto a la ALBA-TCP como a Petrocaribe tan pronto como finales de este año o inicios del próximo (sin descartar la conclusión de estos financiamientos), sin duda trae muy preocupados a varios países en ambas organizaciones. En el caso de Cuba (Venezuela es su primer socio comercial y principal proveedor de recursos) y Nicaragua (Venezuela es su segundo socio comercial, después de EE.UU.), miembros de ambas organizaciones, una buena parte de sus economías dependen de los beneficios del comercio y donaciones venezolanas, pero en el caso cubano es fundamental para la supervivencia del modelo económico vigente en el país. Esto motiva que el interés del Gobierno cubano en la recuperación —primero— y en la sucesión —ahora— del Presidente Chávez Frías sea prioritario, resultando en un cada vez más presunto apoyo de la alta dirigencia política cubana —encabezada por los hermanos Castro Ruz— a que el actual Canciller venezolano Nicolás Maduro Moros —afín con Cuba— sustituya en su cargo al Vicepresidente Elías Jaua Milano y se convierta en el candidato presidencial del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) para las elecciones de octubre próximo —si no se cancelan— en detrimento del propio Jaua Milano y de Diosdado Cabello Rondón, actual Presidente de la Asamblea Nacional e, incluso, de las potenciales de su propio hermano Adán Chávez Frías, Gobernador del Estado Barinas, y de Jorge Rodríguez Gómez, Organizador del PSUV (decisión que contaría, además, con el apoyo del General en Jefe Henry Rangel Silva, Ministerio del Poder Popular para la Defensa y titular del Comando Estratégico Operacional de la Fuerza Armada Bolivariana de Venezuela). 

En ese mismo sentido y ante el peligro de perder su principal aliado y quebrar definitivamente la maltrecha economía de su país, el ex Presidente cubano Fidel Castro Ruz publicó el 28 de abril su artículo “Lo que Obama conoce” en su columna Reflexiones de Fidel, donde predice un baño de sangre de continuar EE.UU. en “promover el derrocamiento del Gobierno bolivariano” ante la constatación de que “la oligarquía jamás podría gobernar de nuevo ese país”, a la vez que proclama “la más estrecha unidad de la dirección de la Revolución Bolivariana” detrás de su líder. (http://www.cubadebate.cu/reflexiones-fidel/2012/04/28/lo-que-obama-conoce/.)

Como conclusión, retomo la idea antes planteada: El sistema de promover la transferencia del Modelo Bolivariano a través de la inyección de continuos capitales en la ALBA-TCP y Petrocaribe se reducirá significativamente o concluirá pues ha fracasado en ambos sentidos: Para Venezuela, no ha significado la expansión de la Revolución Bolivariana, más allá de éxitos y afinidades temporales, en muchos casos por la prebenda; para los países del ALBA-TCP, no ha significado un desarrollo perspectivo —exceptúo Ecuador, porque no tenía las mismas condiciones que los otros socios—, y para los demás miembros de Petrocaribe ha conllevado deuda a largo plazo —con dependencia, aunque es cierto que beneficiosa en el corto— y la dependencia de un solo proveedor, con las consecuencias potencialmente peligrosas que esto apareja —sin contar la disciplina impuesta por el proveedor único. Tampoco puede olvidarse que la dependencia económica pude llevar a dependencia en decisiones políticas, como confirmara el embajador venezolano ante la OEA y ex Canciller Roy Chaderton Matos en la promoción por parte de Venezuela y sus aliados económicos de José Miguel Insulza Salinas para su elección como actual Secretario General de la OEA.

Cuál de las dos opciones sucede, la sabremos después de lo que suceda en octubre de este año.

Referencias:

ei.gov.ve/index.php?option=com_content&view=category&id=28&Itemid=31/2_3_2 
ei.gov.ve/index.php?option=com_content&view=category&id=28&Itemid=31/2_4_1
https://www.cia.gov/library/publications/the-world-factbook/geos/ve.html#Econ

martes, 1 de mayo de 2012

Éxito de Barroco y Cultura

 

El jueves pasado, al ir a comprar entradas para las funciones del IX Festival Internacional de Música Renacentista y Barroca Americana “Misiones de Chiquitos”, me encontré –exhausta pero feliz porque ya empezaba– a Cecilia Kenning de Mansilla, la presidente de la Asociación Pro Arte y Cultura (APAC), el voluntariado cruceño que creó y ha hecho posible la realización de estos Festivales (y de los Internacionales de Teatro Santa Cruz de la Sierra, los de Temporada de Música Misional y Teatro de Chiquitos y los Encuentros Musicales Navideños, además de mantener su Fondo Editorial que ha rescatado la música y cultura de Chiquitos y Moxos, de patrocinar grupos musicales –como el Coro y Orquesta Arakaéndar, entre otros– y de desarrollar un amplio programa de capacitación e investigación) y sólo tuve tiempo para desearle, como todos y es seguro, éxitos. Paralelo a todo lo anterior, se han recuperado de los templos jesuíticos muchas miles de hojas de música sacra en Chiquitos y en Moxos, compuestas por músicos europeos e indígenas de las Misiones entre los siglos XVII y XVIII, en un permanente trabajo de investigación protagonizado por el musicólogo y sacerdote Piotr Nawrot, Director Artístico del Festival.
Porque este IX Festival será, como los anteriores, un seguro éxito. Once días de música en templos de Santa Cruz de la Sierra (Los Huérfanos y San Roque), las Misiones Jesuíticas de San Xavier, Concepción, San Ignacio, Santa Ana, San Miguel y San Rafael de Velasco (ésta la más lejana, a 544 kilómetros de la capital departamental), San José y Santiago de Chiquitos y Buena Vista (Santos Desposorios de José y María), la Misión Mercedaria de Porongo y la Franciscana de Villamontes, lugares donde este año más de 50 grupos de 17 países brindarán un centenar de conciertos (excepto los de la ciudad, todos gratuitos), junto con el Simposio Internacional de Musicología y clases magistrales.
El Festival Internacional de Música Renacentista y Barroca Americana “Misiones de Chiquitos” ha sido calificado como el evento de música antigua más grande del mundo y uno de los más importantes en su especialidad. Realizado desde 1996, ha logrado el rescate de la música misional –tan importante parte de la cultura boliviana y que la vincula con otras Misiones en Paraguay, Brasil y Argentina– y efectuado presentaciones en múltiples y muy apartados lugares de los Departamentos de Santa Cruz y Beni (aunque el factor económico ha conspirado muchas veces contra las aspiraciones de sus creadores).
Mi homenaje a Cecilia, a Piotr, a Marcelo Araúz (Director General del Festival) y a todos los miembros de la APAC que trabajan desinteresada y esforzadamente por la Cultura. También a los que hacen posible con su aporte este Festival: gobiernos departamental y municipales, embajadas, organismos multilaterales, empresas y personas particulares, a los que se ha unido recién el Ministerio de Culturas nacional, un apoyo importante que deberá mantenerse a futuro.
Éste es mi sentir y mi alegría.
Referencias:

martes, 17 de abril de 2012

Éxitos de eventos y fracaso de Cumbre

Concluyó la VI Cumbre de las Américas y siguió los pasos de las anteriores (Mar del Plata en 2005 y Puerto España en 2009). Si en aquellas las divergencias eran en comercio (con oposición mayoritaria contra la ALCA), para ésta Sexta la falta de consenso era en otros temas cruciales: participación de Cuba, legalización de las drogas y soberanía de las Islas Malvinas.
El mayor conflicto para los 34 países hemisféricos invitados era la exclusión de Cuba por incumplir la Carta Democrática, oposición promovida por EE.UU. y Canadá con apoyo de Costa Rica y Panamá. El reclamo contra la exclusión, liderado por los países de la ALBA, tuvo apoyo principal de Argentina y otros países, entre ellos Brasil y Uruguay. El viaje del Presidente Santos y la Canciller Holguín en marzo a Cuba para explicar al gobierno que no era invitado por “falta de consenso” —además de visitar al Presidente Chávez en su tratamiento clínico y, con seguridad, recabar su muy importante comprensión—, sólo sirvió para no fracasar la convocatoria a la Cumbre pero no evitó que el affaire Cuba estuviera presente en sus jornadas.
El boicot inicial a la reunión en Cartagena de Indias por los países de la ALBA, liderado por el Presidente Correa, concluyó en la automarginación de Ecuador cuando los demás mandatarios de la Alianza anunciaron asistir y promover la participación de Cuba. En la realidad, el único líder bolivariano que asistió fue el Presidente Morales cuando sus otros dos socios principales —Chávez y Ortega— no fueron.
El segundo gran conflicto era por el narcotráfico en la Región, afectada por el crecimiento desmesurado del crimen organizado y el desmejoramiento acelerado de la seguridad ciudadana, lo que se reflejó en la propuesta del Presidente guatemalteco Pérez Molina de legalizar las drogas, con oposición de EE.UU.
La otra divergencia era por la soberanía de las Malvinas. Tema promovido por Argentina y apoyado por los países latinoamericanos —con más o menos entusiasmo—, era motivo de disenso por la relación de EE.UU. con Gran Bretaña y la pertenencia a la Commonwealth de Canadá y los países anglófonos del Caribe.
Ninguna divergencia se solucionó y se terminó en el disenso. Un fracaso que —más allá de los mandatos que se definieron: Convertir la prosperidad económica en prosperidad social; Desarrollar la Infraestructura física e interconexión eléctrica; Promover el acceso a la tecnología y la comunicación; Prevención conjunta frente a los desastres naturales; Fortalecer la seguridad ciudadana, y del dado a la OEA para explorar nuevos enfoques más efectivos en la lucha contra el narcotráfico— demostró las múltiples divergencias, aun más allá del conflicto Norte-Sur. El éxito de Colombia al lograr realizar la Cumbre fue pírrico porque no logró subsanarlas y el verdadero triunfo fue de la ALBA porque, sin bloquearla, la definió con sus criterios.
Después de ésta, queda muy en duda la efectividad de estas y otras Cumbres, más allá de sus fotos oficiales y del costoso turismo institucional.




Referencias:

domingo, 15 de abril de 2012

De las palabras a los hechos

Hoy, cuando el Presidente Santos inauguró la VI Cumbre, sobre ella aún se ciernen las divergencias. Como mencionaba ayer, los cancilleres no tenían consenso en los temas cruciales y divergentes de Cuba, las drogas y las Malvinas y se auguraba que la Reunión fracasaría.
Por eso, su discurso era fundamental. Y el mandatario colombiano planteó como propósito de esta Cumbre alejarse de las buenas intenciones y superar paradigmas antagónicos y esquemas. De Cuba, pidió que no se siga la aislando del Hemisferio porque integrarla reafirmará la integración y ayudará a profundizar y acelerar los cambios que han iniciado en ese país. De la guerra contra las drogas, iniciada en 1971, reconoció el inmenso sacrificio hecho por muchos países pero reconoció que hay que abrir la discusión sobre opciones pero sin desmayar en combatir la violencia y el crimen organizado y sin olvidar las víctimas.
Santos también presentó los retos de la Cumbre: Conectar a las Américas para que sean verdaderas socias de la prosperidad; desarrollo de la Infraestructura física e interconexión eléctrica; promover iniciativas conjuntas de acceso a la tecnología y la comunicación; prevención conjunta frente a los desastres naturales, y la seguridad ciudadana.
Cuando terminó de hablar frente a los 30 mandatarios asistentes –no estaban Correa, Chávez ni Ortega–, fue obvio que eludió hablar de las Malvinas.
Falta ver si sus palabras de integración fructifican.
Referencias:

sábado, 14 de abril de 2012

Discordias en la Cumbre. Principios y políticas

La VI Cumbre de las Américas se gestó con tantas divergencias como concluyó la Quinta. La falta de consenso en temas cruciales: participación de Cuba, legalización de las drogas y soberanía de las Islas Malvinas, estuvieron a punto de hacerla fracasar.
A diferencia de las divergencias en comercio de la de 2009 en Trinidad y Tobago—cuando su Primer Ministro fue el único firmante de la Declaración Final—, en la de Cartagena de Indias las divergencias son políticas.
El tema de más conflicto para los 34 países hemisféricos invitados es la exclusión de Cuba por incumplir principios de la Carta Democrática y otros acuerdos regionales. A pesar de que fueron “entendidas” diplomáticamente las explicaciones dadas al gobierno cubano en marzo en La Habana por el Presidente Santos y la Canciller Holguín de “falta de consenso”, el tema está presente: algunos cancilleres propusieron hoy que a última hora se invite a Cuba, con la oposición de EE.UU., Canadá, Costa Rica y Panamá —a estos dos los mencionan muy pocos medios y menos cancilleres—, que no ha fructificado… aún y que podría significar el fracaso de la Cumbre.
El boicot inicial de los países de la ALBA por el affaire Cuba, liderado por el presidente Correa, concluyó en la automarginación de Ecuador cuando los demás mandatarios de la Alianza decidieron asistir y promover la participación de Cuba.
Sin entrar, por espacio hoy, en el tema drogas, el otro gran tema de destaque político —y divergencia—es la soberanía de las Malvinas. Promovido por Argentina y apoyado por los países latinoamericanos —con más o menos entusiasmo—, posiblemente no sea parte de una Declaración de consenso, considerando la relación de EE.UU. con Gran Bretaña y la pertenencia al Commonwealth de Canadá y los países anglófonos del Caribe.
Cuando hoy se inicie la Cumbre Presidencial —que cierra varios encuentros, entre ellas las Cumbres Empresarial y de los Pueblos—, las reuniones requerirán toda la habilidad del Presidente Santos para no terminar en un fracaso de disenso.




Referencias: