lunes, 19 de marzo de 2012

Carnival Republican

“De santos amargados, líbranos, Señor.” [Santa Teresa de Jesús]

¿Qué está pasando en el Grand Old Party?
Es como si un enorme elefante hubiera perdido su rumbo y entrara en una cristalería ante el desconcierto de los presentes y corriera con varios mahaouts —sus guías o montadores— sobre el gran animal. 
Porque eso es lo que está pasando al Partido Republicano de los EE.UU. en su camino hacia su Convención: El elefante es el GOP, la cristalería sus partidarios y los mahaouts Romney y Santorum con Gingrich casi en la cola del animal —y aún aferrado a ella, Paul.
Un deambular a bandazos de caucus: Rick Santorum captando el descontento del votante republicano más conservador pero asustando al liberal; Mitt Romney, el liberal, aferrado a su escasa ventaja —insuficiente para la postulación, hasta ahora— y ya sin un rumbo político fijo, más allá del que le dictan las consignas de Santorum y el espejismo de los votos que éste obtiene; Newt Gingrich, conservador con la aureola de la Era Reagan aún, restándoles votos a Santorum, ahora más para ser factor de negociación que posible candidato, y Ron Paul recordando a todos que siempre ha existido una tercera vía: los libertario —inviable para ganar pero presente en el pensamiento norteamericano.
Y al margen de estos candidatos pero definiendo la campaña de Santorum —y la de Gingrich— y obligando a la de Romney a bandearse: El Tea Party Movement, el nuevo factótum del Partido Republicano, con  su simple mensaje de volver a los orígenes de la República y —como entonces— sin un líder único, cuya estrategia electoral ha sido la misma de Obama en 2008 —aunque les horrorice admitirlo—: captar a todos los inconformes apartados de la política —y hastiados de los partidos— y hacerlos votar para cambiar al país en medio de una crisis. La diferencia con los demócratas es sólo de orientación y de situación: Obama y los demócratas les dieron un mensaje de centro en el peor momento de la crisis económica y el Tea Party se los da de derecha cuando la recuperación no llega aún al país profundo con el éxito ansiado.
El largo camino hacia la confrontación
Para llegar con opciones a la semana del 27 de agosto de 2012 y salir postulado en la Convención Nacional Republicana en Tampa, Florida, aún les falta a Romney y a Santorum —y a Gingrich como su zapador, a la espera de que alguno de los 2 lo elija como su vicepresidente— un largo trecho por recorrer en gran parte del país para ganar adherentes y sus delegados.
Desde el 3 de enero de este año y hasta este domingo 18 de marzo, 32[1] estados y territorios habían celebrado sus caucus y primarias y el victorioso inicio de Romney se ha ido ralentizando. Romney ha ganado 18[2] y obtenido 519[3] delegados, mientras Santorum ha sido vencedor en 10[4] y tiene 234 votos —faltan los de Misuri. Por su parte, Gingrich ganó Carolina del Sur y Georgia —que representó en el Congreso— y está con 141 delegados y Paul las Islas Vírgenes y sus votos para la Convención son 65.[5] Pero aún faltan 24 elecciones, que aportarán 1.348 delegados, más que los actualmente obtenidos.
El camino hasta estas primarias ha sido bastante reñido y con abundantes “sacrificados”: Iniciado con preferencias por el candidato afroamericano Herman Cain —que abandonó la contienda con acusaciones, negadas, de acoso sexual y de adulterio—, el primero en salir de contienda fue Tim Pawlenty y luego Gary Johnson, todos en 2011. Ya en plenas primarias, se retiraron por sus malos resultados Michele Bachmann, Jon Huntsman y Rick Perry.
Un análisis territorial de las victorias de los principales precandidatos aún en contienda permite comprender mejor los réditos electorales: Romney ha ganado los estados más desarrollados del Este y del Oeste junto con Florida y Alaska, mientras Santorum —y, en menor escala, Gingrich— ha dominado en el Centro y Sur del país, no casualmente los estados agrícolas y los que menos han recibido los beneficios de la relativa recuperación de la economía estadounidense.
Y ésa es la verdadera apuesta: Willard Mitt Romney, el acaudalado empresario mormón moderado que gobernó exitosamente Massachusetts, no logra vencer la desconfianza política —ni económica— de los votantes de los estados más afectados por la crisis ni la religiosa de evangélicos fundamentalistas —casualmente relevantes en esos mismos estados— mientras Richard John Santorum, católico conservador[6] y exsenador por Pensilvania, se ha hecho abanderado de las posiciones más conservadoras[7] y eso lo ha hecho muy atractivo para los seguidores del Tea Party, de quienes Romney —a pesar de sus últimos y destacados intentos— no ha podido obtener apoyo.
Lo que faltará después
Cuando Romney y Santorum lleguen el 27 de agosto al Tampa Bay Times Forum por la postulación republicana, con gran posibilidad ninguno habrá obtenido los 1.144 votos necesarios y tendrán que ir a intensas negociaciones, donde los delegados de Gingrich tendrán un gran peso —a cambio de la postulación vicepresidencial. Con ello, se cumpliría el peor temor republicano, como advertía en CNN Juan Hernández, estratega hispano del GOP: Llegar a la Convención sin un candidato definido como ganador y tener que decidirlo allí mismo, con todas las heridas y concesiones que se necesiten hacer, repitiendo la brokered convention de 1976 entre Reagan y Gerald Ford. 
Para felicidad, algarazas y regocijo de Obama y los demócratas, porque un candidato sin consenso verdadero es un débil contrincante, porque divide su partido.
Si no lo cree, pregúntenselo a Madrazo y el PRI en México el 2006.


Referencias:


[1]     Misuri 2 veces.
[3]     A los 496 que tenía, le he sumado los 23 de Puerto Rico porque sus reglamentos partidarios locales hacen que un candidato con más de 50% de votos, se lleva todos los delegados, y Romney arrasó con cerca de 80% de los votos, una victoria que le ayuda antes del Illinois.
[4]        Iowa, Colorado, Minnesota, Misuri —aunque la primaria de febrero no era vinculante, como sí lo son los caucus del sábado pasado, que nuevamente ganó pero cuyos resultados recién se conocerán a final de la próxima semana—, Dakota del Norte, Oklahoma, Tennessee, Kansas, Alabama, Misisipi. Si nos atuviéramos a la cantidad de elecciones —y no de territorios— ganadas, Santorum tiene 11, porque en 2 ocasiones ha ganado Misuri.
[5]     El precandidato Jon Huntsman obtuvo 2 delegados en la primaria de Nuevo Hampshire el 10 de enero, antes de retirarse de la contienda.
[6]     Santorum se ha “ganado” el rechazo de los colectivos homosexuales —cuyas prácticas sexuales ha comparado con el abuso de menores, el incesto y la zoofilia, además de oponerse a los matrimonios del mismo género— y de las feministas —por su oposición al control de la natalidad. También ha manifestado públicamente su adhesión al “diseño inteligente” y propone incluirlo en el currículo de todas las escuelas.
[7]     Enemigo de los impuestos y del Estado regulador en la economía, partidario de la privatización del Seguro Social, entusiasta defensor de la invasión de Irak y constante reclamador de la amenaza del islamismo militante, Santorum se opuso a la reforma integral de la ley de inmigración —con lo que perdió apoyo hispano.

martes, 6 de marzo de 2012

Cuaresma, siempre


El Tiempo de Cuaresma es el tiempo de preparación para el Cambio cuando, en un sentido muy amplio, dejamos el egoísmo de ser nosotros individuos para ser nosotros comunidad, representada en la Iglesia pero, aun más, en ser mejores y más identificados con el contenido de la Palabra, base de todo el cristianismo.
La Cuaresma es el período que va desde el fin del Carnaval, caracterizado por el Miércoles de Ceniza, hasta el Domingo de Resurrección. Un ciclo de cuarenta días que repetimos cada año y que tiene muchos símbolos judeocristianos: los 40 días del retiro de Jesús al desierto, para meditar y enfrentar al Mal; los 40 días que Moisés –conductor (líder) de su pueblo– aguardó antes de subir al Monte Sinaí, en preparación para recibir las Tablas de la Ley, la Justicia de su pueblo; los 40 días que el profeta bíblico Elías caminó hacia el Horeb (el mismo Monte Sinaí), en una transición desde la desesperanza hasta el convencimiento de su misión, a pesar de los peligros. También 40 días fue el plazo que el profeta Jonás dio a los habitantes de Nínive para su conversión o para su destrucción. Y también 40 –pero años– fueron los que duró la marcha de los judíos por el desierto hacia su Tierra prometida.
Pero si esos días-símbolos de la Cuaresma (meditar para enfrentar al Mal y para dar Justicia a su pueblo; perder la desesperanza y persistir en su misión, a pesar de los peligros que conlleve; superar las injusticias, y convencerse de lograr la Felicidad) no bastaran, en el Evangelio de Marcos hay otra lección importante: Hay que escuchar, porque es la única forma de entender. Ése es el mensaje dirigido a Pedro –y a nosotros– durante la transfiguración de Jesús y la aparición de Elías y Moisés.
Durante años, a veces se repite que la Cuaresma es un desarme espiritual. Yo la siento, aun más, como la preparación para una nueva etapa en nuestras vidas que nos da, al final del período, nuevas actitudes. Porque ése es su objetivo: prepararnos para cambiar, para lograr un cambio positivo en nuestras vidas.
Y eso es lo que más nos falta: Un cambio positivo en nuestras vidas cotidianas, en nuestras actitudes.
Cuando meditemos sobre las consecuencias futuras para nuestro prójimo de los actos que decidimos hacer antes de ejecutarlos; cuando dialoguemos antes de actuar –muchas veces irreversible y lamentablemente–; cuando no nos precipitemos en nuestras palabras y acciones, sin ver las consecuencias de ello, y cuando comprendamos que el Bien no es una parcela restringida para elegidos –no importa quiénes sean– sino es un derecho común, entonces habremos vivido la Cuaresma.
Para los políticos, en su calidad de actores individuales por ser conductores, y para todo el pueblo –sin distinciones ni etiquetas– como actor colectivo, estos mensajes que conlleva la Cuaresma deben servir para replantear actitudes y lograr un nuevo actuar, sin sorderas ni prepotencias ni violencias.
Si no, no habremos entendido por qué, al final de la Cuaresma, Él resucitará.
Referencias:

martes, 21 de febrero de 2012

El error de Fukuyama


El título de esta columna se lo debo a la inspiración que mi amiga Carmen Beatríz Fernández me dio con su interesante artículo “De bifurcaciones y caminos...” (www.E-lecciones.net), donde nos recuerda cómo el errado fulgor triunfalista de un Occidente deslumbrado por la caída del Muro de Berlín llevó a su vocero intelectual, Francis Fukuyama, a predecir en su libro "The End of History and the Last Man" que el mundo caminaba inexorablemente al liberalismo económico y político: democracia y capitalismo, sin mirar en derredor ni prever que el 21/09, por un lado, y el socialismo del siglo xxi , por otro, estaban a sus puertas ni que la desaparición del bipolarismo Este-Occidente no iba hacia un unipolarismo hegemónico sino a un multipolarismo complicado.
Es en ese sentido histórico que retomo la trascendencia de las recientes primarias abiertas en Venezuela en el contexto de sus próximas elecciones. Que más de 3 millones de electores hayan votado para elegir el candidato de consenso frente al Presidente Chávez Frías, incluso ante la duda de que su registro en las actas de votación los identificaran como opositores (su destrucción fue debatida hasta último momento, incluso con fuerte insistencia de líderes gubernamentales de que se conservaran), fue un paso importante en salvar el fuerte escollo de entender la oposición como el retorno a la corrupción de la Cuarta República, tanto como lo fue que toda las fuerzas opositoras (desde tradicionales hasta ex chavistas) hayan decidido dejar de lado sus intereses particulares en pro de la unidad y que haya sido elegido un candidato postchavista (no antichavista), desvinculado por edad y trayectoria de los partidos tradicionales, gestor exitoso y con el eje de su campaña exento de la crítica al actual Gobierno para alabar el modelo brasilero: Henrique Capriles Radonski.
Y son precisamente los insultos desde el Gobierno contra el candidato de la oposición, tanto de Cabello Rondón (presidente de la Asamblea Nacional, quien también negó los resultados del domingo 12 a pesar de estar avalados por la Corte Nacional Electoral oficialista) como del Presidente Chávez Frías (pero sobre todo de él, llamando a HCR “cochino” repetidamente en TV), los que me llevan a pensar que la seguridad de repetir los triunfos arrolladores ya no está en el optimismo oficial (y acá rememoro a Mao Zedong cuando dijo: “El principal campo de batalla es la mente del enemigo”) y a no compartir el pensamiento de mi colega de comentario el domingo pasado, Salazar Paredes (“El Deber”, B2), cuando mencionaba que “[Chávez] tiene todas las de ganar… lo demás es un espejismo” (aunque deja aún un resquicio de posibilidad).
Para Bolivia, la señal es clara: una oposición fragmentada es insignificante, pero una oposición articulada puede aprovechar las fragmentaciones de su oponente. Ojalá valga la lección, en palabras de Tácito: “Mientras luchan por separado, son vencidos juntos.”









Referencias:

domingo, 19 de febrero de 2012

El ejemplo y la enseñanza

El pasado 12 significó un antes y un después para la oposición en Venezuela. El antes porque en 13 años de chavismo, los partidos tradicionales fracasaron frente a la “locomotora” Chávez y porque, desde 2007, la oposición (unas 30 organizaciones políticas y cívicas) fue reinventándose y articulando en la Mesa de Unidad Democrática (MUD), proceso largo y lento que dio sus primeros frutos en las Legislativas de 2010. Para poder enfrentarse con posibilidades en las generales del 7 de Octubre próximo, la MUD hizo una apuesta arriesgada: convocar a primarias abiertas para elegir al candidato de consenso. Los resultados se conocen: participaron más de 3 millones de electores (17% del padrón), Henrique Capriles Radonski fue elegido candidato con más de 62% de los votos y  los otros  precandidatos le dieron su total apoyo.

Y ése es el después: la posibilidad estadística de ganarle a Chávez, captando los indecisos (más de 30% del padrón) y los chavistas desencantados.
Y es también un después para otros países con socialismo del siglo xxi, como Bolivia. Tres oposiciones partidarias principales: UN, MSM y VERDES no se articulan hasta ahora y sus acciones son reacciones, generalmente inefectivas, frente a la mayoría oficialista, y en aprovechar, a veces, las dificultades internas del MAS. Sólo primeros y tímidos pasos de UN (el retirar su candidato en Sucre en pro de la mayoría y el pedido de primarias ahora) van en el sentido de unificarlos.
Por otro lado, las oposiciones no partidarias (indígenas, principalmente; COB; cívicos) tampoco se han articulados aunque, en el caso de los indígenas de Tierras Bajas, son la fuerza más visible y acreditada entre la población.
El ejemplo está dado; la enseñanza sigue por aprenderse.

martes, 14 de febrero de 2012

Capriles Radonski, el elegido

Ayer, Henrique Capriles Radonski ganó las primarias abiertas de la oposición venezolana primeras en Latinoamérica y es el candidato de consenso de la Mesa de Unidad Democrática (acuerdo de 40 organizaciones y de personalidades de diversas tendencias, unidas como alternativa democrática frente al Presidente Chávez).
Pero, ¿quién es HCR y qué posibilidades tiene?
Caraqueño de 39 años, actual Gobernador del Estado Miranda, último y más joven presidente de la antigua Cámara de Diputados, alcalde del Municipio Baruta y líder del partido centrohumanista Primero Justicia, HCR tiene la difícil tarea de mantener cohesionada la oposición venezolana hasta y después de las elecciones del 7 de Octubre, a la vez que enfrentar el inconmensurable aparato comunicacional del Estado y posicionar en los electores independientes (35% del padrón) y chavistas desencantados que no volverá la desacreditada Cuarta República ni revertirá aquellos beneficios sociales positivos (él mismo lo reconoce) que ha dado el chavismo.
En su pro: es un político joven pero muy experimentado y exitoso gestor, con un discurso de conciliación y, fundamental, no asociado a ningún partido tradicional. También, desde la otra acera, le favorece el desgaste en el poder del Partido de gobierno (acelerado por su mala conducción de la economía y por las medidas coercitivas a la oposición) y las dudas sobre la continuidad del Presidente Chávez (aunque el voto solidario puede afectar a HCR) y su consecuente e indefinida sucesión.
El 7 de octubre sabremos si era el Elegido para liderar una Venezuela postchavista.





Referencias:

martes, 7 de febrero de 2012

Lecciones democráticas

“La democracia es el gobierno del pueblo, por el pueblo, para el pueblo.” (Abraham Lincoln)

Esta quincena tiene ejercicios de democracia para Iberoamérica: el pasado 4 de febrero los socialistas españoles votaron, en elecciones internas, por un nuevo Secretario General; el 5, en México los militantes del Partido Acción Nacional (PAN) elegieron su candidato presidencial, y el próximo 12 los venezolanos elegirán al candidato presidencial de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD).
Tres elecciones diferentes pero unidas por el mismo pensamiento: sin democracia nunca habrá libertad, como sentenciara Octavio Paz.
Derrotado ampliamente en las elecciones de noviembre de 2011, el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) tenía la necesidad de renovar su dirigencia y retomar un liderazgo estratégico en la sociedad española, distanciada del PSOE por su manejo de la crisis –más allá de la crisis misma. Se enfrentaban Alfredo Pérez Rubalcaba y Carme Chacón Piqueras, ministros del Gobierno de Rodríguez Zapatero y que ya contendieron para encabezar las listas del PSOE en noviembre pasado, al final lideradas por Pérez Rubalcaba.
En sus campañas internas, apostaron por la recuperación del protagonismo del Partido: Carme Chacón se presentó como el “factor de cambio”, con su documento programático "Mucho PSOE por hacer"; Pérez Rubalcaba por renovar el Partido, recuperando el espíritu del triunfo en 1982. Y hubo críticas: Contra Chacón Piqueras, por atacar al ex Gobierno del que fue parte y que ella se basara en consignas y no en propuestas; contra Pérez Rubalcaba, porque era hombre del establish del Partido. Al final, triunfó Pérez Rubalcaba.
En México, el PAN (en gobierno) eligió su candidato presidencial para el 1º de julio de este año entre Santiago Creel Miranda –perdedor en 2006 de la candidatura frente al actual presidente–, Ernesto Cordero Arroyo y Josefina Vázquez Mota. La victoria de Vázquez Mota la enfrentará con Enrique Peña Nieto (PRI, favorito en las encuestas) y Andrés Manuel López Obrador (PRD, perdedor en 2006) en unos comicios para los que recién ahora comienzan las campañas y nada está decidido (en 2006 Calderón Hinojosa inició en tercer lugar pero ganó las elecciones).
El tercer ejercicio será histórico por 3 razones: son las primeras elecciones primarias abiertas a todos los venezolanos; por primera vez para unas generales, toda la oposición en Venezuela se une para apoyar al elegido en estas primarias, y es la primera vez que hay posibilidad de ganar las presidenciales del 7 de octubre de este año. El próximo domingo contendrán Diego Arria Salicceti, María Corina Machado Parisca, Pablo Medina, Henrique Capriles Radonski y Pablo Pérez Álvarez, éstos 2 con más posibilidades pero Capriles Radonski es favorito. 
Concluyo con un pensamiento de Charles-Louis de Secondat, barón de Montesquieu, autor de “El espíritu de las Leyes”: “La democracia debe guardarse de dos excesos: el espíritu de desigualdad, que la conduce a la aristocracia, y el espíritu de igualdad extrema, que la conduce al despotismo.”







Referencias: