El domingo
pasado, Brasil ―el país con más católicos y más evangélico de Nuestra América― votó
en elecciones generales para elegir presidente y vice, senadores, diputados,
gobernadores…pero lo que realmente elegían los brasileños era cambiar el modelo
populista con socialdemocracia de izquierda (que regresó con Lula en 2023) por
el liberal de mercado conservador (vigente moderadamente desde 2016 y con
plenitud entre 2018 y 2022) o, por el contrario, mantener la alianza de
izquierda-extrema izquierda-centroizquierda con empresarios y centristas
políticamente ambiguos ―como el MDB― que dio el éxito a Lula da Silva en los
comicios de 2002 y 2006 y repitió en 2022, luego de ser excarcelado en 2019 de
su condena acusado por corrupción.
De un
lado del ring electoral: Luiz Inácio (Lula) da Silva (Partido dos Trabalhadores,
centroizquierda), exdirigente metalúrgico, presidente electo tres veces;
también fue el gobernante bajo cuya Administración se dieron los mayores
escándalos documentados de corrupción política de su país (Operação Lava
Jato) y empresarial (Caso Odebrecht, etiquetada por la más corrupta aunque los
delitos, sobre todo sobornos, fueron bastante generales en toda Latinoamérica
desde las grandes empresas brasileras). El mismo Lula fue condenado en 2017 por
beneficiarse de coimas y corruptelas del entramado y estuvo en la cárcel hasta
final de 2019, cuando fue liberado y en 2023 exonerado de cualquier delito por
el Supremo Tribunal Federal en un fallo monocrático del presidente del ente, José
Antonio Dias Toffoli, quien ―casualmente― había sido incorporado al Supremo
Tribunal en 2009. Lula fue fundador en 1990 del Foro de São Paulo junto con
Castro el Mayor, que funcionó como guía y promotor de los partidos y
organizaciones de izquierda y extrema izquierda de la Región pero su liderazgo
fue opacado, primero por Hugo Chávez y sus petrodólares a partir de 1999, desde
2017 por su prisión y, sobre todo, desde 2019 por el Grupo de Puebla, una
iniciativa “más activa” despartidizada del entonces presidente mexicano López
Obrador, que ha tenido mucha influencia desestabilizadora en estadillos
sociales contra gobiernos moderados y conservadores como en Chile 2019 y 2020, Bolivia
2019, Colombia 2019-2020 y 2021, Ecuador 2019 y 2025, Perú 2022-2023.
Del otro
lado, Flávio Nantes Bolsonaro (Partido Liberal), senador y el hijo mayor del expresidente
Jair Messias Bolsonaro, actualmente condenado a 27 años de prisión por supuesta
participación en un intento de golpe Estado (la condena fue suscrita por cuatro
magistrados elegidos al STF por Lula: Cármen Lúcia, Alexandre de Moraes, Flávio
Dino y Cristiano Zanin ―éste abogado de Lula en el juicio que fue condenado en
2017 y hasta asumir la magistratura―; un voto en contra por incapacidad del STF
para juzgarlo fue rechazado y excluido). De los cuatro hijos de Jair dedicados
a la política (Flávio, Carlos, Eduardo y Jair Renán), es considerado “el
moderado” y su alineamiento es con la corriente conservadora preconizada por el
presidente Donald Trump.
Esta
elección, más allá de los 13 candidatos de todo el arco político e ideológico
(ultraizquierda hasta derecha radical), tiene varias características
significativas: Más que en las de 2018 que ganó Bolsonaro padre (con 13
candidatos también y bajo el escándalo que llevó al impeachment de la
presidente Rousseff), en ésta se define el modelo ―populismo con
socialdemocracia de Lula o liberal de mercado con Bolsonaro― y la alineación
del país ―con el trumpismo o frente al trumpismo y cargando con el fracaso de
los gobiernos de izquierda en la Región.
En los
últimos pronósticos, las encuestas de septiembre afinaron los resultados con el
promedio de las diez encuestadoras principales para la primera vuelta en tres franjas:
la de Lula ―el 38,76 %―, la de Bolsonaro ―el 34,93 %― (pronóstico que coincidía
con la afirmación del PT de, al menos, cuatro puntos porcentuales a favor de
Lula para asegurar la mentada segunda vuelta) y la de los indecisos: el 6,96 %,
por sobre los otros 11 candidatos.
En la
realidad, Bolsonaro obtuvo el 47,03 % de 119.300.788 votos válidos emitidos (el
95,23 % de los que ejercieron su derecho) frente al 45,16 % del actual
presidente. Aunque en la elección no aparece la categoría indecisos,
podríamos asumir que el 21,07 % de los 158.845.502 electores que no asistieron
a sufragar (en el país y en el exterior) incluirían a esos indecisos en las
encuestas.
Como en
2018 ―elección que ganó Bolsonaro padre con el 55,03 % (en primera vuelta
obtuvo el 46,03 %) frente a un candidato emergente del PT al estar preso Lula―,
el mapa de resultados electorales es significativo del desarrollo de los
Estados del país.
Cuadro
comparativo resultados segunda vuelta 2018 y primera vuelta 2026.
Fuentes: Wikipedia, con datos TSE.
La
repetición de tendencias es muy similar: los estados más desarrollados y con
mayor PIB per cápita en promedio votaron por el modelo de progreso defendido
por Bolsonaro.
Como ubicación del estado del país a hoy, debemos revisar
algunos datos (FMI): El Producto Interno Bruto (PIB) nominal de Brasil para
2026 se estima en 2,64 billones de dólares (Worldometer) y el crecimiento
estará entre el 2,0 % anual (Gobierno), el 1,9 % (FMI) y el 1,8 % (mercado
financiero); el PIB per cápita nominal es de 12.310 dólares (para el BM es de
10.713), lo que lo coloca en el lugar 26 de 42 países latinoamericanos y en el
99vo. mundial; la deuda pública alcanza al 82,0 % del Producto Interno Bruto
(PIB) según los datos más recientes del Banco Central do Brasil (BCB), lo
que equivale a aproximadamente 2,15 billones de dólares; el déficit fiscal
consolidado del país se ubica en el 9,4 8% del Producto Interno Bruto (PIB) en
el acumulado de los últimos doce meses hasta agosto de 2026 (BCB), lo que
implica grandes erogaciones por intereses
(BCB), lo que implica grandes erogaciones por intereses (este
desequilibrio se ha duplicado desde el cierre de 2022); la inflación anualizada
es del 4,3 % al final de 2025 y su tasa de desempleo proyectada para 2026 es
del 7,4 %. Por último, su índice de desigualdad lo coloca como el segundo más
desigual de la Región (entre 41 países) y el lugar 176 de 183 en el mundo.
Por
último, veamos el mapa de la pobreza de Brasil (entendiendo que los estados más
pobres son los que más ayudas federales y estatales reciben) y comparándolo con
el de resultados electorales podemos encontrar una relación directa entre los
“beneficios” del populismo de Lula y el apoyo electortal.
Mapa
de pobreza 2024
Tomado de CLP; https://www.instagram.com/p/DIllFNLP7Wr/.
Para
segunda vuelta, indefectiblemente serán
Lula da Silva y Bolsonaro. Aunque cinco encuestas en septiembre analizaron
intenciones para segunda vuelta y le dieron, en promedio, el 44,74 % para Lula
y el 44,9 % para Bolsonaro, la primera realizada por Datafolha este jueves 08 le
daba el 49 % de la intención de voto para Bolsonaro, por delante del 45 % que
recibiría Lula, con sólo un 1 % aún de indecisos, con el apoyo ya expresado de
casi todos los partidos de derecha y centroderecha del país, incluyendo
Republicanos, Progresistas, Unión Brasil, Novo y Podemos, así como candidatos
ocuparon los siguientes lugares en la votación: Cury, Santos, Caiado y Zema,
quienes obtuvieron en conjunto el 7,60 % del total de los sufragios.
Por lo
pronto, el futuro presidente tendrá que conciliar con un Congreso más
conservador, lo que beneficiaría a Flávio si es victorioso en el ballotage (y
bloquearía a Lula si lo fuera): En el caso del Partido Liberal (bolsoranista),
en el Senado aumento de 15 a 28 escaños y en Diputados de 99 a 121, lo que
representa la mayor concentración de escaños en un partido desde el regreso a
la democracia y lo que podría ser determinante (con el apoyo de otras fuerzas
conservadoras) para aprobar una ley de amnistía que Flávio Bolsonaro prometió
impulsar (e incluiría a su padre).
Entre los
Gobernadores, la primera vuelta de las elecciones en Brasil reafirmó el
panorama y terminó con, al menos, 20 gobernadores elegidos (Río de Janeiro
podría adicionarse si concluye la revisión de votos de otros de los candidatos),
la mayor cifra de este siglo, superando a 2010 (18) y 2006 (17), mientras cinco
estados y el Distrito Federal tendrán segunda vuelta. En partidos, el PL eligió
a seis gobernadores (la mayor cifra), seguido por el PSD (liberal conservador,
obtuvo cuatro gobernadores y aunque desde 2022 ha estado afín con Lula, fue
aliado de Bolsonaro padre) mientras que el PT, el PP (Progressistas, liberal
conservador) y Republicanos (liberal ultraconservador) obtuvieron tres cada uno,
con avance de la derecha y del centrão.
Dicho en mi pobre portunhol: A
contagem regressiva já está praticamente definida.
Información consultada
https://brujuladigital.net/opinion/es-lula-el-ultimo-dique-de-contencion-contra-trump-en-la-region.
https://eldeber.com.bo/opinion/brasil-decide-sudamerica-espera_1791249305.
https://eldeber.com.bo/opinion/impresiones-resultados-electorales-brasil_1791335608.
https://eldeber.com.bo/opinion/lula-ultimo-dique-contencion-trump-region_1791247104.
https://en.wikipedia.org/wiki/Opinion_polling_for_the_2026_Brazilian_presidential_election.
https://es.wikipedia.org/wiki/Caso_Odebrecht.
https://es.wikipedia.org/wiki/Elecciones_generales_de_Brasil_de_2026.
https://es.wikipedia.org/wiki/Elecciones_generales_de_Brasil_de_2022.
https://es.wikipedia.org/wiki/Elecciones_generales_de_Brasil_de_2018.
https://es.wikipedia.org/wiki/Flávio_Bolsonaro.
https://es.wikipedia.org/wiki/Foro_de_São_Paulo.
https://es.wikipedia.org/wiki/Getúlio_Vargas.
https://es.wikipedia.org/wiki/Jair_Bolsonaro.
https://es.wikipedia.org/wiki/Luiz_Inácio_Lula_da_Silva.
https://es.wikipedia.org/wiki/Operación_Autolavado.
https://es.wikipedia.org/wiki/Republicanos_(Brasil).
https://nexo.la/brasil-elecciones-senado-gobernadores/.
https://portal.stf.jus.br/noticias/verNoticiaDetalhe.asp?idConteudo=464261&ori.
https://www.bbc.com/mundo/articles/c5y87n57mrzo.
https://www.instagram.com/p/DeFz6kGPwRB/.




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