sábado, 20 de diciembre de 2025

¿Comenzó la sanación?

 Yo diré que sí.

El martes estuve en una presentación sobre Hidrocarburos de las Fundaciones Jubileo y Konrad Adenauer; Raúl Velásquez la expuso y Álvaro Ríos la comentó. Enjundiosa (y con una mención de justo homenaje a Carlos Miranda Pacheco), llena de datos —algo que me fascina; aunque no entienda primero, me harán siempre pensar hasta acercarme a entender—, no podía ser menos cualificada que no se tocara el tema de las subvenciones. Cuatro opciones debatidas: desde acabarlas de plano hasta no hacer nada y, en el medio, dos opciones de gradualismo. (¿Sabe lo que es el gradualismo? Es como la anécdota que me hacía un amigo en colegio, cuando la madre les decía a su papá y sus hermanos: «Hoy no vamos a cenar en casa: ¡vamos a comer fuera!» y cuando llegaba la noche se enteraban que mamá les sacó la mesa al jardín y comerían “afuera”…; ése es el gradualismo, como la política de reformas “mesuradas” de Macri en Argentina cuando gobernó que abrió el camino a su fracaso y el regreso del kirchnerismo).

Pues el miércoles el gobierno fue por la cura radical, sin gradualismo. Profunda y radical en el tema de subvenciones para hidrocarburos: algunas (las más) quitadas de plano, otras bastante reducidas y alguna que otra (como el GLP) resistiendo aún. Y acompañada con una política de compensaciones: mejora del sueldo mínimo, y de la Renta Dignidad (¿acaso ésa no fue idea de Lara en campaña?) y del bono Juancito Pinto y del para discapacitados; beneficios fiscales para cuentapropistas y profesionales y para nuevos trabajadores; liberación arancelaria para insumos del transporte y maquinaria (cuando oigo reclamando a los líderes transportistas pienso que a) no son propietarios de sus vehículos y, por ende, ellos —choferes asalariados— no se beneficiarían de tales y los dueños les reclaman el diario multiplicado, o b) sí son dueños y no les importa ni los mantenimientos ni los insumos… ya sabemos de nuestros transportes públicos.

¿Habrá inflación? Sí, no me queda duda si se habla de Precios para los Consumidores (como yo, que no soy socio capitalista ni funcionario supernumerario) pero —tal como el precio del dólar— será una ola que sube y que bajará (porque de la verdadera inflación, la de la maquinita descontrolada del Banco Central, creo que ya la quitaron del enchufe en que Arce y Montenegro la tenían aherrojada).

¿Será suficiente el 5503? Definitivamente no. Quedan las empresas públicas ineficientes y sus deudas al Banco Central y el Tesoro. Quedan los supernumerarios (del Gobierno Central y accesorios, de Gobernaciones y de Alcaldías) y sus burocracias de dos siglos atrás. Queda pendiente la meritocracia y la reforma de la Justicia. ¡Y de la Educación en todos sus niveles! (claro que saltarán los trotskistas y los indianistas pero hay muchos que otros reniegan de la educación en regresiva de estos años). Queda recuperar la Institucionalidad, la Separación de Poderes para que todos creamos en ellos, la dignidad parlamentaria y la reforma de nuestras instituciones del orden (pendiente desde Santa Cruz y Calahumana).

Queda incentivar la Inversión Extranjera (para no necesitar siempre de deudas que nos ahogan y poder mejorar el 50/50 de la riqueza para toda Bolivia que empieza a efectivarse); falta cambiar muchas leyes —y más pronto que tarde darnos una verdadera Constitución sin tutorías neomarxistas como la del 2009 ni de otro tipo—; falta que entendamos que somos un país de mestizos urbanos: con todo mi respeto por los pueblos indígenas y por los pobladores de nuestros campos, el (malparido) censo de 2024 nos dejó que ese entonces éramos el 74 % urbanos y que el 64 % no nos reconocíamos como indígenas.

Queda entendernos como que somos muchas identidades que desde 1825 nos unimos, independientes las cinco primeras entidades: Potosí, Charcas, Cochabamba, Santa Cruz y La Paz, para formar lo que es Bolivia y (perdón a mis amigos que le ofende este recordatorio) con el propósito de ser una federación de iguales unida que Bolívar y los criollos de sable y de mita frustraron: No tengamos miedo al Federalismo, pero sí al racismo, la xenofobia y la ignorante prepotencia.

Y recuperemos la República de Bolivia (no es tan difícil ni será un desbarre constitucional).

(Me queda que Lara —díscolo como pocos (tal como Villarruel en Argentina y Abad en Ecuador pero las dos, mujeres, con más estilo)— creó su propia bancada, cercenando la del PDC. ¿Acaso en la ALD cruceña el TDE local no devolvió a CREEMOS las bancas disidentes y en el Concejo de la ciudad lo mismo para UCS? Para meditar…)

 

Me tomaré una pausa hasta el 16 de enero, que volveré a estar con ustedes. Vaya para todos mis lectores (y lectoras, que Michela se irrita si no) el deseo de una bendecida Navidad y mis Votos de Ventura para un Mejor 2026. ¡Dios les bendiga!

sábado, 13 de diciembre de 2025

La dignidad de un país en el balcón

 

«La democracia es esencial para la paz» [María Corina Machado Papriska, Oslo, 10 de diciembre pasado]

La madrugada del miércoles pasado, 10 de diciembre, el balcón de la Nobel Suite del Grand Hotel de Oslo, Noruega, primero y luego la calle frontal permitieron que cientos de venezolanos llegados de muchas partes del mundo —de Europa, el Oriente Medio, Asia, Latinoamérica, por supuesto—, junto con otros tantos habitantes de esa ciudad, recibieran, vitorearan y abrazaran a María Corina Machado y todos entonaran «¡Gloria al bravo pueblo! / que el yugo lanzó / la Ley respetando / la virtud y honor», el himno venezolano que continúa con vigor «¡Gritemos con brío!: / ¡Muera la opresión!» Fue el momento en que millones recibimos —en nuestros televisores, redes sociales, mensajes— el mensaje de dignidad de un pueblo personificado en su inclaudicable luchadora por la democracia.

María Corina —distinguida por el Parlamento noruego este año con el Premio Nobel por la Paz— es una luchadora democrática desde hace muchísimos años: fue la diputada a la Asamblea Nacional de Venezuela elegida con el mayor número de votos entre todos los candidatos en 2010, parlamento del que fue expulsada por el chavismo-madurismo en 2014 por su compromiso con el rescate de la República y la democracia en Venezuela, destacándose como una de las voces más firmes y críticas al denunciar los abusos institucionales del régimen, la represión y los graves problemas económicos que la dictadura disfrazada de pseudodemocracia había hundido a Venezuela, uno de los países más ricos y democráticos de Latinoamérica.

En 1992 (el mismo año del golpe de Estado infructuoso de Hugo Chávez Frías contra el gobierno constitucional), María Corina comenzó la Fundación Atenea, para vehicular donaciones privadas para el cuidado de niños en situación de vulnerabilidad en las calles de Caracas; años después también se desempeñó como presidenta de la Fundación Oportunitas y desde 2001 creó y presidió hasta 2012 la organización civil voluntaria Súmate. En 2004, la oposición venezolana, asesorada por la organización Súmate, convocó a un referendo revocatorio nacional logrando recolectar más de 3 millones de firmas, supervisado y acompañado por la OEA y el Centro Carter por invitación de las instituciones del país; el SÍ perdió por casi el 41 % y Chávez acusó a los líderes de Súmate como «conspiradores, golpistas y lacayos del gobierno de Estados Unidos». En 2005, The New York Times describió a María Corina como «la adversaria más detestada del gobierno chavista, una joven con ingenio rápido y una entrega vertiginosa [para denunciar] la erosión de la democracia bajo el presidente Hugo Chávez».

En 2023 se presentó como precandidata presidencial en las elecciones primarias de la Plataforma Unitaria Opositora, en las que obtuvo el 92,56 % del electorado opositor, pero —una vez más— fue inhabilitada con los mismos subterfugios de siempre por los Órganos Electoral y Supremo de Justicia del chavismo-madurismo, conllevando a que renunciara a la postulación, primero en favor de la académica Corina Yoris Villasana (bloqueada por el régimen) y luego por el diplomático y profesor Edmundo González Urrutia y el 29 de junio de 2024, en elecciones presidenciales no fueron ni libres ni justas, el Consejo Electoral oficialista asignó la victoria a Maduro con casi el 52 % de los votos; ante estos “resultados” la oposición pudo exhibir electrónicamente el 85 % de las actas oficiales recolectadas que asignaban la victoria a Gutiérrez Urrutia con el 67,04 %.

Ante el megafraude del gobierno venezolano —más escandaloso aún que el fracaso del evismo en 2019—, muchos países no reconocieron la victoria madurista y se sucedieron las protestas populares en el país, que fueron duramente reprimidas. Como consecuencia de la represión, Gutiérrez Urrutia tuvo que salir a España y María Corina se declaró en la clandestinidad.

Machado, galardonada en 2024 con los premios Bruno Leoni del Instituto Bruno Leoni por «el increíble coraje, la extraordinaria lucidez, la inagotable pasión que ha puesto, a lo largo de los años, al servicio de la causa de la libertad», el Premio Václav Havel de Derechos Humanos del Consejo de Europa por su defensa de la democracia y el Premio Sárajov a la Libertad de Conciencia del Parlamento Europeo (éste compartido con Edmundo González), entre otros muchos.

Como si todos estos reconocimientos a la lucha de María Corina y del pueblo venezolano a través de ella no fueran ya significativos, el 10 de octubre de este año desde la clandestinidad recibió la noticia del otorgamiento del Premio Nobel de la Paz por «por su incansable labor en la promoción de los derechos democráticos del pueblo venezolano y por su lucha por lograr una transición justa y pacífica de la dictadura a la democracia». Por la importancia mundial del galardón, la homenajeada salió clandestinamente de Venezuela (disfrazada, en un periplo cuasi rocambolesco del que poco se van conociendo detalles) y, aunque no pudo llegar al acto de entrega del Premio en la mañana del 10 de diciembre de 2025 —que recibió su hija Ana Corina Sosa—, esa noche llegó a Oslo y pudo recibir la solidaridad y homenaje de quienes la esperaban.

Quizás mi mejor homenaje es cerrar esta columna con las estrofas finales del Himno venezolano, un llamado a Venezuela y a toda América: «Unida con lazos / que el cielo formó, / la América toda / existe en nación; / y si el despotismo / levanta la voz, / seguid el ejemplo / que Caracas dio».

Hoy que Bolivia tomó un nuevo rumbo e intenta fortalecer su democracia, mi homenaje a nuestra hermana Venezuela, a sus hombres y mujeres valerosos como María Corina Machado y nuestra esperanza de una América libre y democrática.

 

Información consultada

https://eldeber.com.bo/bbc/el-lider-de-la-operacion-dinamita-dorada-el-plan-secreto-para-sacar-de-venezuela-a-maria-corina-machado-habla-con-la-bbc-2025121284729.

https://elpais.com/internacional/2025-12-11/la-odisea-de-maria-corina-machado-48-horas-de-un-viaje-secreto-un-disfraz-y-dos-acompanantes.html.

https://elpais.com/internacional/2025-12-12/el-jefe-de-la-mision-de-rescate-de-maria-corina-machado-fue-una-de-las-operaciones-de-mayor-riesgo-en-las-que-he-participado.html.

https://es.wikipedia.org/wiki/Elecciones_presidenciales_de_Venezuela_de_2024.

https://es.wikipedia.org/wiki/Gloria_al_Bravo_Pueblo.

https://es.wikipedia.org/wiki/Hugo_Chávez.        

https://es.wikipedia.org/wiki/María_Corina_Machado.

https://es.wikipedia.org/wiki/Referéndum_revocatorio_de_Venezuela_de_2004.

https://letraslibres.com/politica/laespino-maria-corina-machado-discurso-nobel-paz/.

https://worldfellows.yale.edu/person/maria-corina-machado/.

https://www.bbc.com/mundo/articles/cq5q0w5pyj3o.

https://www.emol.com/noticias/Internacional/2025/12/10/1185546/machado-llega-oslo-aparicion-publica.html.

https://www.facebook.com/alejandraoraa/posts/este-es-el-discurso-de-maría-corina-machado-tras-recibir-el-premio-nobel-no-pudo/1423026652527689/,

https://www.france24.com/es/europa/20251210-maría-corina-machado-está-a-salvo-e-irá-a-oslo-pero-no-asistirá-a-ceremonia-para-recibir-el-nobel-de-paz.

https://www.france24.com/es/europa/20251210-maría-corina-machado-está-a-salvo-e-irá-a-oslo-pero-no-asistirá-a-ceremonia-para-recibir-el-nobel-de-paz.

https://www.tiktok.com/@abc.es/video/7582540787947195670.

https://www.youtube.com/watch?v=gDBTIHnlXhI.

sábado, 6 de diciembre de 2025

¿Qué realmente queremos?

 

Los bolivianos elegimos presidente de Bolivia el 19 de octubre pasado a Rodrigo Paz Pereira —en ballotage por mayoría: 54,96 % de votos válidos (o, si prefiere: el 52,9 % de votantes ese día, con sólo el 0,7 % de votos en blanco y el 4,07 % de nulos, ambos dentro de la media histórica desde el regreso a la democracia y muchísimo menos que en primera vuelta)— en una elección donde votó el 85,3 % del padrón (algo menos que en 2020: 88,42 % y en las fraudulentas de 2019: 88,31 %).

Paz Pereira fue constitucionalmente juramentado frente a ambas Cámaras el 8 de noviembre. En buena aritmética (no la de García Linera ni la del mar de gas de un remedo de ministro evista), hoy no ha llegado a un mes de gobernar —sólo a 28 días— y cuando cumpla tres meses el 9 de febrero no tendrá los 100 días que Franklin Delano Roosevelt propuso a su subida al poder en marzo de 1933 como baremo para que sus electores supieran si cumplió (o empezó a cumplir) por lo que lo eligieron. El baremo de los 100 de RPP, pues será el 16 de febrero. ¿Habrá cumplido mínimamente entonces?

Víctor Paz Estenssoro asumió el poder el 6 de agosto de 1985 y 23 días después promulgó el Decreto Supremo 21060, tan alabado y tan odiado desde entonces pero que sigue vigente en buena medida —a pesar de las zancadillas persistentes que le fueron poniendo desde entonces, tanto Bánzer como De Mesa o el mismo Goni en 2002 pero, sobre todo, el masismo en el Poder—; a empellones y sin claudicar ni mensurar, con el 21060 VPE salvó Bolivia “que se moría” en sus mismas palabras. Si contáramos —comparáramos, midiéramos, calificáramos— desde ese período (23 días de VPE en 1985), los actuales 28 de RPP y su equipo pues asaz daríamos la razón a los que hoy declaran (algunos acusan gritando) de lenta pachorra —o hasta criminal anomia— el actuar del gobierno presente… pero, en flor de verdad, VPE agarró por las astas a un toro hiperinflacionario en un país con seguidilla de dictaduras democráticas (los dos primeros gobiernos del MNR), otros varios gobiernos de democracias débiles y un sinfín de dictaduras y dictablandas, mientras que RPP y su gente tratan de parar una crisis socioeconómica sin dinero —el ahorro fue despilfarrado y los ingresos acabados— después de dos décadas de dictadura electoralista (“autoritarismo electo” al estilo Chávez-Maduro) con férreo control de “pseudo movimientos sociales” clientelares y corrupción nepotista desde una y otra cabeza de la hidra nuestra: Morales y Arce.

Entonces el efecto para el boliviano que vive (o trata de vivir) de su trabajo o empeño es el mismo en 1985 y 2025, con sus variantes de impacto, pero el panorama no lo es: más me recuerda (distancias claro) el de la nueva (creíamos entonces, ilusión vana) Rusia postURSS en 1992 intentando reconstruir los restos de una economía populista-clientelar moribunda —implosionada— tras décadas de “socialismo real”. Acá no hubo marxismo ni socialismo: VPE nos metió, en 1952, en un nacionalismo revolucionario que intentó democratizar el país en un mestizaje (quizás cholizado) inconcluso y en lo económico terminó entonces en un férreo capitalismo de Estado centralista (en 1985 intentó reconstruir el país en una democracia liberal… pero aún bastante centralista a pesar de la Participación Popular); el socialismo 21 del MAS no era socialismo sino un neomarxismo (al estilo valenciano pero sin paella) que actuaba acá como un nacionalismo autoritario rígidamente centralista, populista y clientelar, retrotrayendo la idea del mestizaje social de los 50-60 y de desarrollo hasta una economía comunitaria e identificación indígena (en realidad: indianismo): la del abstracto y narrativo vivir bien (vivir bien que no era mucho más para el pueblo que vivir mal o regular los más, porque los menos, los Jefazos, ésos sí vivían mucho mejor). La economía comunitaria fracasó frente a lo que tan certeramente Toranzo define como el neoliberalismo popular del boliviano mientras que lo indígena desapareció con el creciente mestizaje urbano, cultural mucho más que de colores de piel.

En resumen: harto es el camino y hartas son las piedras que bloquean y no sabemos aún cuántos son los obreros (pero sí conocemos de los zapadores: los propios y los ajenos).

Por lo pronto, observo, espero y (aún) no desespero. Habrá tiempo de ello (ojalá que no).

Información consultada

https://es.wikipedia.org/wiki/Elecciones_generales_de_Bolivia_de_2025.

https://es.wikipedia.org/wiki/Franklin_D._Roosevelt.

https://es.wikipedia.org/wiki/Transmisión_de_mando_de_Rodrigo_Paz.

https://es.wikipedia.org/wiki/Víctor_Paz_Estenssoro.