viernes, 25 de noviembre de 2022

Censo, paro y la Política de las Santas Guindillas

 

En las expectativas de muchos hoy, viernes 25 de noviembre, el Senado debe debatir y aprobar la manida y traída Ley del Censo y mañana, sábado, podría ser nuestro Día de Acción de Gracias (sin pavo ni puré de manzanas, porque no es costumbre nuestra ni la economía de los cruceños lo estaría después de 34 días de paro). Pero puede que, una vez más, sean ilusiones frustradas.

Que el Censo es una necesidad, huelga decirlo: para repartir recursos fiscales (aunque sean menguados gracias a un Modelo Económico hecho para bonanzas y ahora con más fisuras que un Titanic), incluso sin Pacto Fiscal —irritante para el oficialismo, a pesar de la Ley de Autonomías—; para reordenar la representatividad parlamentaria del país; para rehacer la geografía electoral; para fijar los planes de desarrollo —algo menos mencionado— de los tres niveles de gobierno y las universidades fiscales, y, de yapa, contrastar (no “auditar”, otro instrumento) el padrón electoral con los resultados desglosados del Censo gracias a la Señora Estadística Comparativa.

Que el Censo era imposible en 2022, huelga decirlo: ya hace rato lo demostró el equipo técnico de la Universidad estatal cruceña —pobre señora Mendoza, que ni su gobierno la defiende ni soporta— y el oficialismo trató —y trata— de aprovecharse de ello.

Que el pedido de censo para finales de 2023, era posible: cuando el equipo de la Gabriel lo pidió, entonces sí (hacer en los primeros meses, fue más lema que real); ahora no (hace rato los técnicos lo aceptaron; recién los políticos).

Pero como todo lo anterior es harto conocido, prefiero pasar a lo más importante para todos: las enseñanzas de la lucha por el censo.

Rápidamente recorreré lo que el oficialismo nos “enseñó”: ocultaciones, medias verdades y mentiras completas, dilaciones, ciudades y carreteras cerradas, presiones — “oficiales” o con agresiones de encapuchados (pagados o fanáticos) con complicidad por inacción o por intervención de las huestes del Ministerio de Gobierno—, sanciones a los exportadores —suicidio para el país—, insultos, amenazas de ocupaciones… Y desde los dos centros de poder —La Paz y Chapare—: competencia por ver quién ganaba a quién.

Pero del lado de los organizadores de las protestas, también hubo muchos yerros. El primero: que festinadamente iniciamos un justo paro sin haber sumado al país —ni entender cómo ese resto del país iba a posicionarse—, sin haber comunicado las razones —muy válidas pero que muchos suponen abrirán de una vez la cornucopia del Estado rico y ladrón— y, peor, sin más estrategia (no-plan A) que parar —con bastante éxito— el departamento más rico del país, cerrar su economía e inmovilizar a cerca de una cuarta parte de los bolivianos.

Y sin plan B: cuando se consiguió el objetivo principal de las demandas —que los resultados demográficos se aplicarían antes de las elecciones en los temas reclamados—, el no-plan B fue “tirar para adelante”, pidiendo al país sumarse para refundarlo —nuevamente sin debatir, sin conciliar ni, menos, comunicar para vencer resistencias y ganar adeptos. (Por añadidura lamentable, ya en mi columna “Censo - batalla ganada por el pueblo” mencionaba el desatino —estratégico, de soberbia y falta de sentido de nación— de la cuarta pregunta del Cabildo, que días después Calvo repitió en una entrevista: «en Bolivia no nos quieren»). Obviaré la patética actuación parlamentaria opositora con varios proyectos sin conciliar y el intento de plagiar en la Comisión legislativa.

Si el pedido de federalismo late en Potosí (entonces el departamento más rico, hoy el más pobre) y Santa Cruz (viceversa) desde el siglo xix —vivimos en una región con grandes naciones federalizadas—, también en la historia de Bolivia sólo sirvió de bandera pretexta en la Revolución Federal —al final generatriz del mayor centralismo—, lo que impele a comunicar, discutir, debatir, oír y respetar a ajenos (y evitar desatinos “independentistas”).

De yapa: el anuncio de “muerte civil” para quienes disintieran o discreparan —como yo ahora y muchos más— con la nomenklatura local; ejemplos de tales “muertes” huelgan en la URSS, en la Europa de “democracias populares”, en Cuba, en Nicaragua...

La lucha por el Censo —victoriosa— dio lo mejor de nuestro pueblo pero también está sacando lo peor: intransigencia, ambulancias bloqueadas o pinchadas, insultos… y pobreza. Y un mil millones de dólares en pérdidas calculadas: menos ingresos fiscales para repartir.

Es hora, en ambos lados, de desterrar la Política de las Santas Guindillas.


Información consultada

https://campanas.iglesiasantacruz.org/obispos-de-santa-cruz-que-la-mamita-de-cotoca-toque-los-corazones-de-las-autoridades-y-del-pueblo-que-se-dejen-actitudes-violentas-y-de-confrontacion-y-se-trabaje-por-el-bien-comun/

https://eldeber.com.bo/edicion-impresa/buscar-otra-estrategia-ante-la-dilacion_304828

https://eldeber.com.bo/edicion-impresa/censo-y-control-de-danos_304687

https://eldeber.com.bo/edicion-impresa/el-personaje-que-ataja-la-ley-del-censo_304986

https://eldeber.com.bo/edicion-impresa/sin-pretextos-senor-calvo_304968

https://eldeber.com.bo/pais/bochorno-en-la-comision-de-constitucion-el-mas-abandona-ante-amenaza-de-creemos-de-cerrar-las-puerta_304914

https://eldeber.com.bo/pais/cuellar-ve-que-santa-cruz-ya-gano-y-pide-prepararse-para-otras-peleas_304838

https://eldeber.com.bo/pais/jauregui-dice-que-la-comision-no-sesionara-hasta-que-creemos-y-cc-brinden-garantias-y-pidan-disculpa_304937

https://eldeber.com.bo/santa-cruz/daniel-valverde-santa-cruz-esta-sufriendo-demasiado-los-lideres-de-esta-movilizacion-deben-cambiar-d_304903

https://publico.bo/politica/ley-del-censo-mercado-garantiza-aprobacion-de-diputados-sancion-del-senado-y-promulgacion-de-arce/        

https://www.paginasiete.bo/nacional/dia-33-del-paro-en-barrio-lindo-grupos-violentos-atemorizan-a-peatones-y-la-tension-aumenta-en-otras-zonas-HH5292876

https://www.paginasiete.bo/nacional/indignacion-abusos-y-violencia-en-santa-cruz-piden-que-cese-el-paro-DD5306775

https://www.paginasiete.bo/nacional/oposicion-y-lideres-crucenos-cometieron-al-menos-5-desatinos-en-torno-al-censo-LA5310184

https://www.paginasiete.bo/nacional/santa-cruz-acepta-el-censo-para-2024-y-la-ley-queda-en-manos-del-mas-HI5309797         

https://www.paginasiete.bo/opinion/columnistas/la-urgente-necesidad-de-participacion-de-las-regiones-FB5300315

https://www.paginasiete.bo/opinion/columnistas/si-el-censo-se-hiciera-el-2022-quien-gana-quien-pierde-KB5300738

viernes, 18 de noviembre de 2022

Crisis del censo: batalla de todos

 

Permacrisis es la palabra de este año para el Collins Dictionary, uno de los cuatro que a nivel mundial seleccionan las palabras más empleadas (los otros tres son: Fundación del Español Urgente-RAE, Oxford Dictionary y American Dialect Society). Permacrisis se define como «un período prolongado de inestabilidad e inseguridad», algo de lo que en Bolivia conocemos bien desde fines de los 90 con períodos álgidos en 2002 y 2008-2009 pero que desde el fraude electoral a fines de 2019 no hemos salido de una crisis permanente: fraude-gobierno transitorio-pandemia-crisis de gestión del gobierno de Arce (con cocaleros, gremialistas, mineros y mil más)-pugna por poder dentro del MAS y, como culmen, la crisis del censo.

El objetivo de la relación anterior no es fortuito: es demostrar que la crisis del censo no fue un suceso aislado sino parte de un proceso de resquebrajamiento de la gobernabilidad y, con demasía, de la democracia en Bolivia.

Una rápida cronología de la crisis de censo tiene prolegómeno en 2021 cuando el gobierno (Decreto Supremo 4546 por medio) fija el empadronamiento del Censo para el 16 de noviembre de 2022, algo que la entonces ministro de Planificación y el director del INE aseguraron machaconamente, incluso cuando a mediados del primer semestre de este año un equipo de especialistas de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno precisó que era imposible completar la cartografía censal (la más urgente entre otras tareas principales demoradas) para la fecha fijada. Y empezó el bolleo: ministra renunciando y director “con licencia médica indefinida” (hasta hoy); cartografía censal atrasada “con pocos recursos tecnológicos” (a pesar del crédito del BID por USD 100 millones para «impulsar la innovación con el uso de tecnologías de punta como imágenes satelitales, cartografía digital, instrumentos digitales para la captura de la información, e instrumentos tecnológicos modernos y seguros para su procesamiento y difusión», además de otro de FONPLATA hasta USD 68 millones para asegurar el censo, pero saber cómo se emplearon será otra historia), entre otras “linduras”.

El tercer acto fue a inicios de julio, cuando el Consejo Nacional de Autonomías —ausente de motu proprio la Gobernación cruceña, por lo que la posición de la Región no tuvo voz (descarto la acomodaticia del alcalde capitalino)— pateó el censo para el primer semestre de 2024 (entre mayo y junio aunque, según el viceministro de Autonomías, el Gobierno central había propuesto finales de 2023) y feliz por las razones que tantos artículos propios y de otros hemos analizados, sacó el Decreto Supremo 4760 que mandó el censo para «como máximo entre los meses de mayo y junio de 2024»: un puñetazo a que en el PGE 2025 estuviera la redistribución de recursos y a que las elecciones de ese año tuvieran redistribuida la representatividad en la Asamblea y (algo menos mencionado), por ende, corregida la cartografía electoral con los resultados del censo.

(Robaré un minuto a los lectores para aclarar de una vez el tema censo-padrón: Algunos articulistas han mencionado como error suponer que los resultados del censo —estático en un momento determinado— pudieran servir para auditar —algún crítico escribió “comparar”— el padrón. Como yo he escrito “contrastar el padrón electoral con los resultados del censo”, prefiero aclarar —semánticamente— que sí es posible contrastarlos, porque contrastar significa según la RAE «Mostrar notable diferencia, o condiciones opuestas, con otra, cuando se comparan ambas» y, precisamente, el crecimiento del padrón ha sido mucho mayor al vegetativo; a otros quedará el auditar si fuera menester. Una vez más, la RAE nos ayuda como fija su lema desde 1715: «Limpia, fija y da esplendor».)

Desde que el 30 de septiembre el primer Cabildo decidió que —de no haber disposición para que el gobierno nacional aceptara realizar el censo en 2023—, se iría a paro indefinido 22 días después, el gobierno nacional hizo sordera; los presuntos negociadores —de ambos bandos, con excepciones— no negociaron —negociar es discutir— sino defendieron inflexibles sus posiciones, a pesar del llamado de instituciones, de la sociedad civil y la Iglesia, y el paro avanzó irremediable y —muy justo reconocerlo— exitosamente, a pesar que la comunicación nacional y la coordinación con otros departamentos —y las acciones de éstos— fueron escasos o nulas, un error estratégico.

Todos conocemos lo que pasó en los primeros 21 días: bloqueos, agresiones, descalificaciones —mutuas— mientras la propuesta técnica cruceña ganaba adhesiones y aperturas fuera de gobierno nacional. La estrategia oficial de vencer por el cansancio, por el hambre o por la miseria —confluyen— no funcionó y el gobierno flexibilizó algunas posiciones y pasó la posta a otros Poderes (en un país cooptado mayormente).

El domingo 13 fue el segundo Cabildo, más multitudinario que el primero. Se leyó un mensaje recabando apoyo o rechazo para cinco preguntas: 1) instruir a los legisladores cruceños para gestionar la inmediata aprobación de una ley que garantice la aplicación económica y electoral de los datos del Censo antes de las elecciones de 2025; 2) delegar al Comité pro Santa Cruz la convocatoria a una comisión constitucional que en el marco legal y democrático revise la futura relación política de Santa Cruz con el Estado boliviano; 3 y 4) reclamar y exigir a los departamentos de Bolivia se unan a esta lucha (cruceña) por la aplicación económica y electoral de los datos del censo antes de 2025, si pena (se entiende así) de centrar el reclamo en beneficio de los bolivianos —cruceños o inmigrantes— que vivimos en Santa Cruz, y 5) mantener el paro hasta que en esas 72 horas fueran liberados todos los detenidos ilegalmente y se garantizara el fin de la persecución judicial contra el pueblo y sus dirigentes.  La primera se cumplió —aunque la Asamblea no aceptó dar prioridad—; la segunda —tendiente al federalismo— se cumplirá; el ukase no prosperó fuera de Potosí —los dos departamentos han sido profederalismo desde el siglo xix—, y el quinto se cumplió formalmente, aunque no en solución definitiva.

Éste es el panorama a hoy, a puertas de fin de año y lo que apareja. Laissez faire, laissez passer (“dejar hacer, dejar pasar”) ha sido la filosofía y estrategia en política y en gestión del arcismo. ¿Cuál es —si hay—, a partir de ahora, la nuestra?

 

 Información consultada

https://eldeber.com.bo/edicion-impresa/el-cabildazo_304144

https://eldeber.com.bo/edicion-impresa/el-miedo-a-la-democracia_304145

https://eldeber.com.bo/pais/alto-comisionado-de-la-onu-hace-un-llamado-a-la-responsabilidad-ante-el-prolongado-conflicto-por-el-_303964

https://eldeber.com.bo/pais/camacho-divulga-que-junto-a-cc-su-partido-ha-elaborado-un-anteproyecto-de-ley-en-procura-de-un-censo_303984

https://eldeber.com.bo/pais/el-credito-que-dio-el-bid-para-el-ine-y-el-censo-esta-destinado-a-la-innovacion-digital_302020

https://eldeber.com.bo/pais/ine-aun-enfrenta-la-ausencia-de-su-director-la-cartografia-llega-al-29_303999

https://eldeber.com.bo/pais/obispos-critican-que-el-gobierno-dilate-el-conflicto-y-esperan-que-la-asamblea-confirme-ley-sobre-el_303942

https://eldeber.com.bo/pais/una-sola-ley-se-requiere-para-distribuir-escanos_304037

https://eldeber.com.bo/pais/ven-que-el-paro-cumplio-su-objetivo-y-sugieren-que-haya-nuevas-estrategias_304012

https://eldeber.com.bo/santa-cruz/uagrm-sobre-el-paro-por-el-censo-es-el-momento-de-hacer-un-analisis-sobre-costo-beneficio_304082

https://noticias.unitel.bo/politica/estos-son-los-cinco-puntos-que-se-aprobaron-en-el-cabildo-cruceno-por-el-censo-DH5119566

https://publico.bo/politica/tribunal-supremo-electoral-pide-al-gobierno-entregar-resultados-oficiales-del-censo-de-poblacion-en-septiembre-de-2024/

https://siip.produccion.gob.bo/repSIIP2/files/normativa_12345_260720214073.pdf

https://www.educa.com.bo/crisis-del-estado-1997-2006/segundo-gobierno-banzer-1997-2001

https://www.iespe.mx/post/la-palabra-del-año-es-tendencias-del-lenguaje-para-2022-en-retrospectiva

https://www.ine.gob.bo/index.php/diputados-aprueban-financiamiento-del-bid-para-programa-de-fortalecimiento-del-sistema-estadistico-del-estado/

https://www.ine.gob.bo/index.php/senado-sanciona-prestamo-de-fonplata-para-el-proximo-censo-de-poblacion-y-vivienda/

https://www.lexivox.org/norms/BO-DS-N4760.html

https://www.lostiempos.com/actualidad/opinion/20221028/columna/suntzu-lucha-censo-buen-gobierno

https://www.paginasiete.bo/economia/comunidad-ciudadana-observa-que-el-gobierno-tiene-problemas-para-cerrar-pge-2023-JE5170579

https://www.paginasiete.bo/nacional/camara-de-diputados-rechaza-cambiar-orden-del-dia-para-tratar-proyecto-de-ley-del-censo-YX5176441

https://www.paginasiete.bo/nacional/este-miercoles-acaba-el-plazo-de-72-horas-hay-dos-condiciones-para-levantar-el-paro-ED5162600

https://www.paginasiete.bo/nacional/rector-cuellar-sobre-el-paro-no-podemos-ser-ciegos-es-momento-de-convocar-a-reunion-KN5168927

https://www.paginasiete.bo/nacional/traban-ley-del-censo-2023-en-la-alp-y-hay-desacuerdo-en-el-mas-GI5183585

https://www.paginasiete.bo/opinion/columnistas/vivir-del-cuento-BN5069003

https://www.paginasiete.bo/opinion/editorial/cabildo-victorias-y-derrotas-XJ5139246

viernes, 11 de noviembre de 2022

Vivir del cuento

  

Siempre me ha sido irritante cuando sofistas —flagrantes mentirosos— han querido vendernos gato por liebre. Con el Censo y con la baladí “mesa técnica” —propaganda para propios y para incautos y “justificación” para “expertos internacionales” más cómplices que inútiles convidados de piedra (hasta que demuestren lo contrario)— fue un patético ejemplo de “sordera corporativa”, al modo del Rey desnudo de Andersen. Argumentos fundamentados por la mayoría del país para un Censo 2023 fueron tan tercamente negados como lo fue —en 2012 y ahora— la alharaca en coro ministril de “racismo” contra incluir el concepto de mestizo en la boleta censal —siempre repito que quienes lo gritaban, olvidaban cómo sus jefes de La Habana, epítomes del socialismo 21, sí lo incluyen. Pero todos los han seguido y conocen, así que huelgo de recontarlo.

Vivir del cuento es la forma figurativa de describir la mitomanía. También patético es el mitómano que defiende una mentira, peor cuando —por formación profesional— debe entender cuán falaz es. Vivir del cuento es seguir agarrándose —con manos y pies y dientes seguramente— al mito —el cuento— del Milagro Económico del Modelo del MAS, “milagro” que sólo duró mientras nuestras materias primas primarias se compraban abundantemente y con buenos precios por chinos, hindúes y otros BRICS para luego caer en la mayor deuda externa del país, entre otras linduras: cerró 2021 con USD 12.697 millones de deuda externa (BCB) y una deuda pública total a mediados de ese año de más de USD 26 mil millones (traducido en que cada boliviano “debemos” USD 2.200) (Fundación Jubileo),  lo que representaba el 80,48% del PIB ese año (FMI) —como comparación, en 1985 (año hiperinflacionario) fue del 155,3%—, con un déficit público del 9,33% —puesto 174 de 192 países (es verdad que mejoró un puesto, desde el 175 en 2020, en plena pandemia, cuando el déficit alcanzó 12,72%— y RIN de USD 4.219 millones (BCB) —de ellas, USD 2.527 millones eran en oro a diciembre 2021 (BCB)—, cayendo un 358% desde los USD 15.123 millones al cierre de 2014, fin del boom. Aún no entiendo por qué algunos ministros saltaban como monitos de organillero sin pandereta el martes.

Pero volvamos a las razones —gubernamentales, claro— del no-Censo.

Tres son los principales argumentos de la renuencia del gobierno a contabilizarnos con resultados antes del 2025 —el anuncio “buenista” de última hora que los resultados estarán a los pocos meses del censo el primer semestre del 2024 encubren que (sin Pacto Fiscal) la redistribución de recursos sería en el PGN para 2025—; sin redistribución de representatividad en las elecciones de 2025 —“quizás” para 2030—, y sin poder contrastar el padrón electoral para antes de esas elecciones. Vamos por orden.

En un interesante estudio comparativo de la población y de la Coparticipación Tributaria 2022 para Gobiernos Municipales y GAIOC con datos proyectados del INE para 2022 (“¿Cómo se redistribuiría la coparticipación tributaria en los municipios con datos del censo?”, Fundación Jubileo, 27/10/2022), de los 339 municipios y GAIOC, para 284 se reducirían sus recursos de coparticipación tributaria mientras que para 55 aumentarían. Revisemos la data proyectada del INE respecto del Censo 2012: 135 disminuirían su población neta; los que disminuirían sobre el 25% serían tres de Oruro y tres de La Paz; de todos los que disminuyen, sólo 11 sobrepasan los 20 mil habitantes, por lo que la emigración es de zonas rurales a otras urbanas o urbano-rurales. Si contamos sólo los municipios de 30 mil habitantes o más, representan el 76% de los bolivianos; es decir: Bolivia es un país fundamentalmente urbano, como hace tiempo defiende Carlos Hugo Molina.

Lo cual nos lleva a otro aspecto delicado: Si el 76% de la población vive en municipios mayoritariamente urbanos, como Susana Seleme pregunto ¿por qué de 63 circunscripciones uninominales (no IOC), corresponden a áreas urbanas menos del 43% de éstas?, generando una distorsión grave del concepto un ciudadano=un voto.

Emilio Martínez (“Arce y una guerra en dos frentes”) habla de Arce y «una guerra en dos frentes [con Morales y con Santa Cruz y el país] que sólo se explica por la intransigencia y la falta de visión de Estado»: ¿intransigencia o la permanente táctica del laissez faire, madre de tantas crisis para el gobierno de Arce?

Me queda decir, como Pablo Mendieta (“La (no) Bolivia de 2025”): «Es nuestra no-Bolivia a la que nos encaminamos hacia el 2025».


Información consultada

https://chequeado.com/el-explicador/abraham-lincoln-no-dijo-puedes-enganar-a-todas-las-personas-una-parte-del-tiempo-y-a-algunas-personas-todo-el-tiempo-pero-no-puedes-enganar-a-todas-las-personas-todo-el-tiempo/

https://datos.bancomundial.org/indicator/DT.DOD.DECT.GN.ZS?locations=BO

https://datosmacro.expansion.com/deficit/bolivia

https://datosmacro.expansion.com/deuda/bolivia

https://eldeber.com.bo/edicion-impresa/bolivia-registra-la-deuda-externa-mas-alta-de-su-historia-economica_290657

https://eldeber.com.bo/edicion-impresa/la-no-bolivia-de-2025_303336

https://eldeber.com.bo/pais/exministra-de-planificacion-dice-que-el-censo-2022-estaba-garantizado-y-que-su-renuncia-no-tuvo-nada_302701

https://es.tradingeconomics.com/bolivia/foreign-exchange-reserves

https://expresiones.info/vivir-del-cuento/

https://publico.bo/opinion/arce-y-una-guerra-en-dos-frentes/

https://publico.bo/opinion/los-pecados-capitales-de-la-politica/

 https://www.bcb.gob.bo/webdocs/publicacionesbcb/2022/04/02/Adm_RIN_2021.pdf

https://www.economy.com.bo/articulo/economia/reservas-internacionales-brutas-bolivia-nivel-comparacion-regional/20220815165229007071.html

https://www.eldiario.net/portal/2022/03/30/suben-deficit-fiscal-para-2022-a-85/

https://www.imf.org/es/News/Articles/2022/09/14/pr22305-imf-executive-board-concludes-2022-article-iv-consultation-with-bolivia

https://www.ine.gob.bo/index.php/censos-y-proyecciones-de-poblacion-sociales/

https://www.la-razon.com/economia/2022/07/27/entre-enero-y-el-14-de-julio-de-2022-las-rin-caen-11/

https://www.la-razon.com/politico/2020/06/24/el-derecho-a-los-18-anos/

https://www.lostiempos.com/actualidad/economia/20221005/bm-preve-aumento-del-pib-41-pero-alto-deficit-fiscal

https://www.lostiempos.com/actualidad/opinion/20221028/columna/suntzu-lucha-censo-buen-gobierno

https://www.noticiasfides.com/economia/deuda-total-de-bolivia-supera-los-us-26000-millones-a-razon-de-us-2200-por-habitante-414007

https://www.oep.org.bo/padron-electoral-biometrico/

https://www.paginasiete.bo/economia/rin-caen-por-debajo-de-us-4000-mm-y-divisas-suman-menos-de-us-1000-mm-LB5012058

https://www.paginasiete.bo/opinion/editorial/el-pais-ideal-salido-de-un-discurso-MY5032169

viernes, 28 de octubre de 2022

SunTzu, la lucha por el Censo y el Buen Gobierno (versión larga)

 

Desde que en 1910 se publicara la primera traducción al inglés de El arte de la guerra de Sun Tzu (Sūn Zǐ Bīngfǎ), el libro de consejos estratégicos militares del siglo v a.C. se ha convertido en un referente obligado para involucrados e interesados en  la política, los negocios, los deportes y —no podía faltar— la guerra, convirtiendo al Maestro Sun hoy en una estrella mediática como también lo es Maquiavelo y por las mismas razones: el arte de ganar.

No voy a entrar al detalle del libro pero algunos de sus juicios nos serán útiles para entender mejor el momento actual, sobre todo porque escribo la víspera de lo que el Maestro Sun definiría como la Batalla Final de este momento en el que nos encontramos defendiendo en Bolivia el derecho a ser contados, el derecho a ser debidamente representados y el derecho a elecciones libres: la Asamblea de Cochabamba, de la que volveré a escribir en poco. Tampoco entraré en el contenido de la Boleta Censal porque desde 2012 vengo abogando contra la manipulación demográfica para justificar una inexistente mayoría indígena del país que justificaría la supuesta Revolución Cultural del Masismo.

Entre 2008 y 2009 se dio el enfrentamiento político entre el gobierno de Morales Ayma y los gobiernos departamentales de la llamada Media Luna; en 2008, el gobierno de Morales Ayma estaba debilitado, la economía no había recibido el impulso de los ingresos extraordinarios por la coyuntura internacional y la Media Luna era mayoritaria en extensión y recursos, lo que dio una falsa seguridad que se entendió por algunos de sus líderes como la capacidad para vencer al masismo. Sin embargo, Morales Ayma contaba con el apoyo estratégico de Chávez Frías y pronto recibiría sus petrodólares y sus agentes de seguridad; además, un gravísimo —y muy soberbio— error estratégico de la oposición en el Congreso le dio la oportunidad ese año de eliminar a varias autoridades opositoras mediante el referéndum revocatorio promovido por la misma oposición, a lo que en 2009 se sumaron los sucesos del Hotel Las Américas, el apresamiento del sector más radical de la oposición cruceña, la aprobación en referéndum de la nueva Constitución —a la medida del masismo— y la elección de Morales Ayma para otro período, ahora sin oposición significativa en el Congreso. Casi una década después, fue cuando nuevamente la oposición al modelo y al prorroguismo masista se pudo volver a sentir en 2016 en un proceso que logró su culmen en 2019, lamentablemente frustrado desde dentro —además del permanente enfrentamiento masista— por inconsistencias de algunos y mezquindades de otros.

Estamos en 2022 y desde muy a comienzos de año especialistas liderados por la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno empezaron a cuestionar la falta de información sobre el censo que debía realizarse el próximo 16 de noviembre, sobre todo cuál era el nivel de avances en preparación, de la que cartografía actualizada era prioridad —en el de 2012 se utilizó la cartografía, totalmente desfasada, del de 2001, y eso costó un aproximado de 800 mil no censados— pero la respuesta permanente desde las autoridades correspondientes fue evasivas con mensajes exitistas. Luego, esas autoridades “renunciaron por asuntos personales” y las nuevas informaron que no podría hacerse; en una reunión de autoridades departamentales y alcaldes de las principales ciudades —Consejo Nacional de Autonomías, con ausencia voluntaria del gobernador de Santa Cruz— la fecha nueva propuesta por el gobierno fue finales de 2023 pero dos gobernadores — Beni y Pando, elegidos opositores— arguyeron que gran parte de sus poblaciones se movían entre ambos durante la cosecha de la castaña y era mejor aplazarlo, quedando a mediados del primer semestre de 2024.

El que sea el 2024 implicaría: los resultados poblacionales estarían en 2025 —en 2012 demoraron 2 años— y la distribución correspondiente de recursos fiscales de acuerdo con ellos —sin Pacto Fiscal seguramente— no se haría hasta el presupuesto de 2026, en el mejor de los casos; no habría reasignación efectiva de escaños en Diputados hasta las elecciones de 2030 y hasta esa misma fecha —elecciones judiciales y municipales por medio— cargaríamos un registro electoral basado en la biometría cuestionada de 2009.

Por lo tanto, el pedido de Censo en 2023 es absolutamente justo y justificable. Sin embargo, el camino no fue estratégico.

La amplísima fuerza popular que respaldó el pedido de Censo en 2023 en el Cabildo —los cabildos son reconocidos en el Artículo 11 numeral II de la Constitución como formar de ejercer la democracia, pero son inefectivos legalmente porque nunca han sido regulados por Ley, como ahí mismo se menciona— aprobó el reclamo pero éste tenía una coyunda: un período preciso y expreso. Quizás si algún representante del gobierno departamental hubiera estado en el CNA podría haber aportado flexibilidad temporal.

El Gobierno Nacional —en medio de su crisis con el evismo, con graves problemas económicos, con multitud de reclamos en contra y, en todos los dos años de gobierno, con la muy débil actitud permanente de extender la posibilidad de soluciones hasta que tiene que conceder, con más debilitamiento de resultado— empezó nuevamente su juego de extender y denostar y desde el Comité Interinstitucional algunos de sus miembros lo entendieron por extenuación y devolvieron insultos y sumaron requisitos.

El arcismo y el evismo, frente a Santa Cruz como enemigo común, coyunturalmente se han unido para atacar el movimiento cruceño, al que le faltó preparar con tiempo los apoyos nacionales que están espontáneamente ahora surgiendo. Como en 2008 y 2009, el oficialismo está cercando a Santa Cruz y atacándola en una de sus dos fortalezas principales: su poder económico —la otra, su dignidad, es incoercible.

La Gobernación y el Comité Cívico no estarán en la reunión de hoy en Cochabamba. Si Arce Catacora quiere ganar laudes y quedar como el pacificador, podrá anunciar el Censo a finales de 2023: será su victoria en su reunión. También —sería un yerro que arrastraría— dejarlo para 2024.

«Lo supremo en el arte de la guerra consiste en someter al enemigo sin darle batalla.» (Sun Tzu)


Información consultada

https://es.wikipedia.org/wiki/Asalto_al_Hotel_Las_Américas

https://es.wikipedia.org/wiki/Crisis_política_en_Bolivia_de_2008

https://es.wikipedia.org/wiki/El_arte_de_la_guerra

https://es.wikipedia.org/wiki/Nicolás_Maquiavelo

https://es.wikipedia.org/wiki/Referéndum_revocatorio_de_Bolivia_de_2008

https://es.wikipedia.org/wiki/Sun_Tzu

https://gestion.pensemos.com/11-frases-de-planeacion-estrategica-de-sun-tzu-que-debe-conocer

https://laedu.digital/2021/03/28/principios-estrategicos-para-gerentes/

https://psicologiaymente.com/reflexiones/frases-sun-tzu

https://www.aacademica.org/000-096/616.pdf

https://www.muyhistoria.es/h-moderna/articulo/seis-frases-de-maquiavelo

https://www.oas.org/dil/esp/constitucion_bolivia.pdf

https://www.swissinfo.ch/spa/bolivia-censo_sectores-oficialistas-cercan-con-bloqueos-de-vías-la-mayor-región-boliviana/48007278

https://www.uv.mx/personal/marisperez/files/2013/06/El-Arte-de-la-Guerra.pdf

viernes, 21 de octubre de 2022

Censo

  

¿Mestizo, indígena o no-indígena?

Llevamos meses en discusiones bizantinas sobre el Censo N° 12. Y han sido bizantinas porque, primero para el mestizaje y luego para la fecha, nunca hubo voluntad de discusión y sí muchos denuestos de parte de quienes deciden por el Censo: desde el Gobierno Nacional. Pero, adelanto un primer argumento: los entiendo desde su visión —no cosmovisiónpor supervivencia aunque, por sentido de convivencia y gobernanza democráticas, los critico y rechazo.

¿Por qué la categoría mestizo no se incluye en el Censo? Ésa fue la primera confrontación       —repitiendo las similares que tuvimos para el de 2012— y no voy a considerar en los argumentos los de algunos que, por razones identitarias o de sentido de nación —entendibles e incluso respetables a pesar de que las critico—, no han apoyado la inclusión; me referiré a las oficiales y “oficiosas” que aducían “recomendaciones internacionales” —espulgadas hasta donde les convenía o, posible también, sólo leída una línea descontextualizada dentro de un brief instruido y repetido a pie juntillas al cansancio— y a quienes, en pose iracunda cual Justicieros de Marvin, nos acusaron de “racistas y discriminadores” a los que opinábamos que era importante incluir la categoría mestizo, cuando los discriminadores eran quienes aventaban el epíteto. (Y para su sonrojo, deberían revisar, no censos en Brasil —el país del mestizaje en la America Mestiza que mencionaba Darcy Ribeiro— sino el último Censo en Cuba, país epítome aspiracional del socialismo 21 para el masismo Bolivia, que incluye sin complejos y orgullosamente su mestizaje.)

La explicación de la renuencia gubernamental sobre la autoadscripción étnica (porque fue autoadscripción lo que se pidió en 2012 y, aparentemente porque no se conoce aún la nueva boleta o, al menos, su proyecto) no es antropológica ni ética: es de puro discurso político.

El MAS-IPSP llegó al poder con un discurso de reivindicación indigenista “para un país indígena”. Veamos las falacias: La primera es que ese discurso del MAS-IPSP se apoyaba en dos pilares: una “Revolución Democrática y Cultural” —básicamente una despatriarcalización y revaloración de lo indígena (en la práctica, focalizado en una potenciación de lo aymara)— y un “Nuevo Modelo Económico, Social, Comunitario y Productivo” alternativo al capitalista y orientado al desarrollo endógeno en economía e industrialización —heredero del fracasado pensamiento prébischiano de desarrollo autárquico sustituyendo importaciones—; para no abundar mucho en el modelo económico —propuesto por el grupo Los Duendes, formado por el actual Presidente junto con el fallecido Carlos Villegas Quiroga, ambos vinculados al Partido Socialista— y del que  han escrito en abundancia mucho más doctos en ello que yo, éste fue realmente exitoso en potenciar la demanda interna a través de transferencias de recursos ingresados por el súperciclo de precios de nuestras exportaciones —causa exclusivamente exógena— pero acabó su éxito cuando cayeron los precios internacionales sustituyéndose la caída de ingresos externos por endeudamiento público (interno y externo) y déficit presupuestario (agregue inversiones millonarias inútiles y sobreexplotación hidrocarburífera sin inversión en exploración).

El indigenismo del MAS-IPSP tuvo componentes fuertes del indianismo excluyente de lo “exógeno colonial” —ahora más en el discurso de Choquehuanca— pero el discurso de “Bolivia País Indígena” (y el constructio “Evo Líder Mundial del Indígenas”) quedó perforado en el Censo 2012, cuando —a pesar de sus falencias— dio que «41,7%, no “más del 90%” como afirmó una vez el vicepresidente Choquehuanca) se reconocían como indígenas originarios campesinos» (“De censos, racismos, mestizajes, miedos y confesiones”, Página Siete, 15 de abril de 2022). Si entendemos que en el Censo 2001 la autoadscripción fue del 61,3%, en 2012 hubo un 20% menos de autorreconocimiento, entonces ¿cuál sería esa autoadscripción IOC en 2022 (o 2023)? Y, sobre todo, ¿qué pasó? Pues que al emigrar a las ciudades (el mundo rural se despuebla), los jóvenes se mestizan cultural y socialmente. Pero un nuevo discurso realista “Bolivia País Mestizo” no cala en el imaginario masista.

(Para ver más data censal de este tema, anoto otra columna mía publicada en Página Siete y Los Tiempos: “Bolivia, la nación mestiza”, 29 de abril).

¿En 2022 era sí y en 2023 es NO?

El otro gran tema sobre el Censo es el cuándo. Y aunque fijar la fecha debe ser argumento técnico, el cuándo más que fecha es la temporalidad que desencadenará una larga secuencia de resultados.

Hagamos un poco de memoria: «El XI Censo de Población y Vivienda debió realizarse en 2010: la Ley N° 2105/2000 legisló [que los Censos] se efectuarán obligatoriamente todos los años terminados en cero»; sin embargo, ya ese Censo no se hizo en año en cero (2010): «se realizó en 2012 y demoró más de dos años en tener resultados oficiales, difundidos oficialmente el 30 de junio de 2016 (“casualmente después de convocadas las elecciones”)». (“El Censo desnudo”, Página Siete y Los Tiempos, 25 de julio).

El duodécimo tocaba en 2020 pero había pandemia, así que se fijó para el 16 de noviembre de este 2022 mediante un Decreto Supremo: el Nº 4546/2021, que lo declaró prioridad nacional; a partir de eso, el entonces director del INE y la entonces ministra con tuición continuamente declararon hasta mediados de este 2022 que todo estaba “bajo control” —a punta afilada— para hacer el Censo en esa fecha aunque no dijeran cómo y en qué avanzaban. Y las dudas de muchos entonces pasaron a casi certezas, con argumentos sólidos que pedían información y decían “no se llega”. (Realmente no sé la razón de la entonces insistencia gubernamental en hacerlo a como fuera en 2022 porque —como veremos en poco— ¡al Gobierno —menos aun al MAS— NO le convenía hacerlo! Llegaremos a ello.)

Y ahí fue la —pretendida— “gran jugada” del Gobierno Nacional: convocó un Consejo Nacional de Autonomías —inútil desde 2010 para aprobar un Pacto Fiscal— y «con ausentes que no debieron serlo, se aprobó pasar el Censo para el 2024 “para hacerlo como debe ser” y un nuevo Decreto Supremo —el N° 4760 de fecha 14 de julio de 2022— lo pontificó, tirando el otro —el Nº 4546— al cesto de los derogados. En fin: que como los Decretos Supremos los hace el Presidente y sus ministros, no es complicado hacerlos ni deshacerlos» (“El año del Bicentenario”, Página Siete y Los Tiempos, 14 de octubre).

Pero hasta esa reunión del CNA —repito: «con ausentes que no debieron serlo»—, ¿recién en julio desde el Gobierno Nacional “descubrieron” que no estaba listo el Censo para 2022 y que “sólo podrían hacerlo en 2024”? Me pregunto entonces, como muchos: ¿por qué no aprendieron a los dos mentirosos que habían estado engañando a todo el país?; porque todos sabemos que es sólo dar una rápida orden y las huestes limeñas podrían hacer los cepos.

«Y acá empezó la sogatira a la boliviana. Un departamento —Santa Cruz— proponiendo Censo en 2023, un Gobierno negando esa posibilidad [hasta 2024], Gobernadores callados o aceptando —“opositores”, cuasi oficialistas y oficialistas— y una decena de alcaldes entre que sí y que no. Y así hasta el cabildo —supervisado por el TDE [aún sin su informe]— y la propuesta de paro ciudadano aprobada por aclamación» (“El año del Bicentenario”).

Mañana es el paro, resta un día (“a la boliviana” llegando al filo del precipicio) para que pueda darse un desarme tensional que pide casi todo el país, sin imposiciones pero mostrando buena voluntad, y se podrá hacer un debate técnico —porque eso es el Censo: eminentemente técnico— y se avance en consuno. Esa es una solución win win: gana el Gobierno Nacional “porque oyó al pueblo” y ganamos todos los que apoyamos el Censo en 2023.

Pero, como en el debate sobre mestizo, indígena o no-indígena, la renuencia a moverlo al 2023 no es técnica: es política.

«Lo primero es guita: lógicamente, una fotografía dirá cuáles departamentos, municipios y universidades han crecido más y cuáles menos —o decrecido— y eso es repartir la pitanza […]. Y aunque haya poco que repartir […], habría que hacerlo. Pero si el Censo fuera en 2024 y sus resultados en 2025 o 2026, “se patea la pelota” para el próximo Gobierno» (“El año del Bicentenario”).

«Lo segundo es representatividad: a más porcentaje de población, más representatividad (así dice la Constitución) […]. Al igual que la guita, conviene a unos y no conviene a otros —y casualmente los emigradores vienen de los departamentos más fieles oficialistas. Pero si el Censo fuera en 2024, y sus resultados en 2025 o 2026, “se patea la pelota” para las elecciones de 2030».

«Y lo tercero —que considero fundamental— es que si hay resultados del Censo en 2024 (censo en 2023 y presión para resultados), sabríamos cuántos realmente  [viviríamos en Bolivia y], sobre el famoso padrón de 2009, sabríamos —con exactitud— cuántos podríamos votar en Bolivia […]. Pero si el Censo fuera en 2024, y sus resultados en 2025 o 2026, “se patea la pelota” para las elecciones de 2030 y todo podría suceder en elecciones».

Me disculpo por citarme y no hacerlo de otros que han escrito posiblemente más preclaro que yo, pero es mi aporte —continuado desde lo que opiné para el Censo 2012 y ahora— al debate y al desbloqueo irreducto. Dios salve a Bolivia.

(Para quien quiera abundar en más data, lo invito a leer los citados y “El Censo desnudo”.)  

  

Información consultada

http://censosbolivia.ine.gob.bo/webine/content/disposiciones-legales

http://www.cubadebate.cu/noticias/2014/04/16/cuba-en-numeros-lo-que-el-censo-nos-dejo/}

https://es.wikipedia.org/wiki/Indianismo_(política)

https://es.wikipedia.org/wiki/Indigenismo

https://repositorio.economiayfinanzas.gob.bo/documentos/2018/UCS/materialesElaborados/publicaciones/modelo_decima_edicion.pdf

https://repositorio.umsa.bo/bitstream/handle/123456789/12387/485.pdf

https://revistas.uniandes.edu.co/doi/10.7440/antipoda37.2019.07

https://www.abi.bo/index.php/noticias/gobierno/27769-lucho-el-sobreviviente-del-cancer-que-volvio-a-transformar-a-bolivia-cumple-59-anos

https://www.celag.org/bolivia-y-la-revolucion-cultural/

https://www.icees.org.bo/2022/04/bolivia-la-nacion-mestiza/

https://www.ine.gob.bo/index.php/censos-y-banco-de-datos/censos/

https://www.lostiempos.com/actualidad/opinion/20220725/columna/censo-desnudo

https://www.paginasiete.bo/opinion/columnistas/de-censos-racismos-mestizajes-miedos-y-confesiones-GCPS328592

https://www.paginasiete.bo/opinion/columnistas/el-ano-del-bicentenario-IM4619831 

https://www.significados.com/indigenismo/