Invito a ver mi Reporte sobre DENGUE en Bolivia https://publico.bo/opinion/dengue-en-bolivia-8/
lunes, 20 de marzo de 2023
domingo, 19 de marzo de 2023
viernes, 17 de marzo de 2023
Sin gallina, sin huevos y casi ya sin nido
Inicia la
mañana, leo la prensa en mi computadora —cuatro medios nacionales, al menos— y
el panorama es nada augurioso: evistas y arcistas enfrentados en la Asamblea,
ahora por los préstamos internacionales —y en Economía y Finanzas esperando que
Castillo y Choquehuanca les traigan “hojitas sacralizadas” en Ginebra para que
el riesgo país “no se pase”—; conflictos en más de medio país por litio, malla
educativa, caminos, delimitaciones y un celemín más de causas (lo que sucede
cuando no se solucionan a tiempo y el país se gestiona en modo “laissez passer”); la Inversión
Extranjera Directa de 594 millones de dólares en 2021 —la última informada por
el Banco Central—, lejos desde los 1.026,06-1.010,45 millones en 1998-1999… Diría
más pero muchos economistas los han abordado con más sapiencia y mejor holgura:
las RIN; la Ley del Oro; el incumplimiento —en todos los niveles de gobierno—
de las inversiones aprobadas en el PGE; la deuda externa y la pública total; el
Gas Hecho Gas; los bonos basura —los calificadores e inversionistas les llaman High Yield como eufemismo—;
la absorción estatal de los fondos de renta de jubilación; el litio que sigue
lejos…muy lejos; las inversiones faraónicas y las muchas fracasadas —y las muy fracasadas—… sin olvidar
el alineamiento internacional con las peores dictaduras —Nicaragua sobresale
pero no la única— y los gobiernos más represores —como Irán, teocracia misógina
y homófoba— y los invasores rusos, el falso y manido discurso indigenista —en
verdad indianista y racista, antiboliviano para asaz reconstruir el Tihuantinsuyo—;
su centralismo secante e improductivo que medra de las regiones, todo en un
mejunje mal munido del mantra “del golpe”, de represión de las oposiciones, de
presos políticos —que para la (in)Justicia nunca serían “políticos”, siguiendo
los dictados del Manual Sociata del Siglo 21 que prohijaron antes Castro El
Viejo y el difunto Comandante Eterno con la colaboración de raterillos de tango
y samba pero que, años después, el Peje (millones del T-MEC por medio) se
apropió con trasplante, vividores y seguidores incluidos— con cainismo entre
“hermanos” ávidos de medrar en el hueso público.
Y las
oposiciones, multispluri pero no inter. Desestructuradas —una sólo con nombre,
entelequia occidental el 95%, asaz embanderada entre mito y patriarcado; la
otra sólo de existencia regional, con líder y dependencia caudillistas, con
tantas tendencias como sus egos internos aparezcan, con la Gobernación cruceña
como pecio de supervivencia (¿recuerdan un partido, segundo de militancia, que
perdió su gestar y en horas en vapor se convirtió?)—, sin estrategias políticas
—ni decir Proyectos País— y aun menos tendiendo puentes entre sí, sin
liderazgos emergentes —gritar no hace líderes— y sin cuadros para una futura
estructura.
Quedan la
sociedad civil y el sector empresarial. La primera, poderosa cuando está
cohesionada e imparable tras una meta en su horizonte —como el 26F y las
jornadas del 2019—, la sociedad civil está llamada a suplir coyunturalmente las
falencias de la política ausente: ante una clase política que analizaba aún el
qué hacer, en octubre y noviembre del 2019 fue la sociedad civil la que decidió
hacer: se lanzó y arrastró a la Política, so pena de perder esa clase participación
y protagonismo. Mantener un norte claro, coordinar entre todos y con igualdad
de todos —iguales y diversos—, ser estratégicos —con metas y actores delegados
para ellas— y pensar en País y no sólo en el entorno, son recetas del éxito.
La economía
es fundamental y, más allá de los fracasados proyectos populistas —rentistas y
clientelares—, la fuerza económica coadyuva con la fuerza política y matar la
economía es causa cierta de total afonía. El reto para gran parte del sector
empresarial —hábil en gestión y, de muchos, en liderazgo— es equilibrar el
empeño en generar riqueza con el de ser libres —libres económicamente, libres
para opinar, libres en igualdad de oportunidades y libres e iguales ante la
ley— y ser líderes para esa libertad.
En poco más
de dos años acaba el ciclo iniciado en octubre del 2020. De los tres actores
políticos —MASEvo, MASArce y oposiciones—, MASArce se potencia mientras
sobreviva la economía y ejerza la Fuerza de Coacción mientras el MASEvo pierde territorio
y base social —el fiasco del falso indigenismo y el mestizaje urbano
clasemediero le socavan—, pero las oposiciones regresaron o al limbo de 2004 o,
peor si fuera, a tufillos logieros.
Dios —y los
bolivianos— apiadémonos de Bolivia.
Información consultada
https://datos.bancomundial.org/indicator/BX.KLT.DINV.WD.GD.ZS?locations=BO
https://eju.tv/2023/03/doria-medina-el-gobierno-gasta-2-500-millones-de-dolares-mas-de-lo-que-tiene/
https://eldeber.com.bo/edicion-impresa/cara-a-cara_317851
https://eldeber.com.bo/edicion-impresa/cronica-de-un-traspie-anunciado_317844
https://eldeber.com.bo/edicion-impresa/ni-oficialistas-ni-opositores_317850
https://fundacion-milenio.org/el-diario-bolivia-entre-los-ultimos-en-inversion-extranjera-directa/
https://publico.bo/opinion/como-perder-las-elecciones/
https://www.bcb.gob.bo/webdocs/publicacionesbcb/revista_analisis/ra_vol31/articulo_1_v31.pdf
https://www.ine.gob.bo/index.php/publicaciones/inversion-extranjera-directa-1996-2003/
https://www.paginasiete.bo/opinion/editorial/desbaratan-retorica-de-la-economia-ejemplar-XF6799066
https://www.udape.gob.bo/portales_html/evaluacion/EVA1999.PDF?Itemid=84
domingo, 12 de marzo de 2023
Reporte N° 7 sobre DENGUE
Invito a leer mi Reporte N° 7 sobre DENGUE https://publico.bo/sociedad/dengue-en-bolivia-7/.
viernes, 10 de marzo de 2023
Hora de barrer y espabilarse: consejos de oposición
La columna
pasada prometí hablar para las oposiciones. Espero que mis opiniones —deber
ciudadano— sean escuchadas, a sabiendas que hay egos —electos y no electos— con
anacusia con la sociedad civil.
Es hora de
barrer la hojarasca y espabilarse de autocomplacencias para llegar a 2025.
2019 fue un
momento de ejercicio de la voluntad mayoritaria del país al decir NO. (Siempre
me pregunto si los amanuenses leguleyos del Poder —no por sonrojo o dignidad,
carencias de facto— pensarían en la
impunidad in aeternum… es verdad que
la Transición no pudo —o no quiso o no supo— hacer algo: error craso que paga).
Fraude y apresurada huida —¡no golpe!— del exJefazo y su cohorte, los escasos
once meses de la Transición —pandemia por medio— fluyeron desde la esperanza al
fracaso y terminaron abonando el MASRetorno, acumulando errores de estrategia
—¿o fue fontanería?—, egolatría y camarillas de Poder con corrupción que
hicieron fracasar las buenas voluntades que, sinceras muchas y convencidas de
su misión, también hubo.
Pero no me
detendré en lo que pasó sino en lo que pasa y pasará.
Bolivia
lleva desde 2002 sin un real ejercicio de oposición desde un sistema de
partidos establecido estructurada; ya antes, frente a la estrategia “coca
cero”, el sindicalismo había resucitado —ahora cocalero (con make up campesino)—, y desde 2006 en el
Poder fue armando un corporativismo que se encargó de gestionar omnímoda y
egoístamente.
El fracaso
de los partidos desde 1998, sobre todo, llevó una forma de lucha —la cívica—
que, más en Santa Cruz, había sido uno de los motores del despegue de la región
dentro de lo que H.C.F. Mansilla denominó cruceñismo
liberal —aunque la cada vez creciente inmigración interna a Santa Cruz,
sobre todo después del 2000, hace pensar que más es un bolivianismo liberal, pero ésa es otra discusión—: las luchas
cívicas, con la sociedad civil como eje. Las movilizaciones de 2004 (en defensa de la libertad, derechos individuales y autonomía), 2005 (por autonomía y trabajo) y
las dos de 2006 (ambas por aspectos del referéndum autonómico y su carácter
vinculante en la futura Constitución), fueron antecedente para los movimientos
de 2019 y —con bemoles— 2022.
Es precisamente
ese fracaso de partidos y organizaciones en 2019 y, peor, en 2020 el que llevó
en 2022 a repotenciar la lucha cívica desde la organización más histórica y
estable —el Comité Pro Santa Cruz— tomando bandera en la defensa del Censo,
legalmente fijado para ese año y oficialmente ratificado para después el
Gobierno rocambolescamente escamotearlo. Lamentablemente mal gestionada la
defensa (sin coordinar con el resto de las organizaciones cívicas del país; con
negociaciones fracasadas por berrinches de ambas partes; sin involucrar a las
representaciones políticas de las oposiciones —CREEMOS directamente— hasta el
final y entonces con gallineo —con cuatro o cinco propuestas de ley del censo
por la bancada creemística—; con un paro ciudadano que se alargaba hasta el
absurdo porque no había estrategia B a la que pasar y, de junto, la urgencia,
como señalaron los dirigentes empresariales cruceños, de cuidar que no se
debilite la economía local con paros, cercos y bloqueos porque esa es la
fortaleza de su voz nacional).
Si bien un
buen augurio del nuevo liderazgo cívico es priorizar la Reforma de la Justicia —en
progreso a pesar de “políticos opositores”—, establecer coordinación con
similares del resto del país y no abusar de paros que dañan al propio pueblo,
es importante no desperdiciar energías en esfuerzos errados: un revocatorio de
Arce, si funcionara, sólo beneficiaría a Morales; el pedido de amnistía sólo
justificaría el mantra “del golpe”, como bien señaló Camacho.
Hay que
crear organizaciones políticas institucionalizadas: ni caudillistas ni
coyunturales. Y hay que formar líderes reales nacionales. En tanto, las peleas
cainitas por mantener en funciones activas un Gobernador que no puede
ejercerlas efectiva y oportunamente desde la cárcel y no sustituirlo
internamente —que no es cambiarlo— por quien corresponde por propia ley
autonómica, sólo se entienden por inmadurez política y por angurria de entornos
por sobrevivir.
Es hora de
formar líderes —ni caciques ni predestinados de barricada— y políticos para sustentar
esos liderazgos. Los primeros se incuban en muchos años; los segundos no pueden
ser cosecha de último momento. En 2025, sin líderes ni unidad de las
oposiciones, la batalla (hasta ahora) será MASArce versus MASEvo; las oposiciones tienen que apostar a potenciar
amplias bancadas útiles y activas.
Aún me
queda para la próxima entrega.
Información consultada
http://www.scielo.org.bo/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S2077-33232022000100069&lng=es&nrm=iso
https://eldeber.com.bo/edicion-impresa/un-entorno-pernicioso_316996
https://es.wikipedia.org/wiki/Elecciones_generales_de_Bolivia_de_1997
https://es.wikipedia.org/wiki/Elecciones_generales_de_Bolivia_de_2002
https://es.wikipedia.org/wiki/Movimiento_al_Socialismo_(Bolivia)
https://www.elmundo.es/elmundo/2005/01/29/internacional/1107017914.html
domingo, 5 de marzo de 2023
Reporte N° 71 sobre COVID-19 en Bolivia
Invito a leer mi Reporte N° 71 sobre COVID-19 https://publico.bo/sociedad/covid-19-en-bolivia-71/
viernes, 3 de marzo de 2023
¿Estólidos, ignorantes o “enemigos propios”?
Las semanas
de este año las he dedicado principalmente a dos temas: criticar yerros e
inconsistencias de las oposiciones en Bolivia —parlamentarias y de la sociedad
civil— y a la dictadura nicaragüense (lejos de Dios y tan cerquita del Demonio).
Pero hace hora que nos acordemos del Gobierno Nacional, porque ha hecho méritos
—¡de sobra!— para un inexcusable zarandeo.
Hay una
leyenda holandesa —mito o simple cuento— de un niño que vio un hueco que
amenazaba crecer y romper todo el dique que protegía su pueblo de las aguas
(como su nombre lo indica: Países Bajos o Nederland en su lengua, gran parte del
territorio ha sido ganado al mar y está por debajo de su nivel); el niño tapó
el hueco con sus manos toda una noche y salvó su pueblo de ser inundado.
Historia
cierta o no, ha quedado un parangón de heroísmo. Pero ¿lo sería si el mismo
personaje fuera quien antes hubiera perforado ese hueco… y aun muchos más? Pues
eso sucede al Gobierno Nacional.
Empecemos
por el subsidio a los hidrocarburos, que crece sin parar comiéndose lo que
queda de la renta gasífera y más allá cada vez. La mejor receta para dar
solución sería quitar —o morigerar al menos, como hicieron los iraníes— el
subsidio pero recordaremos lo que pasó en 2010, a pesar de la bonanza
(dilapidada) de los ingresos extraordinarios por el gas. Para paliar ese gran
“hueco del dique” de las finanzas nacionales, con “todo su cuerpo” YPFB “trata
de taparlo” anunciando inversiones en exploración —menguadas e insuficientes de
por sí— y el intento de rehabilitar pozos viejos; pero (¿estólidos, ignorantes o “enemigos propios”?)
aparece MINTRAB anulando la jornada continua y —con
taladro industriales— perforando el dique de contención del
tsunami económico: de dos viajes diarios (ida al laburo y regreso al hogar) se
pasó, con feliz desparpajo, a cuatro (ida al trabajo / vuelta al hogar para
almorzar “en familia” / re-ida (sin risa) al trabajo / re-vuelta a casa) y,
¡plin!, duplicó el consumo de combustible en transporte.
Las cabezas del
Banco Central urden urgidos para tapar filtraciones, se calientan tratando de
empollar dolarucos (como los llama el amigo Chávez, no el occiso) y se
esfuerzan en sacar una Ley del Oro —que hiede a vender reservas metálicas— que los oficialistas de MASLucho no tienen votos para aprobar; inventan
comprar el oro a quienes lo extraen —animándoles con los menores impuestos posibles— pagándoles en bolivianitos —cuando allende se lo tasan en
verdes dólares—; aprueban un cambio mayor de dólar-exportadores (que me recordó
el carnaval de cambios paralelos de Argentina, tan similares al venezolano que
llevó a la hiper-hiperinflación), “invento” que desata un secuente alud de oficiosos
incrementos. De colofón tardío, anuncian la eliminación temporal del encaje
bancario —las reservas obligadas de mantener en los bancos para paliar
desbordes—, lo que desata el pánico de ahorrista, y de yapa obligada: amenazan
con penas judiciales a quienes —supuestamente— creen pánico anunciando
corralitos y otras barbaridades (también “corralito” recuerda Argentina).
Claro que,
junto a lo triste, hay humor: En medio del escandalete (más que escandalate) de
las cuentas bloqueadas por META, podemos sonreírnos cuando un exministro y un
exJefazo —cada vez menos “el”, otrora artículo identificativo— se escandalizan hoy
de los vientos (léase “guerreros digitales”) que sembraron durante su
desgobierno y que como hongos germinaron y crecieron. Entonces vale, una vez
más, la palabra de la Biblia (ese libro que quema a Daniel y la Rosario): «todos los que empuñen espada, a espada
perecerán» (Mateo 26:52), que en refrán popular se traduce en «quién con hierro mata, con hierro muere».
Y queda lo
estratégico (o no-estratégico sin dudas) de enfrentarse a todos los que no son
suyos. (¿Recuerda una vieja sentencia que reza «quien no está conmigo, está sinmigo»?, aunque puede ser cuchilla de dos filos). Por tener cooptada la
justicia, ¿puede alguien creer que va a serle siempre fiel?; que lo diga el exJefazo.
O por tener la policía en las manos de un propio —no me atrevo decir
“incondicional”— y firme represora, ¿no cree que se amotinarán como en 2019 si
ven que les llega peligro, por aquello de «si
te vi, no te recuerdo»…?
Pena le
dará si en 2025, MASLucho se diera cuenta que «quien no siembra no recoge» y después encuentre que «la soledad es la única que viene cuando ya
todos se han ido», con litio y sin litio. Porque sabios son los refranes aunque
algunos «viendo no quieren ver»
(Mateo 13:13).
