https://www.chicagotribune.com/espanol/sns-es-evo-morales-anticipa-cambios-en-su-partido-mas-tras-reveses-20210413-7j26u6z72favjdbzprxbzaay64-story.html
sábado, 24 de abril de 2021
El voto anticorreísta por Lasso frena la reconfiguración del socialismo del siglo XXI en la región
https://www.paginasiete.bo/ideas/2021/4/18/el-voto-anticorreista-por-lasso-frena-la-reconfiguracion-del-socialismo-del-siglo-xxi-en-la-region-291041.html
martes, 13 de abril de 2021
Pandemia, crisis y populismo "remake"
Sin necesidad de explicitar, cuando usted leyó
“crisis” enseguida sabía que iba a tocar su bolsillo —y el de los suyos, claro
está— en las elecciones cercanas en Bolivia —las de octubre—, Ecuador y
Perú.
La pandemia ha sido un desastre para la Región —y lo
seguirá siendo tiempo más. Los tres países han sufrido con intensidad los
embates de la pandemia: Hasta el sábado pasado (todos datos de la Johns Hopkins
University), Bolivia alcanzó una morbilidad x 100 mil habitantes de 2.420,4,
letalidad (mortalidad respecto morbilidad) de 4,4% —la mayor letalidad fue de
6,2% entre el 28 de octubre y el 10 de diciembre y nunca hubo el 10% de algunos
discursos fantasiosos— y 107,0% la mortalidad por 100 mil habitantes; Ecuador
tenía 2.025,9, 5,0% y 101,5% respectivamente, mientras en Perú llegaban a
5.103,3, 3,3% y 170,1% (ésta la mayor de Sudamérica); comparando los tres
países, sólo Ecuador tiene menos morbilidad y mortalidad que Bolivia pero con
más letalidad, lo que demuestra que en Bolivia, hasta ahora al menos, la
pandemia ha sido moderadamente manejada. En vacunación hasta el sábado (Our
World In Data), Bolivia estaba en 0,13 por 100 habitantes (2,9% de las dosis a
administrar) y Perú 0,04 —Ecuador el día 6/5 reportaba 0,08, igual que Bolivia
ese día—, lejos de los campeones sudamericanos: Uruguay (0,93) y Chile (0,90)
—Paraguay estaba en el fondo, con menos de 0,01.
Toda esta parafernalia sobre la incidencia del
COVID-19 es más penosa cuando estremece cruzarla con las caídas de las
economías: Según la CEPAL, en 2020 Bolivia se contrajo 8,0%, Ecuador 9,0% y
Perú 12,9% y para 2021 las recuperaciones pronosticadas serán de 5,1% (aún
-2,9% respecto de 2019), Ecuador 1,0% (-8,0%) y Perú 9,0% (-3,9%), peor si se
le suma la aceleración extraordinaria en el crecimiento de la deuda de cada
país por lo que el FMI considera que el crecimiento del PIB en Latinoamérica
retornará a los niveles previos a la pandemia en 2023—a muy diferentes
velocidades— y el PIB per cápita lo hará en 2025. El regreso a niveles de 2019
para estos tres países estará entre fines de 2022 y 2024 (Banco Mundial).
Es el caldo de cultivo de la demagogia populista: el
populismo del socialismo 21, remake ya no tan del Foro de São Paulo —sin
Brasil de Lula— sino más del Grupo de Puebla —con México del Peje— en
comicios Bolivia (2020) y Perú y Ecuador (ahora) en plena crisis del COVID-19.
En octubre, Bolivia optó mayoritariamente (55,11%) por
repetir una maquillada Historia de Éxito —la del pretendido “milagro económico”
de 2014-2018, indulgencia totalmente ajena— y por un gobierno asaz moderado que
superaría la confrontación de 2019 y las incertidumbres de 2020 —pandemia por
medio—; ni una ni otra: la economía va en peor, priman la confrontación y las
falaces narrativas. Por contrario, Ecuador fue a balotaje pugnando entre un remake
de Correa que no encantó en primera a casi el 68% de votantes y una visión
conservadora que, por tercera vez, parecía no aglutinar al electorado: A
diferencia de Bolivia, Ecuador decidió frenar el correísmo y Guillermo Lasso
gobernará, aunque con una Asamblea con mayoría relativa correísta.
Las elecciones en Perú se dan en el descrédito de la
clase política —cuatro presidentes en tres años; cinco de los ocho presidentes
tras el fujimorismo juzgados por corrupción, uno de ellos suicidado—, la
segunda mayor contracción en la Región y un mal manejo de la pandemia. Siendo
el único de los tres países donde nunca gobernó el socialismo 21, un denunciado
afín al ultramaoísta Sendero Luminoso —Pedro Castillo— puntea (16%) a medio
escrutinio.
Acá, variando por departamento entre el 36 y el 64%
escrutado, el MAS pierde en las cuatro gobernaciones y, hasta ahora, quedaría
sólo con las tres ya ganadas.
Esperemos resultados. Y consecuencias.
Información consultada
https://as.com/diarioas/2021/04/10/actualidad/1618070936_292178.html
https://as.com/diarioas/2021/04/11/actualidad/1618153391_006459.html
https://elecciones2021.cne.gob.ec/
https://elpais.com/internacional/2021-04-09/cualquiera-puede-ser-presidente-de-peru.html
https://es.statista.com/grafico/21483/crecimiento-del-pib-despues-del-coronavirus-en-latinoamerica/
https://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Presidentes_del_Perú
https://es.wikipedia.org/wiki/Crisis_económica_en_Ecuador_de_1998-1999
https://es.wikipedia.org/wiki/Elecciones_generales_de_Bolivia_de_2020
https://es.wikipedia.org/wiki/Elecciones_legislativas_de_Ecuador_de_2021
https://es.wikipedia.org/wiki/Elecciones_presidenciales_de_Argentina_de_2019
https://es.wikipedia.org/wiki/Elecciones_presidenciales_de_Ecuador_de_2021
https://es.wikipedia.org/wiki/Pedro_Castillo
https://es.wikipedia.org/wiki/Pedro_Pablo_Kuczynski
https://gisanddata.maps.arcgis.com/apps/opsdashboard/index.html#/bda7594740fd40299423467b48e9ecf6
https://openknowledge.worldbank.org/handle/10986/35329
https://ourworldindata.org/coronavirus#coronavirus-country-profiles
https://peru.as.com/peru/2021/04/10/actualidad/1618054559_757709.html
https://twitter.com/JRVilar/status/1381263987027939344
https://www.bancomundial.org/es/publication/global-economic-prospects
https://www.bancomundial.org/es/region/lac/overview
https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-56611714
https://www.cepal.org/sites/default/files/pr/files/tabla_prensa_pib_balancepreliminar2020-esp.pdf
https://www.cesla.com/detalle-noticias-de-latinoamerica.php?Id=20928
https://www.cesla.com/detalle-noticias-de-latinoamerica.php?Id=20830
https://www.france24.com/es/programas/economía/20210127-fmi-crecimiento-pandemia-america-latina
https://www.imf.org/es/Publications/WEO/Issues/2021/03/23/world-economic-outlook-april-2021
https://www.primicias.ec/noticias/politica/segunda-vuelta-votaciones-exit-poll/
https://www.resultados.eleccionesgenerales2021.pe/EG2021/EleccionesPresidenciales/RePres/T
https://www.resultados.eleccionesgenerales2021.pe/EG2021/EleccionesCongresales/ReCng/D44001
https://www.resultados.eleccionesgenerales2021.pe/EG2021/ResumenGeneral/11/D44015
martes, 30 de marzo de 2021
Más lecciones y mitos: las alcaldías
Debo confesar que una buena parte de la motivación de este artículo y el anterior fue la iconoclasia de la irreverente carcajada de mi amigo Carlos (Valverde) en televisión semanas atrás en una presentación de sondeos en bocas de urna y conteos rápidos. La búsqueda de corroborar el motivo de la sonoridad —ante afirmaciones de que el MAS-IPSP había pasado incólume la prueba subnacional—, me hizo retomar cifras y porcentajes de todas las alcaldías electas; dejaré gobernaciones hasta la segunda vuelta.
Como base tomaré los datos del padrón de que en el Eje
Central vive el 73,2% de los electores habilitados para estas subnacionales
(5.217.985) y en sus diez ciudades principales reside el 54,0% (3.853.864),
además de que, en las cuatro principales de ese Eje, vive el 41,5% (2.957.523)
de todo el electorado habilitado (7.131.075). Pasemos a analizar el
comportamiento electoral de esas ciudades en 2015 y 2021.
En 2015, el MAS-IPSP ganó Sucre y Potosí y cooptó luego —por
captación, asimilación o conveniencia— Cobija, Oruro, Santa Cruz de la Sierra y Trinidad;
en total, obtuvo el 31,7% (862.760) de los votos válidos emitidos en esas diez
ciudades. Este año, el MAS-IPSP repitió en Sucre (venció por 301 votos) y ganó
Oruro (pasó del 20,0% de válidos en 2015 al 29,5% este 2021; el otro municipio
principal que subió su porcentaje de votación fue en Tarija: del 21,2% al 25,4%
pero no ganó) y obtuvo 771.647 votos en las diez: el 24,4% de los votos
válidos, el 7,3% menos; dicho de otra forma, en las diez ciudades del eje el 75,6%
(2.384.796) votó por candidatos de otras opciones.
Retomaré el dato proyectado del INE de población para 2018
(no encontré posterior): el 69,6% de los bolivianos vivíamos en centros urbanos
y periurbanos y me apoyaré en que no podemos deformar los números —a pesar de
intentos de “matemáticas garcialinerianas”. En las proyecciones del ente
estadístico —mientras no haya el nuevo Censo—, para 2030 seremos más de 13,2
millones y en la afirmación de Carlos Hugo Molina que en 2032 seremos algo más
de 15 millones (datos expuestos en el II Congreso Internacional de Ciencias
Económicas y Empresariales de la Universidad San Francisco Xavier), lo que
Molina proyecta que para ese año el 90% viviremos en las ciudades, una cifra
nada alentadora para los que confían en los votos rurales como baza de
victoria.
Según los cómputos oficiales del OEP para 2015 y 2021, el
MAS-IPSP obtuvo en 2015 el 40,4% (1.847.537) de todos los votos válidos
emitidos ese año para alcaldías (4.568.976) pero en el 2021 el porcentaje fue
el 33,3% (1.897.242) de los 5.692.477 sufragios válidos para alcaldías
(diferencio votos para alcaldías de votos para gobernaciones por, aunque el
número de habilitados es idéntico, el de votos válidos fue inferior en 1,9% para
la elección de gobiernos departamentales en primera vuelta: 5.559.425). Si
comparara porcentualmente con las elecciones nacionales de 2020, la diferencia
sería mucho mayor: 33,3% versus 55,1% (21,8%).
El MAS-IPSP fue la única organización que presentó
candidatos en todo el país —incluso ganó en el municipio Chaquí en Potosí,
donde no tenía candidato habilitado, algo que será dolor de cabeza para el TDE
potosino— y ganó en 244 de los 336 municipios (72,6%) pero como sólo obtuvo el
33,3% de los sufragios, es claro que su fuerza está en municipios con baja o
nula población urbana. Gobernará muchos municipios con pocos bolivianos.
A puertas de una Tercera Ola de COVID-19 y constatado el
diferente panorama de gobernabilidad que resulta de estas elecciones, la
implementación masiva de vacunación debería unir oficialismo y oposiciones —diversas
pero con intereses comunes. Pudiera ser un punto inicial de entendimiento
camino a un Pacto Fiscal que satisfaga las necesidades y el desarrollo de las
regiones. O hundirnos.
Información consultada
http://censosbolivia.ine.gob.bo/webine/index.php
http://www.scielo.org.bo/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1990-74512013000100008
https://es.wikipedia.org/wiki/Demografía_de_Bolivia
https://es.wikipedia.org/wiki/Elecciones_generales_de_Bolivia_de_2020
https://es.wikipedia.org/wiki/Elecciones_generales_de_Bolivia_de_2014
https://es.wikipedia.org/wiki/Elecciones_subnacionales_de_Bolivia_de_2015
https://es.wikipedia.org/wiki/Municipios_de_Bolivia
https://es.wikipedia.org/wiki/Pitágoras
https://es.wikipedia.org/wiki/Quadrivium
https://repositorio.cepal.org/handle/11362/7819
https://www.ine.gob.bo/index.php/bolivia-cuenta-con-mas-de-11-millones-de-habitantes-a-2018/
https://www.ine.gob.bo/index.php/censos-y-proyecciones-de-poblacion-sociales/
https://www.la-razon.com/voces/2021/02/02/encuestas-hoy-aun-sin-encuestitis/
https://www.la-razon.com/voces/2021/02/16/de-encuestas-y-elecciones-subnacionales/
https://www.la-razon.com/voces/2021/03/02/mitomania-y-deseperacion-electoral/
https://www.la-razon.com/voces/2021/03/15/hitos-mitos-y-lecciones-subnacionales/
https://www.municipio.com.bo/municipio-chaqui.html
https://www.oep.org.bo/elecciones-subnacionales-2021/
https://www.oep.org.bo/wp-content/uploads/2017/02/elecciones_subnacionales_2015.pdf
martes, 16 de marzo de 2021
Hitos, mitos y lecciones subnacionales
El domingo pasado, con algunos datos de principales sitios
de elección sin llegar al 100% pero bordeándolos, tuvimos los resultados
oficiales del cómputo de las elecciones subnacionales, suficientes para
analizar prolijamente.
Lo primero es la preeminencia territorial: en 2015, el
MAS-IPSP ganó seis Gobernaciones (Chuquisaca, Cochabamba, Oruro, Potosí, Beni y
Pando) y dos Alcaldías principales (Sucre y Potosí), a las que sumó las
alianzas con los ganadores en Oruro (MCS-FA), Trinidad (MNR), Cobija (PUD) y
—tácitamente— Santa Cruz de la Sierra (SPT): en total, seis de 10 Alcaldías
principales, quedando en manos de la oposición las de La Paz, El Alto,
Cochabamba y Tarija —ésta al menos al inicio.
El panorama es diferente en 2019: el MAS-IPSP repite ganando
las Gobernaciones de Cochabamba, Oruro y Potosí y va a segunda vuelta en los
departamentos de Chuquisaca (está segundo), La Paz (se estancó en el 39,70%),
Pando y Tarija (en ambos su ventaja es mínima: 2% y 0,12%, respectivamente); en
los cuatro balotajes, contará en contra con el conjunto de los votos
antiMAS-Evo, lo que vale decir: el resto de los electores. Para las 10
Alcaldías principales, este año la única que gana es la alcaldía de Oruro —esta vez sin necesitar de
“adquirir” aliados— y en Sucre está a la espera de los resultados en la
repetición de tres mesas en el municipio para definir el ganador (la diferencia
entre los dos primeros es del 0,20%).
Si
recordamos que el voto de los departamentos del Eje Central representa el 73,2%
del electorado habilitado en el padrón y que la población de las 10 ciudades
principales tiene el 41,5% de ese mismo padrón, el MAS-IPSP retiene solamente
el gobierno departamental del 30,3% del electorado habilitado en el país y, ya
con certeza, el gobierno municipal del 7,5% del electorado habilitado en las 10
ciudades capitales más El Alto. Los balotajes en Chuquisaca, La Paz,
Pando y Tarija y las
repeticiones de votación en Sucre pueden corroborar o no este resultado pero
harán dolor de cabeza para sus estrategas, además de hacer quedar peor a
algunas “opinadoras”.
Si recordamos que dos candidatos que van a discutir
Gobernaciones al MAS en segunda vuelta y, al menos, dos de las alcaldes ganadoras
fueron dirigentes, autoridades electas o aliados del MAS-IPSP, se puede
entender que el “dedazo” fue verdaderamente símbolo que el poder monolítico
caudillista dentro del partido que nos gobernó 14 años y nuevos meses va en
caída libre.
Me quedan las lecciones y los mitos: Aunque se aduce que
elecciones nacionales y subnacionales son percibidas diferentes para el
electorado, ésta del pasado 7 de marzo fue entendida por los electores como el
contraste con la de 2020 en la medida de cuán válido —o no— había sido el mito
del “milagro económico” que le dio victoria a Luis Arce (entendido él como
“otro MAS” y capaz de abrir la cornucopia de la nueva bonanza, además del
hartazgo con los políticos opositores al MAS —parte o no de la gestión de la
Transición), coincido con Carlos Toranzo en que estas subnacionales muchas
decisiones se apartaban de «la agenda cotidiana, de realización de obras
para los votantes»: en 2020, Arce obtuvo el 55,11% y en ésta de 2021 —al menos
para Gobernaciones— le votó el 42,53% de habilitados. La segunda lección es
que, una vez más, la dispersión onanista de candidaturas siempre perjudica a la
oposición, y la tercera que esta elección terminó de enterrar a partidos que
fueron importantes estos 15 años: DEMÓCRATAS, UN, SOL.BO, SPT, UDA…
De los mitos: sólo en pocos departamentos el voto rural es
influyente —en 2018 sólo el 30,6% de la población era rural— y el de país indígena lo desinfló el Censo 2012.
Quise escribir también de las aprensiones —razias— recientes
como expresión de debilidad en el Poder, pero será la próxima.
Información consultada
https://es.wikipedia.org/wiki/Elecciones_generales_de_Bolivia_de_2020
https://impresa.lapatria.bo/?nota=194327
https://www.ine.gob.bo/index.php/bolivia-cuenta-con-mas-de-11-millones-de-habitantes-a-2018/
https://www.la-razon.com/voces/2021/02/02/encuestas-hoy-aun-sin-encuestitis/
https://www.la-razon.com/voces/2021/02/16/de-encuestas-y-elecciones-subnacionales/
https://www.la-razon.com/voces/2021/03/02/mitomania-y-deseperacion-electoral/
https://www.oep.org.bo/elecciones-subnacionales-2021/
https://www.oep.org.bo/wp-content/uploads/2017/02/elecciones_subnacionales_2015.pdf
https://www.paginasiete.bo/opinion/2021/3/10/realidad-postelectoral-286902.html
https://www.paginasiete.bo/opinion/2021/3/15/subnacionales-criterios-iniciales-287468.html
Análisis: Con la segunda ola en desescalada y tomando medidas de bioseguridad, votar el domingo no es riesgoso
Memoria
Cuando el primero de julio pasado Página Siete me permitió publicar “Tres escenarios marcan el ritmo
de la pandemia hasta el día de las elecciones” no hubiera creído que más de
ocho meses después seguiría escribiendo sobre el COVID-19 (aun menos lo supuse
cuando el 2 de abril empecé a publicar en Eju! mi “Cronología del coronavirus
en Bolivia”).
El 16 de octubre, antevíspera de elecciones nacionales,
publiqué en este mismo generoso medio “Estudio de auge y descenso de Covid
considera seguro ir a votar protegido”, apoyando decisivamente la seguridad de
ir, ya en ese entonces, a cumplir el deber ciudadano de votar cumpliendo las
medidas de seguridad y confiados en que la pandemia estaba en recesión en el
país: el 18 de octubre tuvimos el número más bajo de nuevos contagiados
detectados (61) desde el primero de mayo anterior: 57, en parte por menos
pruebas pero en buena parte porque el promedio diario de nuevos detectados de
esos primeros 18 días de octubre había bordeado 248 e iba en baja cuando para
julio y agosto el promedio diario fue de 1.354, con pico de 2.036 nuevos
contagiados el 18 de julio con 6.506 pruebas de detección realizadas (el 27 de
enero pasado, en la denominada Segunda Ola, se alcanzó 2.866 nuevos detectados,
la cifra más alta en un día, gracias a 7.585 pruebas realizadas y 8.249 pruebas
procesadas reportadas —el 18 de julio el dato de pruebas procesadas no era
accesible).
Sobre COVID-19 y
elecciones volveré más adelante. Hablemos de “Olas” en Bolivia: de pandemia y
no de playas.
Olas en Bolivia
La que se ha clasificado como la Primera Ola en Bolivia se
inicia, como recordamos muchos, el 10 de marzo del año pasado con la detección
de dos pacientes de contagio exógeno: había llegado una de España y la otra de
Italia.
A pesar del precario estado de la sanidad pública —y, en muy
gran medida, de la privada también— tras décadas de pobre inversión en recursos
humanos y tecnológicos —con los últimos 14 años de boom de ingresos extraordinarios ajenos a gestión propia que, en el
mejor de los casos, se tradujo en mero ladrillo vacío— y, precisamente por
ello, se buscó diferir el colapso sanitario con una meseta de nuevos contagios
detectados que se alargó hasta finales de junio, es cierto que diluida la
realidad por las escasas pruebas: entre el 9 de mayo (primera información que
obtengo de cantidad de pruebas de detección realizadas por día) hasta el 19
(víspera de la fecha con el primer reporte superior a mil nuevos contagiados
detectados en un día) el promedio de pruebas realizadas bordeó las 1.167/día. Coincido
con el exministro Edgar Pozo Valdivia en que a más pruebas aumenta la cantidad
de casos detectados y, aunque estos dos incrementos paralelos no siguen una
correlación directamente proporcional (es decir: a qX pruebas no tendremos
igual qY nuevos detectados siendo q la proporción de incremento), menos
pruebas llevan a un subregistro de nuevos contagiados detectados.
Eso nuevamente sucedió en febrero, que tomaremos como
ejemplo: aunque el promedio fue de 5.619 pruebas realizadas y 5.639 procesadas,
los picos estuvieron entre 10.286 realizadas y 9.377 procesadas (24/2) y 2.316
y 2.273 respectivamente (16/2) que, “casualmente”, coincide algunos de los
valores máximos y mínimos de nuevos casos en el mes: 1.339 nuevos casos el 24/2
(positividad: 14,3%) y 562 el 16/2 (24,7%). ¿Casualidad? No: causalidad.
La que denominaremos Primera Ola duró del 10 de marzo hasta
inicios de diciembre, con picos de 2.036 nuevos contagios detectados el 18 de
julio y de 102 nuevos fallecidos el 2 de septiembre, siendo su característica
una sinusoide poco abrupta. Los problemas señalados de graves carencias
heredadas en la sanidad pública, la inexperiencia —local pero también mundial—
en el manejo de una crisis epidemiológica de este tipo desde la llamada “gripe
española” a inicios del siglo 20, la inestabilidad política y social del
período de transición, la improvisación mayoritaria de la gestión transicional
y la corrupción de funcionarios públicos —heredados de la anterior gestión y
propios también— concomitaron en la negatividad de la pandemia pero, incluso
con todo este panorama, los picos de crecimiento de la morbilidad (contagios
por 100 mil habitantes) no fueron mayores al 6% en los peores momentos —junio a
agosto— y los niveles más altos de letalidad (fallecidos versus contagiados total) estuvieron en el 6,2% entre el 28 de
octubre y el 10 de diciembre, esto ya en pleno final de la Primera Ola.
(Para comparar morbilidad y letalidad, se calcula que el
VIH-SIDA —la epidemia más mediatizada— en los 40 años desde su inicio ha
provocado 78 millones de contagios (morbilidad menor del 1,1%) y 39 millones de
fallecidos (letalidad del 50%, muchísimo mayor entre 1980-2000 y
significativamente menor ahora gracias a los nuevos retrovirales) versus los más de 115 millones de
contagiados y 2,5 millones de fallecidos en 14 meses de expansión.)
La Segunda Ola podemos considerarla iniciada alrededor del
23 de diciembre, cuando los nuevos casos detectados “saltan” de entre 30
(29/11) y poco más de 600 (19 y 22 de diciembre) a más de un mil ese día, con
pico el 27 de enero de 2.866 detecciones y que avanza en una relativamente
lenta reducción; aunque el descenso de nuevos casos (promedio diario de 877 en
las dos últimas semanas de febrero versus 2.223 en las dos anteriores) también
esté influenciado por la menor cantidad de pruebas, como ya mencionamos. Como
dato extra importante para saber el estado de la pandemia en el país, la mayor
Incidencia Acumulada en 14 días (IA14) a nivel nacional (233) fue
entre el 11 y el 24 de enero; al 4 de marzo, la IA14 es de 117,
correspondiente a una incidencia media.
La letalidad está al 4,7%.
Elecciones: el COVID19 también vota
La gran preocupación con las elecciones generales de Bolivia
para el 3 de mayo —aplazadas primero para el 17 de mayo, luego para el 6 de
septiembre y, finalmente, realizadas el 18 de octubre— era el aumento de
contagios, como sucedió tras las elecciones generales de República Dominicana del
5 de julio, que en dos semanas pasó de 37.425 casos a 66.182.
Las elecciones generales bolivianas del 18 de octubre,
realizadas en declive de la Primera Ola y con medidas adecuadas y posibles de
bioseguridad, no produjeron desborde de nuevos contagios, manteniéndose baja la
tasa de morbilidad. Para estas elecciones del domingo 7 de marzo, con similar
disminución de la Segunda Ola e incluyéndose las medidas de bioseguridad para
el proceso comicial —además del pronóstico del Institute for Health Metrics and
Evaluation (IHME) de la Universidad de Washington (Seattle), referencia para la
OMS, que estamos en la sima de la sinusoide de esta Ola—, la asistencia a la
fiesta electoral será adecuadamente viable.
Panorama
Finalmente, si el entusiasmo —moderado— a corto plazo es
válido, eso no quiere decir que nos despreocupemos de una Tercera Ola.
Las condiciones climáticas del próximo invierno —el clímax
de 2020—, la cantidad de pruebas que se realicen (incluyo mi interrogación de
por qué no se incluyen en las cifras de nuevos contagios detectados en Santa
Cruz, las mayores del país, los hisopados nasales del Cambódromo y sí los que
el SEDES realiza en provincias) pero, sobre todo, la relajación de la
prevención y las medidas individuales de bioseguridad pueden acelerar una
Tercera Ola que el IHME pronostica crítica al inicio de mayo.
Depende de nosotros.
Información consultada
http://eju.tv/2020/04/cronologia-del-coronavirus-en-bolivia/
https://covid19.healthdata.org/bolivia-(plurinational-state-of)
https://es.wikipedia.org/wiki/Elecciones_generales_de_Bolivia_de_2020
https://gisanddata.maps.arcgis.com/apps/opsdashboard/index.html#/bda7594740fd40299423467b48e9ecf6
https://twitter.com/SaludDeportesBo/status/1367452049932251142
https://www.coronavirusecuador.com/
https://www.larepublica.co/especial-covid-19/republica-dominicana
martes, 2 de marzo de 2021
Mitomanía y desesperación electoral
He dedicado mis últimas columnas [“Encuestas
hoy aún sin ‘encuestitis’”, 02/02/2021, y “De encuestas y elecciones
subnacionales”, 16/02] para la pedagogía de entender las
encuestas, lo que en cada período electoral reitero y que motivó
varios de mis libros [Cómo ganar
elecciones, Plural 2019; Manual para
ganar elecciones, Palibrio 2013; De
encuestas y elecciones en Bolivia 2009, KAS 2010; Encuestas, medios y
elecciones, KAS 2003, y Manual para
campañas electorales, UCB 2002]. Pareciera que, más que “no entenderlas” el
quid es “no querer entenderlas”, lo que hace pensar en pobres entendederas o
graves despechos —sobre
todo de políticos que parecen los “aprendices de brujo” de Goethe y Dukas y no
de Nilsson.
Sin entrar en números, sólo un estudio autorizado y
verificado por el Tribunal Supremo Electoral (CIESMORI, 24/01) tuvo un alcance
cuasi nacional con las intenciones de voto para las candidaturas habilitadas en
las nueve Gobernaciones y en las Alcaldías de las ciudades capitales del Eje
Central y El Alto; otras tres siguientes (CIESMORI 11/02 y 25/02 y FOCALIZA 21/02)
se centraron en las tres gobernaciones del Eje Central y en las alcaldías de
sus ciudades capitales más El Alto, priorizando el criterio de que en los tres
Departamentos está el 73,2% de los electores habilitados (5.217.985 de los
7.131.075 habilitados en todo el país) y, a su vez, en las ciudades
investigadas está el 41,5% de todos el padrón nacional habilitado (2.957.523,
encabezados por Santa Cruz de la Sierra con el 15,2% y El Alto con el 9,9%). Los
dos estudios de intenciones de voto de CAPTURA CONSULTING (05/02 y 25/02) se
centraron en el departamento de Santa Cruz y su ciudad capital;
lamentablemente, hasta hoy a dos días inclusive de iniciar el silencio
electoral, no hay otras investigaciones autorizadas por el TSE o los TDEs que
hayan sido difundidas, como puede encontrarse en el Blog www.encuestaseleccionesbolivia.bo.
La falta de otras investigaciones autorizadas se entiende por la
dificultad de financiarlas, tanto tras dos procesos nacionales seguidos (2019 y
2020) y la reducción de financiamientos por la pandemia, lo que ha provocado que
estemos en nebulosas respecto a los probables comportamientos electorales en
seis de los departamentos del país, con casi el 27% de los electores
habilitados.
Me referiré ahora a otra faceta de la
“desinformación”: Un interesante artículo de Iván Bustillos [“La incomodidad de
las encuestas”, 24/02] insiste claramente en lo que señalé al inicio de esta
columna: la «incredulidad [sobre todo en los políticos si no les
favorecen, apostillo yo] sobre las encuestas», cuestionamiento y
suspicacia que en este período parte de declaraciones del expresidente Morales acusando
«a las encuestadoras de “instalar en 2020 la idea de una inevitable segunda
vuelta” [sic] entre Luis Arce y Carlos Mesa», incurriendo en
el común error de obviar los llamados “votos residuales” que aparecen en las
intenciones de voto totales —prorrateados y proyectados todos estos “residuales” a votos válidos,
aunque funcionan con casi nula moderación cuando los residuales son altos, como
sucedió al proyectar las 34,0% intenciones totales para un candidato a
gobernador de Cochabamba con el 42,4% de residuales para dar un poco creíble
59,0% de intenciones “válidas”.
La lectura de requisitos y salvaguardas que la Ley N° 026/2010 “Del Régimen Electoral” define en su Sección VI “Estudios de Opinión en Material Electoral” evitaría a políticos angustiados incurrir en festinadas recomendaciones de “auditorías” y propuestas de algún «proyecto de ley que busca regular la labor de las encuestadoras, para que no generen “desinformación”» (Bustillos) porque lo único que hacen —amén del ridículo por desconocimiento— es cuestionar al ya vapuleado Órgano Electoral.
Información consultada
http://150.185.9.18/fondo_editorial/images/PDF/CSF/El%20Aprendiz%20del%20Mago%2002.pdf.pdf
http://www.diputados.bo/leyes/ley-n°-026
https://books.google.com.bo/books/about/El_aprendiz_de_mago.html?id=HzF9QwAACAAJ&redir_esc=y
https://es.wikipedia.org/wiki/El_aprendiz_de_brujo_(Dukas)
https://www.la-razon.com/politico/2021/02/24/la-incomodidad-de-las-encuestas/
https://www.la-razon.com/voces/2021/02/02/encuestas-hoy-aun-sin-encuestitis/
https://www.la-razon.com/voces/2021/02/16/de-encuestas-y-elecciones-subnacionales/
https://www.lexivox.org/norms/BO-L-N1160.html
https://www.lexivox.org/norms/BO-L-N1353.xhtml
https://www.oep.org.bo/elecciones-subnacionales-2021/
https://www.oep.org.bo/wp-content/uploads/2019/07/LEY_026.pdf
https://www.paginasiete.bo/ideas/2021/2/28/el-mas-apuesta-perder-los-votantes-del-centro-285770.html
