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domingo, 26 de febrero de 2023
viernes, 24 de febrero de 2023
Razonando nuestras Sinrazones
Nicaragua
está dando lecciones magistrales de lo que debe ser y hacer una dictadura
criolla “del siglo 21”: Garrote y más garrote; un legislativo genuflexo; un
(sin)poder judicial marioneta; alineada con lo más antidemocrático que haya en
el mundo.
Expulsar
opositores “traidores a la Patria” —ya sabemos cuán laxa es “la patria” para la
interpretación de dictadores y sus amanuenses— y apatridizarlos no es algo
nuevo: los fascistas los hicieron, los soviéticos y su laya también, por acá lo
practicó Castro el Mayor. Un legislativo cooptado y sumisamente complaciente
hubo y hay en cuanta antidemocracia existe: desde la dinástica de los Kim hasta
las que quieren venderse como “democracias” como la de Maduro y pasando por la vertical
de Xi. Hablar de Poderes Judiciales donde la Justicia es digitada y Themis y
Iustitia fueron enucleadas por el Poder —el Líder, el Jefazo, el Comandante—
Supremo, y donde lo más revulsivo que haga una dictadura “compañera” es
sanificado y santificado en el altar del “antimperialismo” (del yankee, claro).
No hay que
decir cuán reaccionaria es la dictadura “progre” de los Ortega-Somoza (perdón:
de los Ortega-Murillo, “te pareces tanto a mí” a la satrapía somocista), cada
vez más empeñados en superar a los asesinos de Sandino. Corruptos —cada vez
más, “Nicaragua” es la trade mark de
emprendimientos empresariales de sus hijos y de sus acólitos, traidores del
sandinismo popular y cristiano de los 70—; violentos —desde 2018 sin tapujos ni
clemencia—; ególatras y tiranos perseguidores —y asesinos, como con Hugo
Torres— de sus compañeros de guerrilla que no claudicaron y de cuántos se le
oponen, personificando esa represión en la Iglesia Católica —con sus militantes
y creyentes juntos derrocaron el somocismo— porque es la última institución en
Nicaragua con voz propia —voz que repercute en todo su pueblo y que se
multiplica fuera de sus fronteras— y convocatoria que les hace frente,
defendiendo la justicia y la libertad de los nicaragüenses: Pueblo de Dios, voz
sin distingos entre creyentes y no creyentes —hijos todos de Dios—, la satrapía
persigue a la Iglesia Católica por una contundente razón: porque le tiene
miedo.
Y de estos
lados, de los gobiernos progres —los de izquierda 21— elegidos dentro de los
cánones de la democracia —sin pruebas de lo contrario, aunque a algunos les
pese—, Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia y México han hecho gala de un
silencio cómplice con la dictadura y sólo Chile ha condenado la dictadura:
pareciera, como en décadas atrás pasó, que “si
eres enemigo de mi (supuesto) enemigo
(yankee, claro), eres mi amigo incondicional”.
Vergüenza
que crece, por similitud, acá en casa: ¿hace falta puntear corrupción,
violencia, egolatría cual soberbia y persecución a opuestos, disidentes y —no
podía faltar— la Iglesia? Y con la Iglesia Católica aun más acá, porque fue
testigo inmejorable —facilitador invitado por el escabullido, veraz y creíble
repetidor de ello— de cuánto de añagaza tendría el relato írrito “del golpe”.
Triste
Bolivia que se alinea con los peores —Rusia en Ucrania, la represión en
Ucrania, la represión teocrática iraní (¿acaso la progresía no se arropa con la
bandera de la defensa de los derechos de la mujer?) y la antidemocrática en
China (que lo digan los hongkoneses y los tibetanos y los uigures…)— mientras
persigue a propios para justificar un falaz relato y explora permanente
zancadillas —no puedo decir “cainitas” porque de “hermanos” tienen sólo un
hipócrita concepto— para sus correligionarios azules.
Sinrazones
también hay de quienes —con mayor o menor beligerancia o, incluso,
condescendencia— se oponen al Masismo o le discrepan. El no conciliar entre
opositores —caldo de germinación para que un masismo reducido e, incluso,
dividido, no pueda ser neutralizado—; el no crear estructuras estables a pesar
de tener fuerza parlamentaria —quizás porque la irregularidad mejor oculta una
permanente improvisación y la inestabilidad que da la inseguridad—; el no
promover nuevos liderazgos efectivos, y, aun peor, el negarse a apoyar un
frente opositor para 2025 con los mismos argumentos que —en creído doble
respingo seguido— hicieron fracasar la unidad en 2018.
Queda en
Bolivia una gran reserva democrática: la Sociedad Civil. Pero sin líderes que
trasciendan de sus pagos fronteros a la nación, sin estrategias comunes y
consensuadas —algo de coordinación ya hubo para el cabildo nacional— y sin
planes B si fracasan los A —plausibles y sin suicidios—, la tarea es difícil y
hay mucho más que avanzar en ello.
Hasta el
2025 tendremos crecientes crisis multipolares: económicas, políticas,
identitarias, todas centrífugas. Lo que no podemos tener es una copia de una
pésima dictadura Orteguista-Somocista.
martes, 21 de febrero de 2023
viernes, 17 de febrero de 2023
Nicaragua, Bolivia: iglesia profética, pueblo de Dios
La semana
pasada, la dictadura nicaragüense del matrimonio Ortega-Murillo expulsó 222
presos políticos —intelectuales, políticos, activistas democráticos, líderes
estudiantiles, comunicadores, antiguos guerrilleros sandinistas— tras años
encarcelados, acusados de cuántos engendros legales se ocurrieron a la laya de
la dictadura (“traición a la patria” el más común) y les despojó de su
nacionalidad nicaragüense con una írrita ley aprobada por la genuflexa Asamblea
Nacional a las volandas esa misma madrugada. Uno de los presos se negó a
abordar el avión y, en pocas horas, la In-justicia (es absurda burla llamarla
“Justicia”) servil a Ortega-Murillo, le condenó con más de 26 años de cárcel
por “delitos” que incluyen “traición a la patria”, “menoscabo de la integridad
nacional” y “propagar noticias falsas” y —como a los exiliados— le despojó de
sus derechos políticos y de la nacionalidad nicaragüense. Ese preso irreverente,
que concitó el odio del matrimonio dictatorial (Ortega lo llamó “soberbio”) es
Rolando José Álvarez Lagos, obispo de Matagalpa, quien dijo al negarse
a ir: «Que sean libres, yo pago la
condena de ellos».
Para no desmerecer en arbitrariedades y falsedades, en
Bolivia los “evistas” y “arcistas” enfrentados entre sí cada vez más
sañudamente por llegar a “ser el Poder” en 2025 se unen, sin embargo, en un
mantra írrito y totalmente desacreditado: el del mendaz relato del “golpe”
contra Evo para encubrir su cobardía y el plan masista de destruir el Estado y
dar guerra civil: La estrategia para “blanquear” la mentira es perseguir a todo
aquél que les recuerde —de una forma o de otra— su despatarrada huida. Y ahora,
una vez más desde fines del 2020, las víctimas propiciatorias de ese “blanqueo”
narrativo son las autoridades de la Conferencia Episcopal que propiciaron —junto
con la UE, embajadas solidarias y Naciones Unidas— una salida pacífica a la
crisis: Monseñor Ricardo Centellas, entonces presidente de la CEB y hoy su
vicepresidente; Monseñor Aurelio Pesoa, quien fue secretario general episcopal
y hoy la preside; Monseñor Giovani Arana, entonces obispo auxiliar de El Alto y
hoy su titular y secretario general de la CEB; y el Padre José Fuentes, quien
fuera secretario general adjunto de la CEB y ahora rector de la UCB. (Un actor
fundamental de la facilitación, Monseñor Eugenio Scarpellini, entonces Obispo
de El Alto, falleció en 2020).
No es nueva la persecución contra la Iglesia. En nuestra
Latinoamérica, dictaduras reaccionarias —antes y durante el período del Plan
Cóndor, asesinando, entre otros, a San Óscar Arnulfo Romero— enfurecieron
contra los nuevos pensamientos del Concilio Vaticano II mientras gobiernos
pseudo “progres” —sociatas 21 o de su entorno— la han combatido, tal como en su
momento hicieron los nazis persiguiendo obispos, religiosos y laicos católicos y
recluyéndolos hasta la muerte en campos de concentración (como fue con San
Maximiliano Kolbe y Santa Teresa Benedicta de la Cruz —Edith Stein—) o apresados
y condenados por los gobiernos marxistas (como los cardenales Beato Stefan
Wyszyński en Polonia, József Mindszenty en Hungría, Jósyf Slipyj en Ucrania, François-Xavier
Nguyen van Thuan en Vietnam y Joseph Zen en Hong Kong, además de obispos y
laicos).
Hoy «la Iglesia
necesita que todos seamos profetas» en palabras del Papa Francisco, y
enfrentar la represión contra la Iglesia —en Nicaragua, en Bolivia o en
cualquier lugar—necesita de creyentes que, en sus mismas palabras, estén «abriendo las puertas» y arriesgando «la piel [por] la verdad [para] resanar las
raíces y la pertenencia al pueblo de Dios».
Martin Niemöller (1892-1984) fue un pastor
luterano alemán y antinazi, preso en los campos de
concentración de Sachsenhausen y de Dachau desde 1938
hasta 1945; en la década de los 60 fue presidente del Consejo Mundial de
Iglesias y un fuerte crítico contra la Guerra de Vietnam.
En otras publicaciones, he incluido fragmentos de su sermón ¿Qué hubiera dicho Jesucristo? de
la Semana Santa de 1946, una fuerte advertencia de las consecuencias
de no ofrecer resistencia a las tiranías. Ésta es mi versión preferida:
Cuando los nazis vinieron a llevarse a los
comunistas, guardé silencio, porque yo no era comunista, / Cuando
encarcelaron a los socialdemócratas, guardé silencio, porque yo no era
socialdemócrata, / Cuando vinieron a buscar a los
sindicalistas, no protesté, porque yo no era sindicalista, / Cuando
vinieron a llevarse a los judíos, no protesté, porque yo no era judío, / Cuando
vinieron a buscarme, no había nadie más que pudiera protestar.
Seamos profetas.
Información consultada
https://aica.org/noticia-memoran-el-martirio-del-clero-polaco-en-campos-de-concentracion-nazi
https://alfayomega.es/el-ultimo-sacerdote-aleman-superviviente-en-dachau/
https://e-lecciones.net/atlas_electoral/?id=158
https://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Santoral_católico
https://es.wikipedia.org/wiki/Clemens_August_von_Galen
https://es.wikipedia.org/wiki/Iglesia_católica_durante_el_nazismo
https://es.wikipedia.org/wiki/Martin_Niemöller
https://es.wikipedia.org/wiki/Persecución_religiosa_en_el_Bloque_del_Este
https://es.wikipedia.org/wiki/Primero_vinieron...
https://es.wikipedia.org/wiki/Protestas_en_Nicaragua_de_2018
https://hoy.com.do/la-mision-profetica-de-la-iglesia/
https://hoy.com.do/la-mision-profetica-de-la-iglesia/
https://infodecom.net/monsenor-giovani-arana/
https://www.amnistiacatalunya.org/edu/es/clic/clic-niemuller.html
https://www.articulo66.com/2023/01/27/sentencia-religiosos-guerra-daniel-ortega-iglesia-nicaragua/
https://www.bbc.com/mundo/noticias-58446849
https://www.dw.com/es/ortega-estrecha-el-cerco-sobre-la-iglesia-católica-de-nicaragua/a-64681281
https://www.elmundo.es/elmundo/2011/05/14/andalucia/1305367439.html
https://www.facebook.com/1910825032571858/photos/a.1910922699228758/2699931680327852/
https://www.jw.org/es/biblioteca/libros/anuario-2015/historia/iglesia-catolica-trujillo/
https://www.publico.es/culturas/carcel-curas.html
https://www.tarraconense.cat/es/iglesia-profetica/
https://www.vidanuevadigital.com/2011/06/02/hermann-scheipers-la-fe-me-mantuvo-vivo-en-dachau/
https://www4.ujaen.es/~apantoja/recursos/webquest/intercultu/webtour_multi/Martin%20Niemoeller.htm
