https://publico.bo/sociedad/covid-19-en-bolivia-52/
domingo, 14 de agosto de 2022
miércoles, 10 de agosto de 2022
Entrevista sobre el Paro Ciudadano del 8 y 9 de agosto en Santa Cruz por el Censo
https://www.facebook.com/zonatvbolivia/videos/8134500613227522/
domingo, 7 de agosto de 2022
viernes, 5 de agosto de 2022
Pareciera una nueva Marea Rosa…
Se etiquetó “Marea Rosa latinoamericana” a la avalancha de
gobiernos del “socialismo del Siglo xxi”
—unidos en el Foro de São Paulo— que aparecieron tras la ascensión de Hugo
Chávez Frías en 1999: 2003: Luiz Inácio (Lula) da Silva (reelegido en 2006) en
Brasil y en Argentina Néstor Kirchner Ostoić; 2005: Tabaré Vázquez Rosas en
Uruguay (vuelto a elegir en 2015); 2006: en Bolivia Evo Morales Ayma (reelegido
en 2009 —NCPE—, en 2014 —arguyendo “nueva constitución originaria”— y que
volvió a presentarse —fraudulentamente— en 2019); 2007: en Ecuador Rafael Correa
Delgado (reelegido en 2008 —con el mismo argumento de Morales en 2009, que
también utilizó Chávez en 2000— y 2013) y en Nicaragua Daniel Ortega Saavedra (reelegido
en 2012, 2017 y 2022); 2008: Fernando Lugo Méndez en Paraguay (destituido en
2012); 2009: el salvadoreño Mauricio Funes Cartagena.
Para simplificar: “la Marea Rosa latinoamericana” gobernó
Venezuela entre 1999 y hoy; Brasil: 2003-2016; Argentina: 2003-2015; Uruguay:
2005-2020; Bolivia: 2006 y 2019; Ecuador: 2007-2017; Nicaragua: 2007 y hoy;
Paraguay: 2009-2013, y El Salvador: 2009-2019. O dicho más simple: entre 2003 y
2019 gran parte de la población latinoamericana fue gobernada por políticos del
socialismo del siglo xxi,
empezando su declinación a partir de finales de 2015.
En medio de todo ello, se dio el súper ciclo (2008-2014) de
los precios de los commodities —por
el mercado internacional espoleado por la demanda de los países BRICS—, que dio
a Latinoamérica ingresos extraordinarios por la soya (Argentina, Brasil y, en
menor grado, Bolivia y Paraguay), hidrocarburos (Bolivia, Ecuador y Venezuela,
en menor grado México y Colombia) y minerales (Brasil y Chile principalmente, y
Bolivia), entre otros commodities y
países. En resumen, esos inesperados ingresos lo gestionaron principalmente
gobiernos que eran del “socialismo del siglo xxi”:
Argentina, Bolivia, Brasil, Ecuador y Venezuela. ¿Lo aprovecharon para
desarrollar los países? Sin dudas, en muchos se logró reducir las tasas de
pobreza —sobre todo la extrema— y se incorporó sectores a la clase media
emergente —como Brasil y, al comienzo, Venezuela— pero no por la vía del
desarrollo sostenible sino por la del asistencialismo —generador de dependencia
y mantención de la pobreza— y el estatismo —ineficiencia y corrupción; huelga
con los ejemplos locales.
Tras el boom, la
mayoría de los países de esa “Marea roja” —beneficiados o no del boom— cambiaron de signo político —no
diré ideología—: Brasil hacia posiciones no foristas desde 2016 (hoy con
populismo conservador); Argentina entre 2015 y 2019 fue gobernada por un
liberal; Uruguay a partir de 2020 no gobierna la izquierda; Bolivia entre fines
de 2019 y de 2020 tuvo un gobierno de Transición no-masista; Ecuador es
gobernada desde el centro o el liberalismo desde 2017; Paraguay desde 2013 está
regida por partidos de centroderecha-derecha, y El Salvador desde 2019 tiene un
gobierno populista de derecha con tintes autoritarios. Con gobiernos del tipo
dictaduras electoralistas, las élites rosa de Nicaragua y Venezuela han podido
mantener su atornillamiento continuado al Poder.
Hoy hay una nueva rotación del eje político con otra
generación de gobernantes: en México desde 2018 está Andrés Manuel López
Obrador; terminando 2019 en Argentina ascendió Alberto Fernández Pérez; a
finales de 2020, con Luis Arce Catacora regresó el MAS a gobernar Bolivia; desde
2021 a Perú lo gobierna Pedro Castillo Terrones; este 2022 se inauguró con Xiomara
Castro Sarmiento (esposa del depuesto Mel Zelaya) en Honduras, Gabriel Boric
Font en Chile y desde el domingo Gustavo Petro Urrego presidirá Colombia. ¿Pero
será otra Marea rosa?
El populismo demagógico de López Obrador —alter ego del Grupo de Puebla, refugio
de exforistas— y la división de la oposición local en México prevén la continuidad
su herencia pero cada vez más deslavada; en Argentina, a pesar de la división
entre opositores —se repite—, el kirchnerismo desespera para 2023; las crisis de
la economía y la suya política interna mantienen en jaque a Castro; Castillo ya
no tiene partido ni (casi) bancada y sí muchísimo rechazo; Boric enfrenta una
bajada abrupta de popularidad y la coyunda del plebiscito, y de Petro sus
anuncios despiertan muchos temores (falta aplicarlos). Con una oposición
política muy débil, enfrentamientos dentro de su partido y una economía en UCI —más
allá de la publicidad estatal—, Arce sortea mejor el mal tiempo por ahora.
… Creo que sólo es ola.
Información consultada
https://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Elecciones_en_2023
https://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Gobernantes_de_Uruguay
https://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Presidentes_de_El_Salvador
https://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Presidentes_de_Panamá
https://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Presidentes_de_Paraguay
https://es.wikipedia.org/wiki/Crisis_política_en_Honduras_de_2022
https://es.wikipedia.org/wiki/Cristina_Fernández_de_Kirchner
https://es.wikipedia.org/wiki/Daniel_Ortega
https://es.wikipedia.org/wiki/Dilma_Rousseff
https://es.wikipedia.org/wiki/Evo_Morales
https://es.wikipedia.org/wiki/Fernando_Lugo
https://es.wikipedia.org/wiki/Honduras
https://es.wikipedia.org/wiki/Hugo_Chávez
https://es.wikipedia.org/wiki/Lula_da_Silva
https://es.wikipedia.org/wiki/Manuel_Zelaya
https://es.wikipedia.org/wiki/Martín_Torrijos_Espino
https://es.wikipedia.org/wiki/Mauricio_Funes
https://es.wikipedia.org/wiki/Michelle_Bachelet
https://es.wikipedia.org/wiki/Néstor_Kirchner
https://es.wikipedia.org/wiki/Rafael_Correa
domingo, 31 de julio de 2022
viernes, 22 de julio de 2022
El Censo desnudo
El XI Censo de Población y Vivienda debió realizarse en 2010:
la Ley N° 2105/2000 que modificó la Ley N° 1551/94 legisló que: «A partir del censo […] 2001, la información relativa a su población
será obtenida de los Censos Nacionales levantados por el Instituto Nacional de
Estadística y que se efectuarán obligatoriamente todos los años terminados en
cero», pero no fue así: se realizó en 2012 y demoró más de dos años en
tener resultados oficiales, difundidos oficialmente el 30 de junio de 2016
(“casualmente después de convocadas las elecciones”).
Ese Censo dejó varios hitos negativos: fue demorado (a los
11 años del anterior y fuera de lo dispuesto en la Ley N° 2105); sus resultados
se difundieron tras un período muy dilatado (y con diferencias de los avances
iniciales); no modificó la representatividad regional (tampoco para la elección
luego fraudulenta de 2019); no activó el Pacto Fiscal, instaurado por la
Disposición Transitoria Décima Séptima I y II de la Ley N° 031/2010 “Ley Marco
de Autonomías y Descentralización ‘Andrés Ibáñez’” y los artículos 271.I y 272
de la vigente Constitución Política del Estado, y de yapa excluyó identificar a
los no-indígenas (no volveré a hacer descripción de lo que antes publiqué, en
2012 y este año).
¿Por qué lo que critico? Sin Pacto Fiscal, el Estado maneja directa
y discrecionalmente el 75% de los impuestos nacionales (IVA, RC-IVA, IUE, IT,
ICE, GAC, ITGB, ISAE) y distribuye el 20% a los Gobiernos Municipales y el 5% a
las Universidades Públicas “de acuerdo con la distribución poblacional”, así
como maneja el 75% del IEHD y distribuye el 20% a los Gobiernos Departamentales
“el 50% según población (nuevamente Censo) y el otro 50% en distribución
igualitaria” y el 5% a las Universidades Públicas “de acuerdo con la
distribución poblacional”; también del IDH (32% de la producción de
hidrocarburos) el Estado recibe el 19%, los Gobiernos Departamentales el 10%,
los Gobiernos Municipales el 35% y las Universidades Públicas el 7% (todos
porcentajes aproximados), y, por último, de las Regalías por hidrocarburos (el
18% de la producción), el Estado recibe el valor del 6% y los Gobiernos
Departamentales el 12%. (En ningún caso, había “algo porcentual” para las
autonomías IOC). No hay que ser iluminado para entender que el Estado no quiere
oír de reducir sus ingresos, ni aun de una repartición porcentual del 50-50 que
ha sido la propuesta de Pacto Fiscal con los Gobiernos Departamentales (sería
reducir sus ingresos). Y una distinta representatividad regional puede
debilitar al oficialismo.
De la redistribución no realizada de los recursos fiscales y
de la representatividad regional, considerando la migración interna en Bolivia
que drena habitantes de la mayoría de los departamentos hacia el de Santa Cruz —la
migración andina Santa Cruz la comparte con El Alto—, es indiscutible que todo el
departamento de Santa Cruz y la ciudad de El Alto perdieron voces que los
representen y defiendan y recursos para sus poblaciones. En lo del mestizaje —y
a pesar de que el Censo de 2012 desvirtuó que Bolivia era un país indígena
porque sólo menos del 42% se autorreconoció como tal, perforando el discurso
indigenista del oficialismo—, el autorreconocimiento como mestizo hubiera
drenado más ese menor porcentaje, porque el XI Censo identificó como población
no-rural boliviana a más del 67% de los censados (para 2020, el Banco Mundial
proyectó sobre el 70%).
Para el “próximo” Censo, vale igual toda la argumentación
anterior: El Alto y todo Santa Cruz recibirán menos recursos (ya insuficientes)
para sus crecientes poblaciones, lo que los limitará más para cubrir las
necesidades de salud, educación, vialidad y servicios para sus pobladores —incluyendo
las atribuciones transferidas sin correspondientes recursos que el Gobierno
central les hace—, a la vez que no tendrán los necesarios defensores de su
situación de acuerdo con la representatividad regional vigente; en contraparte,
el Gobierno nacional mantendrá acogotados a las autoridades departamentales y
municipales de los entes proveedores de emigración con el chantaje de que un
nuevo Censo —fotografía nacional— les reduciría recursos y representatividad.
Del mestizaje, se enterraría el indigenismo como argumento de política de
Estado.
No entraré en las mentiras —“todo está listo”, “es político
el reclamo de que no puede haber Censo en noviembre”— ni en las argucias
gubernamentales ni en los cainismos egoístas de autoridades que se dijeron
“opositoras” en su momento. Porque más
claro, agua.
http://censosbolivia.ine.gob.bo/webine/content/disposiciones-legales
http://censosbolivia.ine.gob.bo/webine/marco-legal
http://censosbolivia.ine.gob.bo/webine/preguntas-frecuentes
http://gacetaoficialdebolivia.gob.bo/normas/buscar/1405
http://www.scielo.org.bo/scielo.php?pid=S0040-29152014000200007&script=sci_arttext
http://www.scielo.org.bo/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0040-29152021000200138
https://autonomias.gobernacionlapaz.com/category/pacto-fiscal/
https://es.wikipedia.org/wiki/Censo_boliviano_de_2012
https://library.fes.de/pdf-files/bueros/bolivien/13077.pdf
https://siip.produccion.gob.bo/repSIIP2/files/normativa_12345_260720214073.pdf
https://www.asfi.gob.bo/images/MARCO_NORMATIVO/SERV_FINAN_/LEY_N_1413.pdf
https://www.cnibolivia.com/boletines/circulares/Pacto_Fiscal_julio_2017_cadinpaz.pdf
https://www.la-razon.com/voces/2022/01/17/por-que-son-importantes-los-censos-nacionales/
https://www.lexivox.org/norms/BO-L-2105.html
