viernes, 13 de mayo de 2016

Con Dilma y tras ella, la crisis no para


“Entre gallos y medianoche” —sin el significado de componenda—, el Senado Federal do Brasil aprobó iniciar juicio político a la presidente Rousseff y, por ende, su relegación del poder durante ese proceso, ejerciendo el interinato su enemigo —“traidor” según Rousseff—, el vicepresidente Michel Temer Lulia.

¿Cómo afecta a Bolivia esta destitución temporal —casi definitiva porque los votos por el impeachment, 55, son más de los necesarios para destituirla? Primero, concluye la relación fraterna y beneficiosa para Bolivia dentro del actual contrato de gas, además que le serán mucho más difíciles las negociaciones para un nuevo contrato, de haberlas. Segundo, después de Argentina, Bolivia pierde otro aliado de la ALBA en MERCOSUR —sólo contaría con Venezuela. Tercero: La desideologización de las relaciones potenciará las dificultades en frontera —contrabando y narcotráfico. Y cuarto: la crisis agravará la balanza comercial.

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martes, 10 de mayo de 2016

33 rugidos de libertad

                                   
En un momento, como lamentablemente muchos otros, en que los medios están saturados de malas noticias (accidentes, desastres naturales, crisis económicas, debacles políticas, enfermedades, desnutrición), difundir una positiva que genere esperanza en el futuro de nuestra Tierra es, no sólo una alegría, sino contribuir al mejoramiento humano.

La semana pasada, millones de personas en todo el mundo (Bolivia incluida) concoieron la increíble historia de 33 leones provenientes de circos en Perú y Colombia que eran liberados en un santuario para grandes felinos en Sudáfrica. En lo que constituye el mayor rescate de animales en cautiverio explotados en espectáculos (el anterior record fue de 25 leones desde Bolivia en 2011, rescatados por la misma ONG), la organización del Reino Unido Animal Defenders International (ADI) dio un ejemplo de perseverancia y éxito en la larga década que lleva trabajando en Latinoamérica en defensa de animales cautivos para espectáculos, primero con investigaciones, luego promoviendo legislaciones y asesorando a parlamentarios hasta obtener las leyes (como ha sucedido en Bolivia, Perú, Colombia, México y Paraguay, entre otros) y luego colaborando con las autoridades nacionales en el rescate, rehabilitación y reubicación (todo a su costo) de esos animales; Bolivia primero y ahora Perú y Colombia son ejemplo de esta labor.

La Operación “Espíritu de Libertad” empezó a comienzos de 2014 y ya en agosto de ese año ADI, con apoyo de las autoridades peruanas, realizó su primer rescate en dos etapas de seis leones (dos de ellos pequeños cachorros) de un circo en Cusco y los ubicó en su Centro Temporal, en un fundo privado desinteresadamente provisto. Hasta mediados del siguiente año, ADI ya había recuperado 24 leones en Perú, además de un tigre y más de un centenar de animales de especies autóctonas (ocho especies de monos, tortugas, coatíes, loros, puma, osos, kinkajús y hasta un cóndor famélico, exhibido en un circo con una cadena a su cuello), algunos de ellos provenientes del comercio ilegal de especies silvestres, que fueron ubicados por ADI en instalaciones construidas por la organización en Pilpintuwasi (Iquitos) y Taricaya (Madre de Dios), ambos profundamente dentro de la Amazonía peruana. También ADI se responsabilizó por el cuidado y manutención de 9 leones decomisados por las autoridades de Bucaramanga (Colombia) y entregados a la organización.

Aunque todos los animales habían sido víctimas de maltratos y mutilaciones (eliminación definitiva de garras y fractura de dientes, sobre todo), la conmovedora historia de Cholita, una osa de anteojos a la que le cercenaron sus nudillos y que vivió gran parte de sus quince años en una minúscula jaula de 1,5 metros cúbicos, sufrimientos que le provocaron un gran estrés y, por ello, una alopecia total, recorrió el mundo y despertó grandes muestras de solidaridad, muchas de ellas de niños y escuelas.

Con la colaboración de voluntarios de muchos países (entre ellos bolivianos) y cientos de donantes, sobre todo en Europa y EEUU, culminó la liberación de los 33 leones en el Emoya Big Cat Sanctuary, propiedad de dos filántropas sudafricanas, tras un largo viaje que se inició en Bucaramanga, continuó en Bogotá, recibió los leones peruanos en Lima y ripostó en San Pablo para llegar a Johannesburgo y trasladarlos hasta Limpopo.

Gracias, ADI y tus colaboradores, por hacernos más humanos.

domingo, 8 de mayo de 2016

La fórmula «mágica» de las crisis políticas


Populismo y corrupción son sus ingredientes: A más populismo —con la consiguiente ideologización de sus políticas económicas, el despilfarro de recursos públicos y la insostenibilidad de esa economía— y corrupción —con su propia receta: menos transparencia, más cooptación oculta—, más se acercará un país a la crisis.

Eso es lo que ha pasado en ambos países. Mientras en Brasil la cooptación del PT dentro de los Poderes del Estado no pudo avanzar más que en la compra de voluntades en el Congreso y otras autoridades, en Venezuela el chavismo cooptó todos los Poderes hasta que perdieran la Asamblea Nacional el pasado 6D; sin embargo, en ambos la corrupción se convirtió en práctica política generalizada, las medidas populistas aseguraron durante mucho tiempo las votaciones hasta que sus crisis hicieron temer a esos votantes por la continuidad de sus status— y las ideologías, sobre todo en Venezuela, primaron sus economías, desfasándolas.

Impeachment y revocatorio: consecuencias de las mismas causas.


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miércoles, 27 de abril de 2016

¿Por qué Brasil?

                                   
Desde hace semanas, el tema de la crisis brasilera ha llenado muchos espacios. Analicemos las causas para llegar a las consecuencias.

Brasil llega al siglo XXI saliendo de una crisis económica importante de la mano del Plan Real del presidente Fernando Henrique Cardoso, iniciador de una serie de medidas socioeconómicas de beneficio social que fueron profundizadas por su sucesor Luiz Inácio Lula da Silva y que conllevaron la salida de millones pobres hacia una clase media emergente y la percepción generalizada de que Brasil se consolidaba como una potencia económica en consolidación, agrupándola dentro del denominado grupo de los BRICS: Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, todos caracterizados por rápidos crecimientos, grandes poblaciones y territorios y una participación expansionista en los mercados.

Para Brasil, su despegue económico estos años significó una cada vez mayor consolidación de la imagen de éxito del presidente Lula da Silva y su modelo de desarrollo. Sin embargo, las luces ocultaban sombras que irían creciendo.

Brasil entre 2004 y finales del 2013 se benefició del mayor y más prolongado ciclo latinoamericano de altos precios por sus commodities gracias a las (entonces) insaciables importaciones de China e India y la mayor afluencia de capitales de inversión que huían de la contracción económica de EEUU y Europa y motivados por las ganancias de los altos precios que beneficiaban a Latinoamérica, el período denominado como “la década maravillosa” o “la del big push”. Gracias a ese crecimiento y al igual que otros países de la región beneficiados con el boom de precios como Venezuela, invirtió los altos ingresos eventuales en planes sociales sin buscar su sostenibilidad en desarrollo económico, primando lo social sobre lo económico. Como consecuencia de diversos factores que combinan la contracción de la economía china y la recuperación de la norteamericana, a los que luego se une la guerra de precios de petróleo desatada por Arabia Saudita entre otros factores, el período de ingresos excepcionales finalizó y que desde 2013 las economías latinoamericanas tuvieron que regresar a un panorama poco halagüeño.

La falta de reformas estructurales y el traspaso directo de dinero a amplios sectores de la población brasilera sin desarrollar la productividad, conllevaron el retroceso de la economía brasilera desde 2013, acentuado en 2014, año electoral, y que en 2015 contrae el PIB en 3,5%. Súmele a esto la institucionalización de graves estructuras de corrupción desde el gobierno y sus instituciones con complicidad del empresariado (desde el Mensalão en 2005 y hasta el Lava Jato), la pérdida de poder adquisitivo de la población (con el peligro de desaparecer la nueva clase media) y la necesidad de mantener un caudal electoral importante que conllevó ardides financieros de las cuentas públicas (expresado en financiamientos del presupuesto federal por vías no autorizadas legalmente para mantener planes sociales que beneficiaran la relección de la presidente por un escaso 3,28%) y se entenderá el descontento de grandes sectores sociales contra la administración Rousseff y el proceso de  impeachment presidencial que se ha iniciado.

Con independencia de cuál sea el desenlace del juicio político, la crisis económica y de gobernabilidad confirma, como en Venezuela y Argentina, entre otros, el fracaso del modelo asistencialista-prebendalista.



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martes, 12 de abril de 2016

Ruleta rusa a la peruana


En los últimos años, las elecciones presidenciales en Latinoamérica han sido un tiovivo en lo que a encuestas se refiere. Basta recordar las de Colombia en 2010 cuando, antes de la primera vuelta, el candidato del Partido Verde Antanas Mockus Šivickas le ganaba o empataba al otro candidato, Juan Manuel Santos Calderón del Partido Social de Unidad Nacional (el Partido de la U) o las de Argentina en 2015, cuando el pronosticado perdedor en la primera vuelta (sin opción de pasar a segunda), Mauricio Macri Blanco, al final le ganó al favorito vencedor en primera Daniel Scioli Méndez.

En el caso de los pronósticos para la primera vuelta de las generales de Perú del pasado domingo, por el contrario, sí se cumplieron respecto de los sondeos en boca de urna (exit polls): a Keiko Fujimori Higuchi de Fuerza Popular (derecha populista) le auguraban 37% y el promedio de los exit polls de tres empresas (Ipsos, CPI y GFK) le otorgaron 38,9%; a Pedro Pablo Kuczynski Godard (Peruanos Por el Kambio, derecha liberal) el pronóstico fue 20,3% y en los exit polls obtuvo 20,4% mientras Verónika Mendoza Frisch (Frente Amplio de Izquierda) en boca de urna promedió 19,8% y en los pronósticos 20,1%. La diferencia entre los segundos fue creciendo paulatinamente.

Resultados que complicarán el seguro balotaje (el segundo y el tercero técnicamente idénticos) como fue todo el período electoral, el más inusual del corto período de regreso a la democracia en 2000 (precisamente luego de la huida y renuncia de Alberto Fujimori Fujimori, el padre de Keiko) porque la mitad de los candidatos presidenciales renunciaron o fueron inhabilitados: de 19 candidatos oficialmente inscritos, 7 renunciaron (cerca del final la mayoría para evitar la pérdida de personería política si no pasaban la barrera del 5% de votos, como hizo el partido del presidente actual) pero dos fueron inhabilitados a un mes de las elecciones: el empresario universitario César Acuña Peralta del centrista partido Alianza para el Progreso —que había descendido entre enero y marzo de 15% hasta menos de 4% en intenciones de voto porque se había desacreditado aceleradamente— y el economista de centroizquierda Julio Guzmán Cáceres de Todos por el Perú (antes denominado Coordinadora Nacional de Independientes), quien ocupaba segundo lugar en las encuestas y tercero en simulación al ser inhabilitado.

Las elecciones del pasado domingo demostraron tres aspectos que están en la base del electorado: Por un lado, una tendencia importante hacia la centroderecha y la derecha (representada por los partidos de Fujimori Higuchi y Kuczynski, por Acción Popular y Alianza Para el Progreso), que obtuvo más de 70% de los votos según los distintos exit polls. El segundo es que, a contracorriente del éxito económico de los dos últimas décadas (representado por Kuczynski pero con deuda social aún), muchos peruanos desearían un gobierno populista: unos añorando el populismo de derecha de Fujimori padre (gobierno corrupto y violador de DDHH pero que concluyó la hiperinflación y acabó con el terrorismo que hicieron inviable Perú, a la vez que unificó vialmente al país, posicionándolo en sectores rurales y apartados) mientras otros apoyan el populismo de izquierda del Frente Amplio, con propuestas del socialismo del Siglo XXI sumamente riesgosas para la estabilidad económica.

No dudo que el viejo Alberto Kenya (Fujimori) reía en su celda.

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lunes, 11 de abril de 2016

Populistas y liberales compiten en Perú


Las elecciones ayer en Perú demostraron que, a pesar del éxito económico de los últimos años —cuyo adalid sería Kuczynski—, hay partes importantes del electorado que desearían un gobierno populista: unos volviendo a los años de Fujimori padre —época corrupta y violadora de DDHH pero que acabó con hiperinflación y el terrorismo que convirtieron al país en inviable—: populismo de derecha o dar un salto al vacío con el Frente Amplio y sus propuestas originales del Partido Nacionalista, cercanas al socialismo del Siglo XXI —y desechadas desde la pasada elección por Humala—: populismo de izquierda. Así lo demuestran los resultados a boca de urna: el promedio de los tres sondeos en boca de urna —Ipsos, CPI y GFK— dan a Fujimori 38,93% —creció respecto 2011 que en primera obtuvo 23,57%—, a PPK 20,4% y a Mendoza 19,8%.

Dos certezas a hoy y una a futuro: Las de hoy son que hay balotaje el próximo 5 de junio y que el ganador del segundo lugar —PPK o Veronika, mientras escribo aún sigue en suspenso— será muy cuestionado. Y a futuro, que el próximo presidente tendrá un congreso con clara tendencia de derecha-centroderecha: más de 90 congresistas, según boca de urna.



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domingo, 3 de abril de 2016

Perú a las puertas de controversiales comicios

                                   
Los electores peruanos votarán el próximo 10 de abril en los más inusuales comicios del corto período de regreso a la democracia —iniciado a fines de 2000— porque la mitad de los candidatos presidenciales o han renunciado o han sido inhabilitados —con inquietas observaciones de la Misión de la OEA—: De los 19 candidatos al cierre de las inscripciones, 9 ya no están en lid. Y si bien el amplio número de candidaturas presidenciales inscritas no es inusual en Perú —en 2006 participaron 20 de 24 inscritos (1 inhabilitado: el expresidente Fujimori, y 3 renunciantes), aunque en la de 2001 fueron 8 de 11 (3 retirados) y en la de 2011 lo hicieron 10 de 12 (2 retirados)—, sí lo han sido las inhabilitaciones a un mes de las elecciones contra dos candidatos: el empresario universitario César Acuña Peralta —que había descendido entre enero y marzo de 15% hasta menos de 4% en intenciones de voto— y el economista de centroizquierda Julio Guzmán Cáceres, segundo lugar en las encuestas y tercero en simulación al momento de su inhabilitación.

La salida forzosa de Acuña Peralta —quien se había desacreditado aceleradamente — pero sobre todo de Guzmán Cáceres —los 7 renunciantes obtenían insignificantes intenciones— ha mejorado significativamente las posibilidades para Keiko Fujimori Higuchi —no aumentó ni en los promedios de intenciones encuestales (de 33,48 pasó a 34,47%) ni de intenciones de votos válidos en simulaciones (de 39% pasó a 39,2%) sí le libró de Guzmán Cáceres como fuerte contrincante en una segura segunda vuelta— y para Pedro Pablo Kuczynski Godard —de febrero a después de las inhabilitaciones, PPK aumentó de 7 a más de 14% en encuestas y de 13 a 19,47% en simulaciones, lo que lo hace casi seguro contrincante en balotaje. Los siguen Alfredo Barnechea García y Verónika Mendoza Frisch sin posibilidades para segunda vuelta.

La descripción de los candidatos en Eleccionesenperu.com se “ilustra” con el cartel del filme “El Libro de la Selva”… ¿Acaso será “paradójicamente cierto”?


Del pragmatismo ambivalente a la derecha populista (comentarios adicionales para discusión)

  • El gobierno del Partido Nacionalista Peruano con el presidente Ollanta Humala Tasso —el primer militar que gobierna Perú después de la salida del general Francisco Morales Bermúdez Cerruti en 1980— fue un gobierno que inició la campaña presidencial de 2011 con un fuerte discurso nacionalista de izquierda —influenciado por el etnocacerismo de su padre Isaac Humala Núñez, revindicando el poderío e identidad del Imperio inca junto con el nacionalismo de las FFAA peruanas— y apoyado por Hugo Chávez Frías y que lo migró hacia posiciones cada vez más pragmáticas de centro y centroderecha pero caracterizadas por una creciente ambivalencia en decisiones y la significativa ruptura entre la pareja presidencial y el conjunto de la alianza que lo promovió, Gana Perú, que llevó a que el Partido y todos sus candidatos se retiraran de la actual elección para no sufrir una humillante derrota.
  • Keiko Fujimori Higuchi —hija del ex presidente Alberto Fujimori Fujimori actualmente condenado a prisión— encabeza Fuerza Popular, partido populista de derecha que, en buena medida, aprovecha la memoria de los éxitos de gestión de su padre: derrota de los movimientos terroristas y recuperación de la profunda crisis dejada por el primer gobierno de Alan García Pérez, sentando bases iniciales del posterior desarrollo económico sostenido del país, y tratando de demostrar que no reproducirá la amplia corrupción y violación de derechos humanos que también caracterizó ese período.
  • Esta elección significará la muerte política del expresidente Alejandro Toledo Manrique y, posiblemente, la de García Pérez por los bajos resultados que obtendrán, así como de muchos otros políticos de partidos tradicionales.


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