martes, 26 de mayo de 2015

Evangelio de justicia

«En medio de un Padre Nuestro entró el Matador /
y sin confesar su culpa le disparó. /
[…] y entre el grito y la sorpresa, agonizando otra vez estaba el Cristo / de palo pegado a la pared.» [Fragmento de la canción El Padre Antonio y el Monaguillo Andrés del cantante y compositor panameño Rubén Blades, homenaje al arzobispo Óscar Arnulfo Romero.]

Para muchos San Romero de América, el asesinado arzobispo de San Salvador Óscar Arnulfo Romero y Galdámez, defensor de los derechos humanos y los pobres («La misión de la Iglesia es identificarse con los pobres, así la Iglesia encuentra su salvación») y declarado por el papa Francisco como “mártir de la Iglesia, asesinado por odio a la fe”, fue beatificado frente a 300.000 personas de 57 países en la ciudad donde ejerció su apostolado y fue asesinado, convirtiéndose en el primer beato salvadoreño y el primer arzobispo mártir de América. “Obispo celoso que, amando a Dios y sirviendo a los hermanos, se convirtió en imagen de Cristo Buen Pastor” lo describió el papa Francisco en su carta a los fieles congregados para la ceremonia

"Voz de los sin voz", monseñor Romero fue asesinado el 24 de marzo de 1980, preludio de la Semana Santa y de la cruenta guerra civil salvadoreña, cuando iba a consagrar la hostia en la misa que oficiaba en la capilla del hospital Divina Providencia de San  Salvador por militares presuntamente a las órdenes del mayor Roberto d'Aubuisson Arrieta y del ex presidente coronel Arturo Armando Molina. El asesino recibió 114 dólares por su crimen.

Hombre de paz, monseñor Romero fue uno más de los casi 80.000 muertos (la mayoría no beligerantes) de la guerra civil que azotó El Salvador entre 1979 y 1992 y que concluyó con los Acuerdos de Paz de Chapultepec entre el Gobierno y el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional bajo tutela de Naciones Unidas. Defensor de los derechos de los desprotegidos y de mayor justicia social, fue seguidor de una Iglesia que respondiera a los “signos de los tiempos”, indignada ética y teológicamente con las situaciones de injusticia y marginación, como propuso la II Conferencia General del Episcopado Latinoamericano (Medellín 1968) promovida dentro de los postulados del Concilio Vaticano II por el papa Pablo VI (de quien Romero fuera alumno cuando éste aún era monseñor Giovanni Batista Montini).

“Fiesta de paz, fraternidad y perdón...” mencionó el cardenal Angelo Amato, enviado del Papa, porque "su opción por los pobres no era ideológica, sino evangélica. Su caridad se extendía a los perseguidores". El mejor ejemplo de que “Romero no es símbolo de división, sino de fraternidad y de concordia” fue que Marisa d'Aubuisson, hermana del autor intelectual del crimen, creó la fundación que promovió su beatificación, y que entre los invitados a la ceremonia estaba Roberto d'Aubuisson, hijo de éste.

Pocos días antes de su asesinato Romero dijo: “Un obispo morirá, pero la Iglesia de Dios, que es el pueblo, no perecerá jamás… Si me matan resucitaré en el Pueblo.”
 

Información consultada

http://es.wikipedia.org/wiki/Arturo_Armando_Molina
http://es.wikipedia.org/wiki/II_Conferencia_General_del_Episcopado_Latinoamericano
http://es.wikipedia.org/wiki/Roberto_d%27Aubuisson
http://www.arrakis.es/~nautylus/calendass.htm
http://www.parroquiasantiago.es/BEATO MONSEÑOR ROMERO: SACERDOTE, PROFETA Y… MÁRTIR

domingo, 17 de mayo de 2015

La hora de los mameyes


El mamey —pariente del zapote, el caimito, el canistel y la lúcuma, todas bendiciones de la naturaleza es una de las frutas más deseadas en Cuba y en todos los lugares donde se cultiva. Pulpa bermellón con semilla grande, negra y dura, la cubre una cáscara café  también muy dura, que cuando la fruta madura demasiado y se echa a perder no siempre permite saber que se ha corrompido dentro de ella hasta el momento que, con una simple presión, implosiona y deja ver cuán afectada estaba.

Lujuria de sabor y color y secreto de su descomposición pueden comparar al mamey con la economía cubana hoy. País que decidió transformaciones radicales —políticas, sociales, económicas— en Latinoamérica y que para mantenerlas fue mutando de alianzas estrechas —URSS y Venezuela las reales, Rusia y China no logradas que le permitieron capear una economía en desastre permanente y avanzar en logros sociales —incluyendo la exportación ideológica que con Venezuela, su último sostén, engendró el socialismo bolivariano del siglo 21— pero que, perdiendo aceleradamente el sostén de los petrodólares venezolanos por la crisis de ese país, antes de la implosión le llevó a otro cambio tan radical como el que lo lanzó al socialismo soviético: arreglar los asuntos con su peor enemigo, EEUU.

No hay dudas que es una alianza beneficiosa y, a la vez, peligrosa para ambos. Para EEUU le ayuda bajar la tensión con la región al eliminar el principal argumento de confrontación, a la vez que le permite encontrar un nuevo mercado pero también es el fracaso de casi seis décadas de política. Para Cuba, es un salvavidas pero también marcará el inexorable inicio de una transformación socioeconómica.

Para salvar el sistema, Cuba se abre al principal mercado del mundo —su mayor confrontador— con reformas que achican la burocracia estatal y por ahora sólo aceptan la empresa privada básica pero que irá, inexorablemente, ampliándose y que llevarán a mediano plazo al cambio en las relaciones de poder y, por ende, del sistema.

¿Cuándo? Antes que vuelva a cantar el gallo de Morón.

Información consultada

martes, 12 de mayo de 2015

Fumata nera

Nota: En la edición impresa del periódico salió con un error de los correctores que cambiaba el sentido de un párrafo. Acá está corregido.

Fumata nera (humo negro) es la decepcionante señal durante la elección de un nuevo papa que los asistentes al Cónclave en la Capilla Sixtina no han llegado aún a acuerdo, a diferencia de la fumata bianca.

Últimamente los encuestadores no han acertado en sus fumatas. En las últimas elecciones del Reino Unido, los augurios avanzaban la victoria del Laborismo con un programa mucho más a la izquierda que el que tuvo Tony Blair y daban una estrepitosa caída a los conservadores del primer ministro David Cameron, incluso sin poder formar. Los resultados no pudieron ser más disímiles: Cameron y sus tories ganaron más espacios que los que tenían antes y podrán gobernar en solitario; los laboristas se cayeron fuertemente; los antieuropeístas casi desaparecieron, y los independentistas escoceses crecieron nueve veces en diputados. Lo mismo había pasado antes en Francia y en Colombia, por citar algunos de ambas costas.

Francia es un buen ejemplo, tanto para los errores de sondeos como las actuales preferencias conservadoras. En 2012, el socialista François Hollande venció al entonces presidente Nicolas Sarközy de Nagy-Bocsa del partido de centroderecha-derecha Unión por un Movimiento Popular (UMP) con un programa con muchas similitudes (entonces) con el que los laboristas británicos perdieron ahora; la derecha radical de Marine Le Pen y su Frente Nacional quedaron en un lejano tercer lugar. Tres años después, en las departamentales, la UMP venció ampliamente (13% más) a la coalición de izquierda, y el Frente Nacional les quedó muy cerca (favorito, no ganó como le auguraban los encuestadores).

Tomo el ejemplo de retorno al conservadurismo de Francia y Reino Unido pero ejemplos hay en toda Europa, incluyendo Grecia. Si en España se adujo que PODEMOS la jalaría a la izquierda bolivariana, falta ver si hasta las generales de diciembre se sigue desinflando su caudal electoral en favor de la derecha pragmática (Esperanza Aguirre y afines) y el centro (Ciutadans), a la vez que los dos partidos socialdemócratas (el de centro, Socialista, y el de derecha, Popular) se reubican en un cuarteto de preferencias con posiciones no definidas, dando sepultura al bipartidismo.

Esta corriente hacia el centro-centroderecha-derecha no es privativa de Europa ahora: En Japón, Shinzo Abe fue reelegido con una propuesta claramente de derecha; Park Geun-hye logró el poder también con un discurso a la derecha, y hasta el pragmatismo del nuevo presidente chino Xi Jinping es un giro hacia posiciones más liberales (en economía).

¿Y Latinoamérica? Los malos resultados económicos en países bolivarianos y afines (Venezuela, Argentina, Brasil) y los escándalos de corrupción bajo gobiernos de izquierda (Brasil, Venezuela, Argentina, Nicaragua, incluso Chile y Bolivia) son algunos motivos que han dado resultados poco halagüeños o adversos a gobiernos denominados de izquierda como Venezuela en las generales de 2014, Ecuador en sus regionales de 2014 y Bolivia en 2015.

¿Y qué pasará en EEUU para 2016?
 

Información consultada

http://es.wikipedia.org/wiki/Ciudadanos-_Partido_de_la_Ciudadanía
http://podemos.info/

domingo, 10 de mayo de 2015

El malestar por la corrupción o quo vadis, Brasilia?


«O pais mais grande do mundo» está muito doente (muy enfermo). Una enfermedad que lo corroe desde mucho tiempo pero que hoy se le revienta en bubas cada vez mayores y pestilentes: la corrupción.

Claro que corrupción no es un nuevo fenómeno en Brasil —recordemos la caída de Fernando Collor de Mello en 1992— pero había sido un fenómeno de motu proprio, ejemplo de iniciativa privada. Pero desde que se destapó en 2005 el mensalão —la compra de votos congresales que el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva y su Partido dos Trabalhadores iniciaron recién posesionados en 2003— y hasta hoy cada vez más se descubre que la corrupción pasó de personal a institucionalizada.

La Operación Lava Jato reveló la corrupción en Petrobras —proveedores (sobre todo las principales constructoras del país) que cobraban sobreprecios para pagar coimas a los ejecutivos y financiar partidos, principalmente el PT— que le costó miles de millones de dólares a la empresa y la caída abrupta en su cotización; le han seguido escándalos —incluso previsiblemente mayores— en el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social, en el Conselho Administrativo de Recursos Fiscais  —impuestos defraudados por casi seis mil millones de dólares sobornando a funcionarios— (Operación Zelotes), el Mensalão no Distrito Federal (Operación Caixa de Pandora) y en la Caixa Económica Federal, entre otros. A eso se suma una investigación preliminar sobre tráficos internacionales de influencia de Lula da Silva para la constructora Odebrecht —incluida en Lava Jato— y el BDNES y una economía al borde del desastre —en recesión y con inflación gracias a los proteccionismos y el populismo paternalista del PT que sacó a millones de la pobreza pero también creó millones de parásitos de los bonos, como en Venezuela.

Crisis de transparencia y ética no sólo del Brasil de Lula da Silva. En otros países gobernados por partidos de la izquierda bolivariana recientemente han estallado escándalos mayúsculos de corrupción: Venezuela y el Partido Socialista Unido de Venezuela; Argentina y el Frente para la Victoria, y el Frente Sandinista de Liberación Nacional en Nicaragua. Inclusive se han destapado del Movimiento al Socialismo en Bolivia y en Chile (y no sólo de la variopinta Nueva Mayoría), librándose de denuncias —al menos hasta ahora— Alianza PAÍS del Ecuador y Frente Amplio de Uruguay.

Triste colofón para una etapa y que en palabras de Mujica Cordano sobre Brasil pero extensible al resto: “La corrupción mata a la izquierda.”

Información consultada

http://www.iprofesional.com/notas/208245-Nuevo-escndalo-de-corrupcin-salpica-a-Brasil-en-medio-de-caso-Petrobras
http://www.transparency.org/cpi2013/results

martes, 28 de abril de 2015

¿De izquierda? ¿De derecha?


En los últimos tiempos me he sentido muy confundido por la utilización de los conceptos políticos (más que ideológicos) de “izquierda” y “derecha”. Uno de ellos como definición de todo lo bueno, lo positivo, lo avant-garde, y el otro como un sticker ofensivo que a quien se lo espetan trata de arrancárselo presto, acusando al otro de diatribas. Lo más curioso es que nadie acepta ser “de derecha” por estas tierras iberoamericanas que van desde los Pirineos yendo a la izquierda (no es casual) hasta el Pacífico.

Hagamos historia para conocer de dónde surgió esta diada tan mentada. Es 1788 y la Francia de los Borbón, en gran crisis, convocó sus Estados Generales con los representantes de los “Estamentos”: Nobleza, Clero y Tercer Estado (la naciente burguesía). Inaugurados, pronto fueron un proceso de ruptura con el absolutismo: primero Asamblea Nacional y, después, Asamblea Constituyente. Y acá es cuando “nace” la dicotomía porque los que buscaban conservar el sistema o modificarlo sin abrupciones (los “conservadores”, los moderados) se reunieron a la derecha del presidente de la Asamblea y a su izquierda estaban los que querían modificarlo a profundidad o cambiarlo (los “radicales”, los progresistas).

“Lateralidad” quizás influenciada por la preeminencia de los diestros y las cosmovisiones de la Antigüedad: el lado derecho era del sol (el cielo y la luz, el oriente donde nace el día) y el izquierdo de la luna (la tierra y la oscuridad, la noche); en las culturas patriarcales “estar a la derecha” era “ser de confianza”… También la biología brinda el concepto de “orden natural” y el sentido dextrógiro prima sobre el levógiro.

Etiquetamos como de “derecha” o “izquierda” según el lado de la dicotomía que defiendan: individualismo o colectivismo, confesionalidad o laicismo, propiedad privada o pública, igualdad de oportunidades o de resultados, mercado libre o regulado, tradicionalismo o progresismo. Simplificadamente, la derecha priorizaría la conservación del orden y la izquierda el cambio político y social. Sin embargo, en la historia reciente esto no es tan obvio.

Décadas atrás, la Unión Soviética y las democracias populares eran epítome de “izquierda” (como los No Alineados) y “Las venas abiertas de América Latina” un libro fundamental. Sin embargo, después desaparecían el país de los Soviets y sus aliados con estrepitoso fracaso de sus economías y pasaban de “revolucionarios” a “reaccionarios” (y el fracasado NoAl paría muchas dictaduras y fracasaría) mientras el autor de “Las venas…” reconocía que fue el “intento de un joven de 18 años de escribir un libro sobre economía política sin conocer debidamente el tema” y "esa prosa de izquierda tradicional es pesadísima".

Me falta concluir que izquierda y derecha son disímiles y relativas dentro de aquellas que así catalogamos y, además, mutan entre sí y se intercambian postulados. Aristóteles decía que “los extremos se tocan”.

Quizás valga decir “no soy de izquierda ni de derecha sino todo lo contrario”.
 

Información consultada

https://espanol.answers.yahoo.com/question/index?qid=20060915170859AAx3X3P

miércoles, 15 de abril de 2015

Llegó la hora del cambio para la región


Los agoreros que se regodeaban anunciando el fracaso estrepitoso de la Séptima Cumbre de las Américas quedaron muy mal parados.

Se preveía que la Cumbre iba a girar sobre el encuentro de los presidentes de Cuba y EEUU y el enfrentamiento de Venezuela y EEUU por la declaración del país bolivariano como “amenaza” para Norteamérica —desafortunado tecnicismo burocrático que tergiversó la medida y justificó la oposición a ella—, pero el proceso de normalización de relaciones en continuo avance —desmontando más de cinco décadas de confrontación errada que justificó el antinorteamericanismo en la Región— permitió que el presidente cubano dijera: “Obama es una hombre honesto al que admiro.” Frase impensable a comienzos de diciembre pasado, como impensable era que un presidente estadounidense elogiara a un Castro Ruz, prometiera prontas embajadas y sacara a Cuba de la lista de promotores del terrorismo.

Y la confrontación por Venezuela se desinfló —sólo las voces de Ecuador, Bolivia, Nicaragua y Argentina se sintieron, entre otras arengas antiimperialista y anticapitalistas que esos mandatarios dijeron— porque el presidente Maduro Moros también bajó el tono (“Yo le extiendo mi mano al presidente Obama”), motivado quizás por lo que días antes Thomas Shannon —el funcionario de más alto nivel de EE.UU. visitando Venezuela en más una década— les dijera al presidente bolivariano y a su canciller. También influenció la Declaración de Panamá de exmandatarios iberamericanos y que varios países —incluidos sus otrora aliados Brasil y Uruguay— reclamaran la libertad de los presos de conciencia venezolanos.



Información consultada


martes, 14 de abril de 2015

Trascendencias de una Cumbre


"Los días en que nuestra agenda en este hemisferio a menudo suponía que Estados Unidos podía interferir con impunidad están en el pasado." [Barack Obama, en la VII Cumbre de las Américas]

En los últimos años, he criticado las continuas reuniones “de alto nivel” de sus múltiples organismos regionales y subregionales superpuestos en objetivos y compitiendo entre sí. Práctica más política que eficiente —siempre hay excepciones— que perjudica las arcas gubernamentales. Cumbritis remanente del siglo XX sin las tecnologías actuales de comunicación.

Bajo estas premisas, empezaba la Séptima Cumbre de las Américas bajo el lema de «Prosperidad con Equidad» opacada por dos elementos importantes: El primero, significativamente positivo, la participación de Cuba por primera vez en estas citas Regionales tras el descongelamiento de las tensiones entre el país caribeño y EEUU. El segundo, la confrontación entre EEUU y Venezuela —con el anunciado apoyo de todo UNASUR— por las sanciones estadounidenses contra funcionarios principales del país bolivariano —acusándolos de violación de los derechos humanos y corrupción—, trascendidas simbólicamente a todo el país porque su formato legal condicionaba el etiquetar al país de los acusados —Venezuela— como una “amenaza a la seguridad de EEUU”, lo que condujo al rechazo en la Región y facilitaron —bandeja de oro— al gobierno de Nicolás Maduro Moros la justificación de un enemigo externo, argumento para contrarrestar la crisis socioeconómica de su país.

Con este segundo panorama, muchos analistas y diferentes políticos regionales auguraban una fuerte confrontación en la reunión y su fracaso estrepitoso. Sin embargo, los agoreros quedaron muy mal parados.

Los encuentros de Raúl Castro Ruz y Barack Obama reafirmaron el acelerado desmontaje de una confrontación de más de cinco décadas que justificó en Latinoamérica el antinorteamericanismo—, demostrado en las declaraciones de Castro Ruz: “Obama es una hombre honesto al que admiro.”

Frase que, con otras— Obama: "Los Estados Unidos miran hacia el futuro, no queremos estar atrapados en ideologías, al menos yo no lo estoy"; Maduro Moros: “Yo le extiendo mi mano al presidente Obama” y “Respeto a Obama, aunque haya amenazado a mi país”— marcaron la Cumbre. Aunque muchos mandatarios criticaron que se considere a Venezuela una amenaza, sólo confrontaron Ecuador —junto sus diatribas contra la prensa—, Bolivia y Argentina, a la vez que muchos también pidieron la liberación de los presos de conciencia en Venezuela —como Uruguay y Brasil. Venezuela misma bajó su tono.

¿Por qué este “descongelamiento”? A nivel regional, influenció la Declaración de Panamá de 25 mandatarios iberoamericanos sobre la situación democrática venezolana y, económicamente, la reducción de su influencia por su crisis económica. Para Venezuela, lo fue la visita al presidente Maduro Moros y su canciller Delcy Rodríguez Gómez de un alto consejero del Departamento de Estado en días previos a la Cumbre.



Información consultada

http://www.cambio.bo/?q=morales-deplora-que-cumbre-de-américas-haya-concluido-sin-declaración-política-por-culpa-de-eeuu