martes, 15 de enero de 2019

Venezuela, sin más vueltas


El pasado 10, Nicolás Maduro Moros “juró” su segundo período frente al Tribunal Supremo de Justicia y no lo hizo frente a la Asamblea Nacional —como exige la vigente Constitución chavista de 1999— porque el TSJ la declaró “en desacato” cuando la oposición ganó inobjetablemente sus dos tercios. Sólo estaban los presidentes de Bolivia, Cuba y El Salvador nadie del Grupo de Limacon representantes de menor nivel de Bielorrusia, Turquía, Rusia y China; de la menguada izquierda Foro de São Paulo fueron a pagar deudas. (Siria e Irán lo reconocieron.)

¿Le servirá a Maduro ese juramento? El mismo día, el Consejo Permanente de la OEA resolvió desconocer su legitimidad y reclamar «la realización de nuevas elecciones presidenciales [en una fecha cercana] con todas las garantías necesarias para un proceso libre, justo, transparente y legítimo», entre otros aspectos. Votaron a favor 19 países; en contra, sólo Bolivia y Nicaragua (aliados del madurismo), Dominica, San Vicente y las Granadinas, Surinam (todos dependientes de Petrocaribe) y la misma Venezuela mientras entre los abstenidos estaban miembros de Petrocaribe y México regresando a la Doctrina Estrada del priismo. Súmensele los desconocimientos de legitimidad por la Unión Europea y los EEUU, la ruptura de relaciones por Paraguay, el retiro de diplomáticos del Grupo de Lima, los duros comunicados de la Conferencia Episcopal y nuevas sanciones.

Venezuela está en crisis terminal: desde la asunción de Maduro en 2013, el PIB cayó 53%; en 2018 la inflación fue de ¡1.700.000%! y el desabastecimiento de alimentos y medicinas rondó el 80%; cinco millones de venezolanos han emigrado (de 32 millones en 2018); más de 300 presos políticos y cientos de muertos en protestas. Pero es falaz acusar de esta crisis a Maduro: fue el heredero designado por Chávez —consciente de su incapacidad para cambiar “su legado”— y sus mentores —éstos de su subordinación absoluta— y por ello lo único que ha hecho ha sido continuar —sin los inmensos ingresos del período anterior— el populismo derrochador, caudillista y ególatra del difunto Comandante “Eterno”, el verdadero causante del desastre.

Frente a la crisis y reconocida internacionalmente como autoridad democrática pero sin poder efectivo: la Asamblea Nacional. Coincido con Rosa Townsend en la debilidad y dispersión de la oposición representada en la Asamblea pero considero ésa sería precisamente su oportunidad: Sin la mayoría de sus líderes principales (presos, exiliados, prohibidos o desacreditados) y cumpliendo la alternancia acordada, un poco conocido diputado —Juan Guaidó Márquez— del partido de Leopoldo López se convirtió en su más joven presidente. Lo demás ya es parte de la historia venezolana: su nuevo líder, ahora asumido como presidente interino y reconocido por varios países.

Ahora Maduro llama al diálogo como tabla de salvación, obviando que nadie cree en dialogar con él después de tantos otros que utilizó para ganar tiempo. Seguro habrá un diálogo pronto que ya estarán negociando sectores no maduristas del PSUV con la Asamblea Nacional y militares no comprometidos, pero será un diálogo sin Maduro; la detención violenta de Guaidó y su presta liberación —a pesar de las amenazas de Cabello e Iris Varela— fue la muestra de una grave fractura de la cadena de mando madurista.

Esta columna la terminé el domingo; quizás hoy sea historia pasada. En 1819, hace 200 años, Simón Bolívar —con 35 años, la misma edad de Guairó convocó el Congreso de Angostura para iniciar La Gran Colombia. Coincidencia histórica, quizás parangón y buen augurio para el reinicio de Venezuela.

Información consultada

https://www.youtube.com/watch?v=XD8PsJRi5KM

jueves, 10 de enero de 2019

¿Desafío, bravuconada o libreto obligado?



Hoy Nicolás Maduro Moros será “investido” presidente por el Tribunal Supremo de Justicia. Lo entrecomillo porque ni las elecciones cumplieron requisitos democráticos —altísima abstención (54% según el gobierno, 74% según la oposición), boicot de la oposición y posibilidades de fraude por uso de diferentes documentos, como el polémico “carné de la patria”— ni se juramentará, como establece la constitución de Chávez de 1999, frente a la Asamblea Nacional —de mayoría opositora— porque el mismo TSJ la declaró “en desacato”, además del incierto panorama interno —incluido el descalabro económico (el PIB cayó en 53% durante la gestión de Maduro) y la permanente represión.

En esta investidura serán muy pocos los gobernantes presentes: sus aliados bolivarianos Cuba, Nicaragua, Bolivia y El Salvador, junto con delegados de Turquía, China, Uruguay y México (y posibles de Rusia, Vietnam y Corea del Norte). Al rechazo de la Asamblea Nacional a reconocer su legitimidad, se une el de 13 países del Grupo de Lima (excepto México, que reinstauró la Doctrina Estrada del priismo) —a los que el madurismo amenazó con tomar “las más urgentes y crudas medidas diplomáticas”—, EEUU, Canadá y la Unión Europea; también el grupo IDEA de expresidentes hispanoamericanos y la Conferencia Episcopal Venezolana.

Con un gobierno cada vez más debilitado, apoyado en unas fuerzas armadas poco comprometidas, dependiendo del soporte externo —Cuba y Rusia—, con su base social en franco deterioro —más allá del prebendalismo— y ahora con mayoritario rechazo internacional, la interrogante —para el mismo madurismo— es ¿cuánto más aguantará?

Información consultada

https://www.elpais.com.uy/opinion/editorial/perdon-venezuela-dictadura-maduro-editorial.html
https://www.libremercado.com/2018-01-29/el-pib-de-venezuela-se-hunde-un-45-en-tres-anos-y-la-inflacion-podria-superar-el-13000-1276612871/
https://www.portafolio.co/internacional/inflacion-en-venezuela-noviembre-de-2018-524276

jueves, 3 de enero de 2019

Bolivia-Brasil, ¿la necesidad callará a la ideología?



En la posesión presidencial en Brasil, es destacable que el presidente Morales —en un entorno poco afín con la mayoría de los invitados en sus antípodas políticas— no haya mostrado lo ideologizada que están nuestras relaciones exteriores y, además, haya moderado —callado más bien— su diatriba habitual de la izquierda made in Foro de São Paulo. (También lo demostró el corto encuentro con Piñera, el primero tras La Haya.)

Ese cambio—espero que no sólo sea temporal— es fundamental porque entre ambos países hay vínculos muy importantes: somos miembros del MERCOSUR; Brasil es el principal exportador regional a Bolivia y su principal importador —hasta ahora y por corto tiempo más porque el negocio del gas se le achica a Bolivia, que urgentemente le busca compradores privados en ese país, además de para la urea chapareña—; la frontera común es la segunda mayor sudamericana y los vínculos entre nacionales son profundos y diversos. Pero también hay en contra: Bolivia narcoexporta a Brasil y los cárteles brasileños están acá; la corrupción de la época petista salpicaba a Bolivia y el alineamiento masista con el PT ha podido ser suicida para el futuro de las relaciones.

¿Qué pasará? De cumplir Bolsonaro sus promesas, el combate a la droga será intenso; Brasil buscará la autosuficiencia energética dentro del plan de austeridad y en lo exterior e ideológico combatirá a los gobiernos remanentes del socialismo 21 —está pendiente si el apoyo de Bolsonaro a sectores opositores— y a su propia izquierda forista. Todos panoramas que impiden augurios esperanzadores pero capeables con pragmatismo en ambas fronteras.

Información consultada

https://elpais.bo/claves-en-la-relacion-bolivia-brasil-tras-la-investidura/

martes, 1 de enero de 2019

2019, Año del Cerdo y de muchas cosas más



El 5 de febrero próximo (nueve días después de ¿nuestras? primarias y dos después de que el TSE publique sus resultados), los asiáticos celebrarán el inicio del año nuevo lunar y para la astrología china se iniciará el Año del Cerdo de Tierra. Como muchos conocen, la milenaria cultura china tiene una astrología cargada de simbolismos, con signos anuales según su calendario lunar y con ciclos docenales; precisamente, el 2019 es el fin de uno de esos ciclos de 12 años: el de vigencia del elemento Tierra, un año que la astrología china predice como de grandes cambios (final de un docenio) e inicio de otro: los años de Metal.

Volviendo a estas “elecciones primarias”, mi primera duda es si son útiles; la respuesta es sí y no (ying y yang). “Sí” para el MAS-ISP porque, al aceptar que participara, el TSE refrendaba la sentencia 84/17 del TCP y los partidos y alianzas que compitieran tácitamente lo aceptaban aunque explícitamente se opusieran a ello; “sí” también para el MAS-IPSP, porque el corto tiempo que se dio a los partidos luego de raudamente promulgada la Ley de Organizaciones Políticas creó una dificultad de origen para la unidad opositora y “sí” (también para el MAS-IPSP) porque complicaba, de origen, la sincronía entre plataformas y organizaciones políticas. (Aún hay otro “sí”: el de explicitar el “músculo” partidista, pero a esto llegaremos después.) Pero es “no” porque desde ya todos conocemos “los binomios ganadores” porque sólo compite uno por cada organización registrada, lo que las convierte en un gasto inútil.

Según el artículo 29 numeral I de la Ley 1096 (LOP), las elecciones primarias se realizarán 120 días antes de la convocatoria para elecciones generales y esta convocatoria será 150 días antes de la fecha de la elección (artículo 94 numeral I de la Ley 026 de Régimen Electoral); si sumamos que las primarias, según el numeral II del mencionado artículo 29, se convocarán con 120 días de antelación a su realización, entonces el país estaría inmerso en contiendas electorales 390 días antes de cada elección nacional, unos 13 meses (algo que es excede al resto de Latinoamérica pero “entendible” recordando que desde enero de 2015 vivimos la campaña por la re4candidatura del señor presidente).

La segunda duda se refiere a si la oposición (“las oposiciones”) está fortalecidamente preparada para terciar en las próximas elecciones generales y mi respuesta es “a hoy, aún no”. De los 10 partidos habilitados hasta noviembre, ocho concurren a las primarias; lo que pudiera parecer pluralidad, en realidad es dispersión porque siete enfrentarían al gubernamental MAS-IPSP; este síndrome MUD (por el grave fracaso opositor en Venezuela de la dispersión en la Mesa de la Unidad) se acentúa porque las plataformas ciudadanas tampoco han podido cohesionarse a cabalidad, creando un proceso a dos velocidades: una para el oficialismo, potenciado por la maquinaria del Estado, y otra para las oposiciones (partidarias y ciudadanas) armándose sobre la marcha.

Sin aún resultados de las primarias ni encuestas actualizadas confiables (aunque a tanta distancia de las elecciones recuerdo que al inicio de 2002, Alberto Costa Obregón y Libertad y Justicia “ganaban” absolutamente en las encuestas pero en junio las perdió con menos de 3%), me es fácil augurar que varias candidaturas opositoras se retirarán luego de las primarias y que, por “músculo” partidario (estructura) y electoral (adhesiones, financiamiento), en octubre el enfrentamiento principal estará entre el MAS-IPSP, Comunidad Ciudadana y “Bolivia dijo No”.

¿Se cumplirá el vaticinio de fin de ciclo?

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lunes, 31 de diciembre de 2018

La vuelta de tuerca política de América Latina



Desde final de 2015, Latinoamérica ha empezado una nueva vuelta de tuerca: en 2010 la izquierda made in Foro de São Paulo —dura y light— gobernaba o decidía en la mayoría de la Región (menos México, Belice, Honduras, Costa Rica, Panamá, Jamaica, Guyana y Colombia), “exitosa y generosa” con los más desposeídos gracias al boom extraordinario de los precios de los commodities, pero al cerrar 2018 en Latinoamérica prima el lato sensu ideológico contrario (la “derecha”, el liberalismo) y el forismo heavy sólo está aún en Nicaragua, Cuba, Venezuela, El Salvador y Bolivia —ambos a punto de elecciones trascendentes— y en versión light Quisqueya y Uruguay —éste también electoral en 2019 sin augurios favorables— (México, amén de populismo centralista, falta por saber qué hará). Una tendencia conservadora que se ha expandido en Europa y que en los EEUU ganó con Trump.

El último fue Brasil: Jair Messias Bolsonaro ganó la primera (46%) y segunda (55%) vueltas de las elecciones. ¿Cómo un candidato del minúsculo Partido Social Liberal —ultraconservador—, sin grandes recursos —tuitero popstar como Trump— y nostálgico de la dictadura, pudo ganar en un país tradicionalmente aperturista? Fue por la decepción con el populismo y la corrupción petistas de grandes sectores del electorado brasileño y a pesar de toda la campaña negativa sobre Bolsonaro —“misógino, homofóbico y fascista”—, apoyada en grandes medios internacionales.

¿Cuánto cambiará Brasil? Con un Congreso mayoritariamente conservador —partidos evangélicos incluidos—, un centro depreciado y las “izquierdas” reducidas, sus electores serán sus vigilantes. Y como la gravitación política regional de Brasil —primera economía regional— es enorme, eso significará una presión muy fuerte para cambiar regímenes en Venezuela y Nicaragua.

Para Bolivia, muy vinculado con Brasil —tiene la mayor frontera; se narcoexporta a Brasil y los cárteles brasileños están acá; el negocio del gas se reinventa en un nuevo contexto disímil y menos favorable; sus importaciones priman y estamos en un contexto político desfavorable —externo por el realineamiento ideológico regional e interno por el manifiesto apoyo de Bolsonaro a sectores opositores—, con seguridad la relación será estresante.

Hasta antes de la asunción, no se han dado encontronazos: Bolivia no ha sido puesta en el mismo “saco” que sus socios ALBA; se siguen buscando compradores privados para el gas; no se han “narcotizado” las relaciones…

Aún.



Información consultada

https://twitter.com/carlosdmesag
https://www1.folha.uol.com.br/internacional/es/brasil/2017/12/1942376-las-campanas-politicas-en-brasil-pediran-donaciones-y-haran-vaquitas-en-internet-para-la-eleccion-de-2018.shtml

jueves, 20 de diciembre de 2018

Un «regalo» navideño para Rusia y Turquía


Trump puede ser acusado de todo menos de no “fabricar” trend topics. La retirada de Siria es un suceso muy mediático con varias lecturas: la más simple es que Trump cumple una promesa de campaña —con la inmigración y el Obamacare no le ha ido bien y con China hoy está en “un equilibrio desequilibrado” de facto— y así “superaría” a Obama que no pudo cumplir su promesa de salir de Irak y Afganistán. Otra menos simple es que, en momentos en que está cambiando drásticamente su equipo y varios de sus íntimos están en la cárcel —Cohen y Manafort— o cerca de ella —Flynn—, el presidente quiera reposicionar su autoridad frente a un sector —el de los “halcones”— con el que ha tenido fricciones (Mattis, secretario de Defensa, antes había criticado abiertamente la idea de salir de Siria).

Queda una, “turbia”: un “regalo navideño” a Turquía pero, sobre todo, a Moscú, cuya benevolencia necesita él mucho ahora que el affaire de la conexión rusa en las elecciones crece cada vez más. Pero, ¿acaso no se beneficiaría al-Ásad y, por ende, Irán? ¿O le convendría a Netanyahu un poco de ruido para distraer las acusaciones que tiene?


Información consultada

https://actualidad.rt.com/actualidad/299535-netanyahu-israel-defender-retirada-eeuu-siria
https://www.nacion.com/el-mundo/politica/renuncia-asesor-de-seguridad-nacional-de-donald-trump/FGQPBZYFUFG6RF2RDCJOYUQ3TU/story/

martes, 18 de diciembre de 2018

Un mensaje de amor que nunca termina



Como cada año, llega la Navidad y el final de año y todos —creyentes o no— nos preparamos para celebrarla, con fe unos y, los que no creen, al menos con alegre disposición a compartir.

El domingo pasado fue —en los rituales católico, anglicano y de muchas iglesias cristianas hermanas separadas— el tercer domingo de Adviento: el de Gaudete o de la Alegría y es momento de recordar las epístolas del evangelizador Saulo de Tarsos —san Pablo— que nos ha promovido esa alegría durante dos mil años: «Estén siempre alegres»  y nos agrega a los creyentes  «en el Señor» para, a seguido, advertinos: «[…] fíjense en todo lo que encuentren de verdadero, noble, justo, limpio; en todo lo que es fraternal y hermoso; en todos los valores morales que merecen alabanza» [Filipenses 4:4,8]. Un mensaje universal que trasciende cualquier filiación y que el papa Francisco retoma en su primera exhortación apostólica Evangelii Gaudium (La alegría del Evangelio, 2013) cuando nos previene de la «tristeza individualista que brota del corazón cómodo y avaro, de la búsqueda enfermiza de placeres superficiales, de la conciencia aislada. Cuando la vida interior se clausura en los propios intereses, ya no hay espacio para los demás, ya no entran los pobres, ya no se escucha la voz de Dios, ya no se goza la dulce alegría de su amor, ya no palpita el entusiasmo por hacer el bien».

Como también la Natividad de Jesús es mensaje de amor y de esperanza que no termina al final de estas fiestas sino que deberíamos renovar en cada momento de cada año —como los primeros cristianos asociaron el nacimiento de Jesús con el renacimiento del Deus Sol Invictus ("el invencible Dios Sol" romano), fuente de luz y de vida. Pero también es un mensaje de sacrificio por un bien mayor —su hijo—, cuando María decide, para alumbrar a Jesús, afrontar el posible repudio de su sociedad —incluso la muerte lapidada, como aún hoy se practica por adulterio en Nigeria, Somalia, Indonesia e Irán en estricta y cruel aplicación de la sharía, de la que recientemente se salvó la nigeriana Amina Lawal gracias a la protesta internacional.

Contaré una doble y misma lección de amor que recibí. En los años 80, estando en Nicaragua tras la caída del somocismo, pude observar un acto de amor hacia el prójimo y la libertad cuando las comunidades eclesiales de base en Jinotega, Matagalpa, Masaya y Granada (una iglesia viva como por la que poco antes había sido asesinado Óscar Arnulfo Romero y Galdámez, hoy santo) participaron decisivamente junto con la guerrilla del frente Sandinista para la Liberación Nacional (FSLN) en la insurrección popular urbana contra la tiranía dictatorial.

En pleno levantamiento (el somocismo fue derrocado en julio), la Conferencia Episcopal emitió el 2 de junio de 1979 su Mensaje al pueblo nicaragüense, afirmando que «el fin de las revoluciones no puede ser otro que el de lograr que ‘el hombre se considere a sí mismo como un ser social’». Juan Pablo II también defendió su comunión con esa lucha: «El camino de la Iglesia es el camino del hombre» (Redemptor Hominis).
Décadas después, algunos de los entonces jóvenes de la guerrilla traicionaron los ideales por los que habían combatido, y el orteguismo, como el somocismo, volvió a masacrar a su pueblo y a sus pastores, y nuevamente la iglesia nicaragüense (vilipendiada, amenazada y agredida) es parte de la lucha de su pueblo contra la nueva dictadura.

Hoy, como siempre, tenemos que recordar lo que nos previenen los Proverbios: «Que nunca te abandonen el amor y la verdad: / llévalos siempre alrededor de tu cuello / y escríbelos en el libro de tu corazón.» [3:3-4]

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