martes, 27 de octubre de 2020

¿Cuál MAS ganó y por qué?

  

Desde que las elecciones nacionales y pasada la perplejidad tras los resultados —para muchos, incluido el Sr. Michel que, al filo de medianoche, mencionaba un 45% obtenido por el MAS—, dos preguntas han permeado los comentarios y opiniones —descontando los triunfalistas y revanchistas, tan aturdidos como los demás—: ¿Cuál MAS ganó? Y en la misma lógica: ¿Por qué ganó? Responderé la segunda primero.

La primera respuesta es que hubo una amplia autonegación de la realidad. Desde centrarse en el rechazo a Morales y su rosca que tendría mayoritariamente la población —actora de “las Pititas”— como la razón decisiva al decidir el voto, o en la negación de las tendencias que anunciaban la mayoría de las encuestas —el “cártel de las encuestadoras mentirosas” para Jorge Quiroga y Luis Fernando Camacho—; confiar en que un posible “voto útil” aparecería como factor de victoria, como en 2019 pero sin necesidad de ganarlo en campaña directa —reclamándolo como derecho frente a un librero— o por la infravaloración del verdadero impacto de la crisis económica y social tras el coronavirus en la gran mayoría de los bolivianos —muchos de la clase media emergente que dejaban de serlo y otros que cruzaban los límites de las estadísticas de las pobrezas. Muchos nos equivocamos porque —conscientes los que opinábamos sí de que el “milagro económico” entre 2008 y 2015 no fue resultado de ningún arte de barbiloque sino de fenómenos de mercado donde no incidíamos— no comprendimos que, para los que ahora vivían con muchas escaseces y avizoraban mucha más, el “milagro” sí sucedió y les benefició y el “milagrero” era Luis Arce Catacora. Hasta acá mi mea culpa.

Las del 18 fueron elecciones tranquilas, sin conflictos relevantes ni violencia, algo contra los augurios que llevábamos semanas esperando. ¿Acaso agosto no fue el desborde la violencia marcada por el desprecio al prójimo? Lo fue. ¿Acaso Arce y Choquehuanca no eran quienes representaban el regreso de los violentos? Y entonces empieza la duda.

¿Es que hay hoy “un MAS” —trancado en su pasado de soberbia, corrupción y despilfarro— o hay “varios MAS”? Como para muchos en Bolivia que pensaron que Luis Arce Catacora fue “el ministro del éxito económico del MAS” y su vicepresidencial David Choquehuanca Céspedes “el indigenista conciliador que relegaron los que ‘se robaron’ el MAS”, también muchos de ellos pudieron pensar que “había otro (u otros) MAS”. Arce y Choquehuanca hicieron mucho por poner distancia con Morales: Arce no apoyó los bloqueos de agosto y afirmó que «Evo debe aclarar sus asuntos pendientes con la justicia»; Choquehuanca repitió en varias ocasiones que «él no era del MAS sino de IPSP». ¿Fueron táctica o convicciones? El tiempo lo dirá.

Como mencioné en mi anterior columna [“Indecisos (y políticos) golean para el MAS” 20/10], Bolivia llegó a octubre 2020 para terminar un proceso electoral iniciado en octubre 2018, fracasado en octubre 2019 con el fraude y que llegó ahora tras tres postergaciones de fecha comicial por la pandemia, sin finalizar la crisis sanitaria e inmerso dentro de una amplia crisis económica que pondrá en jaque al próximo gobierno. Pero no sólo fue el cansancio de los electores y todo lo antes mencionado los que decidieron el voto: también debió pesar el Octubre Negro de 2003 y cuán posible podría volver la inestabilidad —que hizo saltar dos gobiernos: a Sánchez de Lozada y a De Mesa.

Si la estrategia ganadora fue el distanciarse del MAS “duro” y presentar a Arce como “el mago de la economía”, pronto sabremos si el próximo gobierno podrá —o querrá, quizás— mantener el equilibrio entre el MAS “duro”, el posible MAS “conciliador” —“renovador”— y los no-masistas que votaron por Arce: Un equilibrio azaroso.

¿Arce y los que lo acompañen podrán paliar la crisis? Lo que resulte —por éxito o fracaso— definirá los próximos cinco años.

 

Información consultada

https://computo.oep.org.bo/

http://www.encuestaseleccionesbolivia.bo/


martes, 20 de octubre de 2020

Indecisos (y políticos) golean para el MAS

  

El domingo fueron las elecciones. Contra los augurios, fueron elecciones tranquilas, sin conflictos relevantes ni violencia, una fiesta democrática celebrada por propios —Presidente Añez, TSE, Conferencia Episcopal— y ajenos —veedores internacionales. Las recriminaciones y perplejidades vinieron con las tendencias que, de madrugada, revelaron los exit polls de la empresa CIESMORI y de la organización TuVotoCuenta.

Al final de la jornada de votación, circuló un presunto resultado de TuVotoCuenta que daba una diferencia entre Arce (MAS-IPSP) y De Mesa (COMUNIDAD CIUDADANA) de 44,7% a 32,2%, respectivamente, y Arce —superado el 40% con diferencia del 12,5%— era ganador en primera vuelta. 

Los resultados de los los exit polls fueron más amplios aun: CIESMORI dio 52,4% a Arce y 31,5% a De Mesa —Arce pasaba del 50% más un voto, se acercaba al 53,7% de Morales en 2005 y sobrepasaba el 47,8% del fraude de Morales en 2019—; TuVotoCuenta dio el 53,0 (Arce) y el 30,8% (De Mesa). En ambas, Camacho tenía el 14,1%.

¿Por qué estos resultados? Un análisis desprejuiciado empieza por el cansancio electoral: un proceso iniciado en octubre del 2018 con la convocatoria a primarias, fracasado en octubre del 2019 con el fraude y que llegó a octubre del 2020 —tras tres postergaciones por la pandemia—, sin finalizar la crisis sanitaria y dentro de una crisis económica de amplias proporciones que tensionará, sin dudas, la gestión del próximo gobierno.

El segundo factor: la desunión de los opositores al MAS —siete partidos y alianzas— frente a una organización —más que un partido, aunque en el imaginario lo sea— que, más allá de fricciones internas, estaba unificado bajo una consigna: volver al Poder. La constatación por las encuestas —tan despreciadas por candidatos sin opciones— de la incapacidad de ganar llevó a la bajada de JUNTOS al reinicio de las campañas pospandemia, y, extemporánea ya, de LIBRE 21 y ADN. ¿Hubiera significado algo la bajada —tantas veces autoinsinuada antes— de CREEMOS? Si sus votos hubieran migrado todos a De Mesa, matemáticamente pudo provocar una segunda vuelta pero también hubiera frustrado sus seguidores, convencidos de su presunto liderazgo —circunscrito en lo regional, inexistente en lo nacional.

La pandemia de coronavirus desnudó falencias del gobierno transitorio —además de que abandonó el papel de árbitro para ser participante, lo que perjudicó el proceso alargado—, de la oposición y sus candidatos y adelantó —ampliándola— la crisis económica que se preveía gestionaría el próximo gobierno. Esto ayudó a Arce: como ministro de Economía administró —con aciertos y desaciertos— el boom extraordinario de ingresos por materias primas que, entre 2008 y 2014, dio una falsa bonanza al país pero que el gobierno del MAS logró atribuir, en el imaginario popular, a la gestión de Arce y su partido; ese mismo imaginario, lejos de la macroeconomía, ahora le atribuyó la capacidad mágica —suposición muy errada— de poder solucionar la crisis y le dio muchos votos.

Por último —seguro dejo algo sin analizar—, las mismas campañas: el MAS-IPSP y CREEMOS se lanzaron en terreno —espero con suficiente bioseguridad— a captar votos y devotos, mientras COMUNIDAD CIUDADANA se redujo a las redes y los medios, a medias entre la abulia y, quizás, la soberbia.

El discurso de victoria por Arce tuvo tags positivos —unidad, reconciliación, recuperación— y silencios manifiestos —sin mención de Evo ni el grupo de Buenos Aires, distanciamiento en sus mensajes que ya avanzaba desde los sucesos de agosto y posteriores. ¿Cuánto será cálculo político y cuánto voluntad manifiesta?

El domingo, el parto electoral fue sin violencia. Confiemos que el proceso hasta la proclamación oficial y la transición sigan así.

 

Información consultada

https://computo.oep.org.bo/

https://eldeber.com.bo/usted-elige/tras-la-victoria-electoral-del-mas-surge-el-debate-sobre-el-retorno-o-no-de-evo-a-bolivia_205299 

https://es.wikipedia.org/wiki/Elecciones_generales_de_Bolivia_de_2005

https://es.wikipedia.org/wiki/Elecciones_generales_de_Bolivia_de_2019

https://tuvotocuenta.org.bo/

https://www.hoybolivia.com/Noticia.php?IdNoticia=322011&tit=expertos_ven_que_el_nuevo_gobierno_heredara_la_crisis_economica_la_desconfianza_ciudadana_y_debera_restituir_la_concertacion

https://www.la-razon.com/nacional/2020/10/19/arce-anuncia-gobierno-de-unidad-y-reconduccion-del-proceso-de-cambio/

https://www.paginasiete.bo/nacional/2020/10/19/arce-logra-mas-de-50-segun-el-conteo-rapido-de-dos-firmas-272050.html

https://www.paginasiete.bo/nacional/2020/10/19/michel-debe-ser-un-momento-nuevo-la-gente-no-ha-votado-para-que-sea-lo-mismo-272055.html

https://www.youtube.com/watch?v=qKbhtq6d2XU

lunes, 19 de octubre de 2020

Entrevistas en EL DEBER RADIO sobre las elecciones

 https://www.facebook.com/watch/?v=787743618466596

https://www.facebook.com/watch/?v=350746546144607

https://www.facebook.com/watch/?v=2125123217652953

sábado, 17 de octubre de 2020

Estudio de auge y descenso de Covid considera seguro ir a votar protegido

 

En mi anterior artículo sobre el COVID-19 [“Tres escenarios marcan el ritmo de la pandemia hasta el día de las elecciones” 01/07], describía cómo estábamos en ese momento, qué nos vendría y cómo enfrentaríamos las anunciadas elecciones del 6 de septiembre. Hoy nos centraremos en el proceso de cómo vivimos la pandemia y cómo llegamos a las elecciones, definitivamente fijadas para el 18 de octubre. Para ello, la seguiremos en las tres etapas que, a hoy, ha transitado en nuestro país: auge, crisis y descenso y hablaremos de verdades, yerros, mitos y falsedades (el que sea el virus más informado —verdadera infodemia de verdades y bulos—, expandido y coercitivo de toda la historia lo hace singular).

Inicio y auge de la pandemia en Bolivia

Un poco tarde para la Región, la epidemia —porque no fue oficialmente pandemia hasta que el 11 de marzo la OMS la catalogó así—, llegó a Bolivia el 10 de marzo con 2 señoras bolivianas que regresaban de España y de Italia, respectivamente. Y digo “un poco tarde” porque el COVID-19 había “aterrizado” —literalmente, porque el primer paciente fue un ciudadano brasilero que llegó por vía aérea a São Paulo procedente de Italia— el 25 de febrero en la Región, y cuando “aterrizó” en Bolivia ya había aparecido —además de en Brasil— en México (27), Ecuador (29), República Dominicana (1/10), Argentina y Chile (3), Colombia, Costa Rica y Perú (6), Paraguay (7) y Panamá (8); a nosotros nos seguirían Cuba, Honduras y Guyana (11), Guatemala, Uruguay y Venezuela (13), El Salvador y Nicaragua (18      ), Haití (19) y Belice (23), entre los países más destacados de Latinoamérica; no obstante, ningún país de la Región (incluyendo todas las islas del Caribe, las Guyanas y las Islas Malvinas y Georgia.

Reubicándonos en Bolivia, e12 de marzo —con dos casos en el departamento de Santa Cruz y otro en el de Oruro— el gobierno nacional tomó las primeras medidas frente a la ya pandemia con la declaratoria del “Estado de emergencia sanitaria por COVID-19” que debió regir hasta el 30 de abril pero que, por la situación sanitaria, ha sido extendido hasta la actualidad con diferentes variables autorizadas por los gobiernos autónomos de nivel departamental y municipal en dependencia del nivel de riesgo —la presente etapa, denominada “cuarentena condicionada y dinámica”, sin ser abierta totalmente, es más flexibilizada y municipalizada.

El 21 de marzo —con 22 casos ya en todo el país: 10 en el departamento de Santa Cruz, uno en el de La Paz, dos en el de Cochabamba y nueve en el de Oruro— se emitió el Decreto Supremo 4199 que declaraba Cuarentena Total en todo el territorio del Estado Plurinacional de Bolivia, contra el contagio y propagación del Coronavirus y establecía “cuarentena rígida y obligatoria en todo el país”, conjunto de medidas que empezaron a funcionar desde el día siguiente, domingo 22 de marzo.

El ministro de Salud que navegó el inicio de la pandemia fue Aníbal Cruz Senzano, que estaba desde el primer gabinete nombrado por el gobierno de transición el 14 de noviembre. Aunque aparentemente había un control sobre la propagación, el 8 de abril —con aún sólo 264 casos repartidos en los departamentos de Santa Cruz (con casi la mitad de los casos), La Paz, Cochabamba y nueve en el de Oruro— fue sustituido abruptamente con Marcelo Navajas Salinas, cuya gestión duró hasta el 20 de mayo y también terminó abruptamente pero con detención policial: Pocos días antes había estallado el escándalo de la compra de 170 respiradores artificiales —muy básicos— fabricados por la compañía española GPA Innova, comprobada las graves irregularidades del 170% de sobreprecio.

Al momento de explotar el escándalo, aún la situación epidemiológica no era abiertamente crítica —más 4.900 casos en el período, 438 ese día (casi el 60% en el departamento de Santa Cruz, sobre todo su ciudad capital)— pero el escándalo alrededor de esa compra develó graves falencias, hasta entonces latentes pero poco advertidas, del gobierno de transición: falta de adecuados controles y transparencia —ésta prometida pero no cumplida—, improvisación y malísima comunicación gubernamental, discrecionalidad y deficiencia en los criterios de gestión —la compra irregular partió de dos funcionarios principales del MinSalud, uno de los cuales había sido por muchos años de la máxima confianza de la última ministra masista: la justificación dada de evitar una masacre blanca de exfuncionarios masistas (en este caso masacre azul) era ausente de criterio, sobre todo porque el anterior gobierno había sido expulsado por una insubordinación civil—; así mismo, este desgaste marcó el inicio de lo que sería, en poco tiempo, el final del proyecto político JUNTOS con la candidatura presidencial de la presidente transitoria.

La siguiente encargada de la cartera —María Eidy Roca Justiniano— fue nombrada para enfrentar la crisis que se avecinaba, paliar las graves deficiencias dejadas por los anteriores gobiernos —criminal tras 14 años del Masismo, muchos de ellos con sobreingresos externos por el gas y otras materias primas— y “navegar” la herencia dejada por Navajas Salinas.

Crisis: se desborda la pandemia

El primero de junio sobrepasamos los 10 mil casos totales desde el inicio de la pandemia y el 17 los 20 mil; el 22 tuvimos por primera vez en un día más de mil nuevos pacientes detectados; el 27 —aún en junio— llegamos a 30 mil afectados totales; el 6 de julio a 40 mil, el 14 sobrepasamos 50 mil y el 20 los 60 mil. Días antes, el 28 de junio sobrepasamos los primeros mil fallecidos y el 17 de julio los dos mil decesos por el coronavirus; ese mismo día, alcanzamos los dos mil nuevos pacientes detectados en un día. El 27 de julio superamos los 70 mil contagios y el primero de agosto se superaron los 3 mil nuevos pacientes detectados en un día y sobrepasamos los 3 mil decesos; al día siguiente nos acercamos muy cerca de los 80 mil contagiados totales y el 9 a los 90 mil. El 15 de agosto superamos las 4 mil víctimas mortales; el 16 sobrepasamos las 100 mil personas infectadas desde el inicio de la pandemia y el 25 los 110 mil. El 31 de agosto, como cierre de mes, alcanzamos más de 5 mil decesos, el 6 de septiembre —tras corrección y sinceramiento estadísticos en Santa Cruz— los 7 mil y el primero de agosto contabilizamos 8 mil; los 120 mil detectados totales llegaron el 5 de septiembre y el 19 los 130 mil (los 140 mil llegaran a mediados de la próxima semana si se mantiene la progresión actual).

Son cifras frías, más dramáticas si pensáramos que no tienen que ser las totales: para los detectados, muchos asintomáticos o levemente sintomáticos —incluso enfermos graves, como los que murieron en las calles o fuera de los hospitales— no fueron comprobados, parte por la poca cantidad de pruebas PCR diarias —el día que el reporte epidemiológico del MINSALUD anunció más realizadas, bordearon las 4.800—, por el atraso en los procesamientos de esas pruebas —que llevó al descarte de alrededor de 10 mil acumuladas sospechosas sin procesar en un mes— y porque posibles afectados no se verificaban rehuyendo la lamentable estigmatización social que la epidemia conllevaba para los contagiados. Tampoco los registros de fallecidos por la epidemia serían definitivos, tanto por los enterramientos clandestinos, por el atraso en el procesamiento de pruebas como la demora —consecuencia de las restricciones por las cuarentenas— en actualizar los datos en el Registro Civil.

Declive de casos

El descenso de los nuevos casos, la reducción de los fallecimientos y, sobre todo, la reducción de los casos activos —que aún no me atrevería a denominar franca recuperación porque hay indicios, leves aún, de aumento de nuevos casos en Santa Cruz y se mantienen indicadores aún altos en algunos departamentos, principalmente Tarija pero también Chuquisaca y Potosí— se inicia el 22 de agosto. El día anterior, los casos activos habían alcanzado su mayor cota (60.928) y, a partir de entonces, empezó un descenso continuado de los mismos gracias tanto a la reducción en nuevos casos detectados como a la recuperación de pacientes atendidos, hasta llegar al miércoles pasado, 14 de octubre, con 28.122 casos activos.

¿Debemos sentirnos satisfechos? No queda dudas que las medidas tomadas durantes las cuarentenas y el esfuerzo de los tres niveles de gobierno en paliar las falencias del sistema de salud —indiscutibles más allá de las críticas que he manifestado (incluyendo ahora la coordinación entre esos tres niveles), aunque aún sin satisfacer todas las carencias— incidieron favorablemente en reducir los casos afectados —sobre todo: “aplanaron” la curva de contagios, moderando el real desborde de los servicios intensivos— y los fallecimientos, pero la realidad ha desnudado un sistema de salud que, más allá de la emergencia de la epidemia, es ampliamente carente.

Algunas cifras nos ayudarán a confirmalo: En morbilidad —casos detectados x 100 mil habitantes—, tenemos un índice de 1.192,2, que en la Región (22 países analizados) —menor que el promedio regional: 1.593,8— nos sitúa por delante de Costa Rica (1.776,6), Colombia (1.844,3), Argentina (2.028,1), Brasil (2.432,3), Chile (2.527,0), Perú (2.643,4) y Panamá (2.892,8) pero que pudiera morigerarse, para beneficio de las estadísticas nacionales, por la cantidad de detectados según más o menos pruebas PCR que cada país haya realizado. El índice mundial al domingo pasado era de 490,0.

Respecto de los decesos, los resultados son menos auguriosos: el porcentaje de mortalidad versus morbilidad de Bolivia hasta el domingo ha sido de 6.0%, lo que nos sitúa sólo mejor que México (10,2%) y Ecuador (8,3%); respecto a la mortalidad de enfermos de COVID-19 por 100 mil habitantes, con 71,6 decesos nos ubicamos sólo por delante de Brasil y Ecuador (71,8 ambos) y Perú (103,7). A nivel regional la mortalidad versus morbilidad era de 3,5% y la mortalidad por 100 mil habitantes de 35,6; en el mundo, las cifras eran 2,9 y 14,0, respectivamente a cada indicador.

En recuperados, según datos también del domingo pasado, Bolivia (73,5%) estaba mejor situada que Guyana (65,8%), Paraguay (64,6%), Belice (61,2%), Costa Rica (59,7%) y Honduras (38,1%) pero muy lejos de Chile (94,9%) y Cuba (92,9%). A nivel regional el promedio era 82,4% y a nivel mundial 69,3%.

Elecciones y endemia

En mi artículo de julio, las elecciones fijadas para el 6 de septiembre por la Ley 691 "De modificación de la Ley 1297 de Postergación de las Elecciones Generales 2020" pudieron ser un suicidio colectivo: ese día tuvimos más de 120.500 casos totales, más de 500 nuevos casos y 40 nuevos fallecidos —tan cerca como el 2 de ese mes se alcanzó el récord de 102 fallecidos en un día.

Ahora, con cifras significativamente más bajas —sólo Santa Cruz tiene más nuevos casos que recuperados pero aún bajo niveles manejables—, el voto de este domingo se convierte en una posibilidad segura, manteniendo las medidas de bioprotección recomendadas.

Agradezco a Página Siete que me invitara a escribir ambos artículos —en julio para advertir del peligro y ahora en octubre para dar a conocer una realidad mucho menos complicada.

 

Ejerzamos nuestro derecho. Por la democracia y, también, por una urgida mejor y adecuada salud pública.

 

Información consultada

http://eju.tv/2020/04/cronologia-del-coronavirus-en-bolivia/       

https://covid19.healthdata.org/bolivia-(plurinational-state-of)?view=total-deaths&tab=trend

https://es.wikipedia.org/wiki/Aníbal_Cruz

https://es.wikipedia.org/wiki/Cuarentena_en_Bolivia_de_2020

https://es.wikipedia.org/wiki/Marcelo_Navajas

https://es.wikipedia.org/wiki/María_Eidy_Roca

https://es.wikipedia.org/wiki/Pandemia_de_COVID-19_en_América

https://gisanddata.maps.arcgis.com/apps/opsdashboard/index.html#/bda7594740fd40299423467b48e9ecf6

https://www.as-coa.org/articles/¿dónde-está-el-coronavirus-en-américa-latina

https://www.bbc.com/mundo/noticias-52747870

https://www.bbc.com/mundo/noticias-53921192

https://www.cepal.org/es/temas/covid-19

https://www.france24.com/es/20200825-seis-paises-america-latina-afectados-mundo-covid19

https://www.latinamerica.undp.org/content/rblac/es/home/coronavirus.html

https://www.lavanguardia.com/internacional/20200405/48285133216/yuval-harari-mundo-despues-coronavirus.html

https://www.telemundohouston.com/noticias/salud/coronavirus/coronavirus-en-el-mundo/coronavirus-latinoamerica-casos-infectados-muertes/2092261/

https://www.xlsemanal.com/personajes/20200412/yuval-noah-harari-despues-coronavirus-mundo-crisis-historia.html

martes, 13 de octubre de 2020

Voto convencido, esperanzado o por miedo

  

No voy a hablar del contenido de las encuestas porque, aunque pudiera argüir que el artículo 116 b) de la Ley Electoral N° 026/2010 me ampara el hacerlo hasta el miércoles 14 de octubre porque no es «difusión o publicación de estudios de opinión en materia electoral» como restringe el artículo 130 a) de la misma Ley pero como un medio me censuró (autocensura) la grabación de una entrevista en vivo donde les comparaba encuestas, prefiero no hacerlo.

Pero como nada me inhibe de hablar en general, voy a hacerlo, con la complicidad de ustedes, mis lectores.

Entre el 8 y el 11 pasados se difundieron 4 encuestas (me abstengo de identificarlas), con lo que llegamos a 10 encuestas realizadas a partir del 22 de julio (sólo considero las encuestas de carácter nacional autorizadas por el TSE) y con ellas llegamos a un status de equilibrio (emocional, claro) inestable y al límite: ¿habrá segunda vuelta?, ¿alguien ganará en primera? El margen entre los síes y los noes de los dos primeros ubicados (no los menciono para evitar susceptibilidades legales) en tres de ellas es entre uno y dos puntos porcentuales, redondeados. Y acá va el dilema conflictual: las encuestas dan entre 10 y 22 puntos porcentuales para indecisos: ¡el tercer “candidato con más ‘intenciones’” sería… el que no sabría aún por quién votar! Claro que esas respuestas encuestadas pueden ser para “marear la perdiz” de los estrategas y encuestadores pero en el atribulado y constreñido (en adhesiones) panorama electoral pospandemia captar indecisos es la opción A+ de cualquier estratega. (Para los que están preguntándose qué pasa con el voto exterior como alícuota del total de habilitados, el porcentaje global es el 4,1 y los mayores aportantes Argentina (1,9%), España (0,8%) y Brasil (0,6%), cuyas intenciones no fueron encuestadas pero que tienen claras tendencias “históricas”.)

No voy a pedir a Argos Panoptes que nos preste alguno de sus cien ojos para ver mejor ni que Tiresias o Calcas nos auguren. Sólo categorizaré un poco los posibles motivadores de votos.

Primero tenemos un “voto convencido”, aquél que un elector —fanático o no— proveerá al lema o candidatura que le empatiza y que deviene en el voto duro, o inamovible. Luego está el “voto esperanzado”, aquél que el elector asigna a un lema o candidatura —y muchas veces: una consigna— que moviliza sus aspiraciones; un ejemplo claro de este voto es el “voto útil” de 2019: para sacar al MAS del Poder y que migró de varias candidaturas hacia la que daba más opciones de lograrlo. Por último, me referiré al “voto por miedo”.

El “voto por miedo” no es racional: es puramente emocional. Responde a una única afirmación, que puede expresarse de diversas formas: «me aterra la vuelta del MAS», «no quiero que regrese el MAS»… « ya no puedo vivir bajo el MAS» (espero que nadie se ofenda por estas alusiones tan precisas e intencionadas).

Como emoción, el miedo debe estar en la base de Maslow: el miedo puede ser tan fuerte motivador como el hambre. Y el miedo —ése que está al final del callejón sin salida y aparece cuando ya se pierden las opciones con esperanza— puede, en poco días, cambiar totalmente —trastocar— los augurios previos para una elección: ya pasó —por esperanza— en la semana del silencio electoral del 2019, ¿y qué no pasaría por miedo?

Quizás —sólo quizás— esta semana —incluyo el domingo con el bolígrafo frente de la papeleta— sea de muchas decisiones abruptas (quizás no). Lo cierto es que aritméticamente —oh Diofanto— sólo hay dos candidatos —no tres— que podrían —si el voto ciudadano lo decide— presidir Bolivia los próximos cinco años pero también hay muchos sentimientos encontrados, asentados en la memoria del país.

Confiemos que el parto sea sin violencia.

 

Información consultada

https://es.wikipedia.org/wiki/Adivinación_en_la_Antigua_Grecia

https://es.wikipedia.org/wiki/Argos_Panoptes

https://es.wikipedia.org/wiki/Calcas

https://es.wikipedia.org/wiki/Oráculo_griego

https://es.wikipedia.org/wiki/Tiresias

https://es.wiktionary.org/wiki/mantis

https://pdba.georgetown.edu/Electoral/Bolivia/Ley26-2010.pdf

https://www.oep.org.bo/wp-content/uploads/2020/08/Calendario_Electoral_EG_OCT_2020.pdf

https://www.oep.org.bo/wp-content/uploads/2020/09/Estadisticas_PEB_EG_2020.pdf

https://www.paginasiete.bo/especial02/2020/10/11/encuesta-mesa-arce-empatan-camacho-se-afianza-como-tercero-271078.html

martes, 6 de octubre de 2020

(No)debate, «perversa encuesta» y Diofanto

  

El final de semana pasado hubo dos eventos anunciados como debates pero realmente muy diferentes: Después de 18 años (aquél en el que el candidato Manfred Reyes Villa arguyó desconocer a su suegro), candidatos presidenciales bolivianos se encontrarían juntos frente a Bolivia para presentar sus ideas.

El primero, con la asistencia de todos ellos y organizado por la Federación de Asociaciones Municipales de Bolivia (FAM) con participación de la Confederación Universitaria Boliviana (CUB) con el pretencioso nombre del Gran Debate y que resultó un no-debate (foro) sin periodistas, para que los candidatos dijeran sus posiciones más que propuestas en sí; quizás lo más rescatable fue cuando el candidato del MAS aclaró que él arreglaría todo lo que el ministro de Economía del MAS (él mismo) erró en el cuatroceno pasado. Quedaron varias susceptibilidades en la audiencia: el evento fue transmitido por la Red ATB (la preferida del Masismo y de bajísimo rating); era efectuado en el hotel Radisson de Santa Cruz de la Sierra, operado por la Sociedad Nulife Hoteles SRL cuyo accionista mayoritario es Juan Valdivia Almanza, principal accionista de Gravetal y exdiputado del MAS; por último, el coorganizador fue Max Mendoza Parra, presidente de la CUB y miembro del CONALCAM (masista), experto en lides universitarias donde lleva 28 años como estudiante sin egresar.

El del domingo, en La Paz, fue muy diferente desde su organización (Confederación de Empresarios Privados, Asociación Nacional de Periodistas, Fundación Jubileo y UMSA, entre otros) y con patrocinio de organizaciones internacionales; con periodistas conocidos (Myriam Claros y Tuffí Aré) y los candidatos asistentes hicieron lo que se espera de un debate: réplicas y dúplicas a los comentarios de los otros.

Hubo dos ausencias: de los candidatos del MAS y de CREEMOS. El del MAS se justificó diciendo que estaba comprometido para una entrevista en vivo en la Red UNO la que, casualmente, fue cambiada de otro día ya anunciada para ese domingo dejando dudas si era un gafe grave de coordinación (imposible cuando dirigía Marcos Montero, recientemente fallecido) o una intencionalidad de boicot al debate. Por su parte, el candidato de CREEMOS arguyó que, como el candidato Carlos de Mesa (COMUNIDAD CIUDADANA) se ausentaba si el del MAS no asistía, no iba aunque perdía la oportunidad de ser el candidato presente con más intenciones de voto; al final, De Mesa asistió tras el reclamo de las organizaciones a cargo mientras que los asesores de CREEMOS no le advirtieron a su candidato que esos “anuncios de ausencia” son tácticas para que, al confirmar después la presencia, se realce la imagen de importancia (por el reclamo y condescendencia con éste) del candidato que presuntamente iba a ausentarse; así, el candidato de CREEMOS no aprovechó la oportunidad de captar entre los aún muchos indecisos.

No analizaré el desempeño de cada candidato ni en sus afirmaciones: voy a sus actitudes. Posiblemente los largos años sin este ejercicio democrático (Morales Ayma, por razones obvias, siempre lo eludió), llevó a algunas actitudes excesivas de los candidatos de ADN y, sobre todo, Frente Para la Victoria. Preocupante sí, y mucho, que el FpV negara credibilidad al actual Tribunal Supremo Electoral y, aun así, participara de unos comicios en los que no confía, negándose a aceptar desde ya los resultados, en una actitud muy similar a la sostenida por el MAS.

Por último: Quiroga (y antes Camacho) acusó de manipuladas las encuestas avaladas por el TSE que no le benefician. Las encuestas de intención de voto son fotografías de un momento dado y, por ende, susceptibles a modificarse por factores relacionados con la campaña o la situación del país. Faltan aún otras hasta el 18 y ese día sabremos de su fiabilidad.

Así es la democracia… y la Arithmetica de Diofanto de Alejandría.

 

 

 

 

 


 

Información consultada

http://www.ceub.edu.bo/portal/index.php/18-slider/147-confederacion-universitaria-boliviana

https://eju.tv/2019/05/juan-valdivia-masista-millonario-dueno-de-gravetal-ahora-compra-el-50-del-hotel-radisson/

https://eldeber.com.bo/bolivia/miembro-del-conalcam-observara-a-candidatos_117519

https://eldeber.com.bo/pais/don-luis-arce-hubo-fraude-si-claro-que-si-el-lapsus-del-candidato-del-mas_203210

https://eldeber.com.bo/politica/el-exodo-de-votos-esta-agotado-y-los-candidatos-deben-seducir-a-votantes_202892

https://es.wikipedia.org/wiki/Arithmetica

https://es.wikipedia.org/wiki/Chi_Hyun_Chung

https://es.wikipedia.org/wiki/Diofanto_de_Alejandría.

https://es.wikipedia.org/wiki/Myriam_Claros

https://es.wikipedia.org/wiki/Pitágoras      

https://urgente.bo/noticia/acusan-juan-valdivia-almanza-exdiputado-del-mas-de-cuadruplicar-su-riqueza-en-5-años

https://www.brujuladigital.net/politica/despues-de-18-anos-bolivia-alista-su-primer-debate-presidencial-con-los-candidatos-principales

https://www.facebook.com/302866289917222/photos/max-mendoza-parra-tiene-50-años-de-edad-28-años-de-de-ser-estudiante-universitar/834943500042829/

https://www.noticiasfides.com/economia/empresa-de-valdivia-almanza-que-tiene-99-de-acciones-de-gravetal-esta-endeudada-y-en-34quiebra-34-405500

https://www.paginasiete.bo/economia/2019/5/18/masista-juan-valdivia-compra-el-50-del-hotel-radisson-218359.html

https://www.telesurtv.net/news/bolivianos-primer-debate-presidencial-20201003-0020.html

martes, 22 de septiembre de 2020

Nuevo panorama, aún dudoso escenario

  

Desde el 18 de agosto han salido cuatro encuestas que fueron marcando tendencia: Mercados y Muestras (1: 18 de agosto y 2: 15 de septiembre), CIESMORI (6 de septiembre) y TuVotoCuenta (16 de septiembre). La de IPSOS, anterior a MyM1, era sólo urbana y con mayor error de muestra.

En votos totales (incluyendo los que no se cuentan en resultados finales, como voto en blanco y nulo, y las no definidas, como voto secreto y no sabe/no responde) y redondeando los porcentajes de intención de voto, la candidatura de Luis Arce Catacora (MAS) transitó entre el 23% (MyM1), 26% (CIESMORI), 25% (MyM2) y 29% (TVC), lo cual podría dar a suponer que tuvo un repunte entre mediados de agosto y de septiembre del 6% (entre CIESMORI y TVC se reduce al 3%), en parte atribuible por los errores muestrales; también, el estudio de agosto estuvo inmediato con los conflictos violentos de ese mes y en septiembre inferiríamos que las denuncias de estupro para su líder autoexiliado no incidieron. De todas formas, ya que esas fotografías (eso son las encuestas de intenciones de votos) dan un leve ascenso al masismo (luego de la caída respecto a la prepandemia), es bueno analizar al resto de los candidatos y variables para conocer de dónde recibió las nuevas intenciones aportadas.

Carlos de Mesa Gisbert (COMUNIDAD CIUDADANA) obtuvo, en porcentajes, el 23 (MyM1, empatado con Arce), 17 (CIESMORI), 22 (MyM2) y 19 (TVC), valores más altos en MyM y menores en CIESMORI y TVC; en éstos dos, el spread con Arce es de sólo el 2%, “bailando” en los errores muestrales. En el mismo período, Jeanine Añez Chávez (JUNTOS) pasó del 12 (MyM1, lejos del 18% en febrero por la misma encuestadora), 10 (CIESMORI), 8 (MyM2) y 8 (TVC), una diferencia aproximada del 4% entre la primera y la cuarta encuesta pospandemia que (considerando su caudal electoral) no hubiera ido para el MAS. El siguiente, Luis Fernando Camacho Vaca, transitó entre el 6 (MyM1), 7 (CIESMORI), 8 (MyM2) y 10 (TVC, posible error muestral) y el resultado de TVC le dio el tercer lugar pero aún significativamente lejos de De Mesa. El resto de los candidatos siempre salieron de las posibilidades parlamentarias y de mantener su sigla.

Los indecisos transitaron por 19-17-21-10 y los ninguno/blanco/nulo entre el 11-9-11-18 (no incluyo voto secreto), por lo que podemos concluir que la reducción de los indecisos (excepto MyM2) pudo beneficiar a Arce y, menos, a Camacho (aunque quizás su leve ascenso pudo beneficiarse más de los candidatos residuales).

Analizando proyecciones promediadas sobre votos válidos (prorrateando indecisos/voto secreto y obviando ninguno/blanco/nulo) en los estudios de septiembre, Arce obtendría el 38% (37-37-40; TVC lo dio ganador en primera), Mesa el 28% (24-33-26, favorecido por MyM2 y entre 10 y 14% debajo de Arce), Camacho el 13% (12-12-14, sin posibilidades y a entre 16 y 18% de Arce) y Añez el 11% (14-12-8).

El jueves 17, tras las últimas proyecciones muy desfavorables, la presidente preventivamente decidió bajarse para evitar la victoria del MAS. Esto tendrá dos efectos: el reacomodo de los votos de JUNTOS (que beneficiarían principalmente el voto útil a De Mesa y, quizás, una fracción a Camacho) y la posibilidad de que entre los cuatro candidatos residuales hayan nuevas bajadas.

La próxima encuesta confirmarán una fotografía muy diferente: Las posibilidades de Camacho de competir en ballotaje son nulas (debería duplicar sus intenciones de voto); Arce sólo tiene posibilidades de contraerse; el voto útil va a decidir y los votos que se drenen del voto útil sólo beneficiarán la mayoría legislativa masista, como analizó Jimena Costa recordando que, para 2014, Raúl Peñaranda demostró cómo los votos al PDC redujeron los elegidos para bancadas no masistas y potenciaron los 2/3 del MAS.

 

Información consultada

https://correodelsur.com/politica/20200906_encuesta-de-ciesmori-le-da-26-2-de-preferencia-al-mas-y-17-1-a-comunidad-ciudadana.html

https://es.wikipedia.org/wiki/Chi_Hyun_Chung

https://es.wikipedia.org/wiki/Feliciano_Mamani

https://es.wikipedia.org/wiki/Luis_Fernando_Camacho

https://es.wikipedia.org/wiki/María_de_la_Cruz_Bayá

https://tuvotocuenta.org.bo/Resultados

https://www.noticiasfides.com/nacional/politica/encuesta-ciesmori-arce-sigue-primero-mesa-se-mantiene-segundo-y-anez-cae-en-la-preferencia-electoral-406188

https://www.paginasiete.bo/nacional/2020/8/18/encuesta-arce-mesa-empatan-con-el-23-anez-obtiene-el-12-264898.html

https://www.paginasiete.bo/nacional/2020/9/15/anez-baja-camacho-sube-ambos-empatan-con-el-8-268138.html

https://www.paginasiete.bo/opinion/2020/9/20/encuesta-renuncia-tendencias-268685.html   

https://www.unitel.tv/noticias/nueva-encuesta-nacional-arce-26-2-mesa-17-1-anez-10-4/