martes, 5 de junio de 2018

Pedro Sánchez apostó... ¿salto al vacío?



Tras la transición más rápida de la democracia española (bastante joven para los tiempos europeos) tras la caída también más rápida de un gobierno del período, Pedro Sánchez Pérez-Castejón recibía (primero sin Biblia ni crucifijo) la jefatura del Gobierno del rey Felipe VI y se convertía en el séptimo desde la Transición (y el primero gracias a que defenestró al anterior con una moción parlamentaria de censura). Así, el líder del Partido Socialista Obrero Español alcanzó lo que buscaba hace tanto tiempo.

Pero lograrlo ¿fue un éxito de Sánchez y el PSOE? O, por el contrario, similar como le pasó a PPK en Perú, ¿fue la suma de los errores de Mariano Rajoy Brey y del Partido Popular: corrupción, medias verdades y muchas mentiras? Como escribí en “¿De Guatemala a Guatepeor?: La España de Pedro Sánchez” [El Deber, 02/06/2018], la corrupción sistémica de gran parte de la clase política española devino en forma de gobernar con falta de escrúpulos y transparencia, no sólo del Partido Popular sino también, entre otros, del PSOE (caso Malaya, los ERE, incluso Gürtel) y en Cataluña de Convergència Democràtica y su heredero PDeCAT, lo que ha provocado en gran parte de la población el desapego y descreimiento de la política y, de rebote, el surgimiento de propuestas suicidas como PODEMOS y su modelo chavista. La condena de la trama Gürtel (coimas y financiamiento partidario ilegal a cambio de contratos a precios inflados, como Lava Jato) incluyó al Partido Popular como «partícipe a título lucrativo» (convirtiéndose en el primer partido en el Gobierno condenado por corrupción) además de confirmar la contabilidad paralela e ilegal del Partido (la «caja B») y cuestionar la credibilidad de las declaraciones judiciales de Rajoy.
Más que una victoria de Sánchez y del PSOE, la censura fue la victoria de la mayoría del espectro político contra el PP y Rajoy (político inmovilista, indeciso y pusilánime) porque, aunque sacaron al país de la crisis que creció con la demagogia populista del anterior gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero (ahora garante de Maduro, el mismo que la vocera del PSOE describió, sin pudor ni memoria, de «esperanza y de ilusión»), no solucionaron problemas sociales ni combatieron la corrupción.

Sánchez tendrá graves retos, empezando por  Cataluña (el nuevo President, Joaquim «Quim» Torra i Pla, también juró el sábado, finalizando la aplicación del 155), deberá «pagar las deudas» políticas que ahora ha contraído (con PODEMOS y los nacionalistas las más difíciles) y gobernar en la necesidad de alianzas para cualquier decisión, porque España es una democracia parlamentaria y los socialistas sólo tienen 84 de 350 diputados (24%) y 62 de 266 senadores (23%), sus menores desde la redemocratización.

Entre sus retos estarán sobrevivir con la política de austeridad de la Unión Europea (la que siempre criticó), los muy altos niveles de deuda (cerca del 100% del PIB) y de desempleo (17,4%), entre los más altos de la UE y, aunque el crecimiento pronosticado (2,6%) es de los mejores de la región, tendrá que equilibrarlos todos para poder cumplir con una prometida redistribución económica. También deberá moderar las fuerzas centrífugas que desde Cataluña (pero no sólo desde ella) intentan desmembrar el país y convivir con sus dos peores enemigos: PP y PODEMOS. Las políticas que tome la nueva administración reducirán o reforzarán el continuo drenaje de votantes, los de centro hacia Ciudadanos y los de izquierda hacia PODEMOS; eso se comprobará en las próximas elecciones, otra incógnita a dilucidar.


Información consultada

https://es.wikipedia.org/wiki/Congreso_de_los_Diputados
https://es.wikipedia.org/wiki/Partido_Demócrata_Europeo_Catalán
https://politica.elpais.com/politica/2018/06/01/actualidad/1527833707_590950.html
https://www.elconfidencial.com/espana/2018-06-01/mocion-censura-pedro-sanchez-presidente-rajoy_1572762/
https://www.elperiodico.com/es/politica/20180524/el-pp-primer-partido-condenado-por-corrupcion-6836906
https://www.libertaddigital.com/espana/2018-04-25/rivera-lo-hicimos-en-murcia-con-chaves-y-grinan-y-ahora-con-cifuentes-1276617686/

sábado, 2 de junio de 2018

¿De Guatemala a Guatepeor?: La España de Pedro Sánchez



El viernes, el Partido Popular entregó la jefatura del Gobierno al Socialista Obrero Español y su líder Pedro Sánchez Pérez-Castejón alcanzó lo que buscaba hace tanto tiempo.

¿Por qué se cayeron Mariano Rajoy Brey y su gente? Por la corrupción sistémica que, en buena parte de la clase política española, se convirtió en forma de gobernar. ¡Pero no es privativa de los Populares! No pocos dirigentes socialistas también hicierono gala de falta de escrúpulos y transparencia similares (caso Malaya, los ERE, la misma trama Gürtel que terminó de hundir a Rajoy) y no es necesario recordar las “maravillas” descubiertas de Convergència Democràtica de Catalunya y su heredero el Partit Demòcrata Europeu Català, por sólo citar de los más repetidos en medios.

Rajoy pasará a la historia peninsular como el escribano de provincias que logró liderar los Populares para después renegar de su antecesor (Aznar) y convertir el partido de uno de derecha moderno en otro socialdemócrata de derecha; también será el político del inmovilismo “porque sabía manejar muy bien los tiempos” y de la estrategia del avestruz, negando todo (la crisis de Cataluña y el actual desenlace son ejemplos de sus indecisiones).
Sánchez tampoco es un bendecido. Sus consignas bloqueadoras (el ¡No es No!) y su búsqueda del Poder a cualquier precio en 2016 uniendo Ciudadanos y Podemos y ahora recibiendo el apoyo de todos los nacionalistas e independistas extremistas, no son augurio de esperanzas, sobre todo luego del fatal paso de Rodríguez Zapatero por el cargo que ahora ocupará. 

Sánchez y Quim Torra i Pla llegan al poder simultáneamente. Esperemos ver qué pasará.

Información consultada

https://politica.elpais.com/politica/2018/06/01/actualidad/1527833707_590950.html

martes, 29 de mayo de 2018

Colombia entierra el Legado Santos



Ayer, Colombia volvió a votar SÍ a la Paz pero NO a los maltrechos Acuerdos de Paz cuando Iván Duque obtuvo 7.562.148 de votos, sobre el millón más que los que en 2016 rechazaron los Acuerdos recién firmados y que obligaron al gobierno Santos a darles un apresurado make-up y negociar algunas modificaciones (las que la guerrilla le aceptó) para no acabar fracasando totalmente. 

He estado leyendo algunas opiniones que auguran un «reñido» ballotage. Es bueno hacer números y memoria. Duque sacó 39,14% (le faltan 10,86%; las encuestas le daban entre 32,9 y 37,9, salió mejor) y su contendor 25,08 (le faltan 24,92; estaba entre 15,7 y 21,6, también mejor); el resto sacó 23,73 (Fajardo), 7,27 (Vargas Llera) y 2,06 (De la Calle). Petro necesita todo el trasvase de Fajardo (algo imposible) y aún “rasparle” a los otros. No hablemos de gobernabilidad: los congresistas de Petro son residuales en número.

En los ballotages de 2014, el ganador creció 25% y en las de 2010, 23%. Valgan las memorias.

Información consultada

Criminal farsa



El domingo, el régimen madurista buscó “afianzar” su dictadura: a la ilegalidad de la Asamblea Constituyente y de los comicios regionales y municipales del año pasado le sumó la “reelección” presidencial.

Sin oposición (los “candidatos oponentes” eran “el juego de legalidad”), rechazada por la mayoría de los países latinoamericanos, EEUU, Canadá y la Unión Europea, con un Consejo Electoral abiertamente sumiso y corrupto (el año pasado, la empresa que proveía servicio de voto electrónico desde que Chávez lo instauró denunció, que la CNE había realizado un fraude millonario para la Constituyente) y con una abstención récord (la “oficial” en 54%, la de Meganálisis en casi 83%) a pesar de las coacciones a los empleados públicos y a los beneficiarios de las Misiones para que votaran (el oficialismo promovió el voto ilegal con el madurista Carné de la Patria y no la cédula para facilitar el fraude), fue tan burda la farsa que hasta uno de los candidatos corifeos (Henri Falcón Fuentes, exchavista, exopositor) llamó a desconocer las elecciones “por las serias irregularidades” y realizar nuevas, aunque las posibilidades de que ganaran la farsa él o alguno de los otros dos candidatos de relleno era irreal porque todo estaba dispuesto para darle la victoria a Maduro Moros.

Hasta el momento sólo  sus aliados han reconocido los resultados: Bolivia, Cuba, El Salvador e Irán (falta Nicaragua). China y Rusia también; China para que el actual régimen en el poder le siga pagando (en petróleo) las decenas de miles de millones en créditos adeudados; Rusia porque Venezuela es su principal aliado geopolítico regional.

jueves, 24 de mayo de 2018

Habemus Cardenal: un regalo de Pentecostés



«Muchos prometen períodos de cambio, nuevos comienzos, renovaciones portentosas, pero [...] ningún esfuerzo terreno por cambiar las cosas satisface plenamente el corazón del hombre. El cambio del Espíritu es diferente: [...] nos hace libres por dentro.» [Homilía del Papa Francisco en Pentecostés, 20/05/2018]

Era el Día de Pentecostés, el quincuagésimo del Tiempo de Pascua de Resurrección de Jesús. Los discípulos del Maestro estaban reunidos cuando «se produjo desde el cielo un estruendo, como de viento que soplaba fuertemente [...]. Vieron aparecer unas lenguas, como llamaradas [...] posándose encima de cada uno de ellos. Se llenaron todos de Espíritu Santo.» [Hechos, 2: 2-4]

Ese «viento impetuoso de Dios [que] cambia la realidad [y] cambia los corazones» como Francisco describió en su homilía, llegó como regalo para Bolivia de un nuevo cardenal, Toribio Ticona Porco, el tercero en Bolivia el primero fue José Clemente Cardenal Maurer en 1967, seguido de Julio Cardenal Terrazas Sandoval en 2001— y el primero indígena altiplánico. Un “príncipe de la Iglesia” que cumple las palabras de Jesús que describe San Mateo [20:16]: «los últimos serán primeros, y los primeros, últimos» porque fue lustrabotas, revendedor del periódico Rebeldía, minero en Chacarilla (donde fue alcalde durante 14 años a falta de otra autoridad y la empresa minera que allí operaba cometía abusos), mecánico automotriz, ayudante de albañil, trabajó en la cervecería de Potosí; por defender la causa de los pobres, como sacerdote, fue encerrado «pero todo lo hemos hecho por el Señor».

Nacido cerca del cielo, en Atocha, hace 81 años, desde 2012 prelado emérito de Coro Coro, donde habitó y sirvió a la Iglesia durante 20 años, por su edad no podrá ser elector en un próximo Cónclave, lo que comparte con dos nuevos purpurados: el mexicano Sergio Obeso Rivera y el español Aquilino Bocos Merino; el otro nuevo cardenal latinoamericano es el peruano Pedro Barreto Jimeno. También fueron nombrados un iraquí, un español, tres italianos, un malgache, un polaco, un paquistaní, un portugués y un japonés, confirmando la universalidad de la Iglesia. Con estos nombramientos, la Iglesia Católica tiene 227 cardenales, de ellos 126 electores; latinoamericanos son 43 (22 electores).

El nuevo líder de la Iglesia en Bolivia ha sido elegido cuando el país se prepara para la canonización de su primera santa, la Beata Madre Nazaria de Santa Teresa (nacida Nazaria Ignacia March Mesa), fundadora en Oruro de las Misioneras Cruzadas de la Iglesia en 1925, hoy en 21 países. Su obra evangelizadora ella la definió: «Quiero levantar a Bolivia de su postración, no quiero solo pan para sus pobres, ni repartir limosnas que se recogen de la caridad, sino elevar la dignidad de este pueblo, enseñándole a trabajar, procurándole trabajo digno, haciéndole sentir que en las manos de todos, y de cada uno, está el participar de la belleza, de la armonía, la dulzura y la felicidad de sentirse hijo de Dios.»

En una homilía del 9 de abril de 2016, el nuevo cardenal boliviano destacó: «Una de las características de nuestra Iglesia es el servicio a todos, pero con preferencia a los pobres. [...] El gobierno nos acusa de jerarcas y de colonizadores, pero eso no nos hace mella, porque nosotros seguimos anunciando el Evangelio. [...] El poder no es para aplastar a los demás, ni la economía para arruinar a las personas, ni la política para hacer lo que les da la gana. La economía, lo social y lo político deben estar al servicio del hombre y no a la inversa.»

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martes, 8 de mayo de 2018

50 años de redescubierto “amar el amor”



Era mayo de 1968 y en Paris (y luego en una larga treintena de países) los jóvenes descubrían “amar el amor”. Mientras, en Latinoamérica lo íbamos descubriendo de a poco y asaz prejuiciosamente en medio de la dicotomía en blanco y negro de una Guerra Fría que acá era mucho más caliente.

Debo agradecer a mi querida amiga Susana Seleme Antelo y su crónica “Los imperdibles años ‘60” el que volviera a vivirlos. Cinco décadas atrás, chiquillos de 14 años compartíamos en los recesos del instituto las escasas noticias que nos llegaban de algo que no entendíamos pero nos entusiasmaba: una tercera vía, no-violenta y lejana de los –ismos acostumbrados, de la que nuestros contemporáneos, un poco lejanos, nos abrían los ojos.

Y el 1968 nos dio mucho para abrirlos. Poco antes, el 4 de abril, en los EE.UU fue asesinado Martin Luther King Jr, Premio Nobel por la Paz, líder en la defensa de los derechos civiles y uno de los apóstoles de la no-violencia en el siglo xx junto con el Mathama Mohandas Karamchand Gandhi y Nelson Rolihlahla Mandela, y poco después, el 6 de junio asesinaban a Robert F. Kennedy también en los EE.UU. Pero mayo fue mucho más que primavera: Del 2 al 10 de mayo (paradoja, ese 5 se cumplió 150 años del nacimiento de Karl Marx), bajo el lema de “la imaginación al poder”, se iniciaba en París y extendía por toda Francia y el mundo un movimiento de estudiantes, trabajadores y minorías, unidos con protestas valóricas contra la autoridad y los prejuicios sociopolíticos, que se continuó en la experiencia de un socialismo menos dogmático y libre como fue la corta experiencia (15 de mayo al 20 de agosto) de la Primavera de Praga, que los tanques soviéticos destruyeron, sin darse cuenta los jerarcas del Pacto de Varsovia que acababan con la última opción de sobrevivir ellos mismos. 

¿Valió la utopía? Tras Mayo del 68 no se cambió el orden global porque no intentó cambiar el Estado, la política o la economía (más allá del breve episodio checoslovaco), “falencia” de la que siempre le acusaron los marxistas; por su parte, desde posiciones conservadoras, lo estigmatizaron de ser “el fin de toda utopía revolucionaria” y haber avanzado la sociedad de consumo posmoderna. Sin embargo, modificó brutalmente las relaciones de la política con la sociedad y la cultura: fue un vendaval desacralizador, democratizador, liberador y libertario que, con las consignas de "la imaginación al poder" y "prohibido prohibir", se negó a «cambiar el mundo a través de la toma del poder porque impugna al poder en sí mismo, así como la vida gris y opaca que ofrece el capitalismo» [Lucía Álvarez, “Mayo del 68, ¿el fin de la utopía revolucionaria?”] a lo que agrego yo: también impugnó al conservadurismo inmovilista que éste exhibía, compartido con el entonces aparentemente pujante comunismo del Este; por su parte André Glucksmann [Los maestros pensadores, 1977] la describió como «la revolución inencontrable».

Fue el primer movimiento global seguido en tiempo real en una época sin Internet ni redes, a pesar de Jean-Paul Sartreuna revolución de la revolución” contra el autoritarismo y los imperialismos, que en un momento histórico unió a estudiantes y obreros integrados en una visión nueva del mundo, utópica y anárquica (más que anarquista) con el hombre y su libertad plena en su centro porque, como 40 años después describiera su líder Daniel Cohn Bendit, Dany el Rojo, en su libro Forget 68 (Olviden el 68): «Contrariamente a los revolucionarios que quieren el poder político, la rebelión de 1968 quería el poder de su propia vida».

Información consultada

https://es.wikipedia.org/wiki/Internacional_Comunista