martes, 27 de octubre de 2020

¿Cuál MAS ganó y por qué?

  

Desde que las elecciones nacionales y pasada la perplejidad tras los resultados —para muchos, incluido el Sr. Michel que, al filo de medianoche, mencionaba un 45% obtenido por el MAS—, dos preguntas han permeado los comentarios y opiniones —descontando los triunfalistas y revanchistas, tan aturdidos como los demás—: ¿Cuál MAS ganó? Y en la misma lógica: ¿Por qué ganó? Responderé la segunda primero.

La primera respuesta es que hubo una amplia autonegación de la realidad. Desde centrarse en el rechazo a Morales y su rosca que tendría mayoritariamente la población —actora de “las Pititas”— como la razón decisiva al decidir el voto, o en la negación de las tendencias que anunciaban la mayoría de las encuestas —el “cártel de las encuestadoras mentirosas” para Jorge Quiroga y Luis Fernando Camacho—; confiar en que un posible “voto útil” aparecería como factor de victoria, como en 2019 pero sin necesidad de ganarlo en campaña directa —reclamándolo como derecho frente a un librero— o por la infravaloración del verdadero impacto de la crisis económica y social tras el coronavirus en la gran mayoría de los bolivianos —muchos de la clase media emergente que dejaban de serlo y otros que cruzaban los límites de las estadísticas de las pobrezas. Muchos nos equivocamos porque —conscientes los que opinábamos sí de que el “milagro económico” entre 2008 y 2015 no fue resultado de ningún arte de barbiloque sino de fenómenos de mercado donde no incidíamos— no comprendimos que, para los que ahora vivían con muchas escaseces y avizoraban mucha más, el “milagro” sí sucedió y les benefició y el “milagrero” era Luis Arce Catacora. Hasta acá mi mea culpa.

Las del 18 fueron elecciones tranquilas, sin conflictos relevantes ni violencia, algo contra los augurios que llevábamos semanas esperando. ¿Acaso agosto no fue el desborde la violencia marcada por el desprecio al prójimo? Lo fue. ¿Acaso Arce y Choquehuanca no eran quienes representaban el regreso de los violentos? Y entonces empieza la duda.

¿Es que hay hoy “un MAS” —trancado en su pasado de soberbia, corrupción y despilfarro— o hay “varios MAS”? Como para muchos en Bolivia que pensaron que Luis Arce Catacora fue “el ministro del éxito económico del MAS” y su vicepresidencial David Choquehuanca Céspedes “el indigenista conciliador que relegaron los que ‘se robaron’ el MAS”, también muchos de ellos pudieron pensar que “había otro (u otros) MAS”. Arce y Choquehuanca hicieron mucho por poner distancia con Morales: Arce no apoyó los bloqueos de agosto y afirmó que «Evo debe aclarar sus asuntos pendientes con la justicia»; Choquehuanca repitió en varias ocasiones que «él no era del MAS sino de IPSP». ¿Fueron táctica o convicciones? El tiempo lo dirá.

Como mencioné en mi anterior columna [“Indecisos (y políticos) golean para el MAS” 20/10], Bolivia llegó a octubre 2020 para terminar un proceso electoral iniciado en octubre 2018, fracasado en octubre 2019 con el fraude y que llegó ahora tras tres postergaciones de fecha comicial por la pandemia, sin finalizar la crisis sanitaria e inmerso dentro de una amplia crisis económica que pondrá en jaque al próximo gobierno. Pero no sólo fue el cansancio de los electores y todo lo antes mencionado los que decidieron el voto: también debió pesar el Octubre Negro de 2003 y cuán posible podría volver la inestabilidad —que hizo saltar dos gobiernos: a Sánchez de Lozada y a De Mesa.

Si la estrategia ganadora fue el distanciarse del MAS “duro” y presentar a Arce como “el mago de la economía”, pronto sabremos si el próximo gobierno podrá —o querrá, quizás— mantener el equilibrio entre el MAS “duro”, el posible MAS “conciliador” —“renovador”— y los no-masistas que votaron por Arce: Un equilibrio azaroso.

¿Arce y los que lo acompañen podrán paliar la crisis? Lo que resulte —por éxito o fracaso— definirá los próximos cinco años.

 

Información consultada

https://computo.oep.org.bo/

http://www.encuestaseleccionesbolivia.bo/


martes, 20 de octubre de 2020

Indecisos (y políticos) golean para el MAS

  

El domingo fueron las elecciones. Contra los augurios, fueron elecciones tranquilas, sin conflictos relevantes ni violencia, una fiesta democrática celebrada por propios —Presidente Añez, TSE, Conferencia Episcopal— y ajenos —veedores internacionales. Las recriminaciones y perplejidades vinieron con las tendencias que, de madrugada, revelaron los exit polls de la empresa CIESMORI y de la organización TuVotoCuenta.

Al final de la jornada de votación, circuló un presunto resultado de TuVotoCuenta que daba una diferencia entre Arce (MAS-IPSP) y De Mesa (COMUNIDAD CIUDADANA) de 44,7% a 32,2%, respectivamente, y Arce —superado el 40% con diferencia del 12,5%— era ganador en primera vuelta. 

Los resultados de los los exit polls fueron más amplios aun: CIESMORI dio 52,4% a Arce y 31,5% a De Mesa —Arce pasaba del 50% más un voto, se acercaba al 53,7% de Morales en 2005 y sobrepasaba el 47,8% del fraude de Morales en 2019—; TuVotoCuenta dio el 53,0 (Arce) y el 30,8% (De Mesa). En ambas, Camacho tenía el 14,1%.

¿Por qué estos resultados? Un análisis desprejuiciado empieza por el cansancio electoral: un proceso iniciado en octubre del 2018 con la convocatoria a primarias, fracasado en octubre del 2019 con el fraude y que llegó a octubre del 2020 —tras tres postergaciones por la pandemia—, sin finalizar la crisis sanitaria y dentro de una crisis económica de amplias proporciones que tensionará, sin dudas, la gestión del próximo gobierno.

El segundo factor: la desunión de los opositores al MAS —siete partidos y alianzas— frente a una organización —más que un partido, aunque en el imaginario lo sea— que, más allá de fricciones internas, estaba unificado bajo una consigna: volver al Poder. La constatación por las encuestas —tan despreciadas por candidatos sin opciones— de la incapacidad de ganar llevó a la bajada de JUNTOS al reinicio de las campañas pospandemia, y, extemporánea ya, de LIBRE 21 y ADN. ¿Hubiera significado algo la bajada —tantas veces autoinsinuada antes— de CREEMOS? Si sus votos hubieran migrado todos a De Mesa, matemáticamente pudo provocar una segunda vuelta pero también hubiera frustrado sus seguidores, convencidos de su presunto liderazgo —circunscrito en lo regional, inexistente en lo nacional.

La pandemia de coronavirus desnudó falencias del gobierno transitorio —además de que abandonó el papel de árbitro para ser participante, lo que perjudicó el proceso alargado—, de la oposición y sus candidatos y adelantó —ampliándola— la crisis económica que se preveía gestionaría el próximo gobierno. Esto ayudó a Arce: como ministro de Economía administró —con aciertos y desaciertos— el boom extraordinario de ingresos por materias primas que, entre 2008 y 2014, dio una falsa bonanza al país pero que el gobierno del MAS logró atribuir, en el imaginario popular, a la gestión de Arce y su partido; ese mismo imaginario, lejos de la macroeconomía, ahora le atribuyó la capacidad mágica —suposición muy errada— de poder solucionar la crisis y le dio muchos votos.

Por último —seguro dejo algo sin analizar—, las mismas campañas: el MAS-IPSP y CREEMOS se lanzaron en terreno —espero con suficiente bioseguridad— a captar votos y devotos, mientras COMUNIDAD CIUDADANA se redujo a las redes y los medios, a medias entre la abulia y, quizás, la soberbia.

El discurso de victoria por Arce tuvo tags positivos —unidad, reconciliación, recuperación— y silencios manifiestos —sin mención de Evo ni el grupo de Buenos Aires, distanciamiento en sus mensajes que ya avanzaba desde los sucesos de agosto y posteriores. ¿Cuánto será cálculo político y cuánto voluntad manifiesta?

El domingo, el parto electoral fue sin violencia. Confiemos que el proceso hasta la proclamación oficial y la transición sigan así.

 

Información consultada

https://computo.oep.org.bo/

https://eldeber.com.bo/usted-elige/tras-la-victoria-electoral-del-mas-surge-el-debate-sobre-el-retorno-o-no-de-evo-a-bolivia_205299 

https://es.wikipedia.org/wiki/Elecciones_generales_de_Bolivia_de_2005

https://es.wikipedia.org/wiki/Elecciones_generales_de_Bolivia_de_2019

https://tuvotocuenta.org.bo/

https://www.hoybolivia.com/Noticia.php?IdNoticia=322011&tit=expertos_ven_que_el_nuevo_gobierno_heredara_la_crisis_economica_la_desconfianza_ciudadana_y_debera_restituir_la_concertacion

https://www.la-razon.com/nacional/2020/10/19/arce-anuncia-gobierno-de-unidad-y-reconduccion-del-proceso-de-cambio/

https://www.paginasiete.bo/nacional/2020/10/19/arce-logra-mas-de-50-segun-el-conteo-rapido-de-dos-firmas-272050.html

https://www.paginasiete.bo/nacional/2020/10/19/michel-debe-ser-un-momento-nuevo-la-gente-no-ha-votado-para-que-sea-lo-mismo-272055.html

https://www.youtube.com/watch?v=qKbhtq6d2XU

lunes, 19 de octubre de 2020

Entrevistas en EL DEBER RADIO sobre las elecciones

 https://www.facebook.com/watch/?v=787743618466596

https://www.facebook.com/watch/?v=350746546144607

https://www.facebook.com/watch/?v=2125123217652953

sábado, 17 de octubre de 2020

Estudio de auge y descenso de Covid considera seguro ir a votar protegido

 

En mi anterior artículo sobre el COVID-19 [“Tres escenarios marcan el ritmo de la pandemia hasta el día de las elecciones” 01/07], describía cómo estábamos en ese momento, qué nos vendría y cómo enfrentaríamos las anunciadas elecciones del 6 de septiembre. Hoy nos centraremos en el proceso de cómo vivimos la pandemia y cómo llegamos a las elecciones, definitivamente fijadas para el 18 de octubre. Para ello, la seguiremos en las tres etapas que, a hoy, ha transitado en nuestro país: auge, crisis y descenso y hablaremos de verdades, yerros, mitos y falsedades (el que sea el virus más informado —verdadera infodemia de verdades y bulos—, expandido y coercitivo de toda la historia lo hace singular).

Inicio y auge de la pandemia en Bolivia

Un poco tarde para la Región, la epidemia —porque no fue oficialmente pandemia hasta que el 11 de marzo la OMS la catalogó así—, llegó a Bolivia el 10 de marzo con 2 señoras bolivianas que regresaban de España y de Italia, respectivamente. Y digo “un poco tarde” porque el COVID-19 había “aterrizado” —literalmente, porque el primer paciente fue un ciudadano brasilero que llegó por vía aérea a São Paulo procedente de Italia— el 25 de febrero en la Región, y cuando “aterrizó” en Bolivia ya había aparecido —además de en Brasil— en México (27), Ecuador (29), República Dominicana (1/10), Argentina y Chile (3), Colombia, Costa Rica y Perú (6), Paraguay (7) y Panamá (8); a nosotros nos seguirían Cuba, Honduras y Guyana (11), Guatemala, Uruguay y Venezuela (13), El Salvador y Nicaragua (18      ), Haití (19) y Belice (23), entre los países más destacados de Latinoamérica; no obstante, ningún país de la Región (incluyendo todas las islas del Caribe, las Guyanas y las Islas Malvinas y Georgia.

Reubicándonos en Bolivia, e12 de marzo —con dos casos en el departamento de Santa Cruz y otro en el de Oruro— el gobierno nacional tomó las primeras medidas frente a la ya pandemia con la declaratoria del “Estado de emergencia sanitaria por COVID-19” que debió regir hasta el 30 de abril pero que, por la situación sanitaria, ha sido extendido hasta la actualidad con diferentes variables autorizadas por los gobiernos autónomos de nivel departamental y municipal en dependencia del nivel de riesgo —la presente etapa, denominada “cuarentena condicionada y dinámica”, sin ser abierta totalmente, es más flexibilizada y municipalizada.

El 21 de marzo —con 22 casos ya en todo el país: 10 en el departamento de Santa Cruz, uno en el de La Paz, dos en el de Cochabamba y nueve en el de Oruro— se emitió el Decreto Supremo 4199 que declaraba Cuarentena Total en todo el territorio del Estado Plurinacional de Bolivia, contra el contagio y propagación del Coronavirus y establecía “cuarentena rígida y obligatoria en todo el país”, conjunto de medidas que empezaron a funcionar desde el día siguiente, domingo 22 de marzo.

El ministro de Salud que navegó el inicio de la pandemia fue Aníbal Cruz Senzano, que estaba desde el primer gabinete nombrado por el gobierno de transición el 14 de noviembre. Aunque aparentemente había un control sobre la propagación, el 8 de abril —con aún sólo 264 casos repartidos en los departamentos de Santa Cruz (con casi la mitad de los casos), La Paz, Cochabamba y nueve en el de Oruro— fue sustituido abruptamente con Marcelo Navajas Salinas, cuya gestión duró hasta el 20 de mayo y también terminó abruptamente pero con detención policial: Pocos días antes había estallado el escándalo de la compra de 170 respiradores artificiales —muy básicos— fabricados por la compañía española GPA Innova, comprobada las graves irregularidades del 170% de sobreprecio.

Al momento de explotar el escándalo, aún la situación epidemiológica no era abiertamente crítica —más 4.900 casos en el período, 438 ese día (casi el 60% en el departamento de Santa Cruz, sobre todo su ciudad capital)— pero el escándalo alrededor de esa compra develó graves falencias, hasta entonces latentes pero poco advertidas, del gobierno de transición: falta de adecuados controles y transparencia —ésta prometida pero no cumplida—, improvisación y malísima comunicación gubernamental, discrecionalidad y deficiencia en los criterios de gestión —la compra irregular partió de dos funcionarios principales del MinSalud, uno de los cuales había sido por muchos años de la máxima confianza de la última ministra masista: la justificación dada de evitar una masacre blanca de exfuncionarios masistas (en este caso masacre azul) era ausente de criterio, sobre todo porque el anterior gobierno había sido expulsado por una insubordinación civil—; así mismo, este desgaste marcó el inicio de lo que sería, en poco tiempo, el final del proyecto político JUNTOS con la candidatura presidencial de la presidente transitoria.

La siguiente encargada de la cartera —María Eidy Roca Justiniano— fue nombrada para enfrentar la crisis que se avecinaba, paliar las graves deficiencias dejadas por los anteriores gobiernos —criminal tras 14 años del Masismo, muchos de ellos con sobreingresos externos por el gas y otras materias primas— y “navegar” la herencia dejada por Navajas Salinas.

Crisis: se desborda la pandemia

El primero de junio sobrepasamos los 10 mil casos totales desde el inicio de la pandemia y el 17 los 20 mil; el 22 tuvimos por primera vez en un día más de mil nuevos pacientes detectados; el 27 —aún en junio— llegamos a 30 mil afectados totales; el 6 de julio a 40 mil, el 14 sobrepasamos 50 mil y el 20 los 60 mil. Días antes, el 28 de junio sobrepasamos los primeros mil fallecidos y el 17 de julio los dos mil decesos por el coronavirus; ese mismo día, alcanzamos los dos mil nuevos pacientes detectados en un día. El 27 de julio superamos los 70 mil contagios y el primero de agosto se superaron los 3 mil nuevos pacientes detectados en un día y sobrepasamos los 3 mil decesos; al día siguiente nos acercamos muy cerca de los 80 mil contagiados totales y el 9 a los 90 mil. El 15 de agosto superamos las 4 mil víctimas mortales; el 16 sobrepasamos las 100 mil personas infectadas desde el inicio de la pandemia y el 25 los 110 mil. El 31 de agosto, como cierre de mes, alcanzamos más de 5 mil decesos, el 6 de septiembre —tras corrección y sinceramiento estadísticos en Santa Cruz— los 7 mil y el primero de agosto contabilizamos 8 mil; los 120 mil detectados totales llegaron el 5 de septiembre y el 19 los 130 mil (los 140 mil llegaran a mediados de la próxima semana si se mantiene la progresión actual).

Son cifras frías, más dramáticas si pensáramos que no tienen que ser las totales: para los detectados, muchos asintomáticos o levemente sintomáticos —incluso enfermos graves, como los que murieron en las calles o fuera de los hospitales— no fueron comprobados, parte por la poca cantidad de pruebas PCR diarias —el día que el reporte epidemiológico del MINSALUD anunció más realizadas, bordearon las 4.800—, por el atraso en los procesamientos de esas pruebas —que llevó al descarte de alrededor de 10 mil acumuladas sospechosas sin procesar en un mes— y porque posibles afectados no se verificaban rehuyendo la lamentable estigmatización social que la epidemia conllevaba para los contagiados. Tampoco los registros de fallecidos por la epidemia serían definitivos, tanto por los enterramientos clandestinos, por el atraso en el procesamiento de pruebas como la demora —consecuencia de las restricciones por las cuarentenas— en actualizar los datos en el Registro Civil.

Declive de casos

El descenso de los nuevos casos, la reducción de los fallecimientos y, sobre todo, la reducción de los casos activos —que aún no me atrevería a denominar franca recuperación porque hay indicios, leves aún, de aumento de nuevos casos en Santa Cruz y se mantienen indicadores aún altos en algunos departamentos, principalmente Tarija pero también Chuquisaca y Potosí— se inicia el 22 de agosto. El día anterior, los casos activos habían alcanzado su mayor cota (60.928) y, a partir de entonces, empezó un descenso continuado de los mismos gracias tanto a la reducción en nuevos casos detectados como a la recuperación de pacientes atendidos, hasta llegar al miércoles pasado, 14 de octubre, con 28.122 casos activos.

¿Debemos sentirnos satisfechos? No queda dudas que las medidas tomadas durantes las cuarentenas y el esfuerzo de los tres niveles de gobierno en paliar las falencias del sistema de salud —indiscutibles más allá de las críticas que he manifestado (incluyendo ahora la coordinación entre esos tres niveles), aunque aún sin satisfacer todas las carencias— incidieron favorablemente en reducir los casos afectados —sobre todo: “aplanaron” la curva de contagios, moderando el real desborde de los servicios intensivos— y los fallecimientos, pero la realidad ha desnudado un sistema de salud que, más allá de la emergencia de la epidemia, es ampliamente carente.

Algunas cifras nos ayudarán a confirmalo: En morbilidad —casos detectados x 100 mil habitantes—, tenemos un índice de 1.192,2, que en la Región (22 países analizados) —menor que el promedio regional: 1.593,8— nos sitúa por delante de Costa Rica (1.776,6), Colombia (1.844,3), Argentina (2.028,1), Brasil (2.432,3), Chile (2.527,0), Perú (2.643,4) y Panamá (2.892,8) pero que pudiera morigerarse, para beneficio de las estadísticas nacionales, por la cantidad de detectados según más o menos pruebas PCR que cada país haya realizado. El índice mundial al domingo pasado era de 490,0.

Respecto de los decesos, los resultados son menos auguriosos: el porcentaje de mortalidad versus morbilidad de Bolivia hasta el domingo ha sido de 6.0%, lo que nos sitúa sólo mejor que México (10,2%) y Ecuador (8,3%); respecto a la mortalidad de enfermos de COVID-19 por 100 mil habitantes, con 71,6 decesos nos ubicamos sólo por delante de Brasil y Ecuador (71,8 ambos) y Perú (103,7). A nivel regional la mortalidad versus morbilidad era de 3,5% y la mortalidad por 100 mil habitantes de 35,6; en el mundo, las cifras eran 2,9 y 14,0, respectivamente a cada indicador.

En recuperados, según datos también del domingo pasado, Bolivia (73,5%) estaba mejor situada que Guyana (65,8%), Paraguay (64,6%), Belice (61,2%), Costa Rica (59,7%) y Honduras (38,1%) pero muy lejos de Chile (94,9%) y Cuba (92,9%). A nivel regional el promedio era 82,4% y a nivel mundial 69,3%.

Elecciones y endemia

En mi artículo de julio, las elecciones fijadas para el 6 de septiembre por la Ley 691 "De modificación de la Ley 1297 de Postergación de las Elecciones Generales 2020" pudieron ser un suicidio colectivo: ese día tuvimos más de 120.500 casos totales, más de 500 nuevos casos y 40 nuevos fallecidos —tan cerca como el 2 de ese mes se alcanzó el récord de 102 fallecidos en un día.

Ahora, con cifras significativamente más bajas —sólo Santa Cruz tiene más nuevos casos que recuperados pero aún bajo niveles manejables—, el voto de este domingo se convierte en una posibilidad segura, manteniendo las medidas de bioprotección recomendadas.

Agradezco a Página Siete que me invitara a escribir ambos artículos —en julio para advertir del peligro y ahora en octubre para dar a conocer una realidad mucho menos complicada.

 

Ejerzamos nuestro derecho. Por la democracia y, también, por una urgida mejor y adecuada salud pública.

 

Información consultada

http://eju.tv/2020/04/cronologia-del-coronavirus-en-bolivia/       

https://covid19.healthdata.org/bolivia-(plurinational-state-of)?view=total-deaths&tab=trend

https://es.wikipedia.org/wiki/Aníbal_Cruz

https://es.wikipedia.org/wiki/Cuarentena_en_Bolivia_de_2020

https://es.wikipedia.org/wiki/Marcelo_Navajas

https://es.wikipedia.org/wiki/María_Eidy_Roca

https://es.wikipedia.org/wiki/Pandemia_de_COVID-19_en_América

https://gisanddata.maps.arcgis.com/apps/opsdashboard/index.html#/bda7594740fd40299423467b48e9ecf6

https://www.as-coa.org/articles/¿dónde-está-el-coronavirus-en-américa-latina

https://www.bbc.com/mundo/noticias-52747870

https://www.bbc.com/mundo/noticias-53921192

https://www.cepal.org/es/temas/covid-19

https://www.france24.com/es/20200825-seis-paises-america-latina-afectados-mundo-covid19

https://www.latinamerica.undp.org/content/rblac/es/home/coronavirus.html

https://www.lavanguardia.com/internacional/20200405/48285133216/yuval-harari-mundo-despues-coronavirus.html

https://www.telemundohouston.com/noticias/salud/coronavirus/coronavirus-en-el-mundo/coronavirus-latinoamerica-casos-infectados-muertes/2092261/

https://www.xlsemanal.com/personajes/20200412/yuval-noah-harari-despues-coronavirus-mundo-crisis-historia.html

martes, 13 de octubre de 2020

Voto convencido, esperanzado o por miedo

  

No voy a hablar del contenido de las encuestas porque, aunque pudiera argüir que el artículo 116 b) de la Ley Electoral N° 026/2010 me ampara el hacerlo hasta el miércoles 14 de octubre porque no es «difusión o publicación de estudios de opinión en materia electoral» como restringe el artículo 130 a) de la misma Ley pero como un medio me censuró (autocensura) la grabación de una entrevista en vivo donde les comparaba encuestas, prefiero no hacerlo.

Pero como nada me inhibe de hablar en general, voy a hacerlo, con la complicidad de ustedes, mis lectores.

Entre el 8 y el 11 pasados se difundieron 4 encuestas (me abstengo de identificarlas), con lo que llegamos a 10 encuestas realizadas a partir del 22 de julio (sólo considero las encuestas de carácter nacional autorizadas por el TSE) y con ellas llegamos a un status de equilibrio (emocional, claro) inestable y al límite: ¿habrá segunda vuelta?, ¿alguien ganará en primera? El margen entre los síes y los noes de los dos primeros ubicados (no los menciono para evitar susceptibilidades legales) en tres de ellas es entre uno y dos puntos porcentuales, redondeados. Y acá va el dilema conflictual: las encuestas dan entre 10 y 22 puntos porcentuales para indecisos: ¡el tercer “candidato con más ‘intenciones’” sería… el que no sabría aún por quién votar! Claro que esas respuestas encuestadas pueden ser para “marear la perdiz” de los estrategas y encuestadores pero en el atribulado y constreñido (en adhesiones) panorama electoral pospandemia captar indecisos es la opción A+ de cualquier estratega. (Para los que están preguntándose qué pasa con el voto exterior como alícuota del total de habilitados, el porcentaje global es el 4,1 y los mayores aportantes Argentina (1,9%), España (0,8%) y Brasil (0,6%), cuyas intenciones no fueron encuestadas pero que tienen claras tendencias “históricas”.)

No voy a pedir a Argos Panoptes que nos preste alguno de sus cien ojos para ver mejor ni que Tiresias o Calcas nos auguren. Sólo categorizaré un poco los posibles motivadores de votos.

Primero tenemos un “voto convencido”, aquél que un elector —fanático o no— proveerá al lema o candidatura que le empatiza y que deviene en el voto duro, o inamovible. Luego está el “voto esperanzado”, aquél que el elector asigna a un lema o candidatura —y muchas veces: una consigna— que moviliza sus aspiraciones; un ejemplo claro de este voto es el “voto útil” de 2019: para sacar al MAS del Poder y que migró de varias candidaturas hacia la que daba más opciones de lograrlo. Por último, me referiré al “voto por miedo”.

El “voto por miedo” no es racional: es puramente emocional. Responde a una única afirmación, que puede expresarse de diversas formas: «me aterra la vuelta del MAS», «no quiero que regrese el MAS»… « ya no puedo vivir bajo el MAS» (espero que nadie se ofenda por estas alusiones tan precisas e intencionadas).

Como emoción, el miedo debe estar en la base de Maslow: el miedo puede ser tan fuerte motivador como el hambre. Y el miedo —ése que está al final del callejón sin salida y aparece cuando ya se pierden las opciones con esperanza— puede, en poco días, cambiar totalmente —trastocar— los augurios previos para una elección: ya pasó —por esperanza— en la semana del silencio electoral del 2019, ¿y qué no pasaría por miedo?

Quizás —sólo quizás— esta semana —incluyo el domingo con el bolígrafo frente de la papeleta— sea de muchas decisiones abruptas (quizás no). Lo cierto es que aritméticamente —oh Diofanto— sólo hay dos candidatos —no tres— que podrían —si el voto ciudadano lo decide— presidir Bolivia los próximos cinco años pero también hay muchos sentimientos encontrados, asentados en la memoria del país.

Confiemos que el parto sea sin violencia.

 

Información consultada

https://es.wikipedia.org/wiki/Adivinación_en_la_Antigua_Grecia

https://es.wikipedia.org/wiki/Argos_Panoptes

https://es.wikipedia.org/wiki/Calcas

https://es.wikipedia.org/wiki/Oráculo_griego

https://es.wikipedia.org/wiki/Tiresias

https://es.wiktionary.org/wiki/mantis

https://pdba.georgetown.edu/Electoral/Bolivia/Ley26-2010.pdf

https://www.oep.org.bo/wp-content/uploads/2020/08/Calendario_Electoral_EG_OCT_2020.pdf

https://www.oep.org.bo/wp-content/uploads/2020/09/Estadisticas_PEB_EG_2020.pdf

https://www.paginasiete.bo/especial02/2020/10/11/encuesta-mesa-arce-empatan-camacho-se-afianza-como-tercero-271078.html

martes, 6 de octubre de 2020

(No)debate, «perversa encuesta» y Diofanto

  

El final de semana pasado hubo dos eventos anunciados como debates pero realmente muy diferentes: Después de 18 años (aquél en el que el candidato Manfred Reyes Villa arguyó desconocer a su suegro), candidatos presidenciales bolivianos se encontrarían juntos frente a Bolivia para presentar sus ideas.

El primero, con la asistencia de todos ellos y organizado por la Federación de Asociaciones Municipales de Bolivia (FAM) con participación de la Confederación Universitaria Boliviana (CUB) con el pretencioso nombre del Gran Debate y que resultó un no-debate (foro) sin periodistas, para que los candidatos dijeran sus posiciones más que propuestas en sí; quizás lo más rescatable fue cuando el candidato del MAS aclaró que él arreglaría todo lo que el ministro de Economía del MAS (él mismo) erró en el cuatroceno pasado. Quedaron varias susceptibilidades en la audiencia: el evento fue transmitido por la Red ATB (la preferida del Masismo y de bajísimo rating); era efectuado en el hotel Radisson de Santa Cruz de la Sierra, operado por la Sociedad Nulife Hoteles SRL cuyo accionista mayoritario es Juan Valdivia Almanza, principal accionista de Gravetal y exdiputado del MAS; por último, el coorganizador fue Max Mendoza Parra, presidente de la CUB y miembro del CONALCAM (masista), experto en lides universitarias donde lleva 28 años como estudiante sin egresar.

El del domingo, en La Paz, fue muy diferente desde su organización (Confederación de Empresarios Privados, Asociación Nacional de Periodistas, Fundación Jubileo y UMSA, entre otros) y con patrocinio de organizaciones internacionales; con periodistas conocidos (Myriam Claros y Tuffí Aré) y los candidatos asistentes hicieron lo que se espera de un debate: réplicas y dúplicas a los comentarios de los otros.

Hubo dos ausencias: de los candidatos del MAS y de CREEMOS. El del MAS se justificó diciendo que estaba comprometido para una entrevista en vivo en la Red UNO la que, casualmente, fue cambiada de otro día ya anunciada para ese domingo dejando dudas si era un gafe grave de coordinación (imposible cuando dirigía Marcos Montero, recientemente fallecido) o una intencionalidad de boicot al debate. Por su parte, el candidato de CREEMOS arguyó que, como el candidato Carlos de Mesa (COMUNIDAD CIUDADANA) se ausentaba si el del MAS no asistía, no iba aunque perdía la oportunidad de ser el candidato presente con más intenciones de voto; al final, De Mesa asistió tras el reclamo de las organizaciones a cargo mientras que los asesores de CREEMOS no le advirtieron a su candidato que esos “anuncios de ausencia” son tácticas para que, al confirmar después la presencia, se realce la imagen de importancia (por el reclamo y condescendencia con éste) del candidato que presuntamente iba a ausentarse; así, el candidato de CREEMOS no aprovechó la oportunidad de captar entre los aún muchos indecisos.

No analizaré el desempeño de cada candidato ni en sus afirmaciones: voy a sus actitudes. Posiblemente los largos años sin este ejercicio democrático (Morales Ayma, por razones obvias, siempre lo eludió), llevó a algunas actitudes excesivas de los candidatos de ADN y, sobre todo, Frente Para la Victoria. Preocupante sí, y mucho, que el FpV negara credibilidad al actual Tribunal Supremo Electoral y, aun así, participara de unos comicios en los que no confía, negándose a aceptar desde ya los resultados, en una actitud muy similar a la sostenida por el MAS.

Por último: Quiroga (y antes Camacho) acusó de manipuladas las encuestas avaladas por el TSE que no le benefician. Las encuestas de intención de voto son fotografías de un momento dado y, por ende, susceptibles a modificarse por factores relacionados con la campaña o la situación del país. Faltan aún otras hasta el 18 y ese día sabremos de su fiabilidad.

Así es la democracia… y la Arithmetica de Diofanto de Alejandría.

 

 

 

 

 


 

Información consultada

http://www.ceub.edu.bo/portal/index.php/18-slider/147-confederacion-universitaria-boliviana

https://eju.tv/2019/05/juan-valdivia-masista-millonario-dueno-de-gravetal-ahora-compra-el-50-del-hotel-radisson/

https://eldeber.com.bo/bolivia/miembro-del-conalcam-observara-a-candidatos_117519

https://eldeber.com.bo/pais/don-luis-arce-hubo-fraude-si-claro-que-si-el-lapsus-del-candidato-del-mas_203210

https://eldeber.com.bo/politica/el-exodo-de-votos-esta-agotado-y-los-candidatos-deben-seducir-a-votantes_202892

https://es.wikipedia.org/wiki/Arithmetica

https://es.wikipedia.org/wiki/Chi_Hyun_Chung

https://es.wikipedia.org/wiki/Diofanto_de_Alejandría.

https://es.wikipedia.org/wiki/Myriam_Claros

https://es.wikipedia.org/wiki/Pitágoras      

https://urgente.bo/noticia/acusan-juan-valdivia-almanza-exdiputado-del-mas-de-cuadruplicar-su-riqueza-en-5-años

https://www.brujuladigital.net/politica/despues-de-18-anos-bolivia-alista-su-primer-debate-presidencial-con-los-candidatos-principales

https://www.facebook.com/302866289917222/photos/max-mendoza-parra-tiene-50-años-de-edad-28-años-de-de-ser-estudiante-universitar/834943500042829/

https://www.noticiasfides.com/economia/empresa-de-valdivia-almanza-que-tiene-99-de-acciones-de-gravetal-esta-endeudada-y-en-34quiebra-34-405500

https://www.paginasiete.bo/economia/2019/5/18/masista-juan-valdivia-compra-el-50-del-hotel-radisson-218359.html

https://www.telesurtv.net/news/bolivianos-primer-debate-presidencial-20201003-0020.html

martes, 22 de septiembre de 2020

Nuevo panorama, aún dudoso escenario

  

Desde el 18 de agosto han salido cuatro encuestas que fueron marcando tendencia: Mercados y Muestras (1: 18 de agosto y 2: 15 de septiembre), CIESMORI (6 de septiembre) y TuVotoCuenta (16 de septiembre). La de IPSOS, anterior a MyM1, era sólo urbana y con mayor error de muestra.

En votos totales (incluyendo los que no se cuentan en resultados finales, como voto en blanco y nulo, y las no definidas, como voto secreto y no sabe/no responde) y redondeando los porcentajes de intención de voto, la candidatura de Luis Arce Catacora (MAS) transitó entre el 23% (MyM1), 26% (CIESMORI), 25% (MyM2) y 29% (TVC), lo cual podría dar a suponer que tuvo un repunte entre mediados de agosto y de septiembre del 6% (entre CIESMORI y TVC se reduce al 3%), en parte atribuible por los errores muestrales; también, el estudio de agosto estuvo inmediato con los conflictos violentos de ese mes y en septiembre inferiríamos que las denuncias de estupro para su líder autoexiliado no incidieron. De todas formas, ya que esas fotografías (eso son las encuestas de intenciones de votos) dan un leve ascenso al masismo (luego de la caída respecto a la prepandemia), es bueno analizar al resto de los candidatos y variables para conocer de dónde recibió las nuevas intenciones aportadas.

Carlos de Mesa Gisbert (COMUNIDAD CIUDADANA) obtuvo, en porcentajes, el 23 (MyM1, empatado con Arce), 17 (CIESMORI), 22 (MyM2) y 19 (TVC), valores más altos en MyM y menores en CIESMORI y TVC; en éstos dos, el spread con Arce es de sólo el 2%, “bailando” en los errores muestrales. En el mismo período, Jeanine Añez Chávez (JUNTOS) pasó del 12 (MyM1, lejos del 18% en febrero por la misma encuestadora), 10 (CIESMORI), 8 (MyM2) y 8 (TVC), una diferencia aproximada del 4% entre la primera y la cuarta encuesta pospandemia que (considerando su caudal electoral) no hubiera ido para el MAS. El siguiente, Luis Fernando Camacho Vaca, transitó entre el 6 (MyM1), 7 (CIESMORI), 8 (MyM2) y 10 (TVC, posible error muestral) y el resultado de TVC le dio el tercer lugar pero aún significativamente lejos de De Mesa. El resto de los candidatos siempre salieron de las posibilidades parlamentarias y de mantener su sigla.

Los indecisos transitaron por 19-17-21-10 y los ninguno/blanco/nulo entre el 11-9-11-18 (no incluyo voto secreto), por lo que podemos concluir que la reducción de los indecisos (excepto MyM2) pudo beneficiar a Arce y, menos, a Camacho (aunque quizás su leve ascenso pudo beneficiarse más de los candidatos residuales).

Analizando proyecciones promediadas sobre votos válidos (prorrateando indecisos/voto secreto y obviando ninguno/blanco/nulo) en los estudios de septiembre, Arce obtendría el 38% (37-37-40; TVC lo dio ganador en primera), Mesa el 28% (24-33-26, favorecido por MyM2 y entre 10 y 14% debajo de Arce), Camacho el 13% (12-12-14, sin posibilidades y a entre 16 y 18% de Arce) y Añez el 11% (14-12-8).

El jueves 17, tras las últimas proyecciones muy desfavorables, la presidente preventivamente decidió bajarse para evitar la victoria del MAS. Esto tendrá dos efectos: el reacomodo de los votos de JUNTOS (que beneficiarían principalmente el voto útil a De Mesa y, quizás, una fracción a Camacho) y la posibilidad de que entre los cuatro candidatos residuales hayan nuevas bajadas.

La próxima encuesta confirmarán una fotografía muy diferente: Las posibilidades de Camacho de competir en ballotaje son nulas (debería duplicar sus intenciones de voto); Arce sólo tiene posibilidades de contraerse; el voto útil va a decidir y los votos que se drenen del voto útil sólo beneficiarán la mayoría legislativa masista, como analizó Jimena Costa recordando que, para 2014, Raúl Peñaranda demostró cómo los votos al PDC redujeron los elegidos para bancadas no masistas y potenciaron los 2/3 del MAS.

 

Información consultada

https://correodelsur.com/politica/20200906_encuesta-de-ciesmori-le-da-26-2-de-preferencia-al-mas-y-17-1-a-comunidad-ciudadana.html

https://es.wikipedia.org/wiki/Chi_Hyun_Chung

https://es.wikipedia.org/wiki/Feliciano_Mamani

https://es.wikipedia.org/wiki/Luis_Fernando_Camacho

https://es.wikipedia.org/wiki/María_de_la_Cruz_Bayá

https://tuvotocuenta.org.bo/Resultados

https://www.noticiasfides.com/nacional/politica/encuesta-ciesmori-arce-sigue-primero-mesa-se-mantiene-segundo-y-anez-cae-en-la-preferencia-electoral-406188

https://www.paginasiete.bo/nacional/2020/8/18/encuesta-arce-mesa-empatan-con-el-23-anez-obtiene-el-12-264898.html

https://www.paginasiete.bo/nacional/2020/9/15/anez-baja-camacho-sube-ambos-empatan-con-el-8-268138.html

https://www.paginasiete.bo/opinion/2020/9/20/encuesta-renuncia-tendencias-268685.html   

https://www.unitel.tv/noticias/nueva-encuesta-nacional-arce-26-2-mesa-17-1-anez-10-4/

viernes, 18 de septiembre de 2020

martes, 8 de septiembre de 2020

Sin liebres, la hora de las tortugas

  

El domingo pasado, la Red UNITEL difundió la tercera encuesta de intenciones de voto que este año preparó CIES MORI para la Red, también la tercera autorizada por el OEP después de la pandemia y la tercera vía telefónica. Analicémosla.

Lo primero significativo es que todos los candidatos bajan en el histórico de las tres de CIES MORI (que mantendré en pro de comparación): en votos no ponderados (totales), respecto del 15 de marzo pasado Luis Arce (MAS-IPSP) baja del 33,3% al 26,2% (-7,1%, lejos también de la primera de CIES MORI del 16 de febrero donde obtuvo el 31,6% de las preferencias), Carlos de Mesa (COMUNIDAD CIUDADANA) del 18,3% al 17,1% (una caída del 1,2%, aún en el margen de error del 2,2% y que retoma el mismo valor de febrero) y la actual presidente Jeanine Añez del 16,9% al 10,4% (-6,5%, lejos del 16,5% en febrero).

Al resto de los candidatos, más lejano, lo encabeza Luis Fernando Camacho (CREEMOS) que del 7,1% baja al 6,9% (en febrero tuvo el 9,6%); Chi Hyun Chung (FPV) del 3,8% baja a 3,3%; Feliciano Mamani (PAN-BOL) desde el 1,9% baja al 0,6%; Jorge Quiroga (LIBRE 21) del 1,7% mejora al 2,5% (dentro del margen de error), y Maricruz Bayá (ADN) “sube” del 0,0% al 1,0% (en marzo ADN no tenía candidato). El resto de los datos obtenido es: No sabe/No responde 16,6%, Blanco/Ninguno 6,6%, Voto secreto 6,1% (ya decidido) y Nulo 2,7%, por lo que el universo de votos válidos no incluiría los porcentajes de Blanco/Ninguno/Nulo (9,3%) y sí incluiría los de No sabe/No responde/Voto secreto, un margen de 22,7%; éste es el caudal para captar votos los punteros (incluso en Voto secreto, que puede mutar).

Resumiendo los votos válidos con prorrateo proporcional de los Ns/Nr/Secreto, el MAS-IPSP tendría el 37,3% de las intenciones válidas (sobre el que se ha denominado “voto duro”: alrededor del 35%), CC 24,2%, JUNTOS 14,4%, CREEMOS 12,4%, FPV 5,9% y LIBRE 3,8% mientras PAN-BOL y ADN estarían por debajo del baremo del 3% de votos válidos (0,7% y 1,3%, respectivamente). Tomando esas intenciones proyectadas, el MAS-IPSP estaría al 2,7% de lograr ganar en primera vuelta y al 13,1% de su más cercano (CC) y al 22,9% del siguiente (JUNTOS), lo que hace imprescindible una reorganización y sinceramiento de las candidaturas para provocar una segunda vuelta y no una victoria del MAS-IPSP, con independencia que éste pueda seguir bajando; en ello influenciarán también los negativos de cada candidatura, analizados por CIES MORI pero no divulgados (a pesar de que eran mencionados por los comentaristas durante el programa televisivo de la presentación).

Desde el punto de prelación regional, en marzo el MAS-IPSP ganaba en 4 regiones (La Paz, Cochabamba, Oruro y Pando), JUNTOS en 3 (Beni, Santa Cruz y Tarija) y CC en 2 (Potosí y Chuquisaca). A la fecha, la encuesta de intenciones revela que el MAS-IPSP capturó Tarija a JUNTOS y Potosí a CC, mientras CREEMOS logró preeminencia en Santa Cruz. En la posibilidad de recuperar territorios perdidos, a CC le será difícil (no imposible) superar la diferencia del 9,3% con el MAS-IPSP en Potosí, mientras que a JUNTOS sería un poco menos para recuperar Tarija (5,7% a favor del MAS-IPSP), a la vez que el 3,9% tras CREEMOS puede ser remontado, como pasó en las encuestas de febrero a marzo.

Como conclusión, no hay nada definitivo: el MAS-IPSP es muy probable que siga bajando, CC debe dejar esperar el debilitamiento del resto (sobre todo porque en La Paz, su origen, pierde al 17,9% de diferencia) y JUNTOS debe hacer una profunda reingeniería estratégica para competir de segundo (y recuperar Santa Cruz, asegurando dos senadores y primera mayoría de plurinominales, además de potenciar sus uninominales). Hora de correr.

 

Información consultada

http://bibliotecadigital.ilce.edu.mx/Colecciones/CuentosMas/Esopo.pdf

https://eldeber.com.bo/pais/luis-arce-baja-pero-sigue-primero-y-carlos-mesa-mantiene-su-segundo-lugar_199261

https://eldeber.com.bo/usted-elige/encuesta-elecciones-2020-el-mas-le-saca-un-15-de-ventaja-a-carlos-mesa_169559

https://es.wikipedia.org/wiki/La_liebre_y_la_tortuga

https://www.curriculumnacional.cl/614/w3-article-32942.html?_external_redirect=articles-32942_recurso_pdf.pdf

https://www.la-razon.com/nacional/2020/09/06/encuesta-nacional-por-telefono-perfila-victoria-electoral-de-arce-seguido-de-mesa-y-anez/

https://www.paginasiete.bo/nacional/2020/3/15/arce-aumenta-ventaja-mesa-afianza-el-segundo-lugar-segun-encuesta-de-ciesmori-249706.html

martes, 25 de agosto de 2020

País cautivo, la barca de todos

  

Bolivia es un país cautivo de la violencia y los bloqueos del MAS en caminos y avenidas y en la Asamblea, del coronavirus y de un azaroso proceso electoral que, en medio de las tensiones de ambos, justificadamente se ha dilatado.

¿Por qué cautivo del MAS? Amén de los 14 años de manejo del país y de sus bloqueos y enfrentamientos la década anterior, porque desde que el 21 de octubre fracasó en consumar su fraude, ha intentado recuperar el Poder, ya sea por métodos violentos en noviembre pasado y cada vez que oportunistamente creyera lograrlo (boomerangs para el mismo MAS, incluso acusando fracturas) y desde la Asamblea, bloqueando al Ejecutivo y proponiendo festinada y malintencionadamente.

Cautivo del coronavirus, que trastocó al país (y el mundo) porque detuvo la economía y agravó la ya muy precaria sanidad pública, objeto de demagogia pero permanente abandono del MAS y falta de inversión de gobiernos precedentes.

Cautivo de la “oposición democrática” porque desde el fracaso de la unidad en enero y la proclamación como candidata de la presidente Añez Chávez, los partidos y frentes con candidaturas se distanciaron del gobierno, sin colaborarle efectiva ni discursiva. El intento de acercamiento en febrero, promovido por el Comité Pro Santa Cruz, tuvo tibios resultados que pudieron mejorarse en una segunda cita para abril que la endemia frustró.

Y, por último, cautivo del propio gobierno, tanto porque la pandemia y el doble traspaso de fecha de las elecciones han sido una combinación lógica pero perversa para un gobierno surgido para puente transitorio como por errores propios, no pocas veces consecuencia de inexperiencias e improvisaciones de gestión tras muchos años sólo en oposición activa (como el haber facilitado la corrupción de masistas y oportunistas: caso respiradores) y otros que han sido vicios “heredados” de años de otros gobiernos hacer la política.

La candidatura de la presidente Añez Chávez, totalmente legal desde nuestro ordenamiento constitucional, le ha impedido mantener una posición de árbitro respecto al resto de los partidos y conllevó que todo anuncio de su gestión se pudiera interpretar (maliciosamente o no) como “campaña”. La decisión de terciar en las elecciones, impelida tanto por el fracaso del llamado a la unidad (frustrado previo de su proclamación) como por la necesidad de su fuerza política de mantener el Poder electoralmente, ha sufrido los embates de la crisis sanitaria, del masismo (hoy en visible fractura como cuestionada la guía de Morales y el grupo exiliado en Argentina) y el cerco “distanciador” de la “oposición democrática”.

Por lo demás, asumo que, a pesar de desaciertos, anuncios incumplidos e improvisaciones consecuentes del calamitoso estado sanitario nacional y del bloqueo legislativo masista, la gestión de la pandemia, sin ser excelente, ha logrado evitar el colapso sanitario del país y gestionar la crisis mejor que otros países de la Región, evitando niveles catastróficos, lo que ha redundado que (si no hay recontagios) algunos departamentos ya estén saliendo de la fase aguda y entrando en estadios de meseta, aunque otros (con mucho por consecuencia de las últimas violencias masistas) estén subiendo sus niveles de contagio.

El mensaje “Esperanza en medio de la adversidad” de la reciente CVII Asamblea de Obispos de Bolivia marca urgencias que, al margen de la confesionalidad, son prioridad para todos los bolivianos: la solidaridad, la educación de calidad y la sanidad para todos, el bien común y el respeto a la libertad, entre otros. Importante como todo ello es su constatación de «heridas sociales aún no sanadas, polarizaciones en nuestra sociedad», y su prédica para todos de solidaridad y esperanza, reales desarmes espirituales entendidos sin sectarismos ni egoísmos. Asumamos ese reto como bandera.


Información consultada

https://www.vaticannews.va/es/iglesia/news/2020-08/mensaje-al-pueblo-de-dios-en-bolivia.html

martes, 11 de agosto de 2020

El onanismo pseudoideologizado del masismo

  

Yo, yo, yo... y los demás (Io, io, io... e gli altri) fue una excelente y premiada sátira del cine italiano de los sesenta contra las feroces formas del egoísmo cotidiano. Por su parte, Onán aparece en el capítulo 38 del Génesis como epítome del egoísmo por su práctica contraceptiva del coitus interruptus al negarse a ser padre (insatisfaciendo a su esposa Tamar, viuda de su hermano mayor Er, previendo que un varón desheredaría a Onán los derechos de primogenitura porque el niño sería considerado, según la ley hebrea, hijo de Er), luego desde el medioevo extendida la condena a la autosatisfacción (el “pecado de Onán”), ambas como prácticas pecaminosas en la concepción hebreo-cristiana de que el coito es para buscar la reproducción. Tengamos ambas como fundamento de lo que postularé.

Si Onán fue “el que derramaba la semilla en la tierra”, el Movimiento al Socialismo – Instrumento Político por la Solidaridad de los Pueblos (ambas siglas ajenas: MAS comprada a la Falange Socialista Boliviana e IPSP “heredada” de la Asamblea por la Soberanía de los Pueblos de Alejo Véliz Lazo, apartado luego del MAS como fue Filemón Escóbar y otros fundadores) pasó de ser un movimiento con profundas reivindicaciones sociales y culturales (reivindicando éstas lo indígena) a convertirse en una pseudoideología pastiche que combinaba elementos indigenistas, marxistas, pseudosindicalistas y revisionistas con posiciones racistas del katarismo del siglo 18 (obviadas en el siglo 20 por la mayoría del katarismo contemporáneo) e indianismo de Fausto Reinaga, proceso en el que fomentó el discurso del empoderamiento indígena-originario pero sin traspasarle el poder real que quedó (al margen de Evo Morales Ayma y algunos otros pocos de origen indígena, como Nemesia Achacollo Tola) en sectores criollos (Álvaro García Linera, Luis Arce Catacora o Juan Ramón Quintana Taborga como identificadores) que, excepto García Linera en el terrorismo del EGTK, no tenían origen en las luchas sociales, “semilla desperdiciada” por el MAS que potenció, sólo simbólicamente, con las “coronaciones” en Tiahuanacu en 2006, 2010 y 2015 derrapando los valores reivindicativos que presuntamente defendía y potenciaba.

Quince años después de la que, sin dudas, fue una legítima victoria de Morales Ayma en 2005 pero con una importante adición de votos de clases medias que querían salir del terror económico y social que existía desde los bloqueos (con asesinados incluidos) en el Chapare y el Altiplano desde fines de los 90s, el MAS hoy vuelve a esgrimir su estrategia del terror: bloquear a como dé lugar, despreciando las consecuencias en víctimas ajenas (peor en pandemia con urgencias de suministros médicos, principalmente oxígeno) y propias y promoviendo, con violencia permanente, dificultades y carestías a la población civil, intentando repetir las consignas y acciones terroristas de noviembre pasado.

Los diálogos promovidos por el Ejecutivo y el Legislativo junto al TSE para bajar las tensiones, independiente de los pocos resultados iniciales en el del Ejecutivo y el fracaso en el de la Asamblea, son sumamente importantes como señales proactivas al país, como también lo son el apoyo de la OEA y la intercesión de organizaciones multilaterales, la Unión Europea y la Iglesia Católica en busca de la pacificación.

En un enturbiado panorama electoral (pandemia, candidaturas, crisis heredada y prevista mayor en la economía), las acciones desestabilizadoras del MAS son indiferentes a cualquier fecha comicial porque ¿para qué interesarse en elecciones si puede obtener el Poder sin ellas? Ése es el objetivo real masista. Para evitarlo, urge la unidad de todos los sectores democráticos, fallada en enero pero hoy inevitable e imperiosa de acciones coadyuvantes.


Información consultada

http://www.milapaz.travel/municipio/index/tiahuanaco

https://derechouned.com/constitucional/fuentes/9772-tipos-de-constituciones

https://en.wikipedia.org/wiki/Assembly_for_the_Sovereignty_of_the_Peoples

https://es.wikipedia.org/wiki/Alejo_Véliz

https://es.wikipedia.org/wiki/Fausto_Reinaga

https://es.wikipedia.org/wiki/Indianismo_(política)

https://es.wikipedia.org/wiki/Juan_Ramón_Quintana

https://es.wikipedia.org/wiki/Karl_Loewenstein#:~:text=Constituciones%20originarias%20son%20aquellas%20cuyo,doctrina%20o%20un%20espíritu%20nuevo.&text=La%20Constitución%20de%20Weimar%20de%201919

https://es.wikipedia.org/wiki/Katarismo

https://es.wikipedia.org/wiki/Nemesia_Achacollo

https://es.wikipedia.org/wiki/Onán

https://es.wikipedia.org/wiki/Túpac_Katari

https://santabiblia.wikia.org/es/wiki/Onán

https://www.bibliacatolica.com.br/biblia-ave-maria/genesis/38/

https://www.bolivian.com/iu/pensamiento.html

https://www.filmaffinity.com/es/film312875.html

https://www.imdb.com/title/tt0059318/plotsummary?ref_=tt_ov_pl

https://www.monografias.com/trabajos72/pecado-onan-estudio-genesis/pecado-onan-estudio-genesis2.shtml

https://www.monografias.com/trabajos72/pecado-onan-estudio-genesis/pecado-onan-estudio-genesis2.shtml

https://www.noticiasfides.com/nacional/sociedad/veliz-seria-el-candidato-205142

https://www.noticiasfides.com/opinion/jose-rafael-vilar/o-por-democracia-o-por-otra-34queimada-34

https://www.oas.org/dil/esp/constitucion_bolivia.pdf

martes, 28 de julio de 2020

Llegamos al mañana por la puerta de atrás



Cuando el 11 y 12 de noviembre, recién convaleciente de una delicada operación, seguí en televisión y medios virtuales la renuncia y huida del doble defraudador Evo Morales Ayma y el posterior acuerdo de transición constitucional —ejemplo de consensos mínimos— y pensé que podíamos llegar a vivir un mejor mañana. Hoy, tras la grave epidemia, la iniciada crisis económica y el permanente enfrentamiento político, entiendo que “llegaremos por la puerta de atrás”.

Estos días, leí dos publicaciones sobre el carácter de transición del gobierno actual. Uno era del último zoon politikón boliviano: el expresidente Jaime Paz Zamora —conste que no le tengo ninguna adherencia— y el otro de la exdiputada, exprecandidata presidencial años ha y politóloga Jimena Costa Benavides. Aunque tengo varias discrepancias con ambas publicaciones, coincido plenamente en que el actual gobierno de Jeanine Añez Chávez es de plena sucesión constitucional pero no lo conceptuaría de transición: Para justificarlo y señalar diferencias con ambos, expondré mis razones.

En stricto sensu, el gobierno de la presidente Añez Chávez asumió el ejercicio del Ejecutivo con el propósito de realizar elecciones transparentes en Bolivia y el fraude se sustituyera por el ejercicio de la voluntad popular: desde el inicio y hasta el 22 de marzo —inicio del frenazo de las actividades no imprescindibles por la propagación interna del COVID-19— trabajó prioritariamente para la transición a un nuevo gobierno elegido democráticamente. Las urgencias de la epidemia y las electorales de algunas tendencias impidieron que produjera la efectiva transición para dar al próximo gobernante —quien fuera, ajeno al MAS— la oportunidad de continuar la imprescindible reingeniería del Estado y su legalidad; por el contrario, el gobierno de Añez Chávez ha tenido que abocarse a contener la epidemia —desde las graves carencias en salud dejadas por el cuatroceno masista y con la falta de recursos que se dilapidaron desde el anterior período—, paliar la carestía en la microeconómica de la población —incidiendo en ese empeño nuevamente la falta de recursos dejados—, prevenir la conflictividad social azuzada por el masismo —terrorismo muchas veces—y, a la vez como era su mandato, lograr un nuevo gobierno elegido mayoritariamente y con todas las garantías de ejercicio de derechos y transparencia.

El gobierno de la presidente Añez Chávez sin dudas ha tenido errores continuados achacables a la inexperiencia en el ejercicio de gobernar y consecuente improvisación; también casos de nepotismo y corrupción —el principal: de los respiradores, consecuencia de no haber actuado desde el inicio en desmantelar de masistas los niveles de decisión de la función pública—, y no ha logrado una adecuada comunicación desde el Estado. Todo agudizado por el continuo enfrentamiento —partidario y legislativo— instruido desde Buenos Aires, la falta de acuerdo del arco de fuerzas democráticas —desunidas en fase electoralista y trascendido a la sociedad—, además de descoordinaciones internas. No obstante a todo ello, las luces resultantes son más que las sombras.

Tres candidatos han ejercido o ejercen la presidencia: Añez Chávez, Carlos de Mesa Gisbert y Jorge Quiroga Ramírez, los dos primeros hasta ahora con posibilidades y ya descartadas para el tercero. Los tres han gobernado por sucesión constitucional pero sólo el de Quiroga Ramírez fue de paso entre el inicio de la crisis institucional del país con Bánzer Suárez y su explosión con Sánchez de Lozada; por el contrario, De Mesa Gisbert intentó —fracasadamente— gestionar la crisis y Añez Chávez aún lo intenta.

Deseo que todos nuestros políticos se munan de lo que Salomón pidió: «espíritu atento para gobernar […] y para decidir entre lo bueno y lo malo». Nos urge.

Información consultada

miércoles, 22 de julio de 2020

Entrevista sobre proceso electoral, derechos políticos y pandemia


Con el constitucionalista José Luis Santistevan en El Deber Radio https://www.facebook.com/eldeberradio/videos/861354401358000/.

martes, 14 de julio de 2020

El elegir en los tiempos del COVID



«La epidemia […] había causado en once semanas la más grande mortandad de nuestra historia». [Gabriel García Márquez]

Parafrasié El amor en los tiempos del cólera (1985) porque hoy —como el mismo impacto que tuvo el cólera en Colombia entre 1849 y 1850 y motivó la novela— el COVID-19 causa la mayor mortandad documentada en tiempo real que hayamos conocido. No sé si alguna Fermina Daza verá a algún Florentino Ariza, pero sí que el tema electoral —a pesar de la endemia creciente— se nos instala, a veces concebido como panacea y otras como azote en su —hasta ahora— inmediatez.

Concluía mi anterior columna (Rumbo a la nueva ‘(a)normalidad’) asegurando que la siguiente sería con menos pandemia y más elecciones. La realidad da dosis de ambas.
Un amigo querido me facilitó la Guía para organizar elecciones en tiempos de pandemia de la OEA. Interesante documento, casi un vademécum de todo lo posible electoralmente en estos tiempos de COVID pero que, en su lectura, me detuvo en su Capítulo “Celebrar o postergar. El dilema de las elecciones”: «Mantener una fecha preestablecida puede tener implicancias sanitarias y poner en peligro la salud de las personas. Posponer la celebración acarrea consideraciones constitucionales y legales»; y propone cuatro factores de análisis: CONDICIONES DE SALUD, MARCO JURÍDICO, ACUERDOS POLÍTICOS y FECHA. Me centraré en salud y fecha.

Muchos países han postergado sus diversas elecciones por el coronavirus. En Latinoamérica lo han hecho Bolivia y República Dominicana (generales), Chile (plebiscito), Uruguay y Paraguay (municipales), México (algunas estatales), entre otros. Las de República Dominicana se postergaron del 17 de mayo al 5 de julio, en medio de mucha tirantez política y poco más del 55% de participación, con morbilidad (casos detectados x 100 mil habitantes) de 433,8, recuperados el 47,1% del total de casos y mortalidad sobre morbilidad del 2,0%, todos datos hasta el domingo pasado (Bolivia ese día tenía 405,7 de morbilidad, 30,4% de recuperados y 3,7% de mortalidad sobre morbilidad). Otro ejemplo de lo que pueden representar elecciones fue el de las municipales francesas: La primera vuelta el 15 de marzo (dos días antes de declarar cuarentena) tuvo el 44,0% de participación; la segunda vuelta el 28 de junio (postergada del 22 de marzo) tuvo el 40% de participación, con más de 208 mil afectados, más de 30 mil fallecidos y 36,4% de recuperados.

Eso nos lleva al factor fecha. Según el estudio del 7 de julio del Institute for Health Metrics and Evaluation de la Universidad de Washington en Seattle (reconocido por la OMS), Francia el 28 de junio estaba ya en el menor nivel de sus contagios y República Dominicana el día de la elección estaba en una etapa baja de su curva de contagios (aunque el IHME augura que alrededor del 20/7 le crezcan geométricamente los casos). Bolivia, en ese mismo estudio proyectivo y con las condiciones de flexibilización actuales, se proyecta con 58 mil casos promedio al 6 de septiembre.

Pero hay opciones, la diferencia es la posibilidad. En Galicia hubo elecciones este domingo, con rígidas condiciones de bioseguridad y votó casi el 59%; pero España está en fase de salida de la epidemia y la población gallega es casi la sexta parte de la boliviana repartida por un 2,7% de la superficie boliviana, además que muchos votaron por correo y el voto no es obligatorio. Islandia (su población es el 3,1% de la nuestra) votó durante varios días. En otros hay voto electrónico, con menos contacto. ¿Podríamos implementar alguna —o algunas— de éstas para el 6 de septiembre?

Y aún quedaría otra posibilidad: acuerdos políticos serios. Valdría la pena que la mayoría democrática los considerara, aunque signifique desarmar consignas y limitar ansiedades.

Información consultada